Francisco Undurraga: Trayectoria, Discapacidad y Compromiso Político en Evópoli

Francisco Undurraga Gazitúa (Santiago, 29 de septiembre de 1965) es un destacado técnico en Publicidad y político del Partido Evolución Política (Evópoli), conocido por su rol como diputado y su incansable labor en favor de la inclusión y las personas con discapacidad en Chile. Su historia personal, marcada por un nacimiento con amputaciones debido a un accidente de su madre, lo ha convertido en una voz influyente en el ámbito legislativo y social. Asumió como diputado de la República el 11 de marzo de 2018, y posteriormente reelecto, consolidando una familia y siendo padre de tres niños.

Para Undurraga, su trayectoria tiene varias cosas "súper relevantes": el orgullo de haber vivido su vida como la ha vivido y la oportunidad de haber ayudado a mucha gente a través de charlas no solo de rehabilitación o discapacidad, sino también de emprendimiento.

Orígenes de su Discapacidad: Un Accidente que Marcó un Destino

La historia de Francisco Undurraga se remonta a enero de 1965. Su madre, Teresa Gazitúa Costabal, recién casada con el publicista Francisco Undurraga Mackenna, iba en auto con unas amigas por la calle Holanda (o Lota) en Providencia. En un cruce, el vehículo en el que viajaba fue chocado violentamente. Ella, que iba en el asiento de atrás, recibió todo el impacto por el costado, quedando aturdida y con dolor.

Llevada de urgencia al Hospital del Salvador, le realizaron exámenes, incluyendo radiografías, para descartar daños en su columna. Antes de los rayos X, le preguntaron si estaba embarazada, a lo que respondió que no sabía, pero que podría ser. Tenía apenas dos o tres semanas de gestación, un estado que en ese entonces las mujeres no siempre detectaban tan temprano.

Cuando finalmente le quitaron el yeso, su embarazo se hizo evidente. Comenzó a experimentar náuseas y vómitos, comprendiendo que el día del accidente y las radiografías, sí estaba embarazada. Aunque le habían puesto una manta plomada sobre su vientre, su tío neurólogo, el doctor Jorge González Cruchaga, no estaba del todo tranquilo.

Francisco nació la madrugada de un miércoles 29 de septiembre de 1965 en la Clínica Santa María. Los doctores, al momento del parto, tuvieron que cambiar de planes repentinamente, y su madre fue sedada. Nació sin la pierna derecha bajo la rodilla, la izquierda sería amputada años después sobre el tobillo, y sin un brazo. En la otra mano, tenía cuatro dedos, dos de ellos pegados.

Su madre, al despertar, sospechó que algo inusual ocurría por el ajetreo y las expresiones de los presentes. Fue su tío Jorge quien le dio la noticia: "Te tenemos una noticia buena y otra mala". La mala era que su hijo había nacido con amputaciones, y la buena, que neurológicamente estaba sano y podría caminar con prótesis. El pediatra Federico Puga complementó: "Este cabro va a andar. Es muy bueno tener la pierna hasta la rodilla y tiene unos muñones macanudos", intentando infundir ánimo.

Ese mismo día, sus padres, Juan Francisco Undurraga Mackenna y María Tereza Gazitúa Costabal, tomaron una decisión crucial: no le darían ninguna ventaja. A pesar del miedo de su madre sobre las posibles burlas infantiles y la dificultad de formar una familia, ambos maduraron a la fuerza para sacarlo adelante. Así, su historia comenzó sin reproches ni culpas. Francisco Undurraga afirma tener una ventaja en comparación con personas que adquieren una discapacidad física producto de accidentes, ya que ni su madre recriminó a la amiga que manejaba, ni él ha sentido ganas de encarar a nadie o culpar a su madre.

Ilustración abstracta representando el momento de un accidente automovilístico y la esperanza de unos padres

Infancia, Rehabilitación y Autonomía

A la semana de nacido, Francisco fue llevado al Instituto de Rehabilitación Infantil para ser evaluado y para que sus padres pudieran relacionarse con otros casos similares. Poco después, en Santiago, se realizó un "simposio internacional" sobre el tema, donde sus padres presentaron su caso a un médico estadounidense. Este especialista les dio un lineamiento clave: "ustedes se van a morir y él se va a quedar, así que tienen que preocuparse de que sea autónomo lo antes posible".

Durante su primer año de vida, Francisco pasó de brazo en brazo, ya que "no existía además, ninguna posibilidad de rehabilitar a una guagua". Sus primeras prótesis las usó a los dos años y medio, lo que para él no fue "traumático", sino "maravilloso".

Cuando tenía 7 años, sus padres tomaron otra decisión trascendental: amputar su pie izquierdo para que pudiera usar prótesis. Undurraga lo describe como "la resolución más fuerte y dura que se vieron obligados a tomar durante mi infancia". Su pie, que estaba completamente formado con dedos y uñas, se extendía "ciento ochenta grados" en lugar de noventa, y a esa pierna "le faltaba la tibia o el peroné", colgando "por debajo de la rodilla". Pese a la dureza de la situación, para él "no fue un tema y tampoco tenía ‘pito que tocar’".

