Existe una gran cantidad de debates, relacionados con los estudiantes sordos y su educación, dicha educación que recibe este, está muy relacionada con la concepción que tenemos sobre las personas sordas. Las investigaciones realizadas sobre como aprenden, nos dirige hacia un cambio de enseñanza donde los alumnos aprenden según sus capacidades, el cual lleva a un cambio de pedagogía en las aulas, la incorporación de la lengua de signos o el rol del adulto sordo dentro del centro (Domínguez y Alonso, 2004). Gracias a estas investigaciones, se ha producido un cambio de pensamiento respecto a la sordera, siendo tradicionalmente considerada una discapacidad perteneciente exclusivamente a la persona que lo padece, sin que pueda influir su entorno en una mejoría de sus posibilidades, pasando a ser algo social, el cual corresponde a todo el contexto del niño, familia, iguales, docentes y hasta las infraestructuras donde el niño frecuenta, las cuales si están adaptadas hacen una notable mejoría en la calidad de vida del niño.
Justificación. En la actualidad, en los colegios de nuestro país, tenemos gran diversidad de alumnado en cada una de sus aulas, siendo esto beneficioso para todos los alumnos ya que pueden enriquecerse de sus iguales, gracias a estas diferencias. Como nos dice Mariarosa Pellicer Palacín (2009), una buena integración en el centro permite a los individuos no sólo transmitir o recibir información sino que, además, tiene en cuenta elementos culturales de las personas con las que se comunica, y da la posibilidad de adquirir, dentro del centro, estrategias y habilidades que permiten al alumnado comportarse de forma adecuada. En base a esto, debemos trabajar con nuestros alumnos las capacidades de cada uno de ellos, resaltando sus virtudes y aceptando sus propias dificultades,el docente debe atender sus intereses y debe enseñarles a ser empáticos y hacerles comprender que se siente una persona sorda. Todo lo realizaremos mediante distintas actividades, aprovechando las dos últimas horas de los viernes, que los alumnos se encuentran más distraídos, en el aula de referencia. Otras serán para todo el centro, realizándolas días programados enfocadas a su integración total.
Historia y marco de la Lengua de Signos
1.-Historia de las personas sordas y la Lengua de signos. • En la Antigüedad se creía que las personas sordas no eran educables, ya que todas las personas que salían de aquello que se consideraba la perfección era considerado “idiota”. • En la Edad Media la iglesia empieza a cobrar un papel importante en la sociedad, y comienza a difundir la idea de que las personas sordas o con discapacidad, han sido castigadas por Dios. • En el S. XVI, Pedro Ponce de León, creó el primer método de enseñanza para personas sordas que se basaba primero en un alfabeto escrito, y después una serie de signos por lo que mezcla signos orales, gestos y escritura. • En el S. XVII, Juan Pablo Bonet, sigue los pasos de Pedro Ponce de León y sigue el método que mezcla signos orales, dactilología y escritura. • En el S.XVIII, Abad de L’epée, se interesó por la lengua de signos francesa, ya que lo consideraba un sistema natural y valioso. Fundó la primera escuela de sordos en Peris y escribió su primera obra. • Gracias a Abad, podemos decir que surgen los primeros intentos de incluir la lengua de signos en procesos de enseñanza-aprendizaje. • En el año 1880, se celebra un Congreso Internacional en Milán, donde se debate como debería de ser la educación de las personas sordas. Allí se llega al acuerdo, mediante una votación, que las personas sordas no volverían a utilizar la Lengua de signos en las escuelas llevando a cabo solamente una educación oral. El único país que no estaba de acuerdo era EEUU que no siguió este método. • En la actualidad, la educación de las personas sordas se basa en la inclusión en sistemas educativos ordinarios. No se ha conseguido introducir por completo las Lenguas de signos dentro de los centros educativos pero los alumnos sordos disponen de otros recursos de los cuales pueden beneficiarse.
1.1.-Clasificación de la sordera. Según el momento de adquisición puede ser sordera prelocutiva, la cual, la pérdida auditiva comienza antes de que se haya desarrollado el lenguaje, o sordera postlocutiva que se produce después de la adquisición del lenguaje. Según la localización de la lesión puede ser de conducción, de percepción o mixta. Dependiendo del momento de aparición del tipo y del grado de la pérdida auditiva, variarán las consecuencias posteriores, condicionando el tratamiento y la orientación del alumno en el centro. Algunos datos a destacar que nos aporta la Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia (CODEPEH, 2000) indican que al año, uno de cada mil niños nace con una sordera profunda bilateral y que cinco de cada mil recién nacidos padece una sordera de distintas formas; por año en España dos mil familias tienen un bebé con problemas de audición. Además, sabemos que el 95% de niños y niñas sordos nacen en una familia de padres oyentes. El 80% de las sorderas infantiles son de nacimiento y el 40% de la población infantil con sorderas severas y profundas va a tener implante coclear. Desde esta clasificación, se distinguen dos grupos: alumnos sordos con padres sordos y alumnos sordos con padres oyentes. El primer grupo parte con ventaja en la escuela ya que la lengua de signos es su lengua materna; el segundo grupo, en cambio, enfrenta desventajas por no disponer de una lengua de signos como lengua materna.
