¿Qué es la Torre de Londres?
La Torre de Londres (ToL), creada por Shallice en 1982, es un test neuropsicológico fundamental diseñado específicamente para evaluar las funciones ejecutivas, con un enfoque central en la capacidad de planificación mental y resolución de problemas. Inicialmente desarrollada para detectar déficits en procesos de planificación en adultos, su uso se ha extendido significativamente tanto en la evaluación clínica como en el ámbito de la investigación con niños y adultos mayores.

La prueba consiste en presentar al sujeto dos dispositivos o modelos con bolas de colores dispuestas en varillas. El objetivo es que el evaluado reproduzca una configuración final a partir de una inicial, utilizando el menor número de movimientos posible y respetando un tiempo límite. Esta tarea exige al sujeto generar y organizar una secuencia de pasos para alcanzar una meta, lo cual requiere una integración eficiente de diversas habilidades cognitivas.
Fundamentos teóricos y funciones ejecutivas
La función ejecutiva (FE) es un constructo multidimensional que permite la ejecución de conductas dirigidas a una meta. Aunque no existe un consenso absoluto sobre su estructura, muchos investigadores coinciden en que se compone de procesos integrados:
- Control atencional: Atención selectiva y sostenida.
- Flexibilidad cognitiva: Memoria de trabajo, cambio atencional y automonitoreo.
- Establecimiento de metas: Iniciación, planificación y resolución de problemas.
El desarrollo de estas capacidades está estrechamente ligado a la maduración de la corteza prefrontal durante la niñez y la adolescencia. Se ha demostrado que procesos fisiológicos, como la mielinización de las fibras nerviosas en las estructuras frontales, favorecen una mayor velocidad de procesamiento y una adquisición gradual de habilidades ejecutivas más eficientes.
La relación con la memoria de trabajo
La Memoria de Trabajo (MT) es esencial para el éxito en la Torre de Londres, ya que permite mantener y manipular información temporalmente para formular y revisar planes de acción. Según el modelo de Baddeley y Hitch, el Ejecutivo Central coordina los recursos necesarios para esta tarea, apoyándose en la agenda visoespacial. Si bien el formato de la ToL es predominantemente visoespacial, el componente ejecutivo es el que mayor peso tiene en la resolución efectiva de los problemas complejos de planificación.
Validación y aplicación en diferentes poblaciones
La eficacia de la Torre de Londres como instrumento ha sido validada en diversas muestras, adaptándose a las necesidades de evaluación según el grupo demográfico:
| Población | Enfoque de evaluación |
|---|---|
| Niños (6-13 años) | Desarrollo de la capacidad de planificación y su relación con la inteligencia y la edad. |
| Adultos mayores | Fiabilidad y validez en el envejecimiento, observando efectos de edad en tiempos de ejecución. |

En el caso de los niños, se ha observado que tanto la edad como el nivel intelectual son predictores significativos del desempeño. Por otro lado, en adultos mayores, los estudios se han centrado en la consistencia interna y la validez de constructo, identificando indicadores clave como el tiempo de inicio y las violaciones a las reglas de tiempo, los cuales reflejan el estado de los procesos ejecutivos.
Test de la Torre de Londres
Consideraciones finales sobre su uso
La evaluación del funcionamiento ejecutivo mediante pruebas individuales puede resultar compleja debido a la superposición de habilidades que miden. Por ello, se recomienda que la Torre de Londres se utilice siempre como parte de una batería neuropsicológica completa. Esto permite una comprensión integral de las fortalezas y debilidades del individuo, evitando diagnósticos aislados y permitiendo una identificación temprana de posibles trastornos del neurodesarrollo o disfunciones cerebrales.