La Discapacidad Auditiva Moderada: Información Completa

La discapacidad auditiva es una condición que afecta a millones de personas en todo el mundo, caracterizada por una pérdida parcial o total de la capacidad de oír. Esta condición puede presentarse en uno o ambos oídos y variar en grados de severidad. Según la definición, la "discapacidad" es la situación de la persona que, por sus condiciones físicas o mentales duraderas, se enfrenta con notables barreras de acceso a su participación social.

Una persona tiene una discapacidad auditiva cuando presenta un cuadro de una pérdida parcial o total de su capacidad de oír. Es fundamental entender a qué nos estamos enfrentando y cómo podemos ponerle fin con un buen tratamiento.

¿Qué es la Pérdida de Audición?

Se habla de pérdida de audición cuando una persona no oye tan bien como alguien que tiene una audición normal, definida como un umbral auditivo en ambos oídos igual o mejor que 20 decibelios (dB). La pérdida auditiva, comúnmente llamada "sordera" (aunque incorrectamente para todos los grados), se considera una disminución de la capacidad auditiva que, en muchos casos no tratados, puede ser discapacitante.

Grados de Pérdida Auditiva

El grado de pérdida se clasifica en leve, moderada, moderadamente grave, grave o profunda. Puede afectar a uno o a ambos oídos y dificultar la audición de conversaciones o de sonidos intensos.

Cuando la pérdida es leve, moderada o grave, suele decirse que la persona «es dura de oído». En general, estas personas pueden comunicarse mediante el habla y, en algunos casos, utilizan auxiliares auditivos, implantes cocleares u otros dispositivos, además de subtítulos. En cambio, las personas sordas presentan una pérdida de audición profunda y oyen muy poco o nada. Algunas pueden utilizar implantes cocleares y comunicarse mediante la lengua de signos.

La Hipoacusia Moderada

La hipoacusia moderada, o pérdida auditiva moderada, es aquella en la que las personas afectadas no oyen sonidos inferiores a 40 decibelios (dB), como por ejemplo una conversación, el timbre de una puerta o incluso el sonido de un teléfono. Se trata del segundo nivel de pérdida de audición, por encima de la pérdida auditiva leve y por debajo de la pérdida auditiva severa y la pérdida auditiva profunda.

Específicamente, en la hipoacusia moderada, la pérdida está entre 41 y 70 dB. Se suele dividir en dos grados por las consecuencias sobre la persona: en el rango de 41-55 dB, necesitan el uso de audífonos, pero si están sin ellos escuchan cuando se eleva la voz. Una hipoacusia severa se sitúa entre 71 y 90 dB, mientras que una profunda está entre 91 y 119 dB, donde con audífonos se tendrá una audición deficiente y se precisará información visual.

Datos y Cifras Globales

La pérdida de audición es una condición que afecta a millones de personas a nivel mundial, y su prevalencia se proyecta en aumento:

  • Más del 5% de la población mundial -430 millones de personas, entre ellas 34 millones de niños- necesita rehabilitación por una pérdida de audición discapacitante.
  • Según las previsiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2050 esa cifra superará los 700 millones de personas (es decir, una de cada diez).
  • Aproximadamente 95,1 millones de niños de entre 5 y 19 años presentan pérdida de audición.
  • Más de 1000 millones de adultos jóvenes corren el riesgo de sufrir una pérdida de audición permanente y evitable debido a los riesgos a los que se exponen, como la exposición a ruidos fuertes.
  • Cerca del 80% de las personas afectadas viven en países de ingreso bajo y mediano.
  • La frecuencia de este problema aumenta con la edad: más del 25% de las personas mayores de 60 años presenta una pérdida de audición discapacitante. En Chile, esta patología asciende al 52,4% en adultos mayores (65 años o más), según la ENS de 2009-2010.
Infografía sobre la prevalencia global y proyecciones de la pérdida auditiva por edad y región

El costo mundial asociado a los casos de pérdida de audición no atendidos asciende a casi USD 1000 millones al año. Sin embargo, ampliar los servicios de atención del oído y la audición en todo el mundo requiere una inversión adicional inferior a USD 1,40 por persona y año, con un rendimiento estimado a los 10 años de casi USD 16 por cada dólar invertido.

