El Impacto de las Rutinas en el Desarrollo Infantil y la Realidad de los Niños y Adolescentes en Contextos Institucionales

Las rutinas son un pilar fundamental en la vida familiar, proporcionando estructura y orden, lo que ayuda a evitar el caos y a organizar la vida diaria. Son regulares, predecibles y constantes, y su establecimiento es uno de los mayores retos para cualquier familia.

La Fundamental Importancia de las Rutinas en la Vida Familiar

Las rutinas infantiles ofrecen una gran oportunidad para transmitir hábitos saludables a los niños, permitiendo que, poco a poco, ellos solos puedan ponerlos en práctica. No solo son beneficiosas para los niños, sino que también ayudan a los padres a mantener una mejor organización en casa. Aportan seguridad, ya que los niños se sienten más seguros si saben lo que va a suceder a diario. Desarrollan la autonomía, pues al repetirse los horarios y el orden cada día, los niños pueden anticipar lo que va a ocurrir y, a medida que crecen, pueden comenzar algunas de las actividades por sí solos. Estimulan la anticipación y la organización, y favorecen la autoestima cuando los niños logran realizar actividades sin la ayuda de los padres, como vestirse o peinarse. Crean un ambiente agradable en casa al organizar las tareas y actividades diarias, reduciendo el caos. Finalmente, enseñan hábitos saludables (cepillarse los dientes, ducharse, ejercicio) y desarrollan el sentido de la responsabilidad.

Claves para Establecer Rutinas Efectivas

Encontrar un equilibrio flexible es crucial, logrando un acuerdo satisfactorio entre el desorden sin rutinas y el aburrimiento de una estructura demasiado rígida. Los padres deben revisar las rutinas del hogar para asegurar que cumplan sus objetivos.

Rutinas Matutinas para un Buen Comienzo

Para que las mañanas sean más fluidas, es útil organizar todo lo posible la noche anterior. Las rutinas para despertarse deben ser alegres y positivas; si a un hijo no le gustan las mañanas, considere poner música alegre para animar la casa. Se debe animar a los niños a desayunar, aunque no tengan hambre por la mañana, ya que el desayuno es importante para el aprendizaje. Evite las peleas de última hora ofreciendo opciones siempre que sea posible. Por ejemplo: «Hace frío, así que deberías ponerte una chaqueta. ¿Quieres ponerte la azul o la roja?». Finalmente, termine cada mañana despidiéndose del hijo pequeño. Un simple abrazo y un saludo con la mano al salir por la puerta principal o al bajarse del auto son muy importantes, lo que les dará a sus hijos una sensación positiva al comenzar las actividades del día.

Actividades Saludables Después de la Escuela

Durante la primera infancia, los niños necesitan la supervisión de un adulto en la guardería. Las rutinas extraescolares saludables podrían incluir un bocadillo, ejercicio, relajación y estudio, en el orden que mejor le siente al hijo. Es crucial que los niños realicen la actividad física que necesitan para mantenerse sanos y en forma. Es un hábito saludable muy sencillo de aplicar, ya que solamente hay que reservar como mínimo media hora al día durante un horario concreto. En el caso de los bebés, se recomienda elegir juegos en casa, como puzles o construcciones. Además, se puede inculcar el hábito de lavarse las manos, la cara y los dientes si juegan después de comer.

La Noche y el Valor de la Cena Familiar

La cena debe ser un momento importante para la familia, sin televisión y con conversación agradable, animando a todos a participar y desalentando comentarios negativos y críticas. Los niños más mayores pueden involucrarse en tareas domésticas, como vaciar la basura, y terminar los deberes, con un tiempo limitado de pantallas. Es recomendable establecer unos horarios, más o menos fijos, para las comidas e intentar realizarlas siempre en el mismo sitio.

