Este artículo estudia los procesos de intervención de trabajo infantil desde el enfoque de la gubernamentalidad y los dispositivos, analizando los discursos de interventoras/es de programas de infancia que abordan situaciones de trabajo infantil (TI) en la Comuna de Valparaíso (Chile).
Contexto teórico y marco analítico
La infancia y la juventud son construcciones simbólicas y sociales que han ido cambiando a lo largo del tiempo, en función del contexto en el que se desarrollan. Por consiguiente, son atravesadas por prácticas culturales, sociales y políticas, que no solo definen las formas de pensar en niñas y niños y los y las jóvenes, sino también en cómo ellos y ellas se entenderán a sí mismos/as y entre sí. Hoy en día la nueva sociología de la infancia reivindica al niño o a la niña como agente social, cuya capacidad y creatividad es determinante en la construcción de las relaciones sociales y culturales. En Chile, la suscripción de la Convención de los Derechos del Niño a comienzos de los años 90 influenció la forma de hacer política para este segmento de la población y provocó reformas jurídicas y administrativas en el aparato de infancia y juventud. El cambio de la Doctrina de la Situación Irregular a la Protección Integral generó una serie de reformas en leyes penales, de familia, educacionales y otros marcos jurídicos. Paralelamente, el Consejo de la Infancia, creado en 2014, busca orientar una eventual Ley de Garantía Universal de Derechos de la Niñez para guiar al Estado en el cumplimiento de la Convención, aunque algunos autores advierten que este nuevo paradigma no ha logrado imponerse plenamente. El discurso estatal sobre infancia y juventud ha convivido con discursos de situación irregular y de derechos, coexistiendo como un continuo más que como polos opuestos.
Se ha estudiado el discurso reproducido por instituciones que trabajan con población infanto-juvenil entre 2006 y 2013, construyendo una aproximación teórica sobre discurso del Estado en la protección de derechos de la infancia y juventud. El objetivo principal de esta línea de investigación es analizar el discurso del Estado chileno en torno a infancia y juventud a través de sus principales instituciones; explorar los elementos que componen la propuesta discursiva desde las instituciones que trabajan con infancia y juventud; y comparar los discursos de Junji, Integra, Sename e Injuv durante los gobiernos de Michelle Bachelet y Sebastián Piñera. 3.1. La muestra y 3.2. La técnica se apoyan en la observación de fuentes documentales, análisis de contenido y discurso, con un instrumento codificado para minimizar sesgos.
Metodología y técnico-analítica
Se utilizó un enfoque mixto cualitativo-cuantitativo con 9 entrevistas individuales y 2 grupos de discusión a 19 interventoras/es, analizadas mediante Análisis Crítico del Discurso (ACD). La técnica de recolección de datos incluyó la observación y el análisis de balances de gestión publicados entre 2006 y 2014, que permiten identificar las estrategias discursivas, actores presentes y ausentes, y la construcción del nosotros/ellos por parte del Estado. Se aplicó un marco de interpretación basado en el framing para entender cómo se organizan y enfatizan ciertos elementos frente a otros en las narrativas institucionales.
Elementos analizados de los balances de gestión
- Elementos pragmáticos, prescriptivos y narrativos que evidencian acciones del Estado y sus enfoques en infancia y juventud.
- Elementos persuasivos que explican las bases argumentales de las políticas y la tipología institucional.
- Una visión del poder que describe la relación entre instituciones y sujetos infantiles y juveniles.
Resultados y discusiones centrales
Se observa una crítica al modelo de intervención diseñado por dispositivos institucionales que abordan vulneraciones de derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (NNA), incluyendo TI. Esta crítica sugeriría reinterpretaciones de prácticas que, desde disposiciones afectivas, intervienen el problema. La intervención tiende a distanciarse del enfoque prohibicionista y aborda TI solo en situaciones que afecten procesos educativos o ante trabajos de riesgo. En contextos familiares y perfiles de NNA, ciertas modalidades de TI son consideradas protectoras o beneficiosas, llegando a incorporarse a los procesos de intervención.
Se argumenta que los procesos de subjetivación de NNA trabajadoras/es responden a escenarios signados por la restitución de sus derechos y, si corresponde, la reinserción educativa y resignificación de vulneraciones; pero también por una justificación de la actividad laboral. La reinterpretación de prácticas podría modificar dispositivos y reordenar expectativas y experiencias de las y los NNA, así como las consecuencias dispuestas por el ensamblaje institucional. En este marco, la intervención podría adoptar distancias del prohibicionismo y contemplar TI en función de su impacto en educación y seguridad laboral.
La construcción del «ellos» en el discurso estatal se manifiesta a través de definiciones de grupos externos, nombramientos de niñas, niños y jóvenes, y la inclusión de madres, padres y familias como contexto. Entre las prácticas discursivas, el uso de la palabra «clientes» para describir a las personas usuarias destaca una lógica empresarial-neoliberal y la idea de intervención estatal que podría minar la agencia de las personas atendidas. En Junji y Sename se observan focalizaciones en primera persona, poniendo énfasis organizacional sobre las instituciones más que en las personas a las que atienden.
En el conjunto de los textos analizados, se señala que la palabra «párvulos» aparece en Junji, señalando una terminología que reduce a las niñas y niños a una categoría de muy corta edad y con connotaciones de ingenuidad, lo que contrasta con la formulación más participativa de Integra, que usa «niñas y niños» otorgándoles derechos plenos. Esta diferencia terminológica se vincula a distintas visiones sobre agencia y derechos de la infancia.
Implicaciones para políticas y prácticas
La recuperación de derechos de NNA vulnerados no se reduce a proveer un entorno que compense carencias afectivas y materiales; requiere de una articulación con familias cuando es posible, de educadores y profesionales, y de la comunidad para sostener la confianza y el reconocimiento del sujeto con derechos. La reparación de derechos implica no solo proteger sino restituir condiciones que permitan la reinserción educativa y la resignificación de la vulneración, manteniendo un marco que reconozca la agencia de NNA y su capacidad de participar en decisiones que les afecten.
El análisis sugiere que la intervención dependerá del tipo de TI y de la interpretación que realice la/o interventor, evidenciándose una racionalización del prohibicionismo, un bajo reconocimiento de TI como vulneración de derechos y una tendencia a justificar la actividad laboral. Por ello, no se observa una subjetivación crítica del TI en los discursos analizados.
Señalamientos y perspectivas finales
Los resultados aportan una lectura complementaria del trabajo infantil, destacando tensiones en procesos de intervención y operaciones para obtener resultados en NNA vulnerados. Se propone que las prácticas deberían reconfigurar dispositivos, reordenando expectativas y experiencias para favorecer la realización de derechos y la inclusión educativa, evitando una visión utilitaria que instrumentalice a las niñas y niños.
