El derecho a la educación, tan conocido como la “mejor arma contra la injusticia”, se niega sistemáticamente a niños, niñas y adolescentes que llegan a centros del Sename. Asegurar un mayor financiamiento y disponer de estrategias diferenciadas que garanticen la pertinencia en su atención son dos de los principales caminos para abordar esta problemática.
La Vulneración del Derecho a la Educación en Centros del SENAME
Chile ha violado de manera sistemática los derechos de niños y niñas, sobre todo en materia educativa. Si bien la cobertura de la educación escolar ha experimentado un significativo crecimiento, aún hay personas a quienes este derecho les resulta esquivo. Por años, miles de niños, niñas y jóvenes que sufren permanentes vulneraciones a sus derechos (desde sus familias, territorios e instituciones del Estado), siguen un camino común: llegan a los centros del Sename, a las residencias operadas por sus instituciones colaboradoras y, en los casos más extremos, a las cárceles.
Loreto Jara, profesora e investigadora de Política Educativa de Educación 2020, manifiesta que “la educación -que es considerada por muchos como la mejor arma contra la injusticia y el principal mecanismo para el ejercicio de la ciudadanía y la reinserción-, no ha sido considerada adecuadamente en estos casos”.
Realidad Actual y Estadísticas Alarmantes
El escenario del proceso educativo en el caso de los niños, niñas y adolescentes (NNA) en situación de vulnerabilidad o que han sido infractores de Ley es complejo. En términos generales, las y los menores de 18 años que requieren de protección especial -ya sea que se encuentren en familias de acogida, residencias de protección o centros cerrados- deben incorporarse a procesos educativos regulares y participar de programas de protección especializada en intervención educativa para apoyar ese proceso.
Sin embargo, el reciente informe de la niñez que entregó la ONU al Estado de Chile, revela que un 19,8% de los niños, niñas y adolescentes de estos centros están con retraso escolar y de éstos, 21,7% no recibe apoyo en las tareas. Un 7% no sabe leer y/o escribir y un porcentaje similar no va a la escuela.
El documento agrega que: “La gran mayoría de los NNA frecuentan escuelas públicas, donde ni los profesores ni el personal está capacitado y sensibilizado para la situación particular de estos NNA y, por lo tanto, no proporcionan la atención necesaria. En algunos casos las residencias tienen sus propias aulas escolares, lo que implica el aislamiento social de los NNA. Ambas situaciones no contribuyen a compensar, eliminar o minimizar los efectos de las vulneraciones de los NNA y tienen graves consecuencias en su desarrollo educativo”.

Deficiencias en Financiamiento e Infraestructura
A pesar de que estos contextos educativos son de mayor complejidad, no existen políticas especiales y sistemáticas por parte del Estado para garantizar el acceso a educación. Además, un informe del Instituto Nacional de Derechos Humanos (2016) revela que en materia de financiamiento, la subvención que reciben los centros cerrados del Sename es inferior a la educación regular. Adicionalmente, la entrega de recursos depende de la asistencia, un factor muy variable en estos contextos debido a los términos de condena o la transferencia a otros recintos.
A esto se suma el hecho de que los establecimientos que imparten educación de adultos (que permite cursar básica o media en menor tiempo) no pueden postular a la Subvención Escolar Preferencial. Al no contar con los recursos para financiar un establecimiento, algunos de los centros del Sename sólo tienen acceso a un Proyecto de Reinserción Educativa, al que, además, se debe concursar cada año.
El informe del INDH también señala que en muchas ocasiones la infraestructura es deficiente y los docentes no cuentan con preparación para desempeñarse en establecimientos educativos que atienden a población privada de libertad o en contextos de vulnerabilidad.

