El Envejecimiento Global: Beneficios y Desafíos para los Adultos Mayores en Países Desarrollados

Los esfuerzos de AARP para mejorar la salud, la seguridad financiera y las opciones de estilo de vida de los adultos mayores nunca se han limitado a Estados Unidos. Casi desde su comienzo, AARP ha dedicado sus esfuerzos a mejorar las vidas de las personas de 50 años o más en todo el mundo. A veces, esto sucede en respuesta a una emergencia, como cuando AARP recaudó millones de dólares de ayuda ante el desastre en Haití en el 2010, en Japón en el 2011 y en las Filipinas en el 2013. Pero AARP también participa en esfuerzos en el día a día para mejorar las políticas sobre envejecimiento en todo el mundo, y para conocer qué se está haciendo en otros países para así poder ayudar a mejorar las vidas de los adultos mayores en nuestro país. El hecho de que AARP sea una organización no gubernamental (ONG) que tiene una presencia oficial en las Naciones Unidas contribuye en gran medida a su influencia mundial.

En julio, la directora ejecutiva de AARP, Jo Ann Jenkins, habló sobre el impacto de la COVID-19 en los adultos mayores con el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guerres. Jean Accius, vicepresidenta sénior de AARP Global Thought Leadership, señala la importancia de estos esfuerzos: “Estamos viendo cómo envejecen las poblaciones globalmente. La manera en que los países responden ante ello tiene repercusiones enormes”.

La Tendencia del Envejecimiento Mundial: Causas y Repercusiones

“Queremos asegurarnos de que las personas puedan envejecer con dignidad, propósito y sentido. Es esencial abordar la tendencia del envejecimiento mundial", dice Peter Rundlet, vicepresidente de Asuntos Internacionales de AARP. “En la actualidad, Japón es el único país del mundo con más de un 30% de su población integrada por personas mayores de 60 años”, indica. “Para el 2050, 62 países alcanzarán ese hito, entre ellos China. Debemos mirar más allá de nuestras fronteras para entender qué está funcionando bien para las personas mayores en el extranjero".

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, el número de personas con 60 años o más en todo el mundo es el doble desde 1980 y las previsiones señalan que alcanzará la cifra de los 2.000 millones hasta 2050. Estos números son el reflejo del envejecimiento de los países desarrollados, un fenómeno que evidencia las mejoras y adelantos en relación a la salud y la calidad de vida de la población.

Gráfico de crecimiento de la población mundial mayor de 60 años hasta 2050

Los avances sanitarios y de higiene, el control y optimización de la producción alimentaria y el descenso generalizado de la mortalidad en las diferentes etapas de la vida son las principales causas que provocan el aumento progresivo de la esperanza de vida de la población en las últimas décadas. Con ello, se dibuja un nuevo sector demográfico, el de la edad avanzada, que, gracias a la sabiduría de la experiencia, continúa haciendo importantes aportaciones a la sociedad, tanto en el ámbito familiar como en labores de voluntariado o de forma activa en la esfera laboral.

El Desafío de la Longevidad Saludable

Las personas del mundo están viviendo más años que nunca. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la expectativa de vida en EE.UU. es de alrededor de 79 años. Esto contrasta con la expectativa de vida de principios del siglo XX, cuando no se esperaba vivir más de 50 años. Sin embargo, esos años de más no son necesariamente saludables. Sentirse desconectado de la sociedad también contribuye a esa brecha entre la esperanza de vida y la esperanza de vida en buena salud. No obstante, la edad no tiene que ir acompañada de la enfermedad, afirman los expertos. Como se prevé que la población mayor de 60 años se duplicará para el año 2050, “el gran desafío ahora es [descubrir cómo] mantenerla sana al envejecer”, dice un especialista.

“Envejecer con buena salud es una tarea perpetua. No comienza a los 50, 60 o 65. Tampoco ocurre espontáneamente ni es algo que puedes hacer solo”, señala Jo Ann Jenkins, directora ejecutiva de AARP. "Debemos empoderar a las sociedades de todo el mundo para que aprovechen las oportunidades que brinda el envejecimiento en la mayor medida posible y también para que resuelvan los desafíos relacionados. Los beneficios que se desprenden de promover un envejecimiento en buena salud son numerosos, tanto para las personas como para la sociedad. Mantener la salud de las personas durante más tiempo ahorra en costos de atención médica, y puede aliviar la carga de los cuidadores familiares. “Nos entusiasma que las personas vivan más tiempo, pero queremos que realmente vivan una vida más larga gozando de buena salud”, agrega Peter Rundlet, vicepresidente de AARP International.

