El capítulo de Espías del amor de un martes reciente impactó a los televidentes con su historia más romántica y, a la vez, triste. Tras 42 años separados, una pareja se reencontró solo para que, poco después, uno de ellos falleciera sin poder concretar su sueño de entablar una vida juntos.
Este fue el caso de Fernando Mellado, un hombre mayor que, gracias al espacio conducido por Marcelo Arismendi, pudo contactar a Marianely Rodas, la mujer que lo conquistó a los 17 años y a quien jamás pudo olvidar.

El inicio de un amor y una separación forzada
El flechazo en la Universidad de Chile
Fernando y Marianely se conocieron a finales de los años 60, cuando él llegó a trabajar en la facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas en la Universidad de Chile. Allí le presentaron a la joven y se enamoraron de inmediato, a la temprana edad de 17 años.
La dictadura y una decisión desgarradora
En 1973, Fernando tuvo que realizar el servicio militar, lo que dificultó que pudieran verse tan seguido. Sin embargo, la situación se complicó aún más debido al contexto político: el padre de Marianely era uno de los hombres más buscados en Chile por la dictadura.
A pesar de la voluntad de los padres de ella de que se casaran, Fernando, por un profundo amor y deseo de protegerla, se opuso. Confesó: “Yo me opuse porque si el papá era uno de los más buscados en Chile y tenía que irse, ¿qué iba a pasar si la detenían a ella? ¿Cómo la defendía? ¿Cómo la protegía? No tenía forma”. Añadió que fue “una de las decisiones más brutales de mi vida, fue tener que decirle ‘ándate, porque si te quedas ¿cómo te protejo?’”
Tras esta dolorosa decisión, Marianely partió a República Dominicana junto a su familia. Mantuvieron una relación por cartas durante dos años, la cual terminó por una confusión cuando una de las cartas de Fernando, con su nueva dirección, fue devuelta porque Marianely ya no vivía allí.
Cuarenta años de búsqueda y la esperanza de un reencuentro
El poder de internet y la conexión perdida
Más de 40 años después, Fernando aprendió a buscar gente por internet y dio con el paradero de su amada. Un día, mientras caminaba, recibió un mensaje de Marianely, y desde entonces no dejaron de hablar. Ella le contó que estaba separada, pero vivía con su ex esposo, y ambos soñaron con volverse a ver.
Por esto, Fernando contactó a Espías del amor para ubicarla. Expresó sus sentimientos de manera conmovedora: “Yo creo que ella ha sido, literalmente, la única mujer de mi vida. Yo siempre he dicho que uno se enamora una vez en la vida, y reafirmo que es así. Una vez en tu vida encuentras a una mujer que es partner, compañera, amante, esposa, que es todo.” Su mayor temor era no verla o no lograr el contacto visual. “Pero si Dios permite que nos veamos, me voy a morir exultante”, agregó.
Marianely se juntó con la mensajera para resolver dudas - Primer Plano
El emotivo reencuentro y planes para el futuro
Fernando Mellado, de 62 años, viajó junto al equipo del docureality de Chilevisión hasta República Dominicana, donde finalmente pudo volver a ver al amor de su vida. El reencuentro fue tal como lo había imaginado: ella lo reconoció de inmediato, y ambos se fundieron en un emotivo abrazo del que no se querían separar.
Marianely estaba dispuesta a regresar a Chile para comenzar una nueva vida junto a su amado. “Definitivamente viajaré pronto. No puedo ahora porque tengo compromisos de trabajo y realmente no me puedo ir ahora, pero me iría con él de inmediato”, aseguró. Fernando, por su parte, comentó: “Tenemos toda una vida por delante, independiente de la edad que tengamos. Hemos descubierto que un segundo tiene miles de instantes, entonces tenemos miles de instantes en el futuro, sea cual sea el futuro, porque no depende de nosotros, depende de Dios, y si él nos permitió estar juntos de nuevo, nos dará más instantes y vamos a disfrutarlos”.
