La satisfacción con relación a la salud pública es de suma importancia a nivel social, y uno de los desafíos en la medición de esta es el factor de la edad. A pesar de esto, no siempre existen investigaciones dedicadas específicamente a conocer el grado de satisfacción que tiene el adulto mayor con la salud, aun cuando es cada vez un usuario más frecuente. Es por esto que el objetivo de la presente investigación fue determinar cuán satisfechos están los adultos mayores con la atención de la salud pública.
Contexto Demográfico del Envejecimiento Poblacional
En las últimas décadas, la población ha experimentado un proceso de envejecimiento demográfico acelerado. Hasta 1970, las personas mayores de 60 años representaban un 8% de la población, cifra que aumentó a un 11,4% en el Censo de 2002. Se estima una tasa de crecimiento anual del 3,7% para este grupo etario en los próximos 20 años, proyectándose para el año 2025 una población de 3.825.000 adultos mayores, lo que representará el 20% de la población del país. Este considerable aumento progresivo de la población adulta mayor, debido a la transición demográfica, es un fenómeno que ocurre a nivel mundial y cada vez toma más importancia. Este proceso se traduce como un gran desafío para mejorar la calidad de vida y el bienestar de la población.

Conceptos Clave en la Atención de Salud Pública para Adultos Mayores
Para comprender la satisfacción del adulto mayor en el contexto de la salud pública, es fundamental definir algunos conceptos:
- Salud Pública: Según la definición clásica de Winslow en 1920, es la ciencia de prolongar la vida mediante el esfuerzo unido de la comunidad para fines sociales de higiene, prevención, tratamiento y cura. Sin embargo, para este estudio, el objetivo de la salud pública debe estar orientado al servicio comunitario, sin olvidar las características propias de la población que están en constante evolución.
- Adulto Mayor: Se refiere a una persona de 60 años o más, criterio establecido por las Naciones Unidas y asumido por el Gobierno de Chile.
- Envejecimiento y Edad: De acuerdo con Nieto y Alonso (2007), el envejecimiento es un proceso fisiológico, mental y constante que comienza desde el momento de la concepción. Por otra parte, la edad puede ser entendida simplemente como los límites que las personas utilizan para clasificar o definir quién es viejo y quién no. A pesar de esto, no se deben omitir ni desconocer los profundos cambios fisiológicos, sociales y mentales que trae consigo la edad.
- Satisfacción del Usuario: El hecho de poner atención a las expectativas y necesidades de los pacientes durante su tratamiento contribuiría a una evaluación más favorable de la experiencia terapéutica. Esto hace referencia a la percepción del usuario de haber utilizado correctamente su tiempo, y de que sus expectativas hayan sido satisfechas o sobrepasadas.
Expectativas Individuales y Factores de Género
Otro elemento importante que incide en la satisfacción son las expectativas individuales. Estas conducen a un sesgo subjetivo, es decir, la satisfacción puede variar dependiendo de las expectativas influidas por las realidades socioculturales. Si nos enfocamos en las diferencias de satisfacción entre el género masculino y femenino, otros estudios afirman que la comunicación con las enfermeras es el predictor más destacado en cuanto a la satisfacción, seguido por el entorno físico, siendo este el segundo factor más importante de la satisfacción general en los hospitales públicos.
EJEMPLO DE COMUNICACIÓN
Metodología del Estudio de Satisfacción en Chile
Para la investigación, se entrevistaron 30 adultos mayores asistentes a los Centros de Salud Familiar (CESFAM) de Tierras Blancas y Cuatro Esquinas en la región de Coquimbo, con una edad entre los sesenta y los noventa años. El estudio pretendió medir la satisfacción de los adultos mayores asistentes a dos centros de salud públicos, con el objetivo de comparar ambos y establecer conclusiones a partir de sus diferencias.
Instrumento y Análisis de Datos
Se utilizó como instrumento de medición base la Encuesta de buen trato desarrollada y validada por la Superintendencia de Salud del Gobierno de Chile en el año 2011. Este instrumento ha sido validado en una prueba piloto sin problemas de entendimiento. Se incluyeron ítems de esta encuesta para conformar una de elaboración propia, incorporando las variables edad, sexo, CESFAM al que asiste y previsión.
