La etapa de la jubilación marca un cambio de ritmo importante en la vida de una persona. Tras décadas dedicadas al trabajo y a las responsabilidades familiares, llega el momento de poner el foco en uno mismo. Lejos de ser una etapa de declive, la jubilación puede convertirse en un nuevo comienzo para cuidarse, mantenerse activo y disfrutar de una vida más saludable.
Compatibilidad entre Jubilación y Trabajo
La compatibilidad entre jubilación y trabajo permite que las personas que ya cobran una pensión puedan seguir desarrollando una actividad laboral, cobrando a la vez una parte de su pensión. La jubilación activa es un régimen que permite seguir trabajando mientras se percibe una pensión.

Jubilación Activa y sus Beneficios
Un ejemplo de esto es Ana, una trabajadora autónoma con 15 años cotizados. Gracias a este régimen, puede seguir trabajando y cobrar el 50% de su pensión. La compatibilidad entre jubilación y trabajo ofrece una solución flexible y sostenible tanto para los jubilados como para el mercado laboral.
Pero ¿qué sucede si continúas trabajando? Es sencillo. Al continuar trabajando cuando estás pensionado, recibes dos rentas en términos legales: la pensión y la remuneración que paga el empleador. Por lo tanto, el descuento del 7% que se destina a las cotizaciones de salud debe realizarse sobre cada una de ellas.
Exención de Cotización en AFP para Pensionados Activos
Las personas pensionadas que siguen activas laboralmente no están obligadas a cotizar en la AFP. En este caso deben solicitar por escrito al empleador que el 10% de imposición legal sea depositado como parte de su sueldo. Quienes desean mantener el aporte previsional pueden hacerlo en forma voluntaria y dicho monto puede ser percibido como parte de la pensión cada año.
Según la subsecretaria de Previsión Social, María José Zaldívar, las personas jubiladas no están obligadas a imponer, por lo que si no quisieran hacerlo deben pedirle al empleador que no les retenga tales cotizaciones y las traspase automáticamente como parte de su sueldo. En ese caso, deben manifestar por escrito su deseo tanto al empleador como a la AFP en la que están afiliados, ya que de lo contrario el empleador estará obligado a pagar las cotizaciones.
Beneficios de Continuar Cotizando después de la Jubilación
Ahorro Libre de Impuestos
Según la asesora previsional y directora ejecutiva de Brain Invest, María Eugenia Jiménez, el mayor incentivo de seguir cotizando después de haber jubilado tiene que ver con no aumentar los ingresos afectos a gravámenes. Se trata de un ahorro no afecto a impuesto, ya que las imposiciones son antes de tributación.
El saldo que el pensionado acumule en su cuenta de capitalización individual se destinará siempre a una pensión. Puede llevarlo a la aseguradora y negociar una mejora de su monto de renta vitalicia, o bien mejorar su pensión en la AFP a través del retiro programado.
Para algunos, el aumento en la pensión quizá no sea muy perceptible, ya que el incremento es calculado según toda su expectativa de vida, por lo tanto, el ahorro se diluye. Ahora, si el pensionado tiene derecho a retirar Excedente de Libre Disposición en la AFP, puede retirar el monto ahorrado intacto, siempre y cuando cumpla los requisitos, pero no es libre de beneficios tributarios.

Requisitos para el Excedente de Libre Disposición
Hay que recordar que todo afiliado que cuente con a lo menos 10 años de afiliación en cualquier sistema previsional, podrá retirar parte del saldo de su cuenta de capitalización individual como Excedente de Libre Disposición si sus fondos previsionales le permiten obtener una pensión al menos igual al 70% del promedio de sus remuneraciones imponibles y rentas declaradas y al 100% de la pensión máxima con aporte solidario.
Derecho a Subsidio por Licencia Médica
Otra ventaja es que en caso de licencia médica, la persona podrá acceder al pago por los días no trabajados. Si no es imponente en una AFP podrá ausentarse del trabajo, pero sin subsidio. Según la Superintendencia de Salud uno de los requisitos que debe cumplir un trabajador para tener derecho al pago de subsidio por licencia médica, es tener un mínimo de seis meses de afiliación al sistema previsional (AFP o INP). Esto, ya sea para un trabajador dependiente con contrato indefinido, trabajador dependiente con contrato temporal o trabajador independiente.
Desventajas de Continuar Cotizando
Pago de Comisión a la AFP
Entre los inconvenientes está el pago de la comisión para la AFP por la cotización: una obligación cuando se es imponente. Desde la Subsecretaría de Previsión Social precisan que las administradoras de fondos de pensiones cobran por el depósito de cotizaciones y por el pago de pensiones de retiro programado y rentas temporales, que son las modalidades de pensión que ofrecen las AFP. De este modo, si se trata de un pensionado que recibe una jubilación por parte de la administradora de pensiones, y si además decide cotizar, debe pagar ambas comisiones.
