Encuesta para el Levantamiento de Necesidades y Percepciones sobre el Cuidado

La comprensión profunda de las necesidades de las personas cuidadoras y de quienes reciben cuidado es fundamental para el diseño de políticas públicas efectivas y el desarrollo de sistemas de apoyo adecuados. Para lograrlo, se utilizan encuestas detalladas que capturan diversas dimensiones de esta compleja realidad.

infografía con la estructura general de una encuesta sobre cuidados, mostrando las diferentes secciones y sus interrelaciones

Estructura General y Aplicación de la Encuesta

Una encuesta exhaustiva sobre el cuidado se divide en varias secciones, cada una diseñada para recopilar información específica de diferentes subpoblaciones. La aplicación de las secciones se estructura de la siguiente manera:

  • Las Secciones 1 a 4 son respondidas por la jefa, el jefe o un informante adecuado de 18 años y más.
  • Las Secciones 5 a 7 son contestadas por personas de 15 años y más identificadas como "cuidadoras" de integrantes de su hogar y/o de personas de otros hogares.
  • La Sección 8 la responde la persona que forma un hogar unipersonal, es decir, que vive sola, sea o no cuidadora.
  • La Sección 9 se aplica a la persona elegida de 15 a 60 años, sea o no cuidadora.

Detalle de las Secciones de la Encuesta

Sección 1: Características de la Vivienda

Esta sección capta información sobre algunas características básicas de los espacios (cocina y número de cuartos), servicios básicos (servicio sanitario, drenaje, agua, entre otros), equipamiento en la infraestructura de la vivienda (lavadero, cisterna, fregadero, boiler, etc.) y disponibilidad de bienes y servicios de comunicación (refrigerador, automóvil, internet, entre otros). Cabe destacar que incluye una variable que permite conocer si la vivienda necesita alguna adaptación para personas con discapacidad.

Sección 2: Residentes y Hogares en la Vivienda

En esta sección se capta el número de residentes y los hogares que se identifican al interior de la vivienda. También se incluyen variables para conocer si en el hogar se contratan trabajadoras(es) domésticas(os) y personas cuidadoras.

Sección 3: Características Sociodemográficas

Esta parte comprende variables que captan información básica de todas las personas que forman el hogar, como sexo, edad, discapacidad, entre otras. Asimismo, incluye variables dirigidas a algunos grupos de edad específicos. Por ejemplo, para población de 0 a 5 años se recaba información sobre asistencia a guardería de niñas y niños o las razones para no hacerlo, horas de permanencia en este tipo de instituciones, entre otras; para la de 6 a 24 años, la asistencia escolar o los motivos de no asistencia. Para la población de 15 años y más, entre otras variables, se tienen dos que captan el número de hijos biológicos que nacieron vivos, tanto de hombres como de mujeres. En esta sección también se incluye la variable de elegibilidad (utilizada en cuestionario en papel) para las personas de 15 a 60 años; para el cuestionario electrónico, la selección la realiza el dispositivo de manera aleatoria.

Sección 3a: División del Trabajo Doméstico en el Hogar e Ingresos Totales

Esta sección solo se capta por hogar. Considera algunas variables sobre la participación de los integrantes del hogar en el trabajo doméstico, sean hombres o mujeres. También recolecta información acerca de los programas de gobierno que reciben en el hogar y los ingresos totales del mismo. Esta última variable se realizó por autorreporte del informante.

Sección 4: Identificación de Personas del Hogar que Necesitan Cuidados

Esta es una de las secciones medulares de la encuesta. En ella se determina qué personas del hogar necesitan cuidado y quiénes del hogar se los brindan. Esta identificación se realiza para personas con discapacidad que necesitan cuidados, para niñas(os) de 0 a 5 y de 6 a 17 años sin discapacidad, personas de 60 años y más sin discapacidad y personas enfermas temporales sin discapacidad. Respecto a la persona cuidada, se identifica a todos los integrantes del hogar que le brindan el cuidado y quién es el cuidador(a) principal, el parentesco del cuidador(a) principal y si recibe el cuidado de alguna persona de otro hogar. Si es esto último, se capta el parentesco, si se brinda de manera gratuita o bien, si hay un costo, el monto del pago semanal y si la persona que brinda el cuidado está capacitada. Si la persona cuidada recibe cuidado institucional, se investiga el costo mensual. También se interroga sobre el tiempo que la persona cuidada lleva recibiendo el cuidado, las horas que se queda sola durante el día, así como qué tipo de apoyo complementario necesita para satisfacer las necesidades de cuidado. La parte final de esta sección incluye una pregunta que investiga si los integrantes del hogar proporcionaron cuidado a personas de otros hogares; también, un filtro que es la base para determinar la secuencia a seguir en las entrevistas individuales.