Hábitos Saludables para la Hora de Dormir

En las noches de escuela, los niños necesitan una hora fija para irse a dormir. Se pueden apagar las luces a distintas horas para cada hijo de la familia, dependiendo de cuántas horas de sueño necesite dormir cada uno según su edad. Los buenos hábitos del sueño son cruciales, ya que la calidad del sueño afecta el rendimiento escolar, necesitando los niños entre 8 y 9 horas como mínimo. Los rituales nocturnos, como cuentos, lecturas en voz alta, conversaciones y canciones, pueden ayudar al niño a conciliar el sueño y disminuir la excitación. Intente evitar los juegos y las actividades estimulantes antes de acostarse. Además, antes de ir a la cama, es importante dedicar un tiempo a actividades más relajantes y agradables. Como ideas, se indica "leer un cuento, darles un masaje o un baño con agua calentita, y que nos cuente lo más divertido del día". Es probable que los pequeños no se duerman en el tiempo previsto, lo que suele generar frustración entre los padres.

Fines de Semana: Tiempo para la Familia y el Individuo

Aunque los horarios de los fines de semana son diferentes para cada familia, pueden ser un buen momento para la unión familiar, para invitar a amigos especiales o para ver una película. Es esencial el tiempo en familia, pero también es importante que los padres dediquen algo de tiempo solo para ellos, lo que puede fortalecer los vínculos entre los padres y enviar un mensaje positivo a los niños. Antes de cenar, la ducha diaria es un momento idóneo para animar a los niños a que sean más independientes: por ejemplo, pueden echarse el jabón, secarse, peinarse o aplicarse crema. Podemos animarlos a que se vistan y se desvistan ellos solos. Los niños más mayores pueden involucrarse más en las tareas domésticas, y los padres también pueden animarlos a que tomen la iniciativa. Al principio hay que empezar con tareas simples y, poco a poco, se pueden asignar otras más complejas. Además, es probable que al comienzo haya que recordarles las tareas domésticas de las que son responsables, pero con el tiempo deben ser ellos quienes lo hagan sin necesidad de recordatorios. Otra medida para motivar a los niños es crear un sistema de recompensas cuando realizan bien las tareas. Eso sí, los padres siempre deben ayudarles en caso de que sientan alguna limitación. Colocar un horario a la vista de todos (por ejemplo, dibujando una tabla en la que aparezca lo que va a ocurrir cada día, incluyendo comidas, juegos, aseo, paseos, hora de dormir, etc.) y felicitar con efusividad y premiar los logros son estrategias efectivas. ¡Tranquilidad y paciencia son clave!

Infografía sobre los beneficios de las rutinas para el desarrollo infantil

El Servicio Nacional de Menores (SENAME) y su Transformación en Chile

El Servicio Nacional de Menores (SENAME) es un organismo gubernamental centralizado en Chile, colaborador del sistema judicial y dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Nace en el año 1979 como un servicio al alero del área judicial con dos focos: la atención a adolescentes que han estado en conflicto con la ley y, por otro lado, atiende a niños/as que han sido vulnerados en sus derechos. Sin embargo, desde el 1 de octubre de 2021, se realizó una separación de los sistemas de atención.

Desde esa fecha, SENAME se enfoca solo en las áreas de justicia y reinserción juvenil, atendiendo a adolescentes y jóvenes que han estado en conflicto con la ley y que tienen entre 14 y 17 años. Por ello, el área de restitución de derechos pasa a formar parte del nuevo Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social y Familia de Chile, dejando de tener una mirada judicializadora y ubicándose en la intervención y restitución de derechos.

Esquema de la estructura y funciones del SENAME y del nuevo Servicio de Protección

La Transición a la Vida Independiente para Adolescentes Institucionalizados

Según los protocolos del Departamento de Protección y Restitución de Derechos de Servicio Nacional de Menores (SENAME, 2016), es deber de los organismos colaboradores acreditados a cargo de centros residenciales, la identificación oportuna de aquellos adolescentes que, a partir de los 14 años de edad, proyectan un egreso a la vida independiente. Por ende, se exigirá el desarrollo de un plan de intervención orientado hacia su preparación para la vida emancipada. Este proceso implica el paso de la adolescencia a la adultez, es decir, de una vida protegida a una de autovalencia y autocuidado en todas las esferas: biológica, social y psicológica.

