El financiamiento destinado a la atención de niños, niñas y adolescentes bajo la tutela del Servicio Nacional de Menores (Sename) en Chile es un tema de constante debate y revisión. La estructura de subvenciones y la distribución presupuestaria revelan complejidades y desigualdades significativas que impactan directamente en la calidad de la atención ofrecida a los menores.
Subvenciones Base y su Variabilidad
El sistema de subvenciones del Sename se caracteriza por una base inicial que puede variar considerablemente según diversos factores y programas.
Montos de Subvención Base
El 3 de abril, el Presidente Piñera, durante una visita a la Protectora de la Infancia, aseguró que 8.400 niños residentes o en programas de 247 organismos dependientes del Sename, reciben "una subvención base de $237.600 por mes". Desde el Sename confirmaron que el valor de las subvenciones por cada menor de edad parten en una base de $237.600, tal como indicó el presidente, y como se detalla en la página web del Gobierno. No obstante, el artículo 30 de la ley 20.032, que regula a la red de centros y colaboradores del Sename, indica que los Centros Residenciales tienen una subvención base entre $134.640 y $237.600 mensuales. Pese a que lo publicado por el gobierno se encuentra entre las cifras estipuladas en la ley, solo considera la más alta en su declaración.

Criterios de Aumento y Programas Específicos
Según explicaron desde la institución, el valor de la subvención base aumenta por criterios como zona geográfica, plazas convenidas y complejidad de la población atendida. Estos criterios de aumento de subvenciones se encuentran estipulados en la ley 20.032. Adicionalmente, este aporte mensual podría aumentar bajo el ítem de diagnóstico entre $126.720 y $158.400 por cada servicio prestado.
En cuanto al financiamiento de programas específicos, el de Reinserción para infractores de ley significa un aumento entre $7.920 y $126.562 en la subvención mensual por cada niño atendido. Para los temas de protección, existen dos programas: general y especializado. El primero, por población atendida con valor unitario, va desde los $7.920 a los $142.402 extra en la subvención.
La Imposibilidad de un Monto Exacto
Debido a las distintas especificaciones de la ley, es imposible establecer un monto exacto mensual por niño en todos los centros relacionados al Sename.
Discrepancias en Cifras de Menores
Cabe señalar que, según el Anuario Estadístico 2016 del Sename, el más actualizado del servicio, son 10.437 los menores que están en centros residenciales, no los "ocho mil" como estableció en su premisa el Presidente Sebastián Piñera.
Marco Legal y la Problemática de la Reajustabilidad
El sistema de subvenciones del Sename se sustenta en una ley específica, cuya aplicación y reajustes han sido objeto de críticas por su insuficiencia.
Ley 20.032 y la Unidad de Subvención Sename (USS)
La subvención que reciben las instituciones colaboradoras está descrita en la Ley 20.032 del año 2005 y su respectivo reglamento. Esta ley define una Unidad de Subvención del Sename (USS) y establece montos para cada tipo de programa, considerando una banda de precios que va desde una atención básica hasta una atención óptima. En general, al implementarse esta normativa, el reglamento definió los valores más bajos de la banda para cada programa.
La Insuficiencia del Reajuste por IPC
La problemática de la subvención del Sename es que ha experimentado un deterioro significativo, al punto de no cubrir los costos necesarios para una atención adecuada de los menores. El reglamento de la Ley 20.032 fijó en 2005 un valor de la USS de $10.000, cuya reajustabilidad se efectuaría de acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) anual. En su momento, este monto fue considerado adecuado, sin embargo, con el paso de los años, el monto de la subvención ha sido objeto de críticas por no cubrir los costos de una atención adecuada para los niños y niñas. La hipótesis principal apunta al método de reajustabilidad de la USS, que no refleja el alto incremento del precio de los recursos humanos en el país, medido por el Índice de Remuneraciones (IR). Dado que los organismos colaboradores (OCA) destinan un promedio del 73% de sus recursos a financiar personal profesional, técnico y administrativo, la falta de indexación con el IR ha provocado un deterioro real sustancial en el valor de la subvención.
Déficit Histórico de Inversión
El autor de la columna calculó que, si la subvención se hubiese reajustado con el IR, en los 14 años que lleva operando el sistema, se estima que el Estado ha dejado de invertir más de $500 millones de dólares en la asistencia de menores vulnerables.
Críticas a la Evolución de la USS
En 2018, las diferencias porcentuales alcanzan a más de un tercio a favor de una USS reajustada de acuerdo con el IR. Esto indica que desde 2006, los OCA han sido perjudicados anualmente por el IPC, considerando su estructura de costos. Con el transcurso de los años, el reglamento ha sido modificado para transitar, en algunos programas, hacia valores más altos de la banda.
Presupuesto del Sename y la Desigualdad en la Distribución
La Ley de Presupuesto de cada año asigna los montos para ser traspasados a los organismos colaboradores del Sename, pero su distribución ha generado significativas desigualdades.
Presupuestos Anuales y Aumentos
El Presupuesto 2018 para el Servicio Nacional de Menores (Sename) consideró un gasto de $319.410 millones, es decir, $27.254 millones más que en el presupuesto anterior, lo que equivale a un incremento de 9,3%. La Unidad de Subvención Sename (USS) tuvo un valor de $15.480 en 2017.
Un importante aumento de recursos para el Sename fue aprobado en el Congreso, en el marco de la Ley de Presupuesto 2020. La cifra es menor a la propuesta original presentada a los parlamentarios, pero de igual forma aumenta un 6,6% en relación al año anterior, llegando a los M$ 394.913.361. Parte importante de los recursos se destinarán a la reforma del sistema de cuidados alternativos, que contempla la reconversión de más Cread en nuevas residencias familiares. Además, el presupuesto destina más de 20 mil millones de pesos para continuar pagando el aumento de subvención de las residencias colaboradoras, aprobado el año 2019.

