Efectos Colaterales de la Gentamicina en Pacientes Ancianos

La gentamicina es un medicamento que pertenece a la clase de los antibióticos aminoglucósidos, utilizado para tratar infecciones bacterianas graves. Su acción consiste en eliminar las bacterias. Es eficaz contra infecciones como la meningitis (infección de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal), e infecciones de la sangre, el abdomen (zona del estómago), los pulmones, la piel, los huesos, las articulaciones y las vías urinarias. Los antibióticos como la inyección de gentamicina no funcionan para combatir resfriados, influenza ni ninguna otra infección viral. Tomar antibióticos cuando no son necesarios aumenta el riesgo de contraer más adelante una infección que resista el tratamiento con antibióticos.

La inyección de gentamicina se administra como un líquido inyectado por vía intravenosa (en la vena) o intramuscular (en el músculo). Cuando se inyecta por vía intravenosa, suele administrarse en infusión (inyectada lentamente) durante un período de 30 minutos a 2 horas, una vez cada 6 u 8 horas. La duración del tratamiento depende del tipo de infección. Usted puede recibir una inyección de gentamicina en un hospital o puede administrar el medicamento en casa. Si se recibe la inyección en casa, su proveedor de atención médica le mostrará cómo utilizar el medicamento. Es fundamental utilizarla exactamente de acuerdo con las instrucciones del profesional y finalizar todo el tratamiento recetado, aunque empiece a sentirse mejor. Si se suspende el medicamento demasiado pronto o se omiten dosis, es posible que la infección no esté totalmente controlada y que las bacterias adquieran resistencia.

Esquema de las vías de administración de la gentamicina: intravenosa e intramuscular

Precauciones y Consideraciones Previas al Tratamiento

Antes de usar la inyección de gentamicina, es crucial informar al médico y farmacéutico sobre varios aspectos. Es necesario avisar si se es alérgico a la gentamicina, a otros antibióticos aminoglucósidos (como amikacina, kanamicina, neomicina, paromomicina, estreptomicina o tobramicina), a los sulfitos, a otros medicamentos, o a cualquiera de los ingredientes de la inyección. Pida a su farmacéutico una lista de los ingredientes. También se debe informar sobre todos los medicamentos con y sin receta médica, vitaminas y suplementos nutricionales que se estén tomando o se tenga planificado tomar, ya que la gentamicina puede afectar la forma en que obran otros medicamentos o productos y viceversa. Su médico podría necesitar cambiar la dosis de sus medicamentos o mantenerlo bajo una cuidadosa supervisión en caso de que presente efectos secundarios.

Asimismo, informe a su médico si tiene o ha tenido alguna afección médica, incluyendo enfermedades renales, trastornos de los nervios o músculos como miastenia grave o la enfermedad de Parkinson, bajos niveles de magnesio, calcio, sodio o potasio, asma, deshidratación o fibrosis quística (una afección heredada que afecta los pulmones y el sistema digestivo). Si se someterá a una cirugía, incluida la dental, informe a su médico o dentista que está usando la inyección de gentamicina.

Uso durante el Embarazo y la Lactancia

Es fundamental informar al médico si está embarazada o planea quedar embarazada. Llame a su médico de inmediato si queda embarazada mientras usa la inyección de gentamicina, ya que los aminoglucósidos pueden causar daño al feto. No se sabe si la gentamicina pasa a la leche materna o si puede dañar al bebé lactante, por lo que si está amamantando o planea hacerlo, debe consultar a su proveedor de atención de salud.

Efectos Secundarios de la Gentamicina, con Énfasis en Pacientes Ancianos

La gentamicina puede causar efectos secundarios que van desde leves hasta graves. Los problemas renales y de audición se dan con mayor frecuencia en personas mayores, así como en personas deshidratadas o con insuficiencia renal. El riesgo de desarrollar problemas renales, auditivos u otros problemas graves es mayor si se están tomando determinados medicamentos de venta con o sin receta. Asista a todas las citas con su médico y a las de laboratorio, ya que el médico ordenará pruebas, incluso auditivas, antes y durante el tratamiento para comprobar la respuesta de su cuerpo a la gentamicina.

1. Daño Renal (Nefrotoxicidad)

La gentamicina puede causar problemas renales graves. Los problemas renales pueden darse con más frecuencia en personas mayores o en personas deshidratadas. Es esencial informar a su médico si sufre o alguna vez sufrió alguna enfermedad de los riñones. Si experimenta alguno de los síntomas siguientes, debe llamar a su médico inmediatamente: micción reducida; inflamación del rostro, brazos, manos, pies, tobillos o parte inferior de las piernas; o cansancio o debilidad inusuales. La nefrotoxicidad puede ser reversible, pero es crucial la supervisión. El aclaramiento renal, y por lo tanto la concentración plasmática de los aminoglucósidos, puede variar y en ancianos en quienes la función renal tiende a disminuir con la edad, puede provocar un incremento considerable de la concentración plasmática o de la semivida de la gentamicina.

2. Problemas Auditivos y Vestibulares (Ototoxicidad)

La gentamicina puede ocasionar problemas de la audición y daño vestibular. Los problemas de audición pueden ocurrir con más frecuencia en personas mayores. La pérdida auditiva puede ser permanente en algunos casos y se manifiesta como una disminución de la audición de altas frecuencias. Informe a su médico si tiene o ha tenido mareos, vértigo, pérdida auditiva o zumbido en los oídos. Si experimenta pérdida auditiva, ronroneo o zumbido en los oídos o mareos, debe llamar a su médico de inmediato. Los aminoglucósidos difunden fácilmente a la perilinfa del oído interno, lo que puede contribuir a la vestibulotoxicidad y ototoxicidad, relacionadas con la dosis.