El Curso de Vida: Interdependencia, Memoria y Estigma

En la relación de estas esferas, el concepto de interdependencia es central en la perspectiva del curso de vida, y alude a la interrelación que mantienen las distintas esferas y trayectorias vitales, lo que implica que los cambios producidos en cualquiera de esas esferas pueden desencadenar modificaciones en las otras. Otro de los supuestos fundamentales de esta perspectiva es que el curso de vida tiene “memoria” y que los eventos experimentados durante los primeros años o décadas de vida tienen su reflejo durante la edad adulta o la vejez. Desde este enfoque, resulta coherente la investigación que por el 2005 se realizó a la primera infancia institucionalizada, en donde el 50% de los casos analizados tenía lo que se denomina Apego de riesgo extremadamente evitante, en el que la capacidad de conectar y generar relaciones sociales sanas y duraderas es más débil.

La perspectiva del curso de vida también asume que el momento sociohistórico que viven las personas influye en la ocurrencia y en los tiempos de los acontecimientos. Desde esta mirada, una historia vital es construida desde las experiencias y procesos del pasado, y para el presente traerán rezagos u oportunidades en la medida que se hayan tenido más o menos oportunidades vitales. El egreso y el paso a la autonomía es, sin duda, un hito en la vida del o la adolescente institucionalizada, y un proceso que requiere de todo el esfuerzo de cada uno/a de los integrantes del equipo de la residencia. Por lo tanto, el proceso de salida e inicio de una nueva etapa como persona adulta e independiente, cobrará un sentido positivo en la medida que este cuente con condiciones sociales y materiales sustentables en el tiempo que garanticen su bienestar (SENAME, 2016).

Rodríguez et al. (2018) mencionan que el proceso de egreso y transición a la vida adulta es un tema del cual no se tiene mayor conocimiento, debido a que el Estado termina sus tutelas obligatorias sobre el adolescente, cuando este cumple dieciocho años. La edad permite asumir el cambio de su condición legal y así también, que ha desarrollado, supuestamente, todas las habilidades necesarias para la vida independiente y debería lograr mantener una participación en la sociedad. Sin embargo, Álvarez-Chuart (2012) plantea que del total de NNA que egresan del sistema de protección de menores, las edades oscilan entre 13,5 y 17,5 años. Por ende, la edad y el egreso no se pueden asumir como relación directa de competencias y habilidades para la vida independiente.

Pertenecer a una residencia o institución que restituye vulneraciones de derechos no es fácil, ya que la carga de aquellas personas que pasan por estos lugares no consiste solamente en lidiar con el abandono parental. Ya lo menciona Goffman (2006) que los usuarios que han pertenecido a estas residencias pueden ser estigmatizados por parte de la sociedad, es decir, que poseen un atributo desacreditador que les puede limitar las oportunidades en su trayectoria vital. En el caso de Chile, sería la categoría de “niño/a SENAME”. Dicho estigma afecta directamente la construcción de la identidad y la opción de abrir esta parte de la historia a las personas cercanas, que muchas veces se esconde por la carga negativa que tiene el haber sido institucionalizado/a. Pues las experiencias vitales de una persona determinan en gran medida su presente, su identidad, su personalidad, su estilo de vida, sus intereses, sus rutinas; todo ello está en gran medida determinado por las valoraciones de estos eventos acontecidos en su vida.

Mapa conceptual sobre el estigma social y sus efectos en la identidad

Desafíos y Percepciones de Jóvenes Egresados del SENAME

Según un estudio de Díaz-Prieto y García-Sánchez (2019), los adultos y mayores con una calidad de vida más baja experimentan un mayor número de emociones negativas derivadas de dichas experiencias vitales, a lo que se unen mayores efectos a corto y medio plazo y un mayor impacto actual. En un estudio reciente, Acosta y Aliaga (2020) entrevistaron a jóvenes egresados del Servicio Nacional de Menores y concluyeron que la indefensión que viven y sienten los/as adolescentes al cumplir la mayoría de edad se puede entender como una respuesta ante la falta de atención del Estado y del SENAME. Por ejemplo, no tienen apoyo institucional o civil alguno, se ven expuestos a situaciones violentas. Además, las posibles ayudas son dadas como favores, por redes de apoyo limitadas y en ocasiones insuficientes para brindarles lo que necesitan, enfrentándose a los 18 años sin una solución habitacional para residir, sin la posibilidad de estudios superiores y con pocas personas de su capital social a las que acudir. Dichos factores están en concordancia con lo que plantean Turmequé-Turriago et al. (2019).