Un trágico desenlace
Dos semanas antes de que Marianely viajara a Chile, algo extraño ocurrió. Todos los días, Fernando le enviaba un mensaje por la mañana para saludarla, pero ese día no lo hizo. Marianely recordó: “Lo llamé, me preocupé mucho por él, pero nunca me contestó. Pasé todo el día preocupada, hasta que a las siete de la noche me entró una llamada de él. Yo estaba feliz. Le dije ‘Mi amor, gracias a Dios’, y me responde su hijo”.
La noticia fue devastadora. Su hijo le dijo: “‘tengo que contarte que mi papá fue a reunirse con sus seres queridos’. Ha sido la noticia más dolorosa que he recibido en toda mi vida. No pude decirle nada, salvo que me mandara su contacto, pero no lo pude llamar hasta el día siguiente”. Fernando falleció hace algunos días, producto de un paro cardiorrespiratorio.
Con el corazón roto, Marianely expresó: “Sé, mi amor, que donde quieras que estés, estás bien”.

El impacto de la historia y las reflexiones
Emoción en los medios
La historia no solo emocionó a los televidentes, sino también a personalidades de la televisión. Carolina de Moras no pudo aguantar las lágrimas y lloró en vivo en El Matinal de CHV mientras revisaban la historia. Marcelo Arismendi, conductor del programa, confesó: “El desenlace me golpeó, más que como profesional, como persona. Ellos me regalaron mucha sabiduría, experiencias de vida y también una esperanza inconmensurable, porque si vas por el camino correcto, tarde o temprano te encuentras con esa alma gemela”.
Gracias a esta historia y otros temas, El Matinal de CHV se quedó con el primer lugar del bloque matinal, promediando 7.2 puntos con un peak de 11.
La perspectiva de Marianely tras la pérdida
En un contacto telefónico con La Mañana, Marianely Rodas compartió sus sentimientos. Ante la pregunta de Rafael Araneda sobre lo que significaron los instantes vividos junto a Fernando, ella respondió: “Una vida. Nosotros estuvimos poco tiempo juntos, pero los años que compartimos cuando fuimos jóvenes y este último tiempo que compartimos fue poco tiempo, pero para mí fue una vida. Fue el único momento realmente en que me sentí viva, si puedo decirlo así”.
Expresó su agradecimiento y su certeza de que Fernando estaría feliz de que su historia se diera a conocer. Sobre cómo seguir, Marianely dijo: “Tenía tantos planes, tantos proyectos, tantos anhelos, tantas esperanzas. Y de repente me quedé sin nada. Entonces, no sé realmente qué voy a hacer. No quisiera quedarme en República Dominicana, ya es una etapa superada. Pensé en Colombia, o en Chile, pero para mí es muy difícil volver a Chile sin que él esté ahí.”
Marianely también pudo contactar con la familia de Fernando. “Uno de ellos me llamó, estaba muy emocionado, nervioso, estaba triste. Era muy difícil para él. Los hermanos también me llamaron. Hablé con ellos, estamos todos conmocionados”. Añadió que Fernando escribía mucho y muy lindo, y que guarda muchas de sus cartas, aunque lamentablemente perdió otras en un vuelo. El inspector Vallejos destacó el “respeto profundo que tiene la familia de él por esta historia”, lo que demuestra que conocían la magnitud de este amor en el corazón de Fernando.
Un amor más allá de la distancia
Reflexionando sobre el instante del reencuentro, Marianely describió la sorpresa y la intensidad de ese momento: “Fue tan impresionante cuando yo me volteo, porque en realidad sentí… No sabía que él estaba ahí, no tenía idea. Me volteé para cerrar la puerta de mi casa, cuando lo vi. Fue algo maravilloso, increíble”.
Como concluyó Arismendi, citando a Jodorowsky, “existen los amores divinos que van más allá de la tierra”, una idea que resuena profundamente en la historia de Fernando y Marianely, un testimonio de amor eterno que conmovió a un país entero.