La conmemoración del Día Mundial de los Derechos del Niño invita a reflexionar sobre la situación de los menores más vulnerados en sus derechos, especialmente aquellos con discapacidad. Chile firmó hace 10 años la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad, que obliga al Estado a garantizar oportunidades de participación social en igualdad de condiciones. Sin embargo, a pesar de algunos pasos positivos, la plena implementación de esta convención aún enfrenta desafíos significativos, particularmente en el Servicio Nacional de Menores (SENAME), donde la igualdad de oportunidades para personas con discapacidad no se cumple.
Cifras Alarmantes y la Cruda Realidad en el SENAME
La situación de los niños bajo la tutela del SENAME en Chile ha revelado una crisis profunda, caracterizada por altas tasas de mortalidad y una grave vulneración de derechos, especialmente en menores con discapacidad.
Estadísticas de Fallecimientos y Discrepancias
Entre 2005 y junio de 2016, alrededor de 865 niños y adolescentes murieron mientras estaban bajo la tutela del cuestionado Servicio Nacional de Menores. Estas cifras superaron todas las estimaciones previas. De este total, la directora del organismo, Solange Huerta, detalló que:
- 210 niños y adolescentes vivían en residencias de protección del organismo.
- 406 murieron mientras estaban en programas ambulatorios del ente estatal.
- 33 adolescentes cumplían condenas en centros de rehabilitación directa del organismo.
- 216 integraban programas ambulatorios del mismo ente.
El grupo de los 210 menores que vivían en recintos de protección, como Lissette, y cuyos padres estaban inhabilitados para cuidarlos, ha causado un impacto significativo. De estos niños, más de la mitad presentaba alguna discapacidad (un 54% según un informe de 2016, específicamente 113 de 210), y cerca de un tercio tenía menos de seis años. Además, 131 tenían alguna enfermedad, 32 no estaban enfermos, y en 47 muertes la causa "no es concluyente".
La demora en entregar cifras definitivas se atribuyó a las deficiencias del sistema, asumiendo el compromiso de evitar que tal situación se repita. Las estimaciones oficiales han sido inconsistentes, lo que ha generado un "caos estadístico". Un informe del Ministerio de Justicia indicó 185 muertes entre 2005 y mayo de 2016, mientras que un reporte de UNICEF reveló que el número de fallecimientos en 2010 era cinco veces mayor al reportado. Un análisis de BBC Mundo de los anuarios oficiales del SENAME entre 2010 y 2014 arrojó 318 fallecimientos, sumando 395 con otros datos del periodo.

Vulneración de Derechos y Abandono Institucional
En Chile, un 5,8% de los niños entre 2 y 17 años tiene discapacidad. Es probable que esta cifra sea mayor en el SENAME, ya que son niños a quienes se les vulnera con mayor frecuencia sus derechos. Experimentan peores oportunidades educativas, mayores tasas de abusos sexuales y abandono, y tienen una probabilidad más alta que sus pares de morir en el SENAME.
Además, se ha constatado la existencia de alrededor de mil personas adultas en los centros del SENAME, en su mayoría con discapacidad intelectual, quienes "entraron hace muchísimos años a esos centros y han quedado ahí", según el ministro de Desarrollo Social. Para esta población, los centros de residencia, que deberían ser excepcionales y transitorios, se han convertido en espacios permanentes y condenatorios, donde además de la exclusión social, sufren institucionalización en condiciones deficientes.
Casos Emblemáticos que Revelan la Crisis
La magnitud de la crisis en el SENAME se ha hecho palpable a través de casos individuales que evidencian la negligencia y las fallas sistémicas.
Muerte por Asfixia y Negligencia: El Caso de Paula Catalina
Paula Catalina, una de las víctimas, figura como «la número 5» bajo el título «asfixias». Nació en una casa y su madre nunca regularizó su situación, por lo que no fue inscrita en el Registro Civil. Tiempo después, fue derivada al Tribunal de Familia. La investigación del fiscal Ramón Espinoza confirmó que la guagua murió asfixiada con la frazada, es decir, por falta de cuidado. La encargada del centro y dos cuidadoras fueron formalizadas por cuasi delito de homicidio.
La Incertidumbre en el Fallecimiento de Marisel
Otro caso es el de Marisel, que figura en la categoría «Causa indeterminada» y murió el 4 de junio del año pasado. Al no existir certeza sobre la causa de su muerte, fue derivada al Servicio Médico Legal.
Guillermina: Un Suicidio Anunciado y la Falta de Protocolos
Guillermina, de 16 años, llegó al Centro de Protección Alborada del SENAME a "medio vestir" y con dinero, traída por un policía a las 04:19 de la mañana. Según la querella por cuasi delito de homicidio presentada por su familia, Guillermina se resistió violentamente al reingreso. Menos de media hora después de ser acostada, fue encontrada colgada con sus propios cordones. Tenía un historial de intentos de suicidio, consumo de alcohol, drogas y depresión, además de un embarazo adolescente.

