La sordera, a menudo asociada con la edad, también puede manifestarse en los primeros años de vida de un individuo. Este tipo de pérdida auditiva, que se produce antes de que el niño aprenda a hablar, se denomina hipoacusia prelocutiva.

¿Qué es la Hipoacusia Prelocutiva?
La hipoacusia prelocutiva o prelingual es la que se produce antes de la aparición del lenguaje, es decir, antes de que el niño aprenda a hablar. La palabra “prelocutiva” hace referencia a que este tipo de sordera aparece antes de que aprendan a hablar, lo que se produce antes de los 3 años de edad. Algunos otorrinolaringólogos establecen unos matices, destacando la hipoacusia prelocutiva detectable a la edad de cero y dos años. En ambos casos, los pacientes que la padecen no han podido familiarizarse con los sonidos y no han aprendido a comunicarse verbalmente.
Este tipo de hipoacusias se diagnostican como una sordera severa o profunda, siendo muy pocos los casos donde la pérdida auditiva es leve. Al igual que otros tipos de sordera, esta puede presentarse de forma unilateral o bilateral. A diferencia de la hipoacusia postlocutiva, la pérdida auditiva en niños debe detectarse y tratarse lo antes posible, ya que puede producir graves dificultades en el desarrollo del lenguaje. Sin la audición, no se puede desarrollar el sentido del habla del niño.
Impacto de la Hipoacusia Prelocutiva en el Desarrollo Infantil
El principal problema de la hipoacusia prelocutiva es que los niños no han desarrollado su lenguaje y tendrán menos posibilidades de hacerlo tras su aparición. Los pacientes que la padecen no han podido familiarizarse con los sonidos y no han aprendido a comunicarse. A nivel social, se les dificultará expresarse y socializar. Lo ideal es que los niños adquieran el lenguaje de forma natural, por lo que es necesario atender la sordera cuánto antes.
Desarrollo del Lenguaje - Niños/as 3 a 6 años
Es importante recordar que hasta los 4 años de vida de todo niño todo es esencial para que se establezcan de manera permanente sus sentidos. Después de los 7 años, un niño que todavía no haya adquirido el lenguaje requerirá de apoyo visual para desarrollarlo.
Importancia y Métodos de Detección Precoz
La detección temprana de la sordera es esencial para mejorar las probabilidades de un tratamiento efectivo y facilitarle la adquisición del lenguaje. Como en cualquier patología, el diagnóstico precoz de un problema auditivo es fundamental para mejorar las posibilidades de tratamiento y la salud del paciente. Empezar el tratamiento antes de los 6 meses del niño impedirá alteraciones en su desarrollo neuropsicológico. En el caso de la hipoacusia prelocutiva, al no tener experiencia previa del lenguaje, resulta crucial su detección precoz.
Programas de Cribado Neonatal
Considerando que aproximadamente un 80% de las hipoacusias permanentes ya están presentes en el momento de nacer, la implantación de programas de cribado neonatal permite su detección de forma temprana. Si la hipoacusia se ha producido durante el embarazo, es posible detectarla a través del cribado neonatal auditivo, el cual se aplica a todos los recién nacidos antes de dejar el hospital. En el caso de los bebés prematuros, el examen se realizará en el primer mes de edad corregida.
En España, la CODEPEH (Comisión para la Detección Precoz de la Sordera Infantil) estableció un Programa para cumplir con dicha función. Este programa, aprobado por el Ministerio de Sanidad y Consumo y las Comunidades Autónomas en 2003, establece que la hipoacusia debe detectarse antes de 1 mes del recién nacido, diagnosticarse a los 3 meses y realizarse la intervención audioprotésica y logopédica a los 6 meses. La implantación del Screening Universal neonatal, la mejora de los equipos de diagnóstico y de las prótesis auditivas han permitido que los niños con sordera prelocutiva puedan acceder de forma precoz a un plan educativo de calidad para garantizar un buen desarrollo.
Existen dos técnicas para realizar el cribado auditivo:
- Las Otoemisiones acústicas (OEAs): Se trata de una prueba objetiva en la que se transmiten unas emisiones sonoras al conducto auditivo del bebé, a través de un pequeño adaptador.
- Los Potenciales auditivos de tronco cerebral automatizados (PEATCa).
Detección en el Entorno Familiar
El entorno familiar es el mejor lugar para detectar los problemas auditivos en el niño. Evaluar los reflejos del bebé (movimiento, llanto, sorpresa) puede ser una herramienta para la detección de la sordera. Son muchas las señales que, si estamos atentos, nos sirven para detectar algún tipo de trastorno auditivo en el pequeño. Es importante reconocer los signos de la sordera o hipoacusia prelocutiva desde que nace el bebé porque presenta síntomas sutiles y difíciles de detectar. Ante cualquier sospecha, es fundamental acudir de forma urgente a un especialista auditivo.
Pruebas Diagnósticas Específicas
Si el neonato no pasa las pruebas de cribado se derivaría a servicios de ORL para la realización de pruebas diagnósticas objetivas:
- Potenciales evocados auditivos de tronco cerebral (PEATC): Una de las pruebas empleadas para identificar el grado de pérdida de audición.
- Potenciales evocados auditivos de estado estable (PEAee), específicos en frecuencia.
- Impedanciometría: timpanometría de alta frecuencia.
Una vez realizado el diagnóstico, también se procederá a complementar los resultados con pruebas de valoración subjetiva, tales como:
- Audiometría de observación del comportamiento (respuestas reflejas o cambios de estado) en respuesta a estímulos auditivos.
- Audiometría por ROC (Reflejo de Orientación Condicionado).
- Audiometría por Refuerzo Visual.
La técnica a seleccionar dependerá del desarrollo madurativo del niño y su edad cronológica.

