Las discapacidades del aprendizaje son afecciones que afectan la manera en que una persona aprende a leer, escribir, hablar y hacer cálculos. Estas son causadas por diferencias en el cerebro, con mayor frecuencia en la forma en que funciona, pero a veces también en su estructura. A menudo se descubren una vez que el niño asiste a la escuela y tiene dificultades de aprendizaje que no mejoran con el tiempo. Es crucial entender que una discapacidad del aprendizaje no indica la inteligencia de una persona, quienes generalmente tienen un nivel de inteligencia promedio o superior al promedio.
Distintos grupos pueden definir la "discapacidad del aprendizaje" de diferentes maneras, a menudo según el enfoque de la organización. La definición de “una discapacidad específica del aprendizaje” proviene del Acta para la Educación de Individuos con Discapacidades (IDEA), que es la ley federal que guía cómo las escuelas proporcionan servicios de educación especial y servicios relacionados a los niños con discapacidades.
Tipos comunes de discapacidades del aprendizaje
Las discapacidades específicas del aprendizaje varían entre personas. Una persona con una discapacidad específica del aprendizaje puede tener un tipo de problema del aprendizaje diferente al de otra persona. A continuación, se describen algunas de las más comunes:
Dislexia
La dislexia es la discapacidad de aprendizaje más común en los niños en los Estados Unidos, afectando a más de 40 millones de estadounidenses, aunque solo dos millones saben que la tienen. Es una afección neurológica que puede manifestarse como dificultad para aprender y utilizar destrezas al leer, escribir (disgrafía), matemáticas (discalculia) y otros procesos cognitivos debido a diferencias en cómo el cerebro procesa la información.
- Se caracteriza por dificultades con la precisión y/o la fluidez en el reconocimiento de palabras, y deficientes capacidades ortográficas y de decodificación.
- Típicamente, estas dificultades son el resultado de un déficit en el componente fonológico del lenguaje, frecuentemente inesperado con relación a otras capacidades cognitivas y la provisión de instrucción eficaz en el aula.
- Las consecuencias secundarias pueden incluir problemas en la comprensión de textos y una experiencia de lectura reducida que puede impedir el crecimiento del vocabulario y conocimientos de fondo.
Al describir a una persona con dislexia, es importante usar expresiones como “alguien tiene dislexia” o “alguien vive con dislexia”, y evitar llamarla “persona disléxica” o usar la palabra "disléxico" como sustantivo.
Disgrafía
Las personas con disgrafía tienen problemas con su escritura.
Discalculia
Afecta las habilidades matemáticas.
Apraxia del habla
Este trastorno implica problemas con el habla, donde las personas tienen dificultades para decir lo que quieren decir.
Trastorno del procesamiento auditivo central
Las personas con esta afección tienen problemas para entender y recordar las tareas relacionadas con el lenguaje, experimentando dificultades para explicar cosas, entender chistes y seguir instrucciones.
Trastornos del aprendizaje no verbal
Las personas con estas afecciones tienen habilidades verbales fuertes, pero tienen dificultades para entender la expresión facial y el lenguaje corporal.
Diferencias clave: Discapacidades de aprendizaje vs. otras condiciones
Diferencias entre TDA y TDAH en el aula | CEN Oposiciones
Es fundamental diferenciar las discapacidades de aprendizaje de otras condiciones:
- Una discapacidad de aprendizaje no es una discapacidad intelectual. Las personas con discapacidades de aprendizaje tienen una inteligencia promedio o por encima del promedio, y el término no incluye un problema de aprendizaje que sea principalmente resultado de otra causa, tales como discapacidades intelectuales o falta de oportunidades educativas.
- El TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) no es una discapacidad de aprendizaje, sin embargo, puede interferir significativamente en el aprendizaje.
Prevalencia y diagnóstico en Estados Unidos
Las discapacidades específicas del aprendizaje son muy comunes. Hasta 1 de cada 5 personas en los Estados Unidos tiene una discapacidad específica del aprendizaje. Casi 3 millones de niños (de 6 a 21 años de edad) tienen alguna forma de la discapacidad y reciben educación especial en la escuela.
Las discapacidades específicas del aprendizaje tienden a ser diagnosticadas cuando los niños llegan a la edad escolar. Esto se debe a que la escuela se concentra en aquellas cosas que pueden ser difíciles para el niño-leer, escribir, matemática, escuchar, hablar, razonar. No hay ninguna señal única que indique que una persona tiene una discapacidad específica del aprendizaje, pero los maestros y los padres pueden investigar más si el niño tiene problemas inesperados al aprender a leer, escribir, escuchar, hablar, o estudiar matemáticas.