Resultados de una Investigación Cualitativa

Una investigación se propuso comprender las historias de vida de jóvenes egresados del SENAME. El tipo de muestra en este estudio es de casos por conveniencia, y se utiliza una estrategia de recolección de datos a través del muestreo bola de nieve, ya que al ser una muestra de caso diferente y representativo de muy difícil acceso, fue complejo el contacto y la selección. Por ser experiencias vitales estigmatizadas y generalmente tratadas con categorías lastimosas, las personas se niegan a participar por el temor a la exposición. Por ende, las historias recabadas pertenecen a tres sujetos que accedieron a dialogar respecto de sus historias vitales dentro de las residencias de SENAME y en su trayectoria ocupacional post egreso. Los criterios de inclusión para la elección de participantes son personas mayores de 18 años, que han estado en residencias de SENAME por un tiempo aproximado de 3 o más años y egresaron hace al menos 1 año. La información se recolectó mediante entrevista semiestructurada, concentrando la historia en las categorías de trabajo, educación y en el contexto familiar de la residencia en dos momentos: durante la estadía en la residencia y luego, posterior al egreso, con un rescate de valoraciones de esta experiencia conectada a su momento ocupacional actual.

Dentro de los criterios de rigor metodológico, este estudio fue aprobado por el Comité de Ética Científico de la Macrozona Centro Sur de la Universidad Santo Tomás, sede Concepción. Se firmó consentimiento informado y las entrevistas fueron grabadas y transcritas bajo criterios de confidencialidad. En cuanto a la Transferibilidad, los autores Noreña et al. (2012) refieren que esta consiste en transferir los resultados de la investigación a otros contextos. Teniendo en cuenta que los fenómenos estudiados están íntimamente vinculados a los momentos, a las situaciones del contexto y a los sujetos participantes de la investigación. La transferibilidad en este caso describe el contexto y los casos de estudio, para posiblemente replicar esta investigación.

Experiencias de Vida y Percepciones

Los resultados se estructuran en dos focos, en el primero de ellos se presentan las experiencias con las principales categorías expresadas por los informantes, este esquema permite realizar una comparación entre los distintos trayectos vitales y los sucesos que han vivido en cada historia de vida. Las apreciaciones que emergen desde lo subjetivo en los discursos de los hablantes tienen relación con tres espacios de la vida de una persona: su familia, la educación y el trabajo.

Motivos de Ingreso a la Residencia

Respecto del ingreso a la residencia, las razones son similares en todos los casos: la vulnerabilidad social marca esta etapa, ya que la familia de cada persona en el momento en que se realiza el ingreso no tenía las competencias o los recursos económicos para responder al cuidado. Testimonios incluyeron: "Iba a cumplir 6 años recién, porque yo cumplía en marzo me acuerdo y claro, todavía no cumplía los 6 años, llegué a los 5 años y 10 meses más o menos…. Ingresé cuando tenía 5 meses…. ingresé porque mi mamá ya había sido mamá anteriormente y ella ya había institucionalizado a sus hijos, ya había institucionalizado 4 antes de mí, eeh ingresé porque mi papá cayó preso, ya?"

Condiciones de las Residencias

Las condiciones de las residencias presentan distintas miradas en cada caso. La mirada de una joven es de una casa grande con espacios para juego y entretenimiento y en donde encontró un refugio familiar y de amistad. Para la adulta joven, que ella misma reconoce que su experiencia fue un tanto dolorosa, comenta que el espacio donde habitaban ella y sus compañeros/as no era el mejor, ni tenía las mejores condiciones, haciendo alusión a que la comida y la alimentación en general no le gustaba. Un testimonio impactante señala: "Puta estábamos en estado de desnutrición, nos sacaron de un día para otro de esa casa por el estado en el que estábamos nosotras, ósea con decirte que yo tenía garrapatas en la cabeza, o sea no era eeh estábamos en realidad en riesgo social, en cualquier momento algo iba a pasar si no nos sacaban de ahí, vivíamos en un basural siendo que el estado le pagaba a esas familias para que nos cuidaran, pero igual es negligencia del estado." Otro entrevistado describió un ambiente con "pisos de madera" y añadió: "Tú entrai (entras) a un sistema cerrado donde tus compañeros son de tu misma edad, pero todos vienen por diferentes situaciones, es complicado, imagínate nosotros, yo indefenso, niño, cachaí, o sea era llegar a una selva, pero a una selva no sé si en ese momento era una selva agresiva, pero porque yo tenía que encontrar mi espacio en el lugar, ¿no sé si me explico?"

