Diferencia entre el Sistema de Pensiones Público y Privado

Los sistemas de pensiones son fundamentales para financiar los ingresos de las personas en momentos de sus vidas en que no pueden trabajar, principalmente durante la jubilación. Aunque el concepto de pensión de vejez se remonta por lo menos desde los romanos, cuando César Augusto creó el sistema para los veteranos de guerra, no se hizo popular para la población civil hasta 1889, cuando Otto von Bismark lo implementó en Alemania, financiándolo a través de impuestos a los trabajadores.

Sin embargo, a pesar de los más de 130 años transcurridos desde su creación, no todos los países del mundo cuentan con un sistema de pensiones robusto. Un problema común en muchos países es que el envejecimiento de la población y el excesivo compromiso de gasto público que necesitan las pensiones han hecho que la jubilación no sea precisamente un sinónimo de alegría. Esto ha llevado a que las reformas sean urgentes, aunque no siempre bien recibidas, ya que es difícil modificar beneficios ya prometidos.

Para que un sistema de pensiones sea considerado bueno y robusto, debe cumplir con ciertas características clave:

  • Cobertura: Que los fondos lleguen a todos.
  • Suficiencia: Que la pensión sea suficiente para vivir dignamente.
  • Sostenibilidad: Que los compromisos puedan mantenerse a largo plazo.
Infografía comparativa de la pirámide poblacional invertida y sus efectos en los sistemas de pensiones

Pensión Pública: Un Pilar de Seguridad Social

¿Qué es la Pensión Pública?

La pensión pública es el ingreso que se recibe del Estado al jubilarse, basándose en las cotizaciones realizadas a lo largo de la vida laboral. Es un derecho adquirido por haber trabajado y cotizado, y su gestión no requiere que el individuo contrate o administre ningún producto financiero directamente.

Ventajas

  • Es un derecho por haber trabajado y cotizado.
  • No se necesita contratar ni gestionar nada de forma personal.
  • Algunos sistemas ofrecen ventajas como los derechos consolidados antes de ciertas reformas, con exención de impuestos en algunos casos.

Limitaciones y Riesgos

  • La cantidad final de la pensión depende directamente de la base de cotización y los años trabajados.
  • Puede ser insuficiente para mantener el nivel de vida previo a la jubilación.
  • Está sujeta a cambios legislativos y futuras reformas, lo que introduce incertidumbre.
  • La sostenibilidad no está garantizada en todos los países, especialmente en economías con situaciones deficitarias o una pirámide poblacional invertida.

Es importante no dar por hecho que la pensión pública será suficiente. Siempre es recomendable hacer números y evaluar la propia situación económica.

Plan Privado de Pensiones: Complemento y Flexibilidad

¿Qué es un Plan Privado de Pensiones?

Un plan privado de pensiones es un producto financiero que permite ahorrar para la jubilación de forma voluntaria. Es una iniciativa personal que busca complementar los ingresos que se puedan obtener del sistema público.

Ventajas

  • Permite complementar la Pensión Pública, proporcionando un margen económico adicional.
  • Algunos planes ofrecen ventajas fiscales, dependiendo del país y las condiciones específicas.
  • Se puede elegir entre diferentes niveles de riesgo de inversión, adaptándose al perfil del ahorrador.
  • Fomenta la creación de un plan de ahorro personal que depende del individuo y no del Estado.

Riesgos y Desventajas

  • Algunos planes pueden tener comisiones altas o una rentabilidad limitada.
  • Los planes privados no están garantizados; su rendimiento depende de la evolución del mercado financiero. Existe el riesgo de perder dinero si las inversiones no rinden lo esperado.
  • Pueden implicar una pérdida de flexibilidad sobre el dinero ahorrado hasta alcanzar una cierta edad o condición.

No todos los planes privados son iguales. Antes de contratar cualquiera, es crucial revisar las condiciones, las comisiones y las opciones de inversión.

Tabla comparativa de ventajas y desventajas entre sistemas de pensiones públicos y privados

La Combinación Ideal: Pública y Privada

No es necesario elegir entre un sistema de pensiones público y uno privado. De hecho, la estrategia ideal, si es posible, es combinarlos. La Pensión Pública sirve como base fundamental, mientras que el plan privado de pensiones (o cualquier otra forma de ahorro personal) actúa como un complemento. Esta combinación ofrece un mayor margen para mantener el estilo de vida deseado y cubrir imprevistos durante la jubilación. No se requiere tener salarios elevados para comenzar; aportar pequeñas cantidades durante un largo periodo también suma significativamente.