Inclusive si se tratara de un pensionado por renta vitalicia a través de una compañía de seguros, y decide seguir ahorrando, debe pagar a la AFP la comisión por depósito de cotizaciones, tal como cualquier trabajador activo. Hay que recordar que el proyecto de Reforma a las Pensiones contempla la posibilidad de que las AFP cobren pensiones diferenciadas según afiliado, lo que permitiría que a los jubilados no se les cobre comisión por seguir cotizando, detalla Zaldívar.
Cotización de Salud al Seguir Trabajando
Según informan desde la Superintendencia de Salud, si la persona está pensionada y sigue trabajando le descontarán el 7% tanto de su pensión como de su sueldo para salud. Mónica Titze, asesora de Pensiones de la Subsecretaría de Previsión Social, agrega que todos los pensionados, al igual que los activos que trabajan, están obligados a cotizar por los ingresos laborales el 7% de estos para salud, ya sea en Fonasa o las isapres.
Generación de Excedentes y Exenciones
Ahora bien, si las sumas de las cotizaciones de salud exceden el precio del plan de salud pactado con una Isapre, se generarán excedentes de cotización a favor del trabajador, cuyo destino será el que haya acordado con la Isapre. En la práctica, pagará dos veces ese porcentaje, pero el monto es redimible.
Eso sí, las pensiones están exentas de la cotización de salud si pertenecen al 80% más vulnerable de la población. Para los pensionados más vulnerables, este beneficio les exime del pago del 7% de salud correspondiente a su pensión, siempre y cuando acrediten que hacen parte de los cuatro quintiles más vulnerables de la población. Este trámite se puede realizar en el IPS o mediante el portal de ChileAtiende, sea a través de Video Atención o completando un formulario online.
¿Qué Hacer si no Ha Recibido Sus Cotizaciones Previsionales?
Desde la Subsecretaría de Previsión Social explican que el empleador debe retener las cotizaciones de sus trabajadores y pagarlas en la AFP dentro de los 10 primeros días del mes siguiente a aquel en que se devengaron las remuneraciones. Si el plazo de 10 días vence en día sábado, domingo o festivo, dicho período se prorroga hasta el primer día hábil siguiente.
Si el pago no es oportuno, las sumas adeudadas deben ser pagadas por la empresa y reajustarse conforme al IPC, aplicando además un interés penal de acuerdo a una tabla emitida por la Superintendencia de Seguridad Social. La pensión se puede solicitar durante todo el año a través del sitio web y en las sucursales ChileAtiende.
Postergación de la Edad de Jubilación
Si de aumentar el monto de la pensión se trata, postergar la edad de jubilación es la recomendación por excelencia de los expertos. Según la Asociación de AFP, por cada año que uno atrase este trámite, la asignación a recibir puede crecer en torno al 10% en el caso de los hombres y de 8% en las mujeres.

Sin embargo, hay muchos seniors que optan por jubilarse a la edad legal -60 años en mujeres y 65 para los hombres- y deciden seguir trabajando, ya sea para aumentar sus ingresos mensuales o bien para mantenerse activos. Y es aquí donde muchas veces surge la duda sobre qué hacer con el porcentaje legal del 10% que es descontado del sueldo bruto de un trabajador e impuesto en la AFP.
Trabajos Pesados y Rebaja de Edad de Jubilación
Si la labor realizada es calificada como trabajo pesado, se tendrá una rebaja de edad de un año por cada cinco trabajados en la labor calificada, con un tope de cinco años. Es importante destacar que si se es imponente de los regímenes administrados por el IPS, y las labores realizadas son reconocidas por esta institución o la Comisión Ergonómica Nacional, igualmente se tendrá derecho a la rebaja de edad, sin importar si se cotizó adicionalmente como normalmente se exige.
Los requisitos son ser imponente de cualquier régimen administrado por el IPS, registrando 1.200 semanas de imposiciones como mínimo (equivalente a 23 años), y haber realizado una labor que se encuentre calificada como trabajo pesado por al menos cinco años, ya sea por el IPS o por la Comisión Ergonómica Nacional. Se puede revisar la elegibilidad en el sitio web de ChileAtiende con el RUN, y si se cumplen los requisitos, iniciar la solicitud con la ClaveÚnica o gestionar la pensión anticipada en una sucursal ChileAtiende con la cédula de identidad.
