Mantener una buena salud bucal es fundamental para todos, pero adquiere una importancia aún mayor en el caso de pacientes con necesidades especiales. Estos pacientes presentan características anatómicas, fisiológicas y/o físicas que deben ser consideradas cuidadosamente durante su higiene oral. Si no se abordan adecuadamente, podrían desarrollar enfermedades orales que causan dolor, disfunción e incomodidad.

Comprendiendo a los Pacientes con Necesidades Especiales
Dentro del grupo de pacientes con necesidades especiales se incluye a todas las personas que presenten alguna condición o enfermedad de índole física, mental, emocional o psicológica. En Chile, actualmente viven más de 2 millones y medio de personas en situación de discapacidad. Para conocer más sobre cómo enfrentar la salud bucal de estos pacientes, los expertos recomiendan establecer una excelente comunicación con el paciente y su familia.
Cada persona requiere una evaluación individualizada y un plan de tratamiento adaptado a sus necesidades específicas. Dentro de dicho plan de tratamiento, un pilar fundamental lo conforma la prevención.
Impacto de la Medicación en la Salud Oral
Las personas con necesidades especiales con frecuencia toman medicación para otros problemas no relacionados con la cavidad bucal. Sin embargo, estos medicamentos pueden tener repercusiones significativas en la salud oral. Existen más de 500 medicamentos, incluyendo antidepresivos, antipsicóticos, ansiolíticos y antihistamínicos, que pueden provocar xerostomía (boca seca).
Esta reducción del flujo salival o la sensación de boca seca incrementa el riesgo de caries, y también puede favorecer la aparición de enfermedad periodontal, glositis y halitosis, entre otros problemas. Es esencial tener en cuenta estas interacciones al elaborar un plan de higiene bucal.
Traumatismos Dentales
Los traumatismos dentales también son algo frecuente en personas con discapacidad relacionadas con la coordinación motora, epilepsia y discapacidades psíquicas. La prevención y el manejo adecuado de estos riesgos son cruciales.
Recomendaciones para una Higiene Oral Efectiva
Para mantener una buena salud bucal es fundamental que en el hogar se practiquen buenos hábitos, como realizar una higiene bucal correcta y restringir el consumo de alimentos ricos en azúcar. En función del grado de incapacidad, edad, cooperación y funciones sistémicas del paciente, es posible que se requieran cuidados de otras personas.
1. Cepillado Dental Adecuado
- Un buen cepillado debe durar al menos dos minutos, sin olvidar cepillar todas las caras de los dientes.
- El uso de cepillos con cabezal de pequeño tamaño y mango alargado es especialmente útil tanto para los pacientes como para sus cuidadores.
- Es igualmente importante adoptar una adecuada técnica de cepillado. En términos generales, se recomienda la técnica de Bass, que consiste en colocar el cepillo en un ángulo de 45 grados hacia la encía.
- Es probable que algunos pacientes, debido a sus limitaciones, no tengan la destreza necesaria para llevar a cabo esta técnica. En estos casos, los cepillos eléctricos pueden facilitar el cepillado, ya que ayudan a realizar el movimiento de forma correcta.
TÉCNICAS DE CEPILLADO PARA CUIDAR TUS DIENTES
2. Higiene Interdental
La higiene interdental es de igual importancia y se debe realizar de forma diaria. Para ello, se utilizan cepillos con cabezal móvil que se adaptan a los diferentes ángulos. Por ejemplo, los interdentales GUM® BI-DIRECTION poseen un mango alargado de fácil agarre y son los únicos con un cabezal bidireccional. Esto permite adaptar el ángulo fácilmente para llegar tanto a la parte posterior como a la parte anterior de la boca.
3. Limpieza de la Lengua
¡La limpieza de la lengua es muy importante! No hay que olvidar que en la lengua se acumulan bacterias, especialmente en el dorso posterior. Estas bacterias favorecen la aparición de halitosis (mal aliento) y actúan como reservorio para otras infecciones bucales.
4. Uso de Antisépticos Bucales
Es recomendable el uso de antisépticos bucales en pastas dentífricas. Sin embargo, determinados pacientes no dominan el reflejo de la deglución y, por tanto, no deben usar colutorios. Para ellos, se puede optar por el uso de gasas empapadas con clorhexidina cuando se requiera un control microbiológico mayor. Esto siempre debe ser aconsejado por un profesional.