Gentamicina Intratimpánica para la Enfermedad de Ménière

La enfermedad de Ménière es un trastorno que afecta al oído interno, causando episodios repetidos de vértigo, problemas auditivos, acúfenos (zumbidos) y sensación de presión en el oído. En ocasiones, la gentamicina se administra directamente en el oído medio (intratimpánica) para tratar esta afección, con el objetivo de destruir parcial o totalmente la función de equilibrio del oído afectado. Sin embargo, la evidencia sobre la eficacia de la gentamicina intratimpánica para mejorar los síntomas de la enfermedad de Ménière es muy limitada y de certeza muy baja. No está claro si existen riesgos asociados al tratamiento, aunque otros tipos de estudios han demostrado que podría asociarse con posibles efectos secundarios, como la pérdida total de audición. La escasez de ensayos clínicos grandes y bien diseñados impide extraer conclusiones definitivas sobre los beneficios y riesgos.

3. Problemas Neurológicos

La gentamicina puede causar problemas de los nervios. Informe a su médico si tiene o ha tenido ardor u hormigueo en las manos, brazos, pies o piernas; espasmos o debilidad muscular; o convulsiones. También se han reportado casos de confusión mental en pacientes con hipomagnesemia, hipocalcemia e hipocalemia. En lactantes, esto puede manifestarse como tetania y debilidad muscular.

4. Otros Efectos Secundarios Generales

Otros efectos secundarios comunes de la gentamicina incluyen náuseas, vómitos, diarrea, disminución del apetito, dolor en el sitio de la inyección, dolor de cabeza, fiebre, dolor en las articulaciones y cansancio inusual. Algunos efectos secundarios pueden ser graves y requieren atención médica inmediata, como sarpullido, descamación o ampollas en la piel, picazón, urticaria, hinchazón en los ojos, rostro, garganta, lengua o labios, dificultad para respirar o tragar, y ronquera. La diarrea inducida por antibióticos puede indicar una nueva infección o colitis pseudomembranosa. La deshidratación resultante de la diarrea puede ser especialmente problemática para los ancianos. Si la víctima se ha derrumbado, ha tenido una convulsión, tiene dificultad para respirar, o no puede despertarse, llame inmediatamente a los servicios de emergencia.

Factores que Aumentan el Riesgo de Toxicidad en Ancianos

La salud de los ancianos es un tema de gran importancia. En esta etapa de la vida, el metabolismo y la excreción de los antibióticos pueden ser diferentes debido a la edad, lo que significa que los efectos pueden ser más intensos o prolongados, llevando a una mayor incidencia de efectos secundarios. Los ancianos suelen tener una mayor sensibilidad a muchos medicamentos, incluidos los antibióticos, y pueden experimentar efectos secundarios a dosis que normalmente no causarían problemas en personas más jóvenes. El riesgo de desarrollar problemas renales, auditivos u otros problemas graves es mayor si se está tomando determinados medicamentos de venta con o sin receta. Es posible que el médico no quiera que se administre la inyección de gentamicina en estos casos.

  • Función Renal Reducida: La disfunción renal o la reducción del aclaramiento renal, común en ancianos, puede provocar un incremento considerable de la concentración plasmática y/o aumento de la semivida de la gentamicina.
  • Deshidratación: Los problemas renales pueden darse con más frecuencia en personas deshidratadas.
  • Interacciones Medicamentosas: El uso concomitante con otros medicamentos como cefalosporinas, diuréticos potentes (por ser ototóxicos) o vancomicina puede aumentar el riesgo de toxicidad renal y del octavo par craneal.
  • Condiciones Preexistentes: Pacientes con miastenia grave, enfermedad de Parkinson, bajos niveles de magnesio, calcio, sodio o potasio, quemaduras severas, fibrosis quística, o aquellos con una reducida masa muscular tienen mayor susceptibilidad.
Infografía: Factores de riesgo y signos de toxicidad de la gentamicina en pacientes ancianos

Monitoreo y Manejo de Efectos Secundarios

Para minimizar los riesgos, es crucial el monitoreo constante. El médico ordenará pruebas, incluidas pruebas auditivas, antes y durante el tratamiento para comprobar la respuesta del cuerpo a la gentamicina. Se requieren varias dosis antes de obtener un equilibrio en las concentraciones plasmáticas. Es esencial medir los niveles séricos de gentamicina para asegurar niveles adecuados pero no excesivos. Las concentraciones pico no deben superar los 12 mcg/ml y las concentraciones mínimas, medidas justo antes de la administración de la siguiente dosis, deben ser inferiores a 2 mcg/ml.

Es vital informar a su médico si sus síntomas no mejoran o empeoran. Si se presenta algún efecto secundario que le molesta o no desaparece, infórmele al profesional de atención de salud. Los cuidadores juegan un papel crucial en la gestión y prevención de los efectos secundarios; deben informar al médico tratante sobre cualquier cambio inusual o síntoma nuevo que aparezca después de comenzar un tratamiento con antibióticos. El uso de diarios de medicamentos o aplicaciones móviles puede ser una forma efectiva de llevar un registro de los síntomas y efectos secundarios. Mantenga una lista escrita de todos los medicamentos con receta y sin receta (de venta libre), vitaminas, minerales y suplementos dietéticos que toma actualmente. Lleve esta lista con usted cada vez que visite a un médico o si es ingresado en el hospital.

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