A pesar de usar prótesis, Francisco jugó a la pelota con sus compañeros, aprendió a nadar y fue scout. De pequeño, soñaba con ser futbolista. Recuerda que le pegaba bien a la pelota, pero a los doce años, su padre le dijo: "Tú nunca vas a ser como Pelé, ni como Caszely, ni como Chamaco Valdés. Dedícate a otra cosa, porque nunca vas a futbolista". Aunque "fue súper duro escuchar esas palabras", Undurraga, ya como padre, cree que "debe haber sido tres veces más duro para él decírmelo que para mí escucharlo".

Otro episodio importante fue la operación de su mano a los 14 años. Su hermana Mónica, ocho años menor, que lo veía como un protector, comprendió su vulnerabilidad al ver cómo, al despertar de la anestesia, tuvieron que llevarlo en brazos por el dolor. A lo largo de su infancia, tuvo la suerte de tener una familia que no lo sobreprotegió y buenos vecinos que lo hacían participar en actividades, a pesar de no poder correr o andar en bicicleta como ellos. Antes de la pubertad, ya nadaba y andaba a caballo. Al entrar al colegio, hubo "un cierto malestar y curiosidad" respecto a su condición, pero su familia y entorno fomentaron su autonomía desde el principio.

El Rol de la Teletón y la Conciencia sobre la Discapacidad

Dos años después de la operación de su mano, Francisco Undurraga fue invitado a dar su testimonio en la Teletón, un evento que sus padres, nerviosos, decidieron pasar en el sur mientras un primo mayor cuidaba a sus hermanas en casa. Era la tercera vez que se realizaba la Teletón en Chile.

Cuando Don Francisco lo presentó, la recaudación de la jornada alcanzaba poco más de $83 millones, más de la mitad de la meta de ese año. En medio de un llamado a la colaboración, Mario Kreutzberger comentó: "Hemos hablado poco de rehabilitación, quiero que ustedes sepan para qué es este dinero porque nuestro próximo invitado en unos pocos días más lo vuelven a operar". Se mostraron escenas de un joven Francisco Undurraga jugando básquetbol, nadando y caminando con amigos, mientras Don Francisco explicaba: "Él no sabe cuántas veces lo han operado, dice más o menos 20, nació faltándole sus dos piernas y un brazo, pero él realmente está rehabilitado".

En esa edición, Undurraga pronunció una frase que generó un aplauso espontáneo del público: "Todas las personas somos lisiadas, unos llevamos los defectos afuera -como nosotros que los mostramos-, y otros los llevan más escondidos". Esta participación en la Teletón marcó un hito en su vida y en la visibilización de la discapacidad. La inclusión en Chile, según él, debe gran parte de su avance a la labor de la Teletón.

Fotografía de Francisco Undurraga conversando con Don Francisco en el escenario de la Teletón

Trayectoria Profesional y Desafíos Laborales

Tras egresar del Colegio San Ignacio del Bosque en 1984, Francisco Undurraga estudió Dirección de Televisión y Locución en el Instituto Profesional AIEP, y posteriormente Publicidad en la Escuela de Comunicación Mónica Herrera, donde obtuvo el título de Técnico en Publicidad en 1991. Su carrera profesional incluyó ser productor de Radio Chilena (1988), ejecutivo del Banco de Chile (1994), gerente de marketing en canal MEGA (1999-2001) y gerente de producción en La Red (2001-2004).

Sin embargo, al buscar su primer trabajo en Publicidad, Undurraga se enfrentó a un mundo laboral diferente. Recuerda que, a diferencia de la radio donde nadie lo veía, en las agencias debía relacionarse directamente con los clientes. Postuló a varios trabajos y recibió negativas. "No cuestionaban mis credenciales, sino que me rechazaban por prejuicio, por temor a cómo pudieran reaccionar los clientes", explica en su libro, señalando que a las empresas les "daba miedo que alguno de ellos pudieran ponerse nerviosos con una contraparte que usaba prótesis y que le colgaba una manga de la camisa".

A pesar de estos desafíos, Undurraga logró una exitosa carrera. En 2001 fundó junto a su hermana la heladería Emporio La Rosa S.A., de la cual fue Gerente General hasta su venta en 2016. También se desempeñó como presidente del Comité de Inclusión Laboral de la SOFOFA, gerente de marketing en ING, fundador de la Red de Empresas Inclusivas y colaborador permanente de la Fundación Teletón.

