El Contexto del Cuidado de Larga Duración en Chile
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina (CEPAL, 2020), la crisis en el cuidado de personas mayores se ha definido como un déficit y fragilidad de las sociedades en la provisión de apoyos y cuidados, acentuando las desigualdades de género y socioeconómicas que configuran la organización social del cuidado. Chile no ha estado ajeno a esta situación, evidenciándose un aumento en la cantidad y complejidad de las necesidades de cuidados de larga duración.
Este incremento se refleja en el alza de la proporción de personas mayores y en los índices de discapacidad y dependencia, tal como señalan Martinez Sanguinetti, Leiva Ordonez, Petermann Rocha y Celis Morales en su artículo “¿Cómo ha cambiado el perfil epidemiológico en Chile en los últimos 10 años?”. Un elemento relevante en la configuración del cuidado tiene relación con la posibilidad de compatibilizar el trabajo remunerado con el trabajo doméstico y de cuidados.
Adicionalmente, la información obtenida a través de la Encuesta Nacional de Discapacidad y Dependencia (ENDIDE, 2022) indica que un 71,7% de la población con dependencia recibe cuidados de una mujer en su ámbito familiar, y resalta que el 40,8% de estas cuidadoras son mayores. La composición de la Base de Personas Cuidadoras del Registro Social de Hogares muestra que, de un total de 114.228 personas registradas, el 87% son mujeres. El trabajo de cuidados de larga duración de personas con dependencia implica brindar apoyo en diversos ámbitos de la vida cotidiana, incluyendo asistencia en las actividades diarias, soporte emocional, y gestión de responsabilidades domésticas y económicas, tratándose de un trabajo demandante y usualmente relacionado con un importante esfuerzo físico.
El Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados "Chile Cuida"
En consideración de lo anterior, en junio de 2024, el gobierno anunció la instalación del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados, Chile Cuida. Este sistema tiene como principal objetivo proveer servicios de apoyo y cuidados, reconocer la labor de las personas que cuidan, entregar tiempo libre a las familias involucradas en esta tarea y conectar los servicios existentes para llegar a tiempo y con respuestas pertinentes a quienes los requieren. Su funcionamiento se basa en un modelo de gestión intersectorial constituido por las instituciones competentes y por el conjunto de políticas, planes, programas, prestaciones, servicios y normas para apoyar y cuidar. El Sistema cuenta con una Política Nacional de Apoyos y Cuidados (con un horizonte temporal de 6 años) y su respectivo Plan de Acción (duración de 2 años). Chile Cuida también ha incorporado la formación de personas cuidadoras para mejorar la calidad de los servicios y avanzar en la formalización del trabajo.
Modalidades de Cuidado y Vivienda gestionadas por SENAMA
El Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) juega un rol fundamental en la gestión y provisión de diversas modalidades de apoyo y habitabilidad para personas mayores, abarcando desde centros comunitarios hasta residencias de larga estadía.

Centros Diurnos Comunitarios y Referenciales (CDC)
Los Centros Diurnos Comunitarios y Referenciales buscan promover y fortalecer la autonomía, funcionalidad e independencia de las personas mayores, manteniéndolas en sus entornos familiares y sociales. Esto se logra a través de la asistencia periódica a un espacio de encuentro donde se entregan servicios sociosanitarios y talleres de desarrollo personal, social y comunitario.
En 2024, se implementaron 23 nuevos Centros Diurnos Comunitarios (CDC), alcanzando un total de 187 CDC y beneficiando a 13.117 personas mayores en situación de dependencia leve o moderada, pertenecientes al 60% más vulnerable de la población. Además, se inició la implementación de la iniciativa «Centros Diurnos Inclusivos”, que busca incorporar a personas mayores con diagnóstico de demencia leve y a sus respectivas personas cuidadoras no remuneradas en los talleres regulares que se llevan a cabo.