Una vez realizada la encuesta a los adultos mayores, se crearon tablas que evidenciaron la satisfacción. Los datos se clasificaron en tres intervalos de satisfacción respectivas a su dimensión:
- Dimensión Acceso a la atención: Máximo de 28 puntos, intervalos: fácil (20-28), intermedio (13-20) y difícil (0-12).
- Dimensión Trato al usuario: Máximo de 35 puntos, intervalos: malo (0-12), regular (13-21) y bueno (22-35).
Se realizó un conteo de los puntajes obtenidos por cada anciano en cada dimensión, y mediante fórmulas con el programa Excel se clasificó el puntaje de cada adulto mayor en el intervalo correspondiente. Se calculó el promedio total de puntajes de las submuestras de ambos centros de salud en forma de porcentaje, y también con distinción de sexo en ambos CESFAM.
Resultados del Estudio de Satisfacción en CESFAMs Chilenos
En relación con el objetivo general de la investigación, la muestra de adultos mayores usuarios de la salud pública en los Centros de Salud Familiar mencionados, presentan una satisfacción alta entre un rango de 75,60% y 80,40%. En general, el porcentaje de satisfacción de ambos centros de salud es bueno, lo que se contrapone a la hipótesis propuesta.
Comparativa entre CESFAMs
Los adultos mayores asistentes al CESFAM de Cuatro Esquinas presentaron una satisfacción un 4,8% más elevada en comparación con los pacientes del CESFAM de Tierras Blancas.
Satisfacción por Género
- En el CESFAM de Tierras Blancas no existe diferencia sustancial entre la satisfacción de los hombres con la de las mujeres.
- En cuanto al CESFAM de Cuatro Esquinas, se puede distinguir una ligera diferencia de un 7,3%, siendo los hombres quienes presentan una satisfacción mayor (84,76%) que las mujeres (77,46%).
Estos resultados son coincidentes con la Encuesta de Calidad de Vida y Salud del año 2000, que encontró que las mujeres y las personas de escasos recursos están menos satisfechas con el servicio de salud que las demás.
Acceso a la Atención
Se observó una amplia diferencia en el Acceso a la atención de ambos CESFAM. El CESFAM Tierras Blancas presentó un 33% de pacientes que consideraron fácil el acceso a la atención, mientras que en el CESFAM Cuatro Esquinas un 60% de los encuestados calificó como fácil esta dimensión. Estas diferencias se deben a factores como la puntualidad en las consultas médicas, la entrega oportuna de remedios y el fácil acceso a las horas que el paciente necesita. Se atribuyen a déficits de carácter organizacionales como:
- La mala distribución de la carga laboral.
- La insuficiencia de personal.
- La asistencia y organización del personal.
Respecto al segundo déficit organizacional, este sí explica la diferencia entre ambos CESFAM, puesto que en el CESFAM Tierras Blancas es donde existe una mayor cantidad de personal y de las personas encuestadas en este, sólo un 7% clasificó el acceso a la atención como difícil.

Trato al Usuario
Un 100% de los sujetos encuestados consideraron que el Trato al usuario en el CESFAM Cuatro Esquinas es bueno, mientras que, en el CESFAM de Tierras Blancas, sólo un 87% lo calificó de este modo. La relación médico-paciente es un elemento central al momento de medir la satisfacción. El personal de salud debe utilizar un lenguaje fácil de comprender, evitando tecnicismos y tratando de adaptarse a las características del paciente. Esto puede atribuirse a la cantidad de personas que atienden los médicos y enfermeras diariamente en los centros de salud. Por ejemplo, al CESFAM Tierras Blancas asiste una mayor cantidad de personas en comparación al CESFAM Cuatro Esquinas. Asimismo, en la dimensión de Trato al usuario se consideró la limpieza y comodidad del centro de salud.
Desafíos en la Atención Primaria de Salud para Adultos Mayores
A pesar de estos porcentajes positivos de satisfacción, no hay que olvidar las carencias que aún presenta el sistema de salud público. El envejecimiento de la población ha estado en la agenda de gestores, profesionales, académicos y formuladores de políticas públicas con el objetivo de garantizar una vejez bien asistida y cuidada. En países como Brasil, se han realizado esfuerzos en el Sistema Único de Salud (SUS) con el objetivo de reorganizar la práctica asistencial y la salud de las personas mayores.