Causas de la Pérdida de Audición y Sordera

Hay varios factores que pueden afectar a la audición en distintas etapas de la vida. No obstante, durante determinados periodos críticos la vulnerabilidad a sus efectos puede ser mayor.

Factores por Etapas de la Vida

Periodo Prenatal

  • Factores genéticos: Entre ellos, los que provocan una pérdida de audición, que puede ser hereditaria o no hereditaria.
  • Infecciones intrauterinas: Como la rubéola y la infección por citomegalovirus.

Periodo Perinatal

  • Asfixia perinatal: Falta de oxígeno en el momento del parto.
  • Hiperbilirrubinemia: Ictericia grave en el periodo neonatal.
  • Bajo peso al nacer.
  • Otras afecciones perinatales y su tratamiento.

Infancia y Adolescencia

  • Otitis crónicas: Otitis media supurativa crónica.
  • Presencia de líquido en el oído: Otitis media no supurativa crónica.
  • Meningitis y otras infecciones.

Edad Adulta y Edad Avanzada

  • Enfermedades crónicas.
  • Tabaquismo.
  • Otosclerosis.
  • Pérdida de audición neurosensorial debida a la edad (presbiacusia), que aparece poco a poco a medida que se envejece.
  • Pérdida de audición neurosensorial repentina.

Factores Presentes a lo Largo de la Vida

  • Tapón de cerumen en el oído.
  • Traumatismos en el oído o en la cabeza.
  • Exposición a ruidos o sonidos fuertes: Tanto en el trabajo como en actividades de ocio.
  • Medicamentos ototóxicos: Como el antibiótico gentamicina, sildenafilo y algunos medicamentos para tratar el cáncer, que pueden dañar el oído interno. Dosis muy altas de aspirina, otros analgésicos, medicamentos para la malaria o diuréticos del asa pueden causar efectos de corto plazo en la audición.
  • Exposición laboral a productos químicos ototóxicos.
  • Deficiencias nutricionales.
  • Infecciones víricas y otras afecciones del oído.
  • Retraso en la aparición de la audición o pérdida progresiva por causas genéticas.

Mecanismos de la Pérdida Auditiva

El oído se compone de tres partes principales: el oído externo, el medio y el interno. Las ondas sonoras pasan a través del oído externo y hacen vibrar al tímpano. El tímpano y tres pequeños huesos del oído medio incrementan las vibraciones a medida que viajan hacia el oído interno. En las células nerviosas de la cóclea hay miles de vellos pequeños que ayudan a convertir las vibraciones sonoras en señales eléctricas. Estas señales eléctricas se transmiten al cerebro.

La pérdida auditiva ocurre cuando hay un daño al oído interno. El envejecimiento y los ruidos fuertes pueden causar el desgaste natural de los vellos o de las neuronas de la cóclea que envían señales de sonido al cerebro. Los vellos y neuronas dañados o ausentes no envían señales eléctricas útiles, haciendo que los tonos agudos más altos puedan sonar amortiguados. Otros problemas pueden incluir la acumulación de cerumen que bloquea el conducto auditivo, infecciones del oído, tumores o la ruptura del tímpano.

Esquema detallado del oído humano con las partes señaladas y el recorrido del sonido

Síntomas Específicos de la Hipoacusia Moderada

Las personas con pérdida auditiva moderada suelen presentar síntomas evidentes de hipoacusia que afectan su vida diaria:

  • Dificultad para escuchar una conversación a un volumen normal: Les parece que les murmuran más que hablarles.
  • No oyen el timbre de la puerta o el sonido del teléfono móvil, dependiendo del entorno.
  • Suben el volumen de la televisión o la radio a niveles incómodos para otras personas.
  • Problemas para localizar la fuente de sonido: Pueden tener dificultades para entender de dónde proviene un sonido.
  • Impedimentos para disfrutar de la música y los sonidos ambientales.