PENSIONES RESISTENTES: Crecimiento pese a la incertidumbre global

Tipologías de Sistemas de Pensiones a Nivel Global

Cada país cuenta con un sistema de pensiones propio y adaptado, pero se distinguen principalmente cuatro tipologías, dos de reparto y otras dos de capitalización, además de los modelos mixtos.

Sistema de Reparto

Este sistema consiste en la aplicación de los ingresos por cotizaciones al pago de pensiones en el año en que se generan. Es decir, supone la distribución inmediata de las cotizaciones e ingresos generales de la Seguridad Social que, sin tiempo para ser capitalizados, se convierten en prestaciones a percibir por los pensionistas. Este sistema se apoya sobre la solidaridad intergeneracional, donde los trabajadores activos financian las pensiones de la población jubilada. Una limitación es que la sostenibilidad disminuye a medida que envejece la población y se reduce la proporción de trabajadores activos respecto a los jubilados.

Sistema de Cuentas Nocionales

También es un sistema de reparto, pero se basa en las aportaciones que realizan los trabajadores durante toda su carrera laboral a una cuenta individual virtual. El coste de la cotización para el trabajador se convierte en un “salario diferido”, que se recibirá en forma de prestación al jubilarse. Su principal ventaja es la estricta correspondencia entre cotizaciones y prestaciones. Sin embargo, no garantiza unos ingresos de jubilación suficientes para todo tipo de trabajadores y presenta un riesgo político si un gobierno decide cambiar el destino de esos fondos.

Sistema de Capitalización

Las técnicas de capitalización implican la formación de un capital integrado por las cuotas o primas más los intereses acumulativos, destinado a satisfacer las prestaciones futuras. Este método ha sido el principal vehículo financiero de los sistemas de previsión social que se han mantenido apegados a las técnicas actuariales y a los esquemas jurídicos del seguro privado. Entre sus ventajas, ofrece al asegurado la posibilidad de disponer de su cuenta particular, donde ingresa las cotizaciones y sus intereses, de los que se beneficiará al hacer efectivos sus derechos acumulados. Su desventaja es que depende del mercado de trabajo y no garantiza pensiones para todos.

Sistema de Auto-Enrollment

Este sistema de capitalización establece la inscripción obligatoria de un trabajador que inicia su vida laboral por parte del empleador, aunque el trabajador puede optar por salir de forma voluntaria posteriormente. Tanto la empresa, como el propio trabajador o, incluso el Estado, pueden contribuir a su jubilación o la contingencia que se pretenda cubrir.

Sistemas Mixtos o Multipilares

Frente a las desventajas de los sistemas anteriores, algunos países han optado por combinar las ventajas de diferentes modelos, introduciendo el concepto de pilares. La OCDE define tres pilares principales:

  • Pilar 1: Un sistema público donde las pensiones no dependen directamente de los ingresos del beneficiario.
  • Pilar 2: Un sistema público y/o privado de cotizaciones obligatorias asociadas a los ingresos.
  • Pilar 3: Un sistema privado de cotizaciones voluntarias asociadas a los ingresos.

Los sistemas mejor evaluados a nivel mundial, como los de Holanda y Dinamarca, implementan este modelo multipilar.

Diagrama de flujo o esquema de los diferentes tipos de sistemas de pensiones (reparto, capitalización, mixto)

El Sistema de Pensiones Chileno: Un Caso de Estudio

Chile fue el primer país de Latinoamérica en tener un sistema de pensiones. Desde finales del siglo XIX e inicios del XX, el Estado chileno concentró gran parte de sus esfuerzos en diseñar un sistema de previsión que asegurara una mejor calidad de vida durante el período laboral y el retiro de los trabajadores. En 1924, se creó un sistema de reparto administrado por las Cajas Previsionales, que se nutrían de cotizaciones obligatorias de trabajadores, empleadores y el Estado, y otorgaban beneficios como atención médica, pensión de invalidez y jubilación.

Hasta 1980, Chile tenía un sistema de reparto en el que las pensiones eran financiadas con las cotizaciones de los trabajadores activos y los recursos administrados por cajas de previsión. Estas cajas dejaron de existir con la reforma, aunque aún quedan personas afiliadas al antiguo régimen.