La Atención Primaria de Salud (APS) se define como la puerta de entrada a la atención de la salud del adulto mayor y el referente de la red especializada. Sin embargo, la implementación de la atención al adulto mayor en el contexto de la APS incluye desafíos como la falta de integralidad de las acciones, la desfragmentación de la atención, la ausencia de equipos interprofesionales y las dificultades en el uso y acceso al sistema de salud. Investigar los factores que potencian y debilitan la calidad de la atención al adulto mayor en la APS puede ayudar a los profesionales y gestores a actuar en la planificación y mejora de la oferta asistencial.
Percepciones del Adulto Mayor y Proceso de Trabajo
En la percepción de los adultos mayores, se identificó que valoran la discusión sobre el impacto de enfermedades o tratamientos en su calidad de vida, el servicio adaptado a sus deseos y el mantenimiento de su autonomía para las decisiones que impactan en su seguimiento y tratamiento de salud. Adicionalmente, la continuidad de la atención por los mismos profesionales de la salud fue identificada como un aspecto positivo. La calidad de la APS se asoció con la productividad percibida de sus interacciones con el médico y el enfermero, y la construcción de una relación de confianza y afecto permite un desempeño más eficaz en prácticas terapéuticas.
En cuanto a los procesos de trabajo de los profesionales, se valora la provisión de educación en salud a las personas mayores para una mejor toma de decisiones y responsabilidad en su cuidado, así como la disponibilidad de folletos o sitios web confiables. También es importante el seguimiento de las solicitudes de derivación de los profesionales de la salud para evitar el absentismo en las citas, el redimensionamiento de las vacantes de especialistas y la contratación de servicios no disponibles para garantizar una mejor atención integral.
Debilidades en la Atención y Percepción Profesional
A pesar de que la atención a las enfermedades no transmisibles fue la que más se destacó en el seguimiento clínico de los ancianos, la estratificación del riesgo aún está infrautilizada. Además, la valoración del grado de fragilidad y la valoración multidimensional del anciano fue otro aspecto desatendido por los profesionales sanitarios. También se identificó la insipiencia en el desarrollo de acciones dirigidas al envejecimiento activo y saludable; atención no centrada en el paciente o inadecuada para la edad; desconocimiento del proceso de envejecimiento y sus implicaciones para las demandas de salud por parte de los profesionales, además de las dificultades para trabajar con personas mayores con deterioro funcional o ancianos frágiles.
Estos hechos pueden estar asociados con las percepciones de los adultos mayores en las que informan que los profesionales de la salud están capacitados para ver a los ancianos como enfermedades a tratar en lugar de individuos con necesidades de salud. En cuanto al papel de los enfermeros, se encontró una reputación negativa por parte de los ancianos por falta de interés, juicio de valor, descortesía e incluso agresión por parte de los enfermeros por el no seguimiento del tratamiento por parte de los ancianos. Por ello, es necesario institucionalizar la estratificación de riesgos, el uso de indicadores epidemiológicos y la evaluación de la calidad de los servicios de APS como un proceso de transformación de las prácticas de APS.
Limitaciones del Estudio y Futuras Líneas de Investigación
A pesar de que esta investigación se pudo llevar a cabo de manera óptima, presenta algunas limitaciones. Una de ellas se relaciona con la muestra de la investigación, ya que, al ser reducida (30 adultos mayores), no permite generalizar los resultados ni concluir que estos evalúen por completo la satisfacción de los adultos mayores en todos los centros. Además, las características físicas y psicológicas de los adultos mayores (de una edad entre los 60 y los 90 años), interfirieron en la claridad de las respuestas.
Aun así, esta investigación puede seguir siendo desarrollada en la misma línea. Por ejemplo, con muestras de mayor tamaño, con el propósito de que el estudio sea representativo y sus resultados también. Asimismo, este estudio podría ser realizado en otras regiones para ver si existe una variación en los resultados. Por lo tanto, sigue siendo necesario reducir las desigualdades en salud al mismo tiempo que hacer frente a los retos del envejecimiento poblacional.