La decisión de cambiar de fondo de inversión al aproximarse la jubilación es crucial y depende de varios factores individuales. El sistema de multifondos ofrece diversas opciones de inversión para administrar los ahorros previsionales, clasificándose en cinco tipos (A, B, C, D y E) según el nivel de riesgo.
Entendiendo los Multifondos y su Clasificación
Los multifondos son cuentas donde se invierte el dinero de los afiliados con el objetivo de que crezca a lo largo del tiempo para financiar la futura pensión. Cada fondo corresponde a un nivel de riesgo diferente:
- Fondo A: Es el más riesgoso, con una alta tolerancia al riesgo y un máximo de inversión del 80% en renta variable. Ofrece la mayor rentabilidad esperada (11,80% real anual a marzo de 2023 - febrero de 2026), pero también la mayor volatilidad. Es ideal para personas jóvenes con un horizonte de inversión amplio.
- Fondo B: Riesgoso, con una tolerancia al riesgo alta y un 60% de inversión en renta variable. Su rentabilidad real anual es del 10,11%.
- Fondo C: Intermedio, con una tolerancia al riesgo media y un 40% en renta variable. La rentabilidad real anual es del 7,77%. Se considera adecuado para personas en una etapa intermedia de su vida laboral.
- Fondo D: Conservador, con baja tolerancia al riesgo y solo un 20% en renta variable. Su rentabilidad real anual es del 5,48%. Es una opción para quienes están cerca de jubilar.
- Fondo E: El más conservador, con muy baja tolerancia al riesgo y un máximo del 5% en renta variable. Ofrece la menor rentabilidad real anual (4,10%), pero la mayor estabilidad. Está pensado para personas muy próximas a la jubilación o que prefieren no asumir riesgos.
La elección del fondo debe considerar el horizonte o plazo de inversión (cuándo se necesitarán los ahorros), la tolerancia al riesgo personal y la existencia de otros ingresos o ahorros para la jubilación.

Asignación Automática de Fondos y Restricciones por Edad
En caso de no elegir un fondo activamente, la AFP asignará los ahorros de forma automática según la edad del afiliado, y estos fondos cambiarán anualmente si no se manifiesta una elección explícita. La ley establece restricciones para proteger el ahorro previsional:
- Las mujeres a partir de los 51 años y los hombres a partir de los 56 años no pueden invertir en el Fondo A.
- Los pensionados por Retiro Programado y Renta Temporal, así como los afiliados declarados inválidos parciales, no pueden optar por los Fondos A o B.
La normativa limita la inversión a fondos más conservadores (C, D o E) para quienes ya están jubilados o próximos a hacerlo, priorizando la estabilidad y reduciendo el riesgo de caídas bruscas en el saldo ante fluctuaciones del mercado.

¿Es recomendable cambiar al Fondo E al acercarse la jubilación?
Existe la creencia errónea de que al estar próximo a jubilar se está obligado a permanecer en el Fondo E. Expertos señalan que esta percepción es un mito y que una política de estar 95% o 100% en renta fija puede no ser la mejor opción. Si bien la regulación restringe el acceso a fondos más riesgosos para personas mayores, no prohíbe explícitamente elegir el Fondo E. Sin embargo, se debe tener en cuenta que este fondo, al ser el más conservador, ofrece menor rentabilidad esperada.
Algunos estudios indican que un alto porcentaje de afiliados podrían estar "mal ubicados" en el Fondo E, es decir, no ajustado a su edad u otras características personales. La preocupación sobre la caída del Fondo E durante ciertos periodos es válida, pero se recomienda no tomar decisiones apresuradas basadas en resultados de corto plazo, ya que históricamente los fondos se han recuperado y generado ganancias a largo plazo.
Alternativas y Consideraciones Adicionales
Ante la proximidad de la jubilación, una recomendación de los expertos es, en la medida de lo posible, postergar el trámite de jubilación para dar tiempo a la recuperación de posibles pérdidas en los fondos. Factores como la incertidumbre política y los retiros de fondos previsionales pueden impactar la renta fija, que constituye una parte importante de los fondos más conservadores.
Como alternativa para proteger los saldos de mayores caídas, se ha planteado la posibilidad de que la autoridad permita adelantar la opción de traspasar los saldos a una cuenta corriente unos meses antes de la edad legal de retiro. También se ha sugerido la creación de un Fondo F, que ofrezca una rentabilidad fija y esté destinado a pensionados, eliminando los vaivenes del mercado en etapas de mayor vulnerabilidad.
Para quienes ya cumplieron la edad legal para pensionarse (60 años para mujeres y 65 para hombres) pero deciden seguir trabajando, existen dos escenarios:
- Continuar cotizando: Se aumenta el saldo previsional y este sigue generando rentabilidad, lo que incrementa el monto de la pensión futura.
- No cotizar: No se aumentará el saldo previsional con nuevas aportaciones, pero el saldo existente seguirá generando rentabilidad. Sin embargo, se pierde la cobertura del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) si aún no se está pensionado.
Es importante recordar que un cambio de fondo toma algunos días en completarse. Moverse entre fondos sin una estrategia clara puede ser contraproducente. La decisión sobre cómo invertir los ahorros para la jubilación es tan importante como cuánto se ahorra.