Estrategias y Programas Innovadores para Adultos Mayores

Accius subraya la importancia crítica de facilitar el intercambio de ideas sobre el envejecimiento en todo el mundo. “Hemos dedicado un gran esfuerzo a dar a conocer los problemas de los adultos mayores porque se trata de una tendencia mundial”, dice. AARP se convirtió en miembro del Comité No Gubernamental sobre el Envejecimiento de las Naciones Unidas en 1985. A través de su iniciativa Aging Readiness and Competitiveness, lanzada conjuntamente con FP Analytics, AARP busca asegurar un futuro mejor para los adultos mayores. Jo Ann Jenkins es también vicepresidenta de una junta internacional del Global Roadmap for Health Longevity (Plan global de longevidad saludable) de la National Academy of Medicine. En diciembre, las Naciones Unidas adoptaron un plan para una Década de Envejecimiento Saludable gracias a los esfuerzos de AARP y de la Organización Mundial de la Salud para impulsar la iniciativa.

Algunas comunidades, ciudades y países ya tienen un plan de acción para el envejecimiento saludable. Los representantes de distintos organismos gubernamentales (salud, vivienda, transporte, etc.) colaboran entre sí y con expertos médicos, líderes comunitarios y proveedores de atención médica para crear políticas y programas en beneficio de los adultos mayores. “Todos tienen una función que desempeñar cuando llega el momento de diseñar una sociedad que fomente el envejecimiento en buena salud”, explica Debra Whitman, vicepresidenta ejecutiva y directora de Política Pública de AARP.

Infografía sobre la colaboración intersectorial para el envejecimiento saludable

Se consigue la innovación derrumbando las prácticas divisorias y promoviendo la colaboración. Taiwán, por ejemplo, otorga incentivos a hospitales y clínicas para que presten servicios médicos de alta calidad y favorables para los adultos mayores, lo cual ha inspirado iniciativas similares en otros países como Corea del Sur, Austria y Grecia. “Hay numerosos ejemplos de éxito que pueden replicarse en todo el mundo”, dice Jean Accius. “Nos enfrentamos a una encrucijada en la que debemos reevaluar, redefinir y repriorizar lo que significa la salud en un mundo que está viendo cambios demográficos considerables. Una población sana es más productiva, lo cual se traduce en una población más competitiva y económicamente viable."

Ejemplos Mundiales de Cierre de la Brecha de Salud

Programas destacados en un nuevo informe de AARP y Economist Impact (en inglés) tienen algo en común: están ayudando a cerrar una creciente brecha entre cuánto tiempo vivimos (esperanza de vida) y cuántos de esos años se viven con buena salud (esperanza de vida en buena salud).

  1. Atención Médica Conveniente en Zonas Rurales: Uganda

    Para los adultos mayores que viven en los poblados rurales de Uganda, acceder a los servicios de salud en persona significa un día entero de caminata hasta el hospital o clínica más cercano. Pero gracias a una red de unos 70 contenedores de transporte de Kaaro Health, alimentados con energía solar, quienes viven en zonas remotas ahora cuentan con atención médica cercana. En el interior de las estructuras de acero, los pacientes ven a médicos mediante consultas de telesalud y también pueden recibir visitas a domicilio de proveedores de salud locales.

    Foto de contenedor de salud solar en Uganda
  2. Clubes Intergeneracionales de Autoayuda: Vietnam

    Comunidades de Vietnam establecen clubes intergeneracionales de autoayuda para adultos mayores, con énfasis en la salud y el bienestar social. Los centros, que típicamente tienen entre 50 y 70 miembros, ofrecen música, arte y otras actividades culturales, además de clases de ejercicio, visitas a domicilio y oportunidades de voluntariado. También fomentan la independencia económica y la autosuficiencia. La gran mayoría de los miembros dice tener mejor salud, mayor acceso a la atención médica y más confianza.