La evaluación integral por parte de un experto, como un psiquiatra de niños y adolescentes, es crucial para identificar las áreas específicas de dificultad y coordinar la colaboración con profesionales escolares y otros para determinar si existe una discapacidad de aprendizaje.
Causas y factores
Los investigadores creen que las discapacidades específicas del aprendizaje son causadas por diferencias en el funcionamiento del cerebro y la forma en la cual este procesa información. Se cree que la mayoría de las discapacidades del desarrollo son causadas por una compleja combinación de factores. Estos incluyen:
- Factores genéticos.
- Salud y conducta de los padres (como fumar y beber alcohol) durante el embarazo.
- Complicaciones durante el nacimiento.
- Infecciones que la madre pueda haber tenido durante el embarazo o que el bebé pueda haber tenido al inicio de su vida.
- Exposición de la madre o del niño a altos niveles de toxinas ambientales, tales como el plomo.
En el caso de algunas discapacidades del desarrollo, como los trastornos del espectro alcohólico fetal, se conoce la causa. La ictericia no tratada en los recién nacidos también puede causar daño cerebral, llevando a parálisis cerebral infantil, problemas de audición y visión, y problemas dentales.

Educación especial y apoyo en Estados Unidos
En Estados Unidos, los niños con discapacidades o dificultades de aprendizaje reciben servicios especiales diseñados según sus necesidades únicas a través del sistema de educación especial. Estos servicios son parte de la instrucción especialmente diseñada para cumplir con las necesidades únicas de los niños que tienen discapacidades, sin ningún costo para los padres.
Leyes Federales que protegen a los estudiantes
Los estudiantes con discapacidades están protegidos por leyes federales que les aseguran una educación pública, gratuita y apropiada:
- Ley para la Educación de los Individuos con Discapacidades (IDEA): Esta ley federal autoriza la educación especial para niños con discapacidades en los Estados Unidos y servicios de intervención temprana para infantes y preescolares con discapacidades.
- Sección 504 del Acta de Rehabilitación de 1973: Es una ley de derechos civiles que prohíbe la discriminación basada en la discapacidad en programas o actividades que reciben fondos federales. Una persona con una "discapacidad" bajo la Sección 504 es aquella que tiene un impedimento físico o mental que limita sustancialmente una o más actividades principales de la vida.
Categorías de elegibilidad para servicios IDEA
IDEA enumera 13 categorías diferentes de discapacidades bajo las cuales un niño puede ser elegible para recibir servicios de educación especial y servicios relacionados:
- Autismo
- Sordera
- Sordo-ciego
- Impedimento auditivo
- Retraso mental
- Atraso de desarrollo
- Discapacidades múltiples
- Impedimento ortopédico
- Otros impedimentos de la salud (que pueden incluir TDAH)
- Problema emocional serio
- Problema específico del aprendizaje
- Impedimento del habla o lenguaje
- Lesión cerebral traumática
- Impedimento visual, incluyendo la ceguera
Planes de apoyo formales en la escuela
En las escuelas públicas, solo un pequeño número de niños que piensan y aprenden de manera diferente reciben instrucción especializada o planes de apoyo formales:
- Programa Educativo Individualizado (IEP): 1 de cada 16 estudiantes de escuelas públicas tiene un IEP, ya sea para una discapacidad del aprendizaje u otro impedimento de salud. Este documento describe las necesidades únicas del niño y los servicios de educación especial que serán proporcionados.
- Planes 504: 1 de cada 42 estudiantes de escuelas públicas tiene un plan 504. Estos planes proveen adaptaciones a los niños con discapacidades, pero a diferencia de los IEP, no ofrecen instrucción especializada y las escuelas no tienen que clasificar a los niños según el tipo de discapacidad. El porcentaje de niños con planes 504 se ha duplicado en la última década.
Es importante destacar que ni siquiera al combinar estos dos grupos se acerca la cifra al 1 de cada 5 niños que piensa y aprende de manera diferente. Esto significa que millones de niños que necesitan apoyo se están quedando sin ser identificados en la escuela.
Más de la mitad (54%) de los niños en educación especial tienen IEP por una discapacidad del aprendizaje u otro impedimento de salud. La discapacidad del aprendizaje es la categoría de discapacidad más amplia, abarcando el 38% de todos los estudiantes con IEP. Un 970.000 estudiantes tienen IEP por otro impedimento de salud, y los investigadores reportan que dos tercios de ellos tienen TDAH.
