La discapacidad motora o motriz, que implica una pérdida de movilidad, se enmarca dentro de las discapacidades físicas. Estas últimas también incluyen las discapacidades orgánicas, que corresponden a la pérdida de funcionamiento de órganos internos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la discapacidad motora se define como «la secuela o malformación que deriva de una afección en el sistema neuromuscular a nivel central o periférico, dando como resultado alteraciones en el control del movimiento y la postura». Por lo tanto, esta condición implica algún tipo de dificultad para llevar a cabo actividades de la vida cotidiana, como el desplazamiento, la manipulación de objetos, el acceso a determinados espacios o incluso el habla.
Es importante entender que la discapacidad física también es conocida como discapacidad motriz o diversidad funcional física. La afectación en personas con diversidad funcional física se produce por la alteración de alguno de los elementos del aparato locomotor, lo que impacta en mayor o menor medida las habilidades y destrezas motrices, así como el desplazamiento. El origen de esta situación puede ser patológico, derivado de enfermedades degenerativas o patologías sobrevenidas del sistema nervioso o musculoesquelético; o bien traumático, causado por accidentes de diversa índole.

Conceptos Clave en Discapacidad
Existe una amplia diversidad en las capacidades y habilidades de los individuos que conformamos la sociedad. Sin embargo, para algunas personas, ciertas actividades resultan mucho más complicadas debido a la existencia de alguna deficiencia. La OMS define la deficiencia como toda pérdida o anormalidad de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica, resultado de un estado patológico objetivo observable, mensurable y diagnosticable.
La incapacidad o limitación funcional es toda reducción (resultante de una deficiencia), parcial o total, de la capacidad para realizar actividades de manera normal o dentro de los límites considerados normales para un ser humano. Por su parte, la discapacidad es una desventaja social para la persona consecuencia de una deficiencia o una incapacidad, que limita o impide la realización de sus funciones sociales (según la edad, sexo y factores socio-culturales).
Condiciones Específicas que Afectan el Tren Inferior
Las causas de una discapacidad motora son múltiples y variadas. La discapacidad motora engloba muchos tipos de diagnósticos, cada uno con sus propias características y necesidades de adaptación.
Síndrome Compartimental Crónico por Ejercicio
El síndrome compartimental crónico por ejercicio es una afección muscular y nerviosa inducida por el ejercicio, que provoca dolor, hinchazón y, en ocasiones, discapacidad en los músculos afectados de las piernas o de los brazos. Es más común en atletas y corredores adultos jóvenes que realizan actividades que implican impactos repetitivos, aunque cualquiera puede padecerla.
En las extremidades existen zonas específicas de músculos denominadas compartimentos. En la parte inferior de la pierna, por ejemplo, hay cuatro compartimentos. El síndrome compartimental crónico por ejercicio comienza de manera constante cierto tiempo después de empezar a ejercitar la extremidad afectada, o tras cierta distancia recorrida o cierta intensidad de ejercicio, y empeora progresivamente mientras se ejercita. Pierde intensidad o se detiene por completo dentro de los 15 minutos de suspender la actividad. Dejar de hacer ejercicio por completo o solo hacer actividades de bajo impacto puede aliviar los síntomas, aunque suele ser un alivio temporal, ya que al retomar la actividad, los síntomas reaparecen.
Si se experimenta dolor, hinchazón, inflamación, debilidad o pérdida de sensibilidad inusuales y recurrentes debido al ejercicio o una actividad deportiva, es fundamental consultar a un médico. A veces, este síndrome se confunde con el dolor en las espinillas, una causa más común de dolor de pierna en jóvenes con mucha actividad intensa que involucra soportar el peso del cuerpo, como correr.
La causa de este síndrome no se ha llegado a entender del todo. Se sabe que cuando se hace ejercicio, el volumen de los músculos crece. Algunos expertos sugieren que la forma en que el individuo se mueve durante el ejercicio puede tener un rol. Los factores de riesgo incluyen la edad (más frecuente en atletas menores de 30 años), el tipo de ejercicio (actividad repetitiva de alto impacto como correr) y el entrenamiento excesivo.
Aunque no es una enfermedad potencialmente fatal y generalmente no causa daño duradero con el tratamiento adecuado, el dolor, la debilidad y el entumecimiento asociados podrían impedir la continuidad del ejercicio o la práctica deportiva con el mismo nivel de intensidad.
Artrosis del Miembro Inferior
La artrosis es la pérdida progresiva del cartílago articular y es una de las causas más frecuentes de discapacidad, generando un impacto significativo en la funcionalidad de quienes la padecen. Debido a sus características, las personas con artrosis podrían presentar distintos grados de discapacidad. Según informes, un 64% de las personas en situación de discapacidad en Chile han declarado presentar enfermedades del sistema osteoarticular y del tejido conectivo, con un predominio de afectación en las articulaciones del tren inferior, como cadera y rodilla.
Un estudio realizado en la Región de Los Ríos, Chile, entre 2017 y 2019, investigó asociaciones entre variables relacionadas con la condición de salud, sociodemográficas y de calificación de discapacidad en personas con diagnóstico de artrosis. Este estudio observacional y transversal incluyó a 427 personas con artrosis como diagnóstico principal, inscritas en el Registro Nacional de Discapacidad.
Hallazgos del Estudio de Artrosis:
- El 61,1% de la muestra correspondió al sexo femenino, que constituyó la población predominante en el estudio y presentó mayormente un grado de discapacidad leve a moderado.