  3. Tecnología para el Manejo de Enfermedades Crónicas: Inglaterra

    En la ciudad de Liverpool, se enseña a los pacientes a manejar sus enfermedades crónicas y a evaluar su estado de salud desde el hogar, recuperando su independencia gracias a la tecnología. Ellos llevan un control de sus propios signos vitales bajo la vigilancia de profesionales capacitados que están en un lugar centralizado. Al empoderar a los pacientes, se han generado resultados impresionantes: el 55% de los participantes del programa dijeron que utilizaron menos los servicios de salud y el 90% manifestaron sentir más confianza en su habilidad de manejar su enfermedad.

Iniciativas Intergeneracionales: Experience Corps

Otras iniciativas comunitarias también están revolucionando el envejecimiento en buena salud. Un ejemplo es Experience Corps, un programa de AARP Foundation que conecta a adultos mayores voluntarios con niños en edad escolar que están aprendiendo a leer. La Dra. Linda Fried, codiseñadora del programa, dice que los beneficios de salud para los adultos mayores participantes surgen de la creación de nuevas redes sociales y de la estructura que el programa le brinda a la población mayormente jubilada.

El Impacto Económico y Laboral de los Adultos Mayores

El envejecimiento de los países desarrollados provoca una gran preocupación con respecto a la viabilidad de los sistemas de pensiones públicos, ya que para su sostenibilidad es necesaria una relación proporcional entre el número de personas que cotizan y el número de pensionistas. Por ello, desde 1987 se han puesto en marcha sistemas privados, como los planes de pensiones, que permiten complementar el subsidio público.

Los planes de pensiones son herramientas de ahorro de carácter individual reservadas a particulares que quieren complementar y, por lo tanto, aumentar los ingresos que recibirán durante su jubilación. De esta forma, podrán obtener un capital, una renta o una combinación de ambos, como resultado de los aportes realizados a lo largo de la vida activa a lo que se deberá sumar la rentabilidad que se obtenga de dicha inversión. Además, cabe destacar que las aportaciones a los planes de pensiones conllevan importantes beneficios fiscales, por lo que se convierten en una fórmula de ahorro accesible y popular.

Las empresas de todo el mundo buscan beneficiarse del dinero con el que cuenta el conjunto de jubilados, pero la contribución de las personas mayores a las economías va más allá de cómo eligen gastar su dinero. Los seres humanos viven más tiempo, lo que ejerce una presión adicional sobre la provisión de atención médica, la asistencia social y las pensiones. Se cree que al aprovechar el potencial de los trabajadores mayores, los gobiernos pueden aumentar los ingresos fiscales y el poder adquisitivo, lo que a su vez aumenta la producción.

El Índice de la Edad Dorada de PwC

El Índice de la Edad Dorada de PricewaterhouseCooper (PwC) evalúa el impacto de los trabajadores de más edad en diferentes aspectos del mercado laboral de un país, incluidos el empleo, las ganancias, la brecha de género y la participación en la capacitación. En la última actualización de su informe, PwC estima que se podrían agregar hasta 3,5 billones de dólares a las economías de la OCDE en general si se alentara a las personas que se acercan a la edad de jubilación a permanecer más tiempo en su trabajo. Esta cifra representa el impulso potencial a largo plazo de elevar las tasas de participación de la fuerza de trabajo de más de 55 años al mismo nivel que Nueva Zelanda. Si a nivel nacional se equiparara el desempeño de Nueva Zelanda asociado con el empleo de trabajadores de más edad, el aumento del PIB podría llegar al 23 % en Grecia, 20 % en Bélgica y 9 % en el Reino Unido.

Gráfico mostrando el potencial aumento del PIB en países de la OCDE al igualar las tasas de empleo de mayores de 55 años de Nueva Zelanda

Podio de Participación de los Trabajadores Mayores

Islandia encabezó el índice de 2018 con el 84 % de personas dentro del rango de edad de 55 a 64 empleadas, en comparación con el promedio de la OCDE del 60 %. Nueva Zelanda fue el segundo (78 %) e Israel (66,8 %) ocupó el último peldaño del podio. En el otro extremo de la escala estaban Luxemburgo con el 40 % del mismo grupo de edad empleado, Grecia con el 37 % y Turquía con el 34 %. En general, el índice mostró una tendencia al alza en la cantidad de personas mayores que permanecen en sus trabajos en todos los estados miembros.