El Desafío Docente en Contextos de Vulnerabilidad
Falta de Formación Especializada
Al respecto, Ignacio Moya, coordinador de un programa para la reinserción que funciona en el centro CREAD Pudahuel Sename, manifiesta que “ningún centro de formación docente prepara a profesionales para atender en este contexto. Son los mismos docentes los que se han ido especializando a partir del trabajo, del día a día y del compromiso, porque estos son espacios precarios a nivel laboral”.
Jara agrega que los centros del Sename, a través de su oferta educativa, deberían cumplir un rol formativo, generando mecanismos que permitan una reinserción exitosa.
Propuestas para Mejorar la Educación en el SENAME
Medidas Urgentes
Para resolver la urgencia del problema, es necesario crear una subvención específica para las escuelas cárcel, centros dependientes del Sename y proyectos de reinserción educativa. Sin embargo, la solución al problema de fondo es un sistema que asegure recursos, reduciendo el peso de la asistencia.
Articulación y Voluntad Política
Es fundamental mejorar la articulación entre las instituciones. El gobierno local, la unidad educativa y Gendarmería deben establecer diálogos fructíferos que tengan como centro la educación de las y los jóvenes y adultos que quieren participar de un proceso formativo de calidad.
Además, es necesario contar con la voluntad y acuerdos políticos. Esto puede ser más fácil de conseguir, entendiendo que en todo el espectro político hay consenso en la necesidad de reducir las vulneraciones de derechos y los índices de delitos cometidos por menores de edad. La respuesta no está en reducir la edad de la responsabilidad penal, sino en resolver las causas del problema y en entregar soluciones que se acomoden a una realidad crecientemente compleja, que es necesario resolver con urgencia.
La Relevancia de la Labor de las Educadoras Diferenciales
En una reciente entrevista, la Dra. Nolfa Ibáñez, educadora diferencial y Premio Nacional de Educación 2021, señala que entre las tareas pendientes como sociedad está comprender la importancia de la labor docente y de apoyar prácticas pedagógicas contextualizadas que vinculen el currículum con las realidades y necesidades de los estudiantes.
Prácticas Pedagógicas Contextualizadas y Compromiso Académico
Creemos que las palabras de esta destacada educadora diferencial son una invitación perfecta para compartir reflexiones emergentes de una investigación realizada en los últimos 4 años en colaboración con los equipos del Programa de Integración Escolar (PIE) de 38 liceos de la región del Biobío. El compromiso académico corresponde al grado de involucramiento que tiene el estudiante con su liceo, su sentido de pertenencia a él, la motivación hacia el aprendizaje y su participación escolar.
Nos centramos en el compromiso académico pues este ha demostrado estar fuertemente relacionado con la obtención de buenos resultados académicos y con mayores niveles de bienestar en los estudiantes. Además, existen evidencias que asocian el desenganche académico (disengagement) con mal rendimiento, mayor riesgo de deserción y conductas desajustadas en el ambiente escolar (Christenson, Reschly y Wylie, 2012). A pesar de la relevancia de este concepto para predecir buen ajuste y rendimiento académico, existe muy poca investigación respecto al compromiso escolar de estudiantes con necesidades educativas especiales.
En nuestro proyecto, durante estos cuatro años, hemos explorado distintos factores identificados por la literatura especializada que permiten comprender las características y la fuerza del compromiso que los estudiantes de enseñanza media sienten hacia sus establecimientos escolares. Para ello hemos estudiado el soporte familiar, el apoyo y los vínculos con los compañeros, la participación escolar, las prácticas docentes y la relación docente-estudiante.
El Impacto de la Relación Docente-Estudiante
De los factores antes mencionados nos queremos detener en la relación docente-estudiante a propósito del desafío que nos señala la Dra. Ibáñez. En un artículo publicado en la revista Frontiers in Psychology, se analizaron datos recopilados previos a la pandemia sobre la relación que tiene la percepción de los estudiantes de la calidad de la relación con sus docentes y el nivel de compromiso con sus liceos.
Los resultados indican que tanto para estudiantes con y sin necesidades educativas, la relación con sus docentes es un factor clave para que los estudiantes se comprometan con la escuela y con el aprendizaje, evitando así la apatía y el desenganche. Este hallazgo ha sido ampliamente descrito en la literatura especializada en este tema.
Lo más interesante de nuestros datos es que al comparar las percepciones entre estudiantes con y sin necesidades educativas especiales, los estudiantes que pertenecen al Programa de Integración Escolar (PIE) reportan una mejor valoración de la relación con sus docentes y perciben mayores oportunidades de participación al interior de sus establecimientos que sus pares sin necesidades especiales, así como un mayor compromiso con sus liceos y con sus estudios tanto en lo emocional (motivación y disfrute), como en lo cognitivo (esfuerzo y estrategias empleadas para aprender).
Estos resultados nos invitan a reflexionar sobre la naturaleza y calidad de la relación que los estudiantes con necesidades educativas establecen con las/os docentes y con otros profesionales de los equipos PIE. Las hipótesis que hemos explorado para entender estos hallazgos se relacionan con los tipos de apoyos que las/os educadores diferenciales brindan a los estudiantes, y cómo dichos apoyos promueven el desarrollo de sentimientos de competencia en los estudiantes, a la vez que permiten la creación de ambientes más personalizados, más cálidos y seguros para ellos, en donde estos estudiantes pueden experimentar el error y la frustración, pero también el éxito y la valoración de su docente.

El Rol Adaptativo Durante la Pandemia
Durante la pandemia hemos podido aprender aún más de las diversas acciones que realizan en particular las/os educadoras diferenciales. Durante estos casi dos años, los equipos PIE han implementado diversas estrategias para dar la continuidad de los procesos educativos, asegurando con ello no solo acceso a materiales y a las actividades lectivas, sino también brindando acceso a las experiencias de aprendizaje considerando las barreras que enfrentan los estudiantes con necesidades educativas.
A pesar de las evidentes brechas que genera la inequidad social y la falta de recursos a materiales educativos que han experimentado tanto los estudiantes de nuestro estudio, así como estudiantes en otras partes del país, los hallazgos de nuestra investigación son claros en evidenciar la relevancia del rol de la educación diferencial en ampliar las formas en las que se enseña y se promueven los aprendizajes, así como también en promover culturas respetuosas de las diferencias en las comunidades educativas. El contexto de pandemia nos ha obligado a repensar y redescubrir nuevas formas de ser docentes y de vincularnos con los estudiantes y sus familias, lo que sin duda ha sido una tarea que en muchas escuelas se ha facilitado por el rol clave de los equipos de PIE.
¿Qué es el Programa de Integración Escolar /PIE?
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