Esquema de las relaciones entre persona cuidada y cuidador principal/secundario

Sección 5: Características Personales y Laborales

Esta sección se aplica a todas las personas de 15 años y más declaradas como cuidadoras en la sección 4, a los hogares unipersonales y personas elegidas. Considera variables para conocer las características laborales de las personas con el fin de tener una idea del contexto laboral, en especial de las personas cuidadoras. En su parte inicial incluye variables sociodemográficas como condición y autoadscripción indígena, entre otras. El diseño de la sección contempla variables que identifican la condición de actividad económica de las personas. Si trabajan, se averigua la posición en la ocupación, prestaciones, ingresos, horario laboral y horas trabajadas. Respecto a los traslados al lugar del trabajo, se indaga su duración, gastos en transporte y modo de transporte (si llega caminando o usa algún tipo de transporte público o privado). También se incluye una variable para conocer si le gustaría cambiar de trabajo y las razones para hacerlo o no; asimismo, si estuvieran dispuestas a aumentar su jornada laboral y el horario que preferirían, entre otras. Para las personas ocupadas subordinadas, incluye variables para examinar la flexibilidad que tienen en su lugar de trabajo (si pueden tomarse los días festivos y/o tienen vacaciones con goce de sueldo, si les dan permiso para ausentarse de su trabajo para cuidar a sus hijos cuando están enfermos, entre otros). De las personas que no trabajan se indaga si tienen interés en trabajar. Si no les interesa, las razones por las cuales no pueden o no quieren trabajar. Si les gustaría trabajar, se agregan variables para saber las condiciones que aceptarían para incorporarse al mercado laboral (medio tiempo, jornada matutina, vespertina o nocturna, duración de la jornada y días de preferencia para laborar, entre otras).

Sección 6: Actividades de Cuidados e Impactos en las Personas Cuidadoras

Esta es otra de las secciones medulares del cuestionario. Se hizo el esfuerzo de que el diseño de la operacionalización de las variables fuera lo más similar posible entre las subpoblaciones de interés, pero respetando las diferencias derivadas de las necesidades de cuidado de la edad. En todas las subpoblaciones se inicia preguntando si la persona declarada como cuidadora brindó el cuidado en la semana de referencia -semana previa al día de la entrevista, lunes a domingo- y las actividades que hizo. Por ejemplo, para las personas que brindan cuidados a alguna persona con discapacidad se investigó el tipo de actividad realizada, si están capacitadas para el cuidado que brindan y quién las capacitó; el medio de transporte que utilizan cuando trasladan a la persona cuidada, las horas que dedican al cuidado y si reciben algún pago. Otras variables indagan sobre cómo se sienten al otorgar el cuidado y el efecto que este ha tenido en sus relaciones sociales, en su salud, en el ámbito laboral y en el económico. Esta es la subpoblación con más variables. Para las personas cuidadoras de 15 años y más, personas elegidas y hogares unipersonales, se diseñaron preguntas que interrogan acerca de si se ha realizado la búsqueda del cuidado institucional para alguna persona y si cumplieron con sus expectativas deseadas. Asimismo, se interrogó si a las personas entrevistadas les gustaría ser cuidadoras profesionales y su disposición para capacitarse en ello, entre otras variables de interés.

