La medicina se divide en diversas especialidades para atender las necesidades de salud en cada etapa de la vida. Dos de las ramas más importantes son la geriatría, dedicada al cuidado de los adultos mayores, y la pediatría, enfocada en la salud de los niños y adolescentes. Ambas especialidades comparten el objetivo de prevenir enfermedades, manejarlas y mejorar la calidad de vida de sus pacientes, adaptándose a las particularidades de cada grupo etario.

La Geriatría: Cuidado Integral del Adulto Mayor
¿Qué es la Geriatría y qué hace un Geriatra?
La geriatría es la rama de la medicina que se preocupa de los problemas y enfermedades de los adultos mayores, cómo prevenirlas y manejarlas, y del proceso de envejecer. Los geriatras son médicos expertos en el cuidado de los adultos mayores, de la misma manera que los pediatras lo son de los niños. Entienden la interacción entre el envejecer y otras enfermedades crónicas y degenerativas. El geriatra es el especialista médico que se encarga de prevenir y manejar los problemas de salud en las personas mayores y las acompaña en el proceso del envejecimiento, relacionando las enfermedades crónicas y degenerativas que puedan tener con esta etapa de la vida. Se centran en la atención clínica de los ancianos, diagnosticando, tratando y manejando las enfermedades o condiciones que afectan a esta población.
¿Cuándo es recomendable consultar a un Geriatra?
No es necesario estar enfermo para visitar al geriatra; si el objetivo es prevenir, cuanto antes se inicie la atención y mayor autovalencia se conserve, mejor será el pronóstico. La frecuencia de las visitas es individual, pero un promedio de 1-2 veces al año en general es suficiente.
Se aconseja la consulta geriátrica en los siguientes casos:
- Personas mayores de 65 años sanas, en las cuales es necesario enfocar actividades preventivas personales para lograr un envejecimiento exitoso. El control anual permite la recomendación de estilos de vida, nutrición, ejercicio físico y actividad mental, exámenes personalizados y vacunas específicas para este grupo de pacientes.
- Personas mayores de 65 años con más de tres enfermedades crónicas, que habitualmente ingieren más de cinco fármacos diferentes (polifarmacia).
- Pacientes mayores de 80 años, con o sin patología crónica.
- Aunque una edad específica no existe, se podría pensar que edades cercanas a la jubilación (60 años para las mujeres y 65 años para los hombres) podrían ser un buen momento para organizar los cuidados.
- Los expertos en Geriatría suelen considerar los 75 años como el momento a partir del cual existe mayor fragilidad y riesgo, y por tanto, en la que todo paciente debería disponer de una valoración geriátrica.
- Toda persona mayor de 65 años, especialmente si siente inseguridad o inestabilidad para caminar.
Es recomendable llevar en la primera cita un listado completo de antecedentes, especialmente si se presentan condiciones como:
- Fragilidad: estado de vulnerabilidad aumentado por la disminución de la reserva fisiológica y resistencia al estrés en el cuerpo.
- Caídas: las caídas no solamente son a causa de la fragilidad, motivo por el cual también tienen su propia categoría.
- Incontinencia urinaria: en los adultos mayores es común la pérdida involuntaria de orina y puede deberse a problemas neurológicos, infecciones del tracto urinario o efectos secundarios a medicamentos, por citar algunos ejemplos.
- Demencia: deterioro progresivo de la memoria, del pensamiento, el comportamiento y la capacidad para realizar las actividades diarias. Uno de los más prevalentes es el deterioro cognitivo, dentro del cual se encuentra la demencia, que al carecer de tratamiento curativo, se beneficia de un diagnóstico y una intervención lo más precoz posible.
- Polifarmacia: es el uso de múltiples medicamentos para tratar las enfermedades crónicas, trastornos, prevención de complicaciones, autoprescripción, cambios en el metabolismo, etc.
La Valoración Geriátrica Integral (VGI)
En el proceso de atención clínica de la persona mayor, los médicos especialistas en geriatría utilizan la herramienta llamada valoración geriátrica integral, la que incluye el abordaje de las áreas biomédicas, mental, funcional y social con el fin de lograr un diagnóstico y manejo lo más completo posible. Se trata de una herramienta de valoración multidimensional que incentiva el trabajo multidisciplinar para un objetivo común, que se resume en mantener la calidad de vida y autonomía funcional. Esta valoración permite identificar múltiples procesos más allá de la enfermedad motivo por el que la persona mayor consulta al médico y por tanto, amplía la intervención terapéutica, mejorando los resultados en cualquier ámbito asistencial, tanto ambulatorio como, sobre todo, hospitalario.
El uso de un método específico para examinar a estos pacientes, el contacto estrecho con la familia y sobre todo con el cuidador principal, les permite preservar su funcionalidad física y mental y disminuir la velocidad de declinación a medida que envejecen. La transformación demográfica requiere una transformación en los recursos sanitarios que atienden al paciente, que en el entorno sanitario es mayoritariamente mayor. Es una población muy heterogénea y, por otra parte, en ellos, la enfermedad tiene un impacto negativo en su capacidad funcional y autonomía. A su vez, esta dependencia, suele estresar el entorno social que lo atiende generando una peor evolución de los procesos clínicos.

Servicios Geriátricos a Domicilio y Telemedicina
La atención médica del adulto mayor a domicilio es una opción que se especializa en el manejo de enfermedades respiratorias comunes, como resfriado, bronquitis, neumonía, EPOC e infecciones virales como la influenza y COVID-19. La consulta geriátrica abarca una amplia gama de enfermedades, desde problemas digestivos hasta condiciones crónicas como hipertensión, diabetes y demencia. Se realizan controles periódicos para garantizar la salud de los pacientes. Además, se ofrecen servicios de telemedicina con enfoque geriátrico, proporcionando atención en línea con envío de fichas clínicas y recetas médicas para mayor comodidad. Con equipos de médicos a domicilio, se puede recibir la atención médica necesaria sin salir del hogar, ofreciendo servicios equiparables a los de un centro médico, pero con la conveniencia de recibir cuidados en el propio espacio.