Consecuencias de la Pérdida Auditiva no Tratada

Cuando no se trata, la pérdida de audición repercute negativamente en diversos aspectos de la vida, disminuyendo significativamente la calidad de vida:

  • Dificultades para la comunicación y el habla: Lo que genera frustración y malentendidos.
  • Aislamiento social, soledad y estigmatización: Las personas con pérdida auditiva pueden sentirse aisladas o excluidas en situaciones sociales debido a su dificultad para escuchar y participar en conversaciones.
  • Efectos negativos sobre la cognición: Incluyendo un mayor riesgo de demencia y deterioro cognitivo acelerado.
  • Disminución del autocuidado.
  • Consecuencias sociales y económicas: Dificultades para acceder a la educación y al empleo, así como años vividos con discapacidad y años de vida ajustados en función de la discapacidad.
  • Alteraciones emocionales: Como la depresión.

IMPACTO PSICOLÓGICO DE LA PÉRDIDA AUDITIVA

Prevención de la Pérdida Auditiva

Muchas causas de pérdida de audición pueden evitarse mediante estrategias de salud pública e intervenciones clínicas aplicadas a lo largo de toda la vida. La prevención debe abordarse desde las primeras etapas -en los periodos prenatal y perinatal- y mantenerse hasta la edad avanzada.

Cerca del 60% de los casos de pérdida de audición en los niños se deben a causas evitables que pueden prevenirse mediante medidas de salud pública. En los adultos también pueden prevenirse causas frecuentes, como la exposición a sonidos intensos o el uso de medicamentos ototóxicos.

Estrategias Eficaces

Para reducir el riesgo de pérdida de audición a lo largo de la vida pueden aplicarse diversas estrategias eficaces, entre ellas:

  • La vacunación contra enfermedades como la rubéola y la meningitis.
  • Unas buenas prácticas de atención materna y de puericultura.
  • El asesoramiento genético.
  • La detección y el tratamiento de afecciones frecuentes del oído, como las otitis medias.
  • Los programas de protección auditiva frente a la exposición a ruidos y a productos químicos en el trabajo.
  • Las estrategias de escucha sin riesgos para reducir la exposición a sonidos intensos en entornos de ocio.
  • El uso racional de medicamentos para prevenir la pérdida de audición por factores ototóxicos.
  • Protegerse los oídos evitando la exposición a ruidos fuertes y usando protectores auditivos.
  • Evitar riesgos al practicar pasatiempos y deportes que generen ruido.

Detección y Diagnóstico

Para tratar eficazmente la pérdida de audición y las enfermedades del oído es fundamental diagnosticarlas tempranamente. Por este motivo, conviene realizar un tamizaje sistemático para detectar pérdidas de audición o enfermedades otológicas en las personas con mayor riesgo.

Proceso de Evaluación Auditiva

Las personas que presenten síntomas de pérdida auditiva moderada deberían acudir a un centro especializado para que les realicen una completa revisión auditiva, que consta de tres pasos:

  1. Entrevista formal: Se preguntará por los síntomas que se tienen y la dinámica diaria.
  2. Audiometría: Es la prueba principal para determinar si hay pérdida de audición y de qué grado, midiendo el umbral en el que se pueden escuchar los sonidos más suaves.
  3. Evaluación auditiva: Donde el audioprotesista indicará, según los resultados de la audiometría, la mejor solución.

Las pruebas auditivas y la exploración de los oídos pueden realizarse en entornos tanto clínicos como comunitarios. Recursos como las aplicaciones hearWHO y WHOears de la OMS, junto con otras soluciones técnicas, permiten detectar enfermedades del oído y pérdidas de audición incluso cuando la formación disponible o los recursos son limitados.

Grupos de Mayor Riesgo

Los grupos en los que se recomienda un tamizaje sistemático incluyen:

  • Recién nacidos y niños menores de un año.
  • Niños en edad preescolar y escolar.
  • Personas expuestas al ruido o a productos químicos en el trabajo.
  • Personas en tratamiento con medicamentos ototóxicos.
  • Personas mayores.