- El mayor número de casos se identificó entre los 56 y 75 años (58,5%), lo que concuerda con la literatura que identifica la edad como un importante factor de riesgo, con mayor prevalencia a partir de los 60-65 años. A mayor edad, se observa un mayor grado de discapacidad.
- Un 73,1% de los participantes presentaron artrosis en las extremidades inferiores, lo que se alinea con la evidencia que establece un predominio de compromiso en cadera y rodilla, exhibiendo los peores índices de calidad de vida debido a la pérdida gradual de la capacidad funcional.
- Se evidenció que un 53,9% de la muestra presentó un grado de discapacidad leve y un 28,1% discapacidad moderada.
- Las asociaciones estadísticamente significativas con el grado de discapacidad fueron: sexo, edad, estado civil, principal actividad productiva y nivel educacional. Las personas inactivas tuvieron mayor representación en grados de discapacidad moderada y severa.
- El 69,3% de los participantes presentó comorbilidad, lo que se asocia significativamente con el diagnóstico de artrosis y otras afecciones como hipertensión arterial, diabetes, obesidad, enfermedades inflamatorias y hábitos nocivos. La presencia de comorbilidades determina una asociación significativa con el grado de discapacidad.
- Un 97,7% de las personas estudiadas presentó movilidad reducida. Además, a mayor número de articulaciones comprometidas, se observó un mayor grado de discapacidad.
Otros Tipos de Discapacidad Física con Afectación del Tren Inferior
Existen diversas condiciones que pueden generar discapacidad física en el tren inferior:
- Paraplejia: Esta afectación, debida a una lesión medular en la zona dorsal, supone la parálisis o incapacidad de movimiento de la mitad inferior del cuerpo, afectando básicamente a piernas y pies. El sujeto pierde la capacidad de caminar. La magnitud de las dificultades será mayor o menor según la posición de la lesión, implicando por lo general una mayor afectación y discapacidad asociada aquellos daños en las vértebras más cercanas al cráneo.
- Hemiplejia: Se trata de una alteración o lesión en el sistema nervioso que produce la parálisis de la parte opuesta o contralateral a la dañada. Esto puede afectar significativamente una extremidad inferior.
- Distrofia Muscular: El grupo de trastornos englobados dentro de la distrofia muscular provocan la presencia de un tono muscular débil que va perdiendo tejido con el tiempo, dificultando el movimiento y provocando una discapacidad.
- Parálisis Cerebral: Es una condición médica crónica debida a problemas durante el desarrollo cerebral del feto o niño, que produce graves efectos en la motricidad, a menudo afectando la capacidad de movimiento de las extremidades inferiores.

Impacto en la Vida Cotidiana y Adaptaciones
La existencia de una discapacidad física del tren inferior genera limitaciones que hacen realmente complicado llevar una vida normal a menos que se cuente con determinadas ayudas externas. Cada diagnóstico y cada persona necesitará adaptaciones o productos de apoyo para mejorar su día a día. Así, podemos encontrarnos con personas que utilizan una silla de ruedas para su desplazamiento, y otras que recurren al uso de andadores, muletas, prótesis, o personas que tienen plena autonomía en su desplazamiento.
Es fundamental que los entornos sean accesibles y que puedan facilitar esta autonomía a las personas con discapacidad física, eliminando las barreras necesarias. Mira a tu alrededor; hay una parte de la ciudadanía que por diversos motivos no posee las mismas capacidades, estando sus opciones reducidas. En el caso de la discapacidad física, dichas barreras a veces son literales, estando la libertad de movimiento altamente restringida. La accesibilidad es clave para la inclusión.
Espacios públicos accesibles, arquitectura para la inclusión
Actividad Física y Deporte en la Discapacidad del Tren Inferior
Toda persona necesita realizar actividad física para mantener una buena salud, bienestar y calidad de vida. Para que los beneficios para la salud sean aún mayores, las guías recomiendan que todos los adultos, con o sin discapacidades, realicen al menos 150 minutos (2 horas y media) de actividad física aeróbica por semana. Esto puede dividirse en periodos más cortos, como unos 25 minutos al día.
El rendimiento deportivo se identifica con la obtención de logros, considerando la relación entre el tipo y grado de esfuerzos ejecutados y los resultados obtenidos en un contexto determinado. Desde la discapacidad, entendida como una desventaja social para la persona, también se puede plantear el rendimiento deportivo, aplicándose al ámbito competitivo con un reglamento de juego, sistemas de competición, clasificación y entidades que lo avalan.
Clasificaciones en el Deporte Adaptado
En el deporte para personas con discapacidad, la clasificación se realiza en función del grado de discapacidad y de las demandas deportivas específicas, con el objetivo de garantizar la igualdad de oportunidades en la competición. Una de las clasificaciones para el deporte recreativo orienta de manera básica de la siguiente forma para la discapacidad física, enfocándose en el uso de la silla de ruedas o la ayuda de muletas en el desplazamiento:
- DF1 (o PC1): Afectados o no por parálisis cerebral que usan silla de ruedas. Se divide en:
- 1A: Afectados en el tren inferior.
- 1B: Afectados en el tren inferior y superior.
- DF2 (o PC2): Afectados o no de parálisis cerebral que usan muletas o bastones. Se divide en:
- 2A: Con una sola muleta.
- 2B: Con dos muletas.
- DPC3: Afectados de parálisis cerebral con deficiente equilibrio y manipulación o deficiente comunicación verbal.
Estos sistemas de clasificación buscan adecuar la competición a las capacidades funcionales de los deportistas, permitiendo el desarrollo y la potenciación de sus habilidades.
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