La Pediatría: Cuidado de la Salud Infantil y Transición a la Vida Adulta
¿Qué es la Pediatría?
Los pediatras están formados para cuidar desde a bebés hasta a adultos jóvenes. Desde que nacen y hasta los 15 años, los niños y adolescentes son atendidos por un médico pediatra.
Controles Pediátricos Regulares
Cada control pediátrico incluye un examen físico completo. En este examen, el médico verifica el crecimiento y desarrollo del bebé o del niño pequeño con el fin de encontrar o prevenir problemas.
Importancia de los controles pediátricos
La Transición a la Atención Médica del Adulto
El paso de la atención pediátrica a la atención médica del adulto es un momento significativo. Parece que fue ayer cuando su hijo llegó al consultorio del pediatra en su primera visita médica, y este cambio puede ser desafiante tanto para los padres como para el hijo.
Si su hijo tiene una afección rara, una discapacidad o una afección pediátrica (que solo se desarrolla en la infancia), puede ser todo un reto encontrar a un buen médico de atención primaria o a un especialista para adultos. Es fundamental contar con alguien que se sienta cómodo cuidando de las complejas necesidades de su hijo. Se recomienda preguntar si es posible que el hijo consulte a un médico nuevo durante un período de prueba y, posteriormente, hacer un seguimiento con el especialista pediátrico para hablar sobre la adaptación. Es importante reservarse abundante tiempo para completar este proceso, ya que el cambio a la atención médica propia de los adultos no ocurrirá de la noche a la mañana.
Los padres deben ayudar a su hijo a co-gestionar sus cuidados médicos durante la adolescencia, animándolo poco a poco a adquirir un rol cada vez más activo. La atención médica de un adulto se basa en la responsabilidad del paciente, lo que viene acompañado de un control sobre su salud. Por lo tanto, el hijo tomará todas las decisiones médicas y tiene derecho a la privacidad en lo que respecta a todas sus afecciones médicas. Es importante que los adultos jóvenes compartan su información médica con todos los profesionales médicos que los atiendan, incluyendo enfermedades, operaciones, medicamentos y vacunas. Además de consultar a un médico ante cualquier problema de salud, es crucial acudir a todas las visitas de control regulares y hacerse pruebas de cribado preventivo.
Opciones de Cobertura Médica para Jóvenes Adultos
La cobertura médica es una preocupación importante durante la transición a la adultez.
- En Estados Unidos, si su hijo depende de su cobertura médica, el Acta de Cobertura Accesible (ACA) permite cubrirlo hasta los 26 años de edad, independientemente de si está yendo a la universidad, vive con usted, trabaja o está casado.
- Si su hijo depende de su póliza de salud laboral, su cobertura concluirá el día en que cumpla 26 años. Por lo tanto, es esencial empezar a buscar una nueva cobertura con bastante tiempo de antelación a esa fecha.
Existen diversas opciones disponibles para la cobertura de salud:
- Muchas empresas ofrecen una cobertura de salud grupal como parte del paquete de prestaciones para sus empleados, que puede incluir cuidado dental, cuidado de la vista, atención de emergencia y cuidados médicos ordinarios.
- El seguro por discapacidad a largo plazo ofrece prestaciones médicas para quienes estén sin trabajo durante un largo período de tiempo.
- Si el hijo adulto deja de estar cubierto por la póliza familiar y ni su empresario ni su pareja le ofrecen cobertura, podría ser elegible para recibir la cobertura COBRA (Ley Ómnibus Consolidada de Reconciliación Presupuestaria). Es importante destacar que la cobertura COBRA no entra en vigor automáticamente; el hijo debe solicitarla pronto, puesto que el período de elegibilidad es limitado.
- También puede optar por una cobertura de salud individual a través del seguro Marketplace de la página HealthCare.gov. La mayoría de estos planes se basan en los ingresos del adulto joven, y las compañías médicas no pueden rechazar a personas con enfermedades preexistentes o cobrarles más por su cobertura.
Para aquellos con necesidades médicas especiales:
- Si su hijo tiene necesidades médicas especiales, es posible que su póliza disponga de una cláusula para un adulto discapacitado, la cual permite que adultos con discapacidades desde la infancia permanezcan dentro de la póliza de sus padres de forma indefinida.
- Aquellas personas a quienes se les haya reconocido la discapacidad antes de cumplir los 22 años de edad también pueden ser elegibles para recibir el Seguro de Discapacidad de la Seguridad Social (SSDI). Estas prestaciones se ofrecen a niños discapacitados cuyos padres pagaron a la Seguridad Social a lo largo de sus carreras profesionales. Los niños cuyos padres fallecieron, se jubilaron o se reconocieron como discapacitados pueden calificar para recibir estas prestaciones.
Servicios Pediátricos a Domicilio
La pediatría a domicilio es fundamental para la atención infantil. Ofrece comodidad y atención personalizada, lo que es esencial para niños enfermos. Los pediatras a domicilio pueden brindar cuidados inmediatos, monitorear el desarrollo y prevenir complicaciones. Esto reduce el estrés de los padres y mejora la salud a largo plazo de los pequeños. Además, facilita el acceso a atención médica en casos de emergencia. La pediatría a domicilio es una opción valiosa para garantizar un crecimiento saludable y prevenir enfermedades en la infancia.