Desarrollo afectivo y normativa
1.2.-Desarrollo afectivo. Es importante tener en cuenta las implicaciones afectivas que conlleva la falta de comunicación en niños y niñas con estas características. La interacción social deficiente afecta también el ámbito escolar. Todo esto dependerá de la comunicación en el medio en el que habitualmente se encuentra, como puede ser el colegio o su hogar. Además, podemos hablar de la sobreprotección que estos niños sufren por parte de sus familiares, escolarización en contextos poco favorables y la adquisición temprana de la Lengua de signos o las estrategias utilizadas para el autocontrol y la independencia.
1.3.-Ley que regula la Lengua de Signos. Ley 27/2007, de 23 de octubre, por la que se reconocen las lenguas de signos españolas y se regulan los medios de apoyo a la comunicación oral de las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas. Esta ley iguala la Lengua de Signos española y catalana a cualquier otra lengua del estado. El artículo 7 establece que las Administraciones educativas dispondrán de los recursos necesarios para facilitar en aquellos centros el aprendizaje de las lenguas de signos españolas al alumnado sordo, con discapacidad auditiva y sordociego. El alumno sordo o sordociego debe aprender Lengua de Signos, pudiendo ser una asignatura optativa para el conjunto del alumnado, y las Administraciones ofertarán modelos educativos bilingües en centros determinados.
1.4.-Ayudas técnicas para personas sordas. Según la web LSEFÁCIL, encontramos una amplia variedad de ayudas técnicas: a) Audífonos para ampliar los sonidos; b) Amplificadores de señales acústicas que se pueden acoplar a teléfono, radio o televisión; c) Bucle magnético para convertir señales acústicas en magnéticas en entornos con audífonos; d) Sistema FM de infrarrojos para transmitir la señal directamente al audífono; e) Implante coclear como prótesis auditiva quirúrgica.
1.5.-Otros programas, estudios o guías para niños sordos. CNSE ofrece guías de lectura para personas sordas y orientaciones docentes; programas de intervención temprana y desarrollo cognitivo; entre otros recursos. Se destacan ideas como: proporcionar información indirecta para que el alumno sordo reciba también el entorno; motivarlo para interactuar con oyentes; favorecer la referencia signo-objeto para conceptos; y privilegiar expresiones faciales y ubicación en el aula para garantizar visión clara de docentes y soportes visuales. OG1 a OG6 definen objetivos y virtudes para la integración y convivencia en el centro y fuera de él.
Metodología, actividades y evaluación
4.-Metodología. La metodología educativa debe permitir la integración, empatía y cambio. El docente debe ser modelo, creando un ambiente de paz e igualdad. Se recomienda partir del alumnado sordo en el aula, facilitar comprensión de la importancia de sus hechos, fomentar aprendizajes activos y atractivos, incentivar la iniciativa y desarrollar estrategias de aprendizaje. Se destacan metodologías lúdicas, activas, participativas y visuales.
5.-Actividades. Las sesiones siguen una estructura de repaso, desarrollo y reflexión. Se evalúa individualmente y por grupo con puntuación visible en el aula. Sesión 1: escuchar ideas sobre la sordera y presentar el dactilológico. Sesión 2: asignar signos y practicar dactilología, analizar ventajas y desventajas de la Lengua de Signos. Sesión 3: repaso y actividades grupales. El Programa de Integración Escolar (PIE) es una iniciativa chilena para la inclusión de estudiantes con NEE en el sistema regular, con testimonios de docentes y referencias a políticas UNESCO y equidad educativa. Se enfatizan diagnósticos permanentes y transitorios, con equipos multidisciplinarios necesarios para la intervención.

Recomendaciones para la inclusión educativa de estudiantes sordos
PIE y educación superior: experiencias y tendencias regionales
La educación superior se conforma por distintos programas educativos y busca incluir a estudiantes con NEE. Diversos autores destacan que el diseño curricular debe seguir rutas integrales y el uso del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA). La inclusión se presenta como base de una educación de calidad y se defiende la equidad para enseñar a estudiantes con discapacidad auditiva a respetar su derecho a la educación. En contextos latinoamericanos, se observa una apertura a TIC, nuevas carreras y formación intercultural, con estrategias curriculares para una educación responsable. Las TIC y las aplicaciones móviles emergen como herramientas para mejorar el acceso a información y fomentar la autonomía de las personas con discapacidad auditiva. Los roles docentes deben evolucionar hacia modelos de acompañamiento y evaluación inclusivos, con coeducadores sordos y docentes especializados en Educación Especial. Las políticas públicas buscan crear sociedades inclusivas que valoren la diversidad y ofrezcan oportunidades reales para todos.
Según CONADIS y otros estudios regionales, la inclusión en educación superior requiere que las instituciones adapten mallas curriculares, favorezcan entornos de aprendizaje flexibles y promuevan la equidad. Se subraya la necesidad de incorporar intérpretes de LSCh y apoyos tecnológicos para garantizar la comunicación entre estudiantes sordos y oyentes, así como la formación continua de docentes para atender la diversidad de sordera y las diferencias individuales. En Ecuador y otros países de la región, se discute el peso de la inclusión en la educación superior y el papel de las universidades como agentes de cambio social y educativo.

La presencia de coeducadores sordos se considera clave para transmitir cultura e identidad, y para amplificar la implementación de prácticas inclusivas dentro de la comunidad educativa. En definitiva, la educación inclusiva para estudiantes con discapacidad auditiva exige una combinación de mejoras en la accesibilidad, formación docente, utilización de tecnologías y adquisición temprana de comunicación, con un enfoque que valora la diversidad y la equidad.
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