La entrevista, como herramienta fundamental en la investigación social cualitativa, presenta una dimensión ético-política que trasciende los protocolos burocráticos. Al interrogar sobre cómo investigar a personas que sufren y son objeto de ofensas debido a condiciones que las marcan negativamente, se pone de manifiesto la complejidad de abordar a individuos en situaciones de vulnerabilidad. Estas reflexiones surgen con particular fuerza al considerar el trabajo de investigación social cualitativa con migrantes en Chile, una población que ha enfrentado desafíos significativos, especialmente durante la pandemia de COVID-19.

La pandemia intensificó las dificultades para los migrantes, quienes experimentaron la imposición de duras condiciones para la regularización de sus trámites y para el acceso al trabajo. Los discursos oficiales sobre migración en Chile se endurecieron, promoviendo políticas securitarias y la deportación como herramienta principal contra la irregularidad, lo cual ha estado acompañado de violencia en zonas fronterizas. Durante las campañas presidenciales de 2021, la migración se convirtió en un tema populista con fines electorales, mientras las organizaciones migrantes denunciaban el aumento del odio racista y la desprotección estatal.
Desde 1990, no se habían realizado avances sustanciales en la protección de los derechos de los migrantes. La legislación migratoria de 1975, basada en la seguridad interior del Estado, priorizó la defensa de la frontera y los deberes de los migrantes, omitiendo garantías de derechos civiles, políticos, económicos y sociales. Aunque gobiernos posteriores implementaron medidas administrativas para facilitar el acceso a ciertos derechos, estas resultaron insuficientes. La situación se ha vuelto extremadamente difícil para los migrantes en Chile, incluso con la reciente Ley de Migración y Extranjería de 2021, que ha sido criticada por mantener trabas administrativas que dificultan o impiden el trabajo, generando una institucionalidad contradictoria que promueve derechos al mismo tiempo que obstaculiza su acceso.
Desafíos en la Entrevista con Poblaciones Vulnerables
Las personas migrantes a menudo muestran una postura reacia hacia las entrevistas. Las excusas por falta de tiempo, debido a la necesidad de mantener uno o varios trabajos, son comunes. La desconfianza, derivada de la fragilidad del vínculo entre migrantes y chilenos, la incertidumbre sobre los fines de la investigación y el escaso impacto percibido en sus vidas cotidianas, también influyen. Las experiencias de sufrimiento alertan ante cualquier demanda de acercamiento, complicando la realización de entrevistas, especialmente para quienes ingresan por pasos clandestinos, carecen de documentación o se encuentran en situación irregular.
El Consentimiento Informado (CI), documento obligatorio diseñado para proteger y generar confianza, puede llegar a constreñir la entrega de datos personales. Durante la pandemia, la necesidad de enviar el CI por correo electrónico, con la posterior impresión, firma y escaneo por parte del entrevistado, dificultó la participación para quienes carecían de medios tecnológicos y económicos. Surge la pregunta sobre si el CI protege al entrevistado, al entrevistador o a las instituciones, especialmente cuando se trata de resguardar a personas e informaciones.

La Entrevista como Interacción Social y Relación de Poder
Nuestra investigación ha recurrido principalmente a la técnica de la entrevista para capturar las perspectivas de los chilenos sobre la migración y de los migrantes sobre su vida en Chile, sus trayectorias laborales, su vida cotidiana y sus proyectos. Entendemos la entrevista como una interacción social particular, donde el cara-a-cara es central. Factores como el espacio donde se realiza, el decorado, la gestualidad y la disposición de los elementos influyen en esta "dramaturgia".
La entrevista exige una extrema concentración y una atenta co-presencia. El análisis sociológico trabaja sobre el material producido en la entrevista para verificar hipótesis, conceptos y teorías. Sin embargo, es crucial reconocer que esta interacción es también una relación de poder. Quien entrevista inicia el juego y establece las reglas, a menudo asignando unilateralmente objetivos y usos que pueden no ser claros para el encuestado. Esta asimetría se agrava si el encuestador ocupa una posición social superior al encuestado.