Distribución entre Centros Estatales y Colaboradores
Según cálculos de Libertad y Desarrollo (LyD), el 91% de las plazas de los centros residenciales son privadas, y el 95% de las atenciones son llevadas a cabo por estos organismos colaboradores que reciben solo el 63% del presupuesto. Esta situación se da a pesar de que los niños derivados a los centros estatales podrían corresponder a casos más complejos. LyD califica de “alarmante” dicha brecha, señalando que la institución hace una diferenciación entre los recursos destinados a la atención de los niños administrados directamente por el servicio y los gestionados por los organismos colaboradores (sociedad civil), entre los cuales se encuentran los centros residenciales, oficinas de protección de derechos, diagnóstico y programas de intervención ambulatoria.
Gasto en Personal
El presupuesto contempla un incremento importante en el gasto en personal, siendo que casi el 30% de los recursos del Sename son destinados a los funcionarios. Según Paulina Henoch, investigadora de LyD, los mayores aumentos se deben a cambios de grados para 104 funcionarios, por criterios de antigüedad y gradualidad definidos, en vez de criterios de competencias.
Crítica a la Asignación de Recursos
Paulina Henoch plantea que el presupuesto del Sename "no asigna mayores recursos a los niños del Sename y eso también contribuye a que la atención que reciben los niños sea insuficiente". La directora nacional del Sename, Solange Huerta, si bien reconoció la insuficiencia de los aportes estatales, destacó que para el próximo año aumentarían, elevando la subvención al máximo permitido por ley y discutiendo la revisión del sistema de subvención, el cual supone una coparticipación entre el Estado y los organismos colaboradores.
Desigualdades en el Gasto por Menor y Problemáticas Estructurales
La distribución del gasto no es homogénea entre los distintos tipos de centros y programas, lo que pone de manifiesto problemáticas estructurales del sistema.
Diferencias en Centros de Justicia Juvenil
Un informe presupuestario del Sename reveló que el gasto promedio mensual destinado a cada niño infractor de ley fue de $294.934, con un total de $23.102.214.977 invertidos en seis meses para 13.055 niños. Sin embargo, este presupuesto no se distribuye equitativamente entre los 29 centros de Justicia Juvenil. Existen diferencias notables en los costos mensuales por niño; por ejemplo, centros de internación provisoria y de régimen cerrado recibieron entre $170 mil mensuales por niño (Iquique) y hasta $2.474.662 (Punta Arenas). El centro con el promedio más bajo de inversión por niño fue el establecimiento semicerrado La Cisterna, con un costo de $98.437 por atención mensual.
Aclaraciones del Sename sobre las Diferencias
El informe advierte que el costo mensual no solo está relacionado con la cantidad de menores atendidos, sino también con costos fijos como el pago de funcionarios y mantenciones de edificios. El Sename explica que no es apropiado comparar centros con modalidades y objetivos diferentes, como los centros semicerrados (donde los adolescentes pernoctan y asisten a colegio/talleres de día) y los centros de internación provisoria o de régimen cerrado (con perímetro resguardado por Gendarmería y privación de libertad).
Gasto en Centros de Protección de Derechos
En los centros destinados a la Protección de Derechos, de administración directa del Sename, el costo mensual por niño fue de $231.912. El Sename aclara que estos centros atienden a niños y niñas por tramos de edad, lo que implica necesidades diferentes de alimentación y cuidados específicos.

El Artículo 80 Bis y su Impacto
Otro aspecto polémico es el artículo 80 bis, que permite a los Tribunales de Familia derivar casos urgentes, obligando a las instituciones a prestar el servicio de inmediato, incluso sin oferta programática o plazas disponibles. El financiamiento del 80 bis se efectúa con meses y a veces años de retraso, lo que implica que las propias instituciones colaboradoras tengan que financiar las atenciones impuestas por esta norma.
La Crisis Evidenciada: Caso Daniela Vargas
La muerte de Daniela Vargas, de 13 años, bajo custodia del Sename en Chiloé, evidenció la profunda crisis del organismo. La menor padecía una miocardiopatía dilatada y se le negó un trasplante de corazón debido a su "precaria situación social, familiar y personal". Este trágico evento volvió a poner en el tapete la aguda crisis que padece dicho organismo, y devela la dispar forma en que se gastan los millonarios recursos públicos.
Surgen nuevas aristas tras muerte de Daniela Vargas - CHV NOTICIAS
Reflexiones sobre la Desigualdad
La ministra vocera Paula Narváez aseveró que "no resulta para nadie proporcional conocer las cifras que se entregan para la atención de un reo en relación a las cifras del Sename". El presidente de la fundación, José Pedro Silva, aseguró que "cuando yo hablo de los 300 mil pesos, estamos hablando simplemente de mínimos". Expresó el deseo de que "realmente se aplicara la ley de subvenciones en tanto se suba el estándar en forma definitiva y permanente, con vocación de permanencia para el futuro".