Vida Familiar y Superación de Prejuicios Personales

Francisco Undurraga está casado con Paulina Dressel Roa y es padre de tres hijos. A lo largo de su vida, su condición física no le impidió entablar relaciones sentimentales, aunque hubo un "episodio duro". Recuerda que una vez, mientras pololeaba, la relación terminó porque el padre de su novia expresó preocupación: "Estaba preocupado de que yo nunca podría tener hijos, que su futuro era un marido en silla de ruedas". Le pidió a su hija que lo pensara bien, lo que para Undurraga fue "doloroso" y la primera vez que alguien le decía "no puedes".

Este episodio, sin embargo, lo ayudó a desarrollar un humor negro que luego usó a su favor. Al conocer a su actual esposa, Paulina, en la discoteca Oz, le dijo: "Oye, soy normal de las rodillas para arriba". Undurraga reconoce en su libro "Todos somos discapacitados" que conoció el miedo de viejo, un reflejo de su resiliencia y la actitud de sus padres de no darle ninguna ventaja, fomentando su autonomía.

Trayectoria Política: Desde Evópoli al Congreso

En 2016, Francisco Undurraga dejó su carrera empresarial para incorporarse al Partido Evolución Política (Evópoli). Rápidamente asumió roles de liderazgo, siendo Secretario General y luego presidente del partido hasta mayo de 2018.

En las elecciones parlamentarias de 2017, se presentó como candidato a diputado por el 11° Distrito (Las Condes, Vitacura, Lo Barnechea, La Reina y Peñalolén) en representación de Evópoli, dentro del pacto Chile Vamos. Resultó electo para el periodo 2018-2022 con 58.666 votos, equivalentes a un 15,58% de los sufragios.

Durante su primer periodo, entre el 7 de abril de 2020 y el 11 de marzo de 2022, se desempeñó como Primer Vicepresidente de la Cámara de Diputadas y Diputados. Integró comisiones permanentes como Relaciones Exteriores, Asuntos Interparlamentarios e Integración Latinoamericana; Pesca, Acuicultura e Intereses Marítimos; y Bomberos.

En 2020, fue electo Vicepresidente de Evópoli para el periodo 2020-2022. En agosto de 2021, postuló a la reelección por el mismo distrito, obteniendo 43.625 votos (10,56%) y asumiendo nuevamente como diputado el 11 de marzo de 2022, para el periodo 2022-2026. En este segundo periodo, integró las comisiones permanentes de Defensa Nacional; Desarrollo Social, Superación de la Pobreza y Planificación; y la Familia. También participó en comisiones especiales investigadoras sobre las operaciones de la línea aérea Conviasa en Chile y la conservación del Campo Dunar de la Punta de Concón. Fue jefe de bancada de Evópoli en 2024 y 2025.

Undurraga se define como una persona profundamente democrática y liberal, que cree en la libertad no solo como consigna política, sino como realidad, incluyendo la libertad económica y el emprendimiento. Defiende un Estado facilitador al servicio de las personas, que debe regular sin que la ciudadanía esté al servicio del mismo. Recuerda haber votado "NO" en el plebiscito de 1988, considerando la recuperación de la democracia como "lo mejor que le pasó al país en los últimos 30 años".

Foto de Francisco Undurraga en el Congreso Nacional de Chile, en su rol de diputado

Compromiso Legislativo con la Inclusión y la Discapacidad

La discapacidad y la inclusión son ejes centrales del trabajo legislativo de Francisco Undurraga. Él aspira a "perfeccionar la ley de inclusión de discapacitados en el mundo laboral", destacando la importancia de "generar las condiciones de adaptabilidad".

Lamenta que la sociedad chilena no haya sido capaz de reaccionar espontáneamente, lo que llevó a la necesidad de implementar una cuota de inclusión por ley. Considera una "vergüenza" que el país todavía no haya incorporado la inclusión en su esencia, citando como ejemplo un incidente el 11 de marzo de 2018 con el presidente de Ecuador, quien tuvo que ser ingresado por una puerta trasera con un montacargas. Este hecho es, para Undurraga, un reflejo de que el país necesita incluir no solo a personas con diversidad sexual, sino también a personas con discapacidades y a los pueblos originarios. Propone "dar vuelta el eje y trabajar sobre la diferencia", en lugar de buscar la mera igualdad.

Undurraga participó activamente en un evento internacional crucial para su agenda legislativa: "Construyendo una democracia inclusiva para las personas con discapacidad: políticas y estructuras parlamentarias innovadoras para promover los derechos de las personas con discapacidad". Este evento, organizado por el Parlamento Europeo en cooperación con Grecia, se llevó a cabo en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York en junio de 2023.

Dentro de la bancada de Evópoli, de la cual Undurraga es una figura clave, se promueven banderas como el desarrollo sustentable, la inclusión, el fomento del emprendimiento y la descentralización. La bancada busca el diálogo con todos los sectores para construir y aportar a causas comunes, priorizando la discusión y el consenso en la legislación.

Seminario: "Inclusión laboral en Chile y los desafíos para el 2022"

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