En Chile, el sistema de pensiones es un tema de constante debate público y político, marcado por significativas disparidades y demandas de reforma. La discusión abarca tanto las pensiones del sistema general administrado por las AFP como los regímenes especiales, como el de las Fuerzas Armadas, Carabineros, PDI y Gendarmería, gestionado principalmente por Dipreca (Dirección de Previsión de Carabineros de Chile) y Capredena (Caja de Previsión de la Defensa Nacional).

El Régimen del Montepío y la Controversia de las Hijas Solteras
Una de las aristas más controvertidas en el debate sobre las pensiones militares es el montepío, un beneficio que, históricamente, ha permitido a las hijas solteras de personal fallecido de las Fuerzas Armadas y de Orden recibir una pensión. Este beneficio ha sido objeto de críticas y cuestionamientos sobre su pertinencia en la actualidad. Por ejemplo, algunos ciudadanos expresan: "¿Por qué se paga aún esta pensión a las hijas solteras? ¿Es un robo legal?".
Existen testimonios que reflejan la complejidad de esta situación. Una hija única de un Carabinero jubilado, quien cuidó a sus padres hasta su fallecimiento, relata que su padre siempre decía que lo mejor que había hecho era ser Carabinero, ya que "podría dejarnos una pensión, que nos permitiera vivir más tranquilas y no depender exclusivamente de un sueldo". Sin embargo, al iniciar el trámite para el montepío de su madre, se enteró de que "la Ley había cambiado y las hijas solteras ya no heredaban". Además, su madre no pudo optar al montepío ya que, al fallecer su padre, estaba en el hospital y, según Dipreca, debía renunciar a su pensión solidaria, quedando sin soporte económico durante el proceso.
Otro caso menciona la dificultad de una madre con esquizofrenia que recibe un montepío de $50.000 pesos al mes en Dipreca, lo que le impide acceder a una pensión básica de invalidez o vejez y la deja sin Fonasa, obligando a su hija a asumir todos los gastos particulares. La hija se pregunta por qué no se puede renunciar a este beneficio a menos que la persona se case.
La situación ha llevado a que muchas hijas, incluso siendo solteras y con hijos, se encuentren en una encrucijada, como una madre soltera de 40 años que trabaja y ayuda a sus padres, preocupada por cómo pagará sus estudios y su casa si debe dejar de trabajar para cuidarlos. Otro testimonio indica que su padre, de 37 años, es soltero y teme perder la pensión de su padre si este se casa de nuevo, debido a su edad.
La discusión sobre el montepío de las hijas solteras no es reciente. "Sobre este tema vengo escuchando desde 1969, fecha en que una secretaría donde trabajaba no se casaba para heredar la pensión de su padre. El padre era pensionado de Carabineros". Algunos critican esta práctica, sugiriendo que "las hijas 'solteras' se queden con la pensión" es anticuado y obsoleto, y que deberían buscar trabajo remunerado para jubilarse por sí mismas. Incluso se menciona un caso de una tía que anuló su matrimonio para mantener la pensión de su abuela.
Disparidades: Comparación entre Pensiones Civiles y Militares
El diputado Jorge Brito, en un debate sobre la reforma al sistema de pensiones, expuso claras diferencias entre el sistema civil y el de las Fuerzas Armadas y de Orden. Argumentó que mientras en 2020 la pensión promedio del sistema de AFP es el 20 por ciento del sueldo (33 por ciento en hombres y 12 por ciento en mujeres), las utilidades de las AFP eran de 1.400 millones de pesos al día al inicio del año pasado. En contraste, "la pensión promedio (de los uniformados) es de 1.000.000 de pesos y no de 143.000 o 200.000 pesos".
El diputado también destacó que, en el sistema de las Fuerzas Armadas y de Orden, "el 95 por ciento de la pensión que recibe un uniformado viene del presupuesto de la nación, que se vota aquí, y el 5 por ciento viene de su aporte individual". Esta proporción es "exactamente lo contrario" a lo que propone el gobierno para la gente común, donde el 81 por ciento del aporte a la pensión sería de capitalización individual y solo el 19 por ciento de una lógica colectiva.
Estas cifras provocan indignación entre ciudadanos, quienes comparan sus realidades: "profesoras, matronas y tantas mujeres que se han sacado la mugre trabajando para la patria reciben una pensión que con suerte les alcanza para 5 días del mes". Se cuestiona: "¿por qué tanta desigualdad?".
La percepción de que los "privilegiados" reciben múltiples beneficios del estado es un punto recurrente, mientras que muchos ciudadanos comunes "no tienen derecho a ningún beneficio estatal, ni siquiera el subsidio del agua", viviendo con un sueldo que apenas cubre las cuentas.
Voces Ciudadanas y Argumentos Diversos
El debate también incluye una defensa del rol y las condiciones de servicio de los uniformados. Se argumenta que "no puedes cuestionar un trabajo si no lo has realizado", y que son "ellos, junto a Carabineros, Fuerza Aérea e Investigaciones, los primeros que aparecen en los desastres". Además, se destaca que los uniformados "son empleados públicos y es la Constitución y las leyes quienes los rigen", y que los beneficios que reciben no se los autoasignan, sino que "se las dio el poder político", muchos de los cuales datan de décadas o incluso un siglo. Se subraya que "un suboficial (marinero, cabo, sargento, suboficial) no redacta las leyes, los decretos, los reglamentos... nosotros solo debemos cumplir y no hacerlo es causal de castigo".
Por otro lado, la molestia persiste entre quienes no entienden la función policial y militar, atribuyendo el problema a un resentimiento generalizado. Sin embargo, también se exige que, si el cuidado de los padres justifica una pensión, "que se haga efectivo para todos los chilenos".
Las vivencias personales, como la de una persona exonerada y retornada con una "miserable pensión de 120 mil pesos" después de 35 años de trabajo y educación superior, sin continuidad previsional, contrastan fuertemente con los beneficios percibidos de otros sectores. Esta persona señala: "Las viudas de exonerados tienen derecho al 50% de la pensión, pero no en todos los casos. Los hijos, nada. Y no tenemos un montón de asignaciones, bonos, casa fiscal, alimentación, zona, asignación de especialidad, de riesgo, de responsabilidad y etc. etc."
Propuestas y Vías de Cambio
La necesidad de reforma es un clamor constante. Se sugiere revisar y derogar el beneficio de las hijas solteras, considerándolo anticuado. También se plantea la posibilidad de "quitarles a los políticos los sueldos vitalicios o bajar la cantidad de diputados y senadores y a los ex presidentes los sueldos" como una forma de "juntar fondos".
El diputado Jorge Brito concluye su intervención afirmando que rechazarán el aumento en la capitalización individual del sistema de AFP, considerándolo una profundización de un sistema fracasado. Aboga por "nivelar hacia arriba", instando al gobierno a "tocar los intereses de los grandes grupos económicos detrás de las AFP y que pongamos por delante la vida por sobre la dictadura del mercado en algo tan sensible como es la vejez". La promesa de "No+AFP" y la búsqueda de un "horizonte común colectivo" siguen siendo objetivos fundamentales para una parte significativa de la población.