Causas de la Hipoacusia Prelocutiva
Muchos consideran que todos los niños con sordera prelocutiva padecen hipoacusia desde el nacimiento. Si bien las causas genéticas y congénitas son las más comunes, ciertos eventos en el parto o durante el primer mes de vida pueden estar detrás de la hipoacusia. Las causas de la hipoacusia pueden producirse antes del nacimiento (prenatal), en el momento del parto (perinatal) o después (postnatal).
Sordera Prelocutiva Prenatal
Según su causa, puede ser:
- De tipo genético/congénito: Alteración en los genes heredada de los progenitores o por afectaciones producidas durante el desarrollo embrionario. Algunas pueden ir asociadas a otras malformaciones.
- Adquiridas: Producidas por factores ambientales. Pueden ser debidas a infecciones durante el embarazo, enfermedades durante el embarazo, consumo de ototóxicos o radiaciones maternas.
Sordera Prelocutiva Perinatal
Puede deberse a:
- Hipoxia.
- Parto prematuro.
- Hiperbilirrubinemia.
- Infecciones.
- Traumatismo craneal.
Sordera Prelocutiva Postnatal
Tiene su origen en:
- Infecciones (meningitis, encefalitis, sepsis bacteriana, parotiditis, sarampión).
- Otitis.
- Ototóxicos.
Tratamiento y Rehabilitación de la Hipoacusia Prelocutiva
El tratamiento de la sordera prelocutiva siempre va a depender de la salud del niño, su edad y la causa principal de su sordera. Una vez sea diagnosticada, se debe ofrecer de inmediato la estimulación auditiva más adecuada para el bebé o niño, ya sea con audífonos o con implante coclear. Se ha constatado que los recién nacidos que no han recibido una adecuada estimulación de la vía y centros auditivos tendrán daños irreparables. Dicha estimulación permite mantener una actividad eléctrica en el sistema auditivo aprovechando la plasticidad cerebral de los bebés.

Ayudas Técnicas Auditivas
Para elegir la solución adecuada se debe valorar el tipo de sordera, el grado de la pérdida y la edad del niño. Ya se trate de audífonos o de implantes cocleares, una vez se diagnostique, es esencial buscar una ayuda técnica adaptada.
El Papel Fundamental de la Logopedia
Evidentemente, además de un dispositivo que corrija el problema de sordera infantil, es necesaria la intervención de un logopeda para ayudar a que los niños aprendan el lenguaje con las mínimas trabas posibles. El logopeda estimulará la capacidad auditiva del niño, además de facilitarle el desarrollo de sus habilidades comunicativas y adaptación al ambiente. Mediante una serie de ejercicios divertidos y juegos, estimulará la comprensión lectora y la capacidad auditiva del niño. El logopeda ayudará al niño y a la familia en caso de que el niño no comprenda ni se exprese correctamente. Es el profesional encargado del tratamiento de trastornos relacionados con la comunicación, la audición, el habla, la voz y el lenguaje escrito.
Intervención Interdisciplinar y Familiar
Siempre se deberá realizar una intervención y seguimiento de tipo interdisciplinar, un trabajo en equipo de todos los profesionales implicados (ORL, pediatras, maestros, foniatras, logopedas). Sin olvidar la importancia de los padres y familiares, que colaborarán con dichos profesionales durante todo el proceso: asistencia a consultas médicas, seguimientos y revisiones, así como garantizando el correcto uso y mantenimiento de las prótesis auditivas.
La adquisición y desarrollo del lenguaje dependerá de varios factores:
- Adecuada corrección y uso de las prótesis auditivas.
- Grado de la pérdida.
- Aspectos psicosociales (inteligencia del niño, implicación del entorno familiar/cuidadores…).
- Intervención logopédica.
Pronóstico según el Momento de la Intervención
Uno de los factores que influyen en el impacto del desarrollo del lenguaje y posteriormente en el pronóstico que tendrá con sus prótesis auditivas, es el momento de la aparición de la sordera. En los niños prelocutivos, se deben diferenciar tres grupos:
- Los implantados precozmente (entre 1 y 3 años de edad).
- Los que son implantados entre los 4 y 7 años.
- Los adolescentes sordos y niños mayores de 6 años que son implantados más tardíamente.
El primer grupo suele tener muy buen pronóstico con una implicación familiar adecuada, un buen programa educativo y según las características del niño. Con respecto al segundo, dependerá del programa educativo que tuvo anteriormente, pudiendo desarrollar y adquirir bases de voz, habla y estructuras lingüísticas que le permitirán luego continuar desarrollándose y asemejarse a la de su grupo de oyentes. Esta población es bastante heterogénea. El tercer grupo, necesitará una comunicación visual; la calidad de su voz e inteligibilidad del habla no será buena. En cuanto al desarrollo del lenguaje, dependerá de las características propias del niño, su familia y el programa educativo que tenga.
Como conclusión, cuanto antes se detecte la pérdida auditiva, la intervención será más precoz y menor será el impacto para el desarrollo adecuado del niño. El trabajo a realizar (batería de pruebas, intervención logopédica) será distinto si la sordera es prelocutiva o postlocutiva, sobre todo por la edad del niño. Pero el fin siempre será el mismo: detección precoz para proporcionar la mejor intervención protésica y logopédica.
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