Es fundamental ser conscientes del poder que se reproduce en este encuentro y prestar particular atención a la formulación de las preguntas. Estas deben ser claras, cortas y precisas, evitando ejercer violencia simbólica. La violencia simbólica se manifiesta en la naturalización del modo de producción de la entrevista: la elección de palabras, el tono, la mirada, los gestos y la pragmática del encuentro. Incluso, alejarse de una pauta rígida y no mostrarla si resulta amenazante para el entrevistado puede mitigar esta violencia.
La entrevista, en el marco de una investigación social, es una relación de poder conducida por quien pregunta y, supuestamente, posee un saber. Ser consciente de la violencia simbólica implica atender a las relaciones sociales objetivas que median entre entrevistador y entrevistado, reconociendo que la entrevista es una relación social en sí misma.
La Condición Migratoria y su Impacto en la Entrevista
La condición migratoria, producida objetivamente en las relaciones sociales del país de llegada, debe ser tomada en consideración en el ejercicio de la entrevista. Esta condición se configura por la obligación de migrar desde el país de origen, sumada al racismo, la precarización y la discriminación institucional e interaccional en el país de recepción. Si bien estas características preexisten a la llegada, se activan con ella.
Esto afecta la entrevista cuando se da entre un entrevistador chileno y un entrevistado migrante, considerado negativamente por formar parte de nacionalidades criticadas en la sociedad chilena. Es crucial advertir sobre el racismo, cuestión gravitante en el desarrollo de la conversación. La diferencia socialmente objetiva de condición -no es lo mismo ser chileno que ser migrante- debe ser atendida conscientemente.
La entrevista, definida como una "conversación entre dos personas, conducida por uno de los participantes de acuerdo a un programa definido", implica un "dar vueltas juntos". Sin embargo, no existe una posición "neutral" para quien entrevista. La entrevista, aunque se acerque a la conversación, sigue siendo dirigida. La reducción de la distancia social y el "dar la palabra" a quienes no han tenido ocasión de contar su historia pueden propiciar la emergencia de contenidos que permitan al entrevistado comprenderse a sí mismo.
En el trabajo con migrantes, la presencia de un migrante complica el orden cotidiano, ya que ha sido significado como "otro", "ajeno" y "bárbaro". Bourdieu se refiere a la entrevista desde el concepto de "comprensión", que implica un ejercicio espiritual para obtener una verdadera conversión de la mirada sobre los otros. Esto conduce a olvidarse de sí para atender, en su singularidad y necesidad, al entrevistado y su perspectiva.
La comprensión, lejos de ser un ejercicio empático, es racional y científico. No se trata de "ponerse en el lugar del otro", ya que un investigador chileno no puede fingir ocupar la condición o posición de quien investiga. La vigilancia de la violencia simbólica no borrará dicha diferencia, pero es necesario disminuirla en la mayor medida posible. Comprender es conocer posiciones y relaciones objetivas desde un relato singular, atendiendo a su unicidad y generalidad.

La entrevista puede habilitar una comunicación excepcional donde aparece un discurso extraordinario. Quien entrevista no debe suponer que, por ser el entrevistado migrante, querrá ser entrevistado por un sociólogo chileno con la "fantasía" de denunciar malos tratos o visibilizar su condición, viendo en el investigador un "aliado". El investigador debe recordar que la persona entrevistada es, ante todo, un ser humano con dignidad y derechos.
El Concepto de Sujeto Vulnerable en la Investigación
En la investigación en salud con seres humanos, es imprescindible minimizar los riesgos e identificar situaciones que podrían ocasionar daño a los participantes, quienes son convocados como sujetos. El desarrollo de la ética de la investigación ha introducido el término "vulnerabilidad" para señalar una condición que expone a los sujetos a una mayor posibilidad de sufrir daños asociados a su participación en un estudio.
La vulnerabilidad es una cualidad propia de un sujeto por la que está expuesto al riesgo de ser dañado o herido. Las circunstancias personales o sociales que vuelven a una persona vulnerable son aquellas que la exponen a la posibilidad de ser dañada en cualquier aspecto de su existencia. Diversos estudiosos, como Keneth Kipnis y Florencia Luna, han analizado esta condición.