Inclusión y desafíos
7 de cada 10 niños con IEP por una discapacidad del aprendizaje pasan al menos el 80% del día escolar en aulas de educación general, al igual que dos tercios de los niños con IEP por otro impedimento de salud. Aunque la tendencia hacia la inclusión es adecuada, muchos niños no reciben suficiente apoyo en los salones de educación general. Solo el 30% de los maestros de educación general consideran que pueden enseñar con éxito a los niños con discapacidades del aprendizaje, lo que subraya la necesidad de más capacitación y recursos.
Impacto de la falta de apoyo adecuado
Cuando los niños con discapacidades del aprendizaje o TDAH no reciben el apoyo adecuado, pueden enfrentar problemas significativos:
- Repetir un grado: Un tercio de los estudiantes con IEP por una discapacidad del aprendizaje u otro impedimento de salud se han retrasado un año, lo que aumenta el riesgo de abandono escolar.
- Disciplina escolar: Los estudiantes con discapacidades tienen más del doble de probabilidad de ser suspendidos que aquellos sin discapacidades, aumentando el riesgo de reprobar y negarse a ir a la escuela.
- Abandonar los estudios: Abandonan el bachillerato en una proporción casi tres veces mayor que el total de los estudiantes, a menudo debido a la insatisfacción con la escuela o malas relaciones con maestros/compañeros.
- Problemas con la ley: La mitad de los jóvenes adultos con discapacidades del aprendizaje u otro impedimento de salud han estado involucrados en algún proceso judicial.
- No terminar la universidad: La proporción de jóvenes adultos con discapacidades del aprendizaje que se inscriben en programas universitarios de 4 años es la mitad que el promedio, y solo el 41% completa sus estudios.
- Desempleo: Solo el 46% de los adultos en edad laboral con discapacidades del aprendizaje están empleados, siendo el doble de probable que estén desempleados en comparación con adultos sin discapacidades.
Abordando el estigma y fomentando el apoyo
El estigma dificulta que niños y adultos reciban el apoyo necesario:
- El 33% de los educadores cree que estos desafíos son a veces simplemente por pereza.
- El 43% de los padres no desea que otros sepan que su hijo tiene una discapacidad del aprendizaje.
- El 48% de los padres cree erróneamente que los niños superan las diferencias del aprendizaje con el tiempo.
- El 76% de los estudiantes universitarios con discapacidades del aprendizaje no informaron a sus universidades sobre su discapacidad.
- El 81% de los jóvenes adultos con discapacidades del aprendizaje no informaron a sus empleadores de su discapacidad.
Entender que estas diferencias son reales es un buen punto de partida para ayudar a los niños que piensan y aprenden de manera diferente a salir adelante en la escuela y en la vida.
Recomendaciones para padres y maestros
Para padres
- Aprenda lo más posible sobre las discapacidades específicas del aprendizaje.
- Elogie a su hijo cuando le vaya bien y descubra sus talentos e intereses.
- Identifique cómo su hijo aprende mejor (experiencias prácticas, visual, auditivo).
- Involucre a su hijo en tareas domésticas para aumentar su confianza.
- Haga de las tareas escolares una prioridad y aprenda cómo ayudar a su hijo a tener éxito con ellas.
- Preste atención a la salud mental de su hijo (y la suya).
- Hable con otros padres y reúna con el personal escolar para desarrollar un Programa Educativo Individualizado (IEP).
- Establezca una relación de trabajo positiva con el maestro de su hijo.
- Reaccione pronto si le preocupa el desarrollo de su hijo, ya que una intervención temprana puede marcar una gran diferencia.
- Pida hablar con una persona en español si el idioma es una barrera; todos los padres tienen derecho a participar activamente en el proceso educativo de sus hijos.
Para maestros
- Aproveche la oportunidad de hacer una gran diferencia en la vida del alumno.
- Averigüe las potencialidades e intereses del alumno y concéntrese en ellas.
- Revise los archivos de evaluación del alumno para identificar las áreas específicas de dificultad.
- Hable con especialistas en su escuela (p. ej., maestros de educación especial) sobre métodos de enseñanza.
- Proporcione instrucción y adaptaciones para tratar con las necesidades especiales del alumno.
- Enseñe destrezas para la organización, destrezas de estudio y estrategias para el aprendizaje.
- Trabaje con los padres del alumno para crear un plan educacional especial.
tags: #discapacidad #del #aprendizaje #en #estados #unidos