En el vasto universo de la literatura, emergen voces que no solo relatan historias, sino que también actúan como custodios de la memoria, analizando el pasado para comprender el presente y proyectarse hacia el futuro. Este artículo explora la obra de escritoras que, a través de su trayectoria y sus reflexiones, nos invitan a mirar la historia y la condición humana desde una perspectiva profunda y a menudo íntima, honrando la experiencia de generaciones anteriores y la resiliencia del espíritu humano.
Beverly Hungry Wolf: Custodia de la Cultura Blackfoot
Beverly Hungry Wolf, también conocida por su nombre tradicional Sikski-Aki o Mujer de Cara Negra, es una escritora canadiense. Nació con el nombre de Beverly Little Bear en 1950, cerca de Cardston, Alberta, en la Reserva Indígena No. Siendo joven, Beverly asistió a una escuela en su propia reserva. De adulta, comenzó a investigar y documentar las costumbres y la historia de su pueblo. Esto ocurrió después de casarse con Adolph Gutöhrlein, un hombre de origen alemán, quien estaba muy interesado en la cultura de las Primeras Naciones.
Junto con su esposo, Beverly Hungry Wolf ha publicado varios libros. Para escribir sus obras, Beverly entrevistó a muchas mujeres de su familia y a los ancianos de su tribu, recopilando una valiosa tradición oral. Toda esta información fue publicada en su libro Ways of my Grandmothers (1980), del cual se lanzó una edición de bolsillo en 1998.

Lea Ypi y la Reconstrucción de la Dignidad Familiar en Albania
El Redescubrimiento de una Historia Personal y Colectiva
En 1941, en pleno apogeo de la Segunda Guerra Mundial, una fotografía se convirtió en un catalizador para la escritora y académica Lea Ypi. Se topó con ella un día revisando sus redes sociales y supo reconocerla al instante: se trataba de su abuela Leman, a la que tan apegada había estado, y su abuelo Asllan, quien había muerto meses después del nacimiento de Ypi. Nunca antes había visto la fotografía. Leman fue la primera mujer en trabajar en la administración de Albania, país en el que conoció a su marido Asllan, procedente de una familia con conexiones en el poder y compañero de estudios de Enver Hoxha, el hombre que gobernaría tiránicamente los destinos de los albaneses durante décadas de régimen estalinista.
En esa nueva Albania de Hoxha que surgió tras la Segunda Guerra Mundial, Asllan fue acusado, como tantos otros, de ser un "enemigo del Estado", con consecuencias terribles para Leman y su hijo pequeño. Las heridas que la historia dejó en la familia volvieron a abrirse cuando Ypi descubrió la foto de la luna de miel. La autora se cuestiona: "¿Por qué esas personas, sin conocerla a ella ni a nosotros, debían decidir qué quería mi abuela, quién era ella, qué significaba esa foto? ¿Y qué les daba derecho a compartirla, a resumir su vida y luego despreciarla?".

"Indignidad": Memoria, Política y el Legado del Pasado
Catapultada a la fama mundial por Libre, el desafío de crecer en el fin de la historia, que ha sido traducido a 35 lenguas y en el que mezcla las memorias de su vida en Albania con la reflexión sociopolítica y el ensayo histórico, en su nuevo libro Indignidad, Lea Ypi indaga en cómo aquello que cuentan los archivos oficiales es un relato sesgado, parcial e interesado de la historia.
Profesora de Teoría política en la London School of Economics (LSE), Ypi encuentra paralelismos entre ese periodo turbulento de "Indignidad" -que nace con el desmantelamiento del Imperio otomano, el nacimiento del fascismo, el estallido de la guerra y los inicios del comunismo en los Balcanes- y los tiempos actuales. La instrumentalización de la identidad y las políticas sobre quién pertenece y quién no a una sociedad vuelven a estar muy presentes, y cuestiones como la libertad, la dignidad o el legado cobran especial importancia en un mundo que se ha vuelto inestable y peligroso.
La Dignidad como Resistencia Inquebrantable
Lea Ypi relata que, al ver la imagen de su abuela y los insultos en las redes sociales, sintió la necesidad de dar un paso al frente porque Leman ya no podía defenderse por sí misma. Leman, a quien Ypi estaba muy unida y cuya vida estuvo "hecha de altibajos", siempre decía que, aunque en su vida lo había perdido todo -había nacido en una gran riqueza y poder y lo perdió; perdió a su familia y sus conexiones-, nunca perdió su dignidad. Para ella, la dignidad no tiene nada que ver con el dinero, los honores o los títulos, sino que es "algo que tenemos simplemente por ser humanos y por tener 'agencia moral', es decir, la capacidad de obrar moralmente".
La aparición de la foto hizo reflexionar a Ypi sobre cómo la defensa de la dignidad a menudo depende de la persona misma. El libro, entonces, se convierte en una pregunta sobre la relación entre la verdad, el legado y la dignidad, y sobre la necesidad de que los sobrevivientes o descendientes reflexionen sobre la dignidad de las generaciones anteriores cuando ya no están para dar sus lecciones morales. También aborda "lo que ocurre con la dignidad en esta era de manipulaciones constantes y atropellos a la dignidad, de una verdad que es cuestionada, de las noticias falsas, de las formas digitales de información y vigilancia".
Libertad y Moralidad: Una Visión Profunda
La abuela Leman afirmaba en el libro que "solo somos libres cuando intentamos hacer lo correcto", estableciendo un vínculo intrínseco entre libertad y moral. Para Ypi, la libertad no consiste en hacer lo que se apetece, sino en "ser capaz de tomar distancia de tus emociones, de tus instintos, y preguntarte: ¿es algo que realmente quiero hacer, o es solo algo que siento ganas de hacer?". Esta es una pregunta moral. Su abuela pensaba que la libertad es la capacidad de "tomar distancia de todo esto y no dejarse arrastrar por la naturaleza hacia decisiones de las que luego te puedas arrepentir y que, si lo piensas bien, resultan ser decisiones moralmente equivocadas".
Ypi cree que esta capacidad de actuar de manera moral y reflexionar es lo que otorga dignidad a los seres humanos y los diferencia de los animales. Una huelga de hambre, por ejemplo, es una manifestación de esta capacidad humana de priorizar un principio moral sobre un instinto básico.
Esta idea de libertad sugiere que un esclavo o un prisionero pueden ser libres. La dignidad es algo que se lleva consigo, a pesar de las humillaciones, y es lo que permite resistir. No perder la dignidad es la esperanza que "te hace aferrarte y resistir". Renunciar a esta idea convierte al individuo en un sujeto pasivo. La dignidad intrínseca, por tanto, "te da el poder de luchar contra estas faltas de libertad y estas amenazas a la libertad".