Kipnis definió vulnerabilidad como la condición de "precariedad distintiva del sujeto, especialmente expuesto a algo perjudicial o indeseable", distinguiendo seis tipos éticamente relevantes. Esta conceptualización puede ser criticada bajo el supuesto de que todas las personas invitadas a participar presentan alguna característica por la que podrían ser consideradas "vulnerables".
Por su parte, Florencia Luna considera el concepto de vulnerabilidad como dinámico y relacional, utilizando la idea de "capas" para representar las múltiples circunstancias que pueden imponer tal condición. Estas capas no son permanentes y pueden variar a lo largo de la vida, involucrando situaciones de desprotección. A mayor cantidad de capas, el sujeto se encuentra más expuesto a sufrir un daño.
Luna y Salles conceptualizan al sujeto como contratante, que debe ser detalladamente informado para una decisión autónoma, y como víctima por las diferentes "capas" de vulnerabilidad. Es moralmente incorrecto aprovecharse del desequilibrio que estas condiciones implican. El investigador debe llevar a cabo un abordaje integral del sujeto, considerando su cultura, creencias y expectativas, estableciendo un vínculo empático.
Consentimiento Informado y Protección de Sujetos Vulnerables
El Consentimiento Informado (CI) es uno de los aspectos más fundamentales de la entrevista ética. Garantiza que los participantes comprendan la finalidad de la entrevista, los riesgos potenciales y su derecho a participar voluntariamente. Es esencial explicar cómo se utilizarán sus datos y su capacidad para retirarse del proceso en cualquier momento sin consecuencias negativas.
La confidencialidad es otro aspecto clave. Proteger la información personal de los participantes es crucial. Esto significa anonimizar y almacenar de forma segura cualquier grabación o transcripción para evitar el acceso no autorizado. Solo el personal autorizado debe tener acceso a los datos.
El respeto a la autonomía es igualmente crítico. Los investigadores deben asegurarse de que no se coaccione a los participantes y que se sientan cómodos durante todo el proceso. Cualquier signo de incomodidad debe ser respondido con la oportunidad de hacer una pausa o retirarse. Los entrevistadores deben evitar presionar a los participantes.
Los investigadores deben evitar hacer preguntas capciosas, que pueden influir injustamente en las respuestas y sesgar los resultados. En su lugar, deben utilizarse preguntas abiertas que permitan respuestas genuinas.
El manejo de temas sensibles requiere cuidado y empatía. Los investigadores deben permitir a los participantes omitir preguntas o retirarse si se sienten incómodos. Proporcionar contexto antes de profundizar en áreas delicadas es esencial.
Al reclutar participantes de diversos orígenes culturales, los investigadores deben demostrar sensibilidad cultural, comprendiendo y respetando las normas, valores y prácticas culturales.
Supervisión Ética y Comités de Revisión Institucional (IRB)
Una Junta de Revisión Institucional (IRB), o su equivalente, es un comité establecido para revisar, aprobar y supervisar la investigación con participantes humanos. El proceso para obtener la aprobación del IRB comienza con la presentación de una propuesta de investigación detallada.
El IRB revisa la propuesta para asegurarse de que la investigación no plantea riesgos indebidos para los participantes y que se siguen las directrices éticas. Las consideraciones éticas clave incluyen la obtención del consentimiento informado y la demostración de cómo se mantendrá la confidencialidad.
Los IRB exigen a los investigadores que describan cómo almacenarán y manejarán los datos sensibles, garantizando la protección de la información personal. También evalúan los riesgos y beneficios potenciales de la investigación, asegurando que los beneficios superen los riesgos y que se tomen medidas para minimizar los daños.
Obtener la aprobación ética o del IRB es un paso fundamental para realizar entrevistas de investigación de forma ética. Los editores de revistas a menudo exigen una prueba de la aprobación del IRB para aceptar un estudio para su publicación.
Los sistemas de IRB varían según el país (Estados Unidos, Reino Unido, Unión Europea, Canadá, Australia, Japón), aunque los principios básicos de protección de los participantes humanos en la investigación son coherentes. Estos principios incluyen la importancia del consentimiento informado, la minimización del riesgo, la confidencialidad y la privacidad.
Consentimiento informado. INCMNSZ - Educación para la Salud
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