Influencia de SENAME en la Educación

A través del análisis de las respuestas de los entrevistados, se evidencia que posterior al egreso, todos lograron cursar la educación superior. Dentro de las motivaciones que impulsaron este proceso fue que en algunos casos la experiencia en SENAME les ayudó a pensar en que “podían ser más” y eliminar la etiqueta nociva de niña/o vulnerado/a o querer salir del ambiente en el que se encontraban y así proyectarse en una vida independiente. Un testimonio relata: "A ver, ejemplo igual allá, nos enseñaban a ser como más, ¿cómo decirlo? yo era disléxica, entonces imagínense me costó mucho aprender a leer, yo aprendí a leer en cuarto básico porque una profesora de educación diferencial me tomó y estaba todos los días y me enseñó a leer, pero para mí ya todo el resto yo estaba ya muy atrasada." En general, consideran que el área educativa es muy importante para cada persona. Por otro lado, los profesionales en cada residencia fueron observados como un aporte a niñas que requerían de apoyo. Sin embargo, la adulta joven refiere que no presentó apoyo durante su proceso educativo, sin comprender cómo logró pasar de curso.

Influencia de SENAME en la Concepción de Familia

A través de las respuestas de los entrevistados se evidencia que SENAME influyó en aspectos valóricos, emocionales y comunicacionales de su concepción de familia. Se observan dos focos: duelo y aceptación. Para el primero de ellos, el duelo, se presenta el proceso en los momentos iniciales del ingreso, ya que, al separarse de la familia, existen sentimientos de abandono, culpa y un proceso doloroso al tratar de asumir que ingresaban a la casa-hogar por otros motivos y no por falta de amor hacia ellas/os. En segunda instancia, una vez superada la primera etapa, comienza un proceso de aceptación de la situación y se valora el espacio y los profesionales y compañeros/as con los que se comparte. Algunos testimonios reflejan una redefinición de la familia más allá de los lazos de sangre: "Lo que yo conozco, familia es más como por mi familia, pero dependiendo de las personas yo creo que eso no importa, que es más como lo emocional que uno siente por la familia, yo baso más como la vida en las emociones, no sé cómo explicar, pero la familia como que no tiene importancia. Por ejemplo, a mi papá, a mi abuela y mis hermanos, mi mamá, igual a otras personas, pero igual a las niñas que conocí en el hogar igual son como mi familia." Otro afirmó: "Para mí la familia es donde se sienta cómodo, donde uno se sienta feliz y sea algo que tú elegiste, claro el prototipo de familia siento que es muy cuadrado y estandarizado, la familia es esto, pero hoy en día, hoy en día hay gente que tiene sólo su perro y con eso para ellos se sienten totalmente completos, no necesitan más o hay gente que está sola y no necesita más y yo creo que es donde se sienta cómodo, ... y sentirse tal vez pleno en ese momento y sentirse como bien!!"

Influencia de SENAME en el Ámbito Laboral

A través de las respuestas de los entrevistados se evidencia que SENAME no los prepara adecuadamente para la vida laboral, por lo que egresan con desconocimiento e inseguridades de sus capacidades y/o herramientas que poseen. Existe poco control en cuanto a las competencias que tienen para trabajar, por lo que no confían en su desempeño, pero también existe desconfianza al trabajar con otros. Un entrevistado expresó: "Es que, por ejemplo, el campo no me gusta, pero me gustaría como estudiar y trabajar en lo que estoy estudiando."

Foro De La Juventud Del ECOSOC Evento - Jóvenes Egresados del Sistema de Protección en Iberoamerica

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