Indemnización por Años de Servicio y Jubilación
La obtención del beneficio de jubilación no da derecho a indemnización por año de servicio, en el evento que el término de la relación laboral opere por dicha circunstancia. Así lo establece el ORD. Nº259214-jul-2014, que detalla que la indemnización por años de servicio solo corresponde en casos de término de contrato invocando causales como necesidades de la empresa, bajas en la productividad o cambios en el mercado o la economía. Sin perjuicio de ello, el empleador podrá poner término al contrato de trabajo invocando como causal las necesidades de la empresa, establecimiento o servicio, tales como las derivadas de la racionalización o modernización de los mismos, bajas en la productividad, cambios en las condiciones del mercado o de la economía, que hagan necesaria la separación de uno o más trabajadores.
Beneficios de Mantenerse Activo en la Jubilación
La jubilación es el comienzo de una etapa llena de posibilidades para la salud. Mantenerse en movimiento es clave para disfrutar de una jubilación feliz y con salud.
Los beneficios del ejercicio en la tercera edad
Prevención de Enfermedades Crónicas
El ejercicio regular ayuda a prevenir y manejar enfermedades comunes de la edad avanzada. Por ejemplo, reduce el riesgo de afecciones cardiovasculares, diabetes tipo 2 e incluso algunos cánceres.
Mejora de la Salud Mental y Cognitiva
El ejercicio no solo beneficia al cuerpo, también al cerebro. Numerosas investigaciones encuentran que la actividad física habitual disminuye los síntomas de depresión y ansiedad, mejorando el estado de ánimo general. Asimismo, ayuda a preservar la función cognitiva y la memoria a medida que envejecemos. En adultos mayores, mantenerse en movimiento se asocia con un menor riesgo de demencia y a mejoras en la agilidad mental.
Mayor Autonomía y Equilibrio
Uno de los mayores temores al envejecer es perder la independencia. La buena noticia es que el ejercicio regular fortalece músculos y huesos, ayudando a mantener la movilidad y la capacidad funcional para las actividades cotidianas. Por ejemplo, entrenar la fuerza retrasa la pérdida natural de masa muscular y mejora la estabilidad, lo cual reduce el riesgo de caídas y fracturas en la tercera edad.
Un amplio meta-análisis reciente comprobó mejoras significativas en prácticamente todas las áreas de la función física (fuerza de piernas y brazos, equilibrio, velocidad al caminar, flexibilidad, etc.) al dedicar solamente unas 2-3 horas semanales al ejercicio. (Valenzuela PL et al., 2023)
Alivio de Dolores Articulares
Lejos de “gastarse”, las articulaciones necesitan movimiento para conservar su funcionalidad. Según expertos en reumatología, “las articulaciones se vuelven rígidas si no se usan, y la inactividad solo empeora la rigidez y el dolor”. Por ello, mantenerse activo es una de las mejores terapias para problemas comunes como la artrosis. Incluso ejercicios suaves de bajo impacto pueden disminuir notablemente las molestias: en un programa de 8 semanas con adultos mayores artrósicos, el 84 % de los participantes reportaron tener menos dolor y el 95 % menos rigidez tras realizar ejercicios adaptados regularmente. Además de la mejora física, muchos referían mejoría en el ánimo y la confianza para moverse sin miedo.
Más Energía y Control de Peso
La actividad física habitual aumenta los niveles de energía diarios. Al moverse, el cuerpo libera endorfinas y activa el metabolismo, lo que nos hace sentir más despiertos y vitales. Asimismo, ayuda a controlar el peso corporal, evitando el sobrepeso que puede agravar otros problemas de salud.
Recomendaciones para Mantenerse Activo en la Jubilación
Dar el primer paso hacia una vida físicamente más activa puede generar dudas, especialmente si no se tiene experiencia previa en el gimnasio o han pasado años desde la última vez que uno se ejercitó.
- Consulta con tu médico de cabecera: Antes de iniciar cualquier programa de ejercicio, es recomendable hacerse un chequeo médico.
- Empieza de menos a más: Comienza con actividades suaves y de baja intensidad, como caminar diariamente 20-30 minutos, nadar relajadamente o practicar ejercicios de movilidad en casa.
- Escucha a tu cuerpo: Si algo duele más de lo normal o te sientes demasiado fatigado, modera el ritmo.
- Elige actividades que disfrutes: La mejor rutina de ejercicio es aquella que puedes mantener en el tiempo.
- Combina ejercicios aeróbicos y de fortalecimiento: Un programa completo de ejercicio debe incluir tanto actividad cardiovascular como trabajo de fuerza muscular.
- Apóyate en profesionales y programas especializados: Si no sabes por dónde empezar o tienes necesidades específicas, considera buscar asesoramiento profesional.
- Sé constante y celebra tus progresos: La regularidad es la clave para ver resultados.