Tendencias a lo Largo del Tiempo

Alemania, Israel y Nueva Zelanda demostraron ser los escaladores más grandes, subiendo constantemente en el índice desde 2003. A pesar de haber bajado algunos lugares, el Reino Unido continuó mejorando durante el mismo período, absorbiendo el 63 % del grupo de edad de 55 a 64 (frente al 55 % en 2003) en la fuerza de trabajo y el 21 % de 65 a 69 años (frente al 13 % anterior). México, Grecia y Turquía sufrieron las mayores caídas, ya que cada uno descendió más de 10 lugares en el índice.

Factores que Influyen en la Continuidad Laboral

¿Qué motiva a las personas a trabajar después de la edad de jubilación? La respuesta es una combinación de políticas públicas y circunstancias personales. El Índice de la Edad Dorada identificó tres factores importantes que influyen en esta decisión:

  • Políticas de pensiones: Cuanto más gastan los gobiernos en pensiones menos incentivos tienen las personas para seguir trabajando. Los montos que cobran y la edad en que los trabajadores son elegibles para recibir una pensión también influyen en la decisión de retirarse. Un estudio de 2012 de Hurd, Mitchaud y Rohwedder descubrió que las pensiones públicas tienen un efecto negativo en los ahorros de las personas y los alienta a jubilarse temprano. El estudio concluyó que un aumento de 10.000 dólares en los montos de las pensiones públicas reduce la edad promedio de jubilación en aproximadamente un mes.
  • Expectativa de vida: Una vida más larga equivale a pasar más tiempo trabajando, y existe un fuerte vínculo entre la buena salud y la participación en la fuerza de trabajo. Las políticas de salud del gobierno y los avances de la medicina pueden facilitar que las personas trabajen hasta una edad más avanzada.
  • Responsabilidades de cuidado: La situación personal y financiera de una persona también son consideraciones importantes. El cuidado de un cónyuge o un dependiente puede eliminar la libertad de las personas para seguir trabajando, si no se dispone de atención y beneficios estatales. La jubilación de un esposo o esposa también podría convertirse en un incentivo para que su pareja se jubile, con un estudio que sugiere un aumento del ausentismo laboral por enfermedad en mujeres cuando su cónyuge se retira.

Adaptación y Flexibilidad en el Mercado Laboral

La tecnología está transformando la forma en que trabajamos. Los desarrollos de innovación, automatización e inteligencia artificial crean nuevos puestos de trabajo y vuelven obsoletos los existentes. La fuerza de trabajo del futuro tendrá que ser suficientemente flexible como para adquirir nuevas habilidades rápidamente o transferir las que ya tiene. Adaptarse a un futuro con menos seguridad en el empleo puede ser un desafío para los trabajadores de más edad, que tienen más probabilidades de sufrir las consecuencias de la automatización que sus colegas más jóvenes con mejor preparación y capacitación.

Los primeros lugares en el Índice de la Edad Dorada están ocupados por los países que han implementado medidas políticas y han reformado sus mercados laborales para centrarse en los trabajadores de más edad. El informe recomienda aumentar la edad de jubilación para mantener a las personas en la fuerza de trabajo por más tiempo. Sin embargo, para maximizar los beneficios de esta política, los gobiernos deben apoyar a los trabajadores con programas de aprendizaje y cursos de perfeccionamiento de por vida, para desarrollar las habilidades necesarias para carreras más largas. Hacer que las opciones de trabajo y las pensiones sean más flexibles también respalda las necesidades cambiantes de los trabajadores de más edad, al aumentar las oportunidades de trabajos temporales o de tiempo parcial, y ofrecer opciones de jubilación parcial. Las necesidades físicas de los empleados mayores son otra consideración importante. Además de adaptar las funciones, los empleadores pueden rediseñar las fábricas y los edificios de oficinas para atraer a trabajadores mayores.