Tratamiento y Rehabilitación

Una vez detectada la pérdida de audición, se debe iniciar el tratamiento lo antes posible y de manera adecuada para evitar consecuencias negativas. El tratamiento dependerá de la causa y el grado de la pérdida auditiva.

Soluciones Auditivas

Si el audioprotesista diagnostica pérdida auditiva moderada, aconsejará la mejor solución auditiva. Los audífonos son una herramienta clave para aumentar el volumen de los sonidos, ayudando a las personas con pérdida auditiva a escuchar mejor. Para las personas con sordera profunda, los implantes cocleares funcionan al evitar las células ciliadas dañadas y enviar las señales directamente al nervio auditivo y al cerebro.

La Importancia de la Rehabilitación

La rehabilitación, a menudo llamada terapia auditiva, permite que las personas con pérdida de audición mantengan el mayor grado posible de autonomía en su vida cotidiana. Les ayuda a adaptarse y a mejorar su capacidad para comunicarse, participar en actividades educativas, laborales y recreativas, y a seguir desempeñando funciones importantes en su familia, su entorno y otros ámbitos de la vida. Para quienes reciben un implante coclear, un proceso de rehabilitación posterior es fundamental para detectar, identificar y entender la información que llegará a sus áreas auditivas.

IMPACTO PSICOLÓGICO DE LA PÉRDIDA AUDITIVA

Apoyos y Garantías: Casos de Chile y España

Dada la frecuencia e implicaciones de la hipoacusia, muchos países han desarrollado programas y garantías para apoyar a las personas afectadas.

Garantías Explícitas en Salud (GES/AUGE) en Chile

El Ministerio de Salud de Chile ha incorporado al listado de Garantías Explícitas en Salud (GES), también conocidas como AUGE, varias patologías relacionadas con la hipoacusia. Estas prestaciones deben responder en acceso, calidad, protección financiera y oportunidad.

Hipoacusia en Adultos Mayores

La Hipoacusia bilateral en personas de 65 años y más que requieren uso de audífono (Patología GES N°56) está cubierta. Toda persona de este grupo etario con una pérdida auditiva moderada (mayor a 40 dB en ambos oídos) o mayor a 35 dB con alteración de la calidad de vida, sea de Fonasa o Isapre, puede acceder al tratamiento con audífono, previa confirmación diagnóstica e indicación del otorrinolaringólogo. Se garantiza acceso a tratamiento inicialmente con un audífono y seguimiento, y si ya está en tratamiento, tendrá derecho a continuarlo, todo ello en un plazo de 45 días desde la indicación. Se puede acceder a un segundo audífono después de un año.

La cobertura financiera es la siguiente: Fonasa A y B (Copago = $0), Fonasa C (Copago = 10%) y Fonasa D (Copago = 20%) del Valor de Arancel.

Hipoacusia Neurosensorial Bilateral del Prematuro

La Hipoacusia neurosensorial bilateral del prematuro (N°59) incluye a todos los recién nacidos prematuros menores de 32 semanas y/o con peso de nacimiento menor a 1500 gramos. Tendrán acceso para realizar el tamizaje auditivo, y si este sale alterado, acceso a confirmación diagnóstica antes de los 3 meses de vida de edad corregida. Si se confirma una hipoacusia neurosensorial bilateral mayor a 35 dB, se tendrá acceso a tratamiento con audífono bilateral o eventualmente implante coclear si está indicado, y seguimiento. Si se recibe un implante coclear, se tendrá acceso a cambio de procesador o de accesorios según indicación médica.

Los plazos para el tratamiento son: audífonos dentro de 3 meses desde la confirmación diagnóstica; implante coclear, dentro de 180 días desde indicación médica; cambio de procesador del implante coclear, dentro de 90 días desde indicación médica y cambio de accesorios del procesador coclear dentro de 30 días desde indicación médica.