La Historia Impuesta vs. la Resistencia Activa
Una frase en el libro resuena con particular fuerza en el mundo actual. Asllan, el abuelo de Ypi, confronta a su padre Xhafer, ex primer ministro de Albania, por su postura frente a la invasión de la Italia fascista, reprochándole haber perdido la dignidad. Xhafer responde: "Puede que haya naciones que hagan historia. Nosotros no estamos entre ellas. A nosotros la historia nos la hacen". Esta visión de una historia impuesta por grandes potencias es una realidad que muchos países pequeños sienten hoy. Sin embargo, Asllan no comparte completamente esta idea; él cree en la capacidad de luchar y resistir, incluso contra todo pronóstico, como el relato de David contra Goliat.
Ypi enfatiza que, aunque Xhafer usa esta frase para justificar sus compromisos como una "víctima", existe otra perspectiva: "nunca eres solo una víctima. También tienes agencia, tienes la capacidad de decidir". Esta voz de la generación más joven, encarnada por Asllan, argumenta que concebirse solo como víctima impide encontrar los recursos para luchar. La lucha misma permite "ir contra todo pronóstico, sobrevivir y, a veces, incluso ganar frente a enemigos mucho más poderosos". Las luchas anticoloniales y la abolición de la esclavitud son ejemplos de que la resistencia es posible cuando el espíritu humano se niega a la pasividad.
Hoy, Lea Ypi observa más "Xhafer" en el mundo, personas forzadas a compromisos y decisiones difíciles. Sin embargo, es fundamental recordar el punto de vista de Asllan: "que no todo está perdido, que no es demasiado tarde, que no estamos condenados". La resistencia, como las protestas ciudadanas en Mineápolis o el rechazo de ciertas élites al poder brutal, demuestran que "hay seres humanos que no están dispuestos a aceptar esto".
Paralelismos Históricos y la Instrumentalización de la Identidad
Ypi traza una conexión directa entre el primer tercio del siglo XX y la actualidad, especialmente en el contexto de la desglobalización. Tras un periodo de fuertes conexiones internacionales y el intento de cooperación de la Sociedad de Naciones, el crack de Wall Street de 1929 y la crisis financiera, combinados con el auge del Estado-nación, llevaron a la instrumentalización de las minorías y de la identidad. Estas se utilizaron como armas para compensar las consecuencias destructivas de la globalización, decidiendo "quién pertenece y quién no pertenece".
Este discurso de "Grecia es para los griegos, no para los albaneses, no para los judíos, no para los turcos" resuena con los debates actuales sobre los migrantes. Las quejas de las autoridades griegas de Salónica a los alemanes, mencionadas en el libro, sobre judíos que "nunca han contribuido a nada en la comunidad, viven vidas paralelas y saquean los recursos del Estado", son "exactamente el mismo discurso que escuchamos hoy sobre los migrantes en muchos sitios".
La instrumentalización de los migrantes, bajo la idea de que socavan las democracias liberales o no logran integrarse, eran discusiones constantes en los años veinte y treinta. Conversaciones que parecen inocentes al principio, pero "cuyas consecuencias se revelan después". Este discurso, que se vuelve cada vez "más agresivo, más culpabilizador, y entra en un ciclo de racismo, xenofobia y odio que acaba conduciendo a la violencia, a la guerra y, en última instancia, a la destrucción mutua". Ypi subraya que todas estas discusiones y citas están "literalmente en los documentos de la época", demostrando el poder de las palabras y hacia dónde conducen.

El Legado Ancestral y la Identidad Personal
La conexión entre la identidad y el legado de los antepasados une los libros Libre e Indignidad. Explorar los archivos y reconstruir la historia de su abuela ha ayudado a Lea Ypi a entenderse a sí misma. Afirma que "somos quienes somos gracias a nuestros antepasados. Y pensamos como pensamos debido a las historias que nos preceden". A pesar del mito neoliberal del individuo soberano, "todas nuestras acciones están siempre insertas en una red de consecuencias y acciones que vienen de otro tiempo y se dan en un contexto histórico y social más amplio".