Contexto Latinoamericano: Desafíos y Avances

Líderes de AARP visitaron Singapur antes de la pandemia para estudiar el plan de esa pequeña nación para dar cabida a una población que está envejeciendo. Esto implica todo tipo de medidas, desde dar incentivos gubernamentales a los empleadores para que amplíen la capacitación de sus trabajadores, hasta subvencionar a las personas jóvenes para que vivan con un adulto mayor que necesita cuidados.

En países como Colombia y Chile, que tienen las poblaciones que más envejecen dentro de la Alianza del Pacífico, es cada vez más relevante que la calidad de vida para esas personas mejore. La organización HelpAge realizó un ranking global en el que Chile se ubicó en la posición 22 como el país de Latinoamérica donde los ancianos viven mejor, mientras que Colombia está en el puesto 52. Uruguay y Panamá ocuparon la segunda y tercera posición regional, ubicándose en los puestos 23 y 24 del plano global.

Los factores tomados por HelpAge para realizar el ranking incluyen:

  • Seguridad Salarial: Comprende la cobertura del sistema de pensiones, la tasa de pobreza, el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita y los ingresos y consumo de esta población. Colombia obtuvo la calificación más baja del contexto regional (48,2%), mientras que Uruguay tuvo el resultado más favorable con 82,8%. México destaca por sus mejoras en el manejo y cobertura del sistema de pensiones.
  • Nivel de Salud: Incluyó la esperanza de vida a los 60 años de edad y el bienestar físico y mental. Chile obtuvo la mejor calificación (74,4%), mientras que Brasil la peor (57,4%).
  • Capacidad: Se analizó el acceso al mercado laboral para las personas de la tercera edad y sus competencias, habilidades, conocimientos y actitudes. En este indicador Colombia recibió una puntuación de apenas 20,8%, mientras que Perú lideró con 46%.
  • Entorno Favorable: Examina el apoyo que reciben por parte de los familiares y amigos, la seguridad en sus vecindarios, el sentido de libertad y el acceso al transporte público.

Jaime Arias, presidente de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi), explicó que en Colombia la población por encima de los 65 años representa 8% del total (casi 4 millones de personas) y en 20 años será 12%. Arias indicó que las reformas de salud se han enfocado en números, pero que la calidad de estos programas es intermedia, a pesar de que el país ofrece un plan de beneficios y protección económica fuerte.

Stefano Farné, director del Observatorio Laboral de la Universidad Externado de Colombia, dijo que en el caso de Colombia, debido a que el sistema de pensiones es frágil y solamente hay cerca del 30% de personas que han cotizado este servicio, la gran mayoría se ve obligada a trabajar. “Mientras que en los países desarrollados las personas trabajan para autorrealizarse y adquirir un valor dentro de la sociedad, en Colombia la mayoría de personas se ven obligadas a continuar laborando después de cumplir los 60 años de edad”. Carlos Cardona, asistente de investigación de Economía Universidad del Rosario, manifestó que en Colombia prevalece la tasa de informalidad (en alrededor de 70%) y que la poca gente cotizando pensiones y envejeciendo rápido podría llevar a fondos insuficientes en el futuro.

Programas Chilenos de Bienestar para Adultos Mayores

El programa Vínculos forma parte de las políticas públicas chilenas orientadas a las personas adultas mayores, promoviendo el ejercicio de sus derechos y su participación activa en redes, reforzando la valorización de esta etapa de su vida. Su objetivo es la generación de condiciones que permitan a los adultos mayores alcanzar mejores condiciones de vida mediante el acceso a prestaciones sociales e integración a la red comunitaria de promoción y protección social, promoviendo su autonomía y participación social. El programa consiste en brindar apoyo especializado a personas adultas mayores. Como todos los programas de Chile Seguridades y Oportunidades, Vínculos no es un programa al que se postule, sino al que se invita a participar.

Otro programa notable es Vacaciones Tercera Edad, el cual ha desarrollado tres alternativas de paquetes turísticos dentro de la región de origen o contiguas, en formato todo incluido para personas mayores de 60 años. Estos paquetes son comercializados directamente a través de agencias de viajes participantes y permiten a jubilados, pensionados o montepiados, así como a personas con discapacidad (con un acompañante), recorrer Chile.

tags: #beneficios #a #adultos #mayores #en #paises