Ilustración de una persona cuidadora interactuando con una persona mayor, mostrando el impacto emocional

Sección 7: Percepción Cultural de los Cuidados

Como su nombre lo indica, en esta sección se consideraron variables para ver la carga cultural en la cuestión de cuidados. Se indaga lo que piensan respecto a quién del hogar debe tener la responsabilidad de cuidar a las niñas y niños cuando son pequeños (la mamá, el papá o ambos), si debe llevarse a los pequeños a la educación institucional como guardería o estancia infantil, y si es el caso, qué requisitos les pedirían a esas instituciones, entre otras; si no están de acuerdo, se investiga el porqué. También averigua en quién debe recaer la responsabilidad del cuidado cuando los padres son adultos mayores, si están de acuerdo en llevar a los adultos mayores para su cuidado a una residencia de día o el motivo para no hacerlo. Asimismo, se incluyen otras variables sobre la aceptación o rechazo del cuidado institucional cuando la persona entrevistada llegue a ser adulta mayor, se le leen algunas frases estereotipadas sobre el cuidado para ver si está de acuerdo o en desacuerdo, entre otras.

Sección 8: Cuidado en Hogares Unipersonales

Esta sección solo se aplica a personas de 15 años y más, sean o no cuidadoras, que forman hogares unipersonales. Incluye variables para saber quién los cuida cuando están enfermos, si han tenido necesidad de cuidado en el último año, si los visitan sus familiares, si tienen apoyo en gastos de alimentación y vivienda, si tienen necesidad de tomar algún medicamento por padecer enfermedad crónica, la forma en que obtienen sus medicamentos y las necesidades del cuidado que tienen. Para las personas de 60 años y más (con o sin discapacidad) se les pregunta si pueden realizar solas algunas actividades básicas de la vida cotidiana (comer, bañarse, desplazarse en la vivienda, salir solas a la calle, entre otras).

Sección 9: Maternidad y Paternidad Activa

Esta sección solo se aplica a la persona elegida de 15 a 60 años, sea o no cuidadora, y busca explorar aspectos relacionados con la maternidad y paternidad activa.

Estudio MICARE: Evidencia Longitudinal sobre Cuidadores en Chile

El Estudio MICARE: Personas cuidadoras y trabajo de cuidado en Chile constituye el primer seguimiento longitudinal a nivel nacional sobre cuidadores informales. Durante tres años consecutivos (2023-2025), el equipo observó de manera sistemática sus experiencias, en un diseño único en el país que permite identificar trayectorias diferenciadas según el tipo de cuidado.

Hallazgos Clave del Estudio MICARE

Los hallazgos confirman que el cuidado no es una experiencia homogénea ni estática. Existen diferencias significativas según el tipo de persona cuidada:

  • Entre quienes cuidan a personas mayores dependientes, la experiencia tiende a intensificarse con el paso del tiempo: aumentan la sobrecarga, la soledad y la insatisfacción con el descanso y la vida social. Específicamente, la sobrecarga aumenta 3,9 puntos porcentuales y la soledad crece ocho puntos entre 2023 y 2025.
  • En contraste, entre quienes cuidan a personas con discapacidades intelectuales y del desarrollo (DID), el estudio detecta procesos de estabilización e incluso de alivio en algunas dimensiones, como la sobrecarga y la soledad. La sobrecarga disminuye nueve puntos, aunque persiste un grupo significativo con altos niveles de exigencia.
gráfico de barras comparando la evolución de la sobrecarga y la soledad en cuidadores de personas mayores vs. personas con DID

Brechas Estructurales y Contexto Político

Más allá de estas diferencias, persisten brechas estructurales. El cuidado continúa siendo una labor mayoritariamente femenina, ejercida principalmente por hijas en el caso de personas mayores y por madres cuando se trata de personas con DID. Esta labor es cotidiana e intensiva, y con altos costos en términos de inserción laboral. Más del 90% realiza esta labor todos los días, en jornadas que promedian entre 15 y 16 horas, y cerca del 90% vive en el mismo hogar que la persona cuidada.

En este contexto, la aprobación del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados aparece como un hito decisivo. Desde la dirección del instituto, Claudia Miranda refuerza esa mirada: "Esta evidencia muestra que el cuidado cambia con el tiempo y que las necesidades no son las mismas en todos los casos. De este modo, el estudio MICARE entrega insumos clave para el diseño e implementación de la nueva institucionalidad del cuidado."

Chile Cuida: sistema de apoyos y cuidados

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