Hipoacusia Moderada en Menores de 4 Años

El tratamiento de la hipoacusia moderada, severa o profunda en menores de 4 años (N°77) incluye a aquellos niños menores de 4 años con diagnóstico ya confirmado de hipoacusia neurosensorial uni o bilateral mayor a 40 dB. El GES otorga cobertura de uno o dos audífonos, los que deben ser configurados y calibrados según las necesidades del niño, hasta el implante coclear, que hoy es una alternativa audiológica recomendable para todos aquellos casos en que los audífonos no brindan estimulación auditiva completa para los sonidos del habla. Este último suele ser de difícil acceso para las familias debido a su alto costo.

Ley Ricarte Soto (Ley 20.850)

Debido a que la hipoacusia es una enfermedad en aumento y hay personas que quedan fuera de las patologías del GES, la Ley Ricarte Soto (Ley 20.850) incluye el “Dispositivo de Implante Coclear unilateral para Hipoacusia Sensorioneural Bilateral Severa o Profunda Postlocutiva” para personas dentro de Fonasa, Isapre y fuerzas armadas. Esta ley permite el acceso a un implante coclear en todas aquellas personas mayores de 4 años, que ya hayan desarrollado su lenguaje oral (postlocutivo), que presenten hipoacusia sensorioneural bilateral mayor a 70 dB y que no tengan beneficio comprobado con audífonos, o bien con hipoacusia sensorioneural bilateral mayor a 90 dB. Esta ley garantiza el implante coclear unilateral, el recambio de accesorios según vida útil y el reemplazo del procesador cada 5 años.

Ayudas y Subvenciones en España

Las personas que tienen una discapacidad auditiva reconocida en España pueden acceder a pensiones o subsidios económicos si cumplen con ciertos requisitos. Una de las principales ayudas es la pensión no contributiva por invalidez, destinada a personas que no han cotizado lo suficiente a la Seguridad Social para recibir una pensión contributiva. Algunas comunidades autónomas ofrecen subvenciones para la adquisición de audífonos y otros dispositivos de asistencia auditiva, que pueden cubrir parte o la totalidad del gasto final del tratamiento. Asimismo, existe un programa de ayudas para la adaptación del puesto de trabajo, destinado a personas con discapacidad auditiva que necesitan adaptaciones específicas para desempeñar su trabajo.

Impacto en la Calidad de Vida

La pérdida auditiva puede hacer la vida menos agradable. Las personas con discapacidad auditiva pueden tener dificultades para entender y escuchar el habla, especialmente en entornos ruidosos o cuando varias personas hablan al mismo tiempo. Algo que parece sencillo, para una persona con discapacidad auditiva se le puede hacer cuesta arriba, ya que la comunicación social es fundamental en la interacción humana. Los adultos mayores con pérdida auditiva suelen sentirse deprimidos y aislados, lo que afecta su bienestar general.

Esta condición no solo afecta a las personas adultas. Los más pequeños también pueden desarrollar una pérdida auditiva desde su nacimiento. Alrededor de 34 millones de niños en todo el mundo viven con pérdida auditiva, lo que les puede afectar en el desarrollo del lenguaje, la comprensión y la capacidad de aprendizaje. Es importante recordar que cada persona con discapacidad auditiva es única y puede experimentar diferentes grados y tipos de limitaciones.

Protegiendo tu Audición

La mejor forma de proteger los oídos es no exponerse a ruidos fuertes. Es recomendable controlarse la audición periódicamente, especialmente si se trabaja en un entorno de mucho ruido. Actividades como andar en moto de nieve o de agua, cazar, usar herramientas eléctricas o escuchar conciertos de rock pueden dañar la audición con el tiempo. Usar protectores auditivos o hacer pausas para alejarse del ruido pueden proteger los oídos de daños permanentes.

Comparación de la Intensidad de Sonidos Frecuentes

Un decibelio es una unidad que se usa para medir la intensidad de un sonido. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades indican que los ruidos por encima de 70 decibelios pueden comenzar a causar daños en la audición.

Sonido Frecuente Nivel en Decibelios (dB)
Conversación normal 60 dB
Tráfico de la ciudad 85 dB
Motocicleta / Cortacésped 90-105 dB
Concierto de rock / Sierra eléctrica 110-120 dB
Disparos / Avión despegando 140 dB o más
Tabla comparativa de niveles de decibelios y su impacto en la audición

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