Residencias de Larga Estadía y Condominios de Viviendas Tuteladas
SENAMA mantiene en operación 22 residencias públicas que benefician a 1.580 personas mayores. Durante el segundo semestre de 2024, SENAMA asumió la administración de dos establecimientos privados sin fines de lucro que pertenecían al Consejo Nacional de Protección a la Ancianidad (CONAPRAN), ubicados en las comunas de Puerto Natales (Región de Magallanes) y Lo Prado (Región Metropolitana). Se gestionará, durante el 2025, el traspaso a SENAMA de la administración de la residencia del Consejo Nacional de Protección a la Ancianidad (CONAPRAD) de La Reina, Región Metropolitana, con el objetivo de instalar un modelo de gestión y cuidados centrado en las personas mayores.
En el marco del plan de crecimiento de los Condominios de Viviendas Tuteladas 2023-2026, se proyecta finalizar el período con 83 condominios en construcción u operación. Adicionalmente, en coordinación con el Fondo Nacional de Salud (FONASA), se continúa el plan de financiamiento, traslado y reubicación de personas mayores en situación de abandono hospitalario, hacia residencias de larga estadía privadas sin fines de lucro, contribuyendo a descomprimir la red de salud pública a nivel nacional.

Programa de Vivienda Protegida para Personas Mayores
Paula González, encargada del Programa de Vivienda Protegida para Personas Mayores, del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA), ejecutado por SENAMA y el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), explicó que el programa tiene la finalidad de que cada persona mayor en situación de vulnerabilidad con requerimiento de vivienda tenga la posibilidad de acceder a una solución habitacional que le permita resolver su dificultad de acuerdo a su necesidad específica y a su propio nivel de funcionalidad y dependencia de manera integral. Esto, además, debe conseguirse en forma oportuna, expedita y eficaz a través de una oferta pública de vivienda y de servicios de apoyo y cuidado adecuada para su situación, articulada por SENAMA.
Principios de Diseño y Urbanismo para un Envejecimiento Activo
La importancia del diseño adaptado a las necesidades de las personas mayores ha sido objeto de discusión y análisis. Un seminario titulado “Un mundo a mi medida - Urbanismo y diseño para el adulto mayor”, organizado por la Biblioteca del Congreso Nacional (BCN) y el Blog Ligas Mayores, abordó estas temáticas. La directora de la BCN, Soledad Ferreiro, señaló la importancia de tener una sintonía entre el cuerpo, el alma y el entorno, enfatizando la necesidad de un mundo más adaptado a las necesidades de los adultos mayores.
¿Qué es el diseño universal?
Uno de los panelistas, el investigador y diseñador con mención Industrial especialista en ergonomía del Grupo Domeyko de la Universidad de Chile, John Chalmers, destacó la importancia de “vivir el diseño y no sufrir con el diseño”. Según Chalmers, debe haber una relación armoniosa entre los objetos, las formas y el cuerpo para vivir confortablemente, jugando un rol relevante la ergonomía, disciplina científica que procura el bienestar, el confort y la seguridad de las personas.
Por su parte, la arquitecta Valentina Avendaño explicó que las soluciones de vivienda existentes están enfocadas mayoritariamente a estratos altos y bajos, faltando una solución apropiada para la clase media. Avendaño criticó que las opciones actuales a menudo aíslan al adulto mayor dentro de la sociedad y poseen un fuerte asistencialismo, lo que atenta contra la autonomía de las personas. Ante los cambios en los habitantes urbanos y los grupos familiares, se proponen espacios urbanos con mayor circulación y zonas de conversación, como áreas verdes y comunes.
Un ejemplo de esta situación se observa en la comuna de Santiago, que, a pesar de tener la mayor cantidad de adultos mayores en Chile, ha disminuido su población de este grupo en un 19%, mientras que la población adulto joven ha aumentado fuertemente debido a nuevos proyectos inmobiliarios, en perjuicio de los barrios tradicionales.