A pesar de su estado, no fue llevada a un hospital para estabilizarla o realizarle un chequeo completo, lo que contradice los protocolos internacionales para menores vulnerables. La querella no prosperó, y su muerte en agosto de 2012 quedó registrada como un "egreso" más del sistema, equiparable a una fuga o reinserción familiar, lo que refleja la falta de sensibilidad en el registro de estos eventos.
Lissette Villa: El Detonante de la Crisis
Lissette Villa, de 11 años, pasó más de la mitad de su vida entrando y saliendo de centros del SENAME. La justicia había determinado que sus padres no estaban capacitados para cuidarla debido a maltrato físico y psicológico, abuso sexual y abandono. A pesar de esto, Lissette escribía cartas a su madre pidiendo volver a casa. En el centro, era conocida por sus episodios de rabia. El 11 de abril de 2016, en medio de una crisis, sufrió un golpe en la cabeza y se desvaneció. Las cuidadoras, sin conocimientos en primeros auxilios ni estudios superiores, no le dieron la debida importancia a la situación hasta que fue demasiado tarde. Lissette murió de un paro cardiorrespiratorio.
La historia que remeció al Sename: A 5 años de la muerte de Lissete Villa
Este caso, inicialmente atribuido a una "crisis emocional" por la entonces directora del SENAME, Mariela Labraña, fue el detonante de la crisis institucional y le costó el puesto. La muerte de Lissette "ayudó a abrir la caja de pandora", revelando que "cientos de niños murieron, pero no se denunciaban sus muertes".
El Factor de la Sobremedicación
El psiquiatra Rodrigo Paz, parte de la querella por la muerte de Lissette, sostiene que su impresión clínica es que Lissette estaba sobremedicada. Se le administraba un fármaco (benzodiazepina) que, en las dosis recibidas, actuaba como antipsicótico. Además, había estado expuesta a antidepresivos por años, a pesar de que, a excepción de la fluoxetina, no se ha demostrado su efecto en niños. La sertralina, otro fármaco que tomaba Lissette, puede tener un efecto adverso en menores, volviéndolos "más agresivos, impulsivos e irritables".
La "poca prolijidad" en la manipulación de medicamentos en los centros es "generalizada". La mayoría de los menores requieren medicación (el 63% están con tratamiento farmacológico), pero hay una falta de atención médica especializada, con más de 3.000 niños sin la debida atención. Esta problemática se extiende fuera del SENAME, ya que Chile tiene la tasa de suicidio adolescente más alta de la región, pero carece de camas para hospitalización psiquiátrica infantojuvenil y de suficientes psiquiatras infantojuveniles, que prefieren el sector privado, dejando regiones sin cobertura.
Un Sistema en "Estado Terminal": Fallas y Discrepancias
La secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia, María Estela Ortiz, calificó el sistema como "en estado terminal". Las fallas abarcan desde la gestión de datos hasta la calidad de la atención.
El Caos Estadístico y la Falta de Transparencia
La falta de claridad en las cifras de menores vulnerables muertos bajo la tutela del Estado es un problema recurrente. Ni siquiera existe certeza sobre cuántos niños hay en los establecimientos ni cuántos han fallecido, ni sus causas. El diputado René Saffirio, quien presidió una comisión investigadora, aseguró que "el Estado de Chile no cumple con sus compromisos internacionales en materia de infancia". A pesar de haber presentado un informe con 200 medidas urgentes, ninguna ha sido implementada.

Las inconsistencias se deben, en parte, a la complejidad del servicio y a la forma en que se registran los datos. Por ejemplo, un niño que ingresa a diferentes programas y fallece, su muerte puede ser contabilizada como egreso en todos ellos, replicando la información. La actual directora del SENAME, Solange Huerta, no estuvo disponible para entrevistas y aclaraciones sobre las cifras.
Negligencia y Falta de Capacitación del Personal
Las investigaciones han puesto en evidencia un sistema donde los niños vulnerables son cuidados por personal sin ninguna capacitación, ni siquiera en primeros auxilios. Se han recibido quejas por maltratos, sobremedicación y negligencia en el cuidado de los menores. Ortiz señala que "este no es un tema sólo del servicio, sino del conjunto de la sociedad, porque durante 25 años el gobierno, el Legislativo, el Poder Judicial, la sociedad en su conjunto no se ha hecho cargo de los niños". La crisis del SENAME también ha sacado a la luz denuncias de golpizas, abusos sexuales, violaciones y prostitución dentro de los centros.
Hacia una Solución: Pilares para la Transformación
La reformulación del sistema de protección y garantías de derechos de niños, niñas y adolescentes es urgente. Esto implica revisar qué tipo de sociedad se desea construir, con un enfoque en la diversidad e inclusión.
Reforma del Sistema de Protección y Garantía de Derechos
El Consejo para la Infancia tiene como objetivo a mediano plazo cerrar el SENAME y transicionar a un nuevo servicio. La necesidad de este cambio es apremiante, ya que los niños no pueden esperar. Es fundamental romper el ciclo de maltrato y abandono, y evitar la estigmatización de la pobreza, que lleva a que "ningún niño del 50% del nivel económico más alto del país" esté en el SENAME, a pesar de que la violencia y el abuso sexual son transversales en la sociedad.
Propuestas de Expertos para un Cambio Integral
Según el abogado experto en infancia y exdirector del SENAME, Francisco Estrada, una solución definitiva se basa en tres pilares:
- Unidades polivalentes con apoyo psiquiátrico adecuado: Se necesitan centros con niños medicados correctamente, personal dedicado que también trabaje con las familias, y no que las aísle.
- Reintegración familiar como objetivo principal: Muchos niños son internados por pobreza. La solución no es separarlos de sus padres, sino romper el círculo vicioso, entregando herramientas y acompañamiento a las familias de origen. Sin embargo, quienes toman las decisiones a menudo tienen baja formación y optan por internar al niño como la solución más fácil.
- Defensa jurídica adecuada para los niños: Es crucial que los menores cuenten con una defensa que vele por sus derechos. Hay una diferencia sustancial entre los "infractores de ley" que tienen buenos defensores, y los niños vulnerados que llegan a tribunales de familia, donde un abogado joven puede verlos "más como un trámite burocrático que un sujeto de derecho".

Los actuales centros del SENAME no cuentan con la estructura ni el personal para atender las necesidades de los niños vulnerables que acogen. El 90% de las instituciones que los acogen son administradas por privados y las de administración directa no están protocolizadas, lo que contribuye a la falta de cifras claras y a la vulneración de derechos.