Breve Historia del Sistema Chileno

En 1981, se creó el sistema de pensiones actual, basado en la capitalización individual, con contribución definida y administrado por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Este sistema ha evolucionado con el tiempo. En marzo de 2008, con la Ley N° 20.255 de reforma previsional, se estableció el Sistema de Pensiones Solidarias (SPS), que introdujo la Pensión Básica Solidaria (PBS) y el Aporte Previsional Solidario (APS). Previamente, se había añadido el Ahorro Previsional Voluntario (APV) con beneficios tributarios, y posteriormente, la cotización obligatoria para los trabajadores independientes.

Una modificación importante se incorporó a partir de la Ley N° 21.735 de Reforma Previsional, publicada en marzo de 2025, que establece una nueva cotización a cargo del empleador, comenzando con una tasa inicial del 1% y aumentando gradualmente hasta el 7% de la remuneración del trabajador en un periodo de nueve años.

Sin embargo, la edad de jubilación (60 años para mujeres y 65 para hombres) y el porcentaje de contribución mensual (10% de los ingresos) no se han modificado. A noviembre de 2020, el promedio de pensiones era de $225.448 para mujeres y $367.407 para hombres, aunque para quienes han cotizado entre 35 y 40 años, los promedios eran más altos.

Estructura Actual del Sistema Chileno (Modelo Mixto de Tres Pilares)

Hoy en día, Chile cuenta con un sistema mixto de tres pilares, alineado con las recomendaciones de organismos internacionales como la OCDE y el Banco Mundial.

Pilar Solidario (Pilar 1)

Este pilar tiene como objetivo asegurar una pensión mínima, independientemente de la historia laboral del individuo. Se financia completamente con recursos fiscales y está destinado a personas que integran el 60% de las familias más pobres del país y que tienen más de 65 años. Desde el 1 de febrero de 2022, los beneficios de vejez del SPS o Pilar Solidario fueron reemplazados por la Pensión Garantizada Universal (PGU), que es un nuevo instrumento de protección social también financiado completamente por el Estado.

Originalmente, el pilar solidario tenía dos componentes:

  • Pensión Básica Solidaria (PBS): Para quienes no tenían derecho a pensión por otro régimen (sin cotizaciones en AFP o sin ahorros voluntarios).
  • Aporte Previsional Solidario (APS): Destinado a personas cuyas pensiones por ahorros no alcanzaban un monto superior a aproximadamente $500.000, con el Estado complementando su pensión.

Pilar Obligatorio (Pilar 2)

El pilar obligatorio es el ahorro que los trabajadores realizan y que es administrado por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP). Los ahorros se invierten en activos financieros para generar rentabilidad. A lo largo de la vida laboral, se aporta el 10% de los ingresos a una cuenta individual, y el fondo renta según el perfil de riesgo elegido. Al momento de jubilar, la pensión se calcula en base a la edad, estado civil, esperanza de vida (según tablas de mortalidad) y la rentabilidad esperada de los fondos.

Existen dos tipos de pensión en este pilar: la pensión de vejez (a los 60 años para mujeres y 65 para hombres) y la pensión de vejez anticipada, que se puede recibir antes si la pensión calculada es superior al 70% del promedio de los ingresos de los últimos 10 años.

Las AFP cobran una comisión por la administración de estos fondos, que varía del 0,69% al 1,44% de cada cotización, dependiendo de la AFP. Estas comisiones se cobran solo cuando se realizan aportes. El sistema chileno ha sido destacado por tener comisiones más bajas en comparación con otros países de la OCDE.

Los multifondos de pensiones, administrados por las AFP, se dividen en cinco tipos según su nivel de riesgo, desde el Fondo A (más riesgoso, con mayor renta variable) hasta el Fondo E (menos riesgoso, con más renta fija). La elección del fondo depende de la edad del afiliado, recomendándose fondos más arriesgados para los jóvenes y más conservadores para quienes están próximos a jubilar.

Pilar Voluntario (Pilar 3)

El objetivo del pilar voluntario es aumentar el ahorro personal y/o compensar las lagunas previsionales. Se conoce como Ahorro Previsional Voluntario (APV) y Ahorro Previsional Voluntario Colectivo (APVC). Estos pueden ser gestionados no solo por las AFP, sino también por bancos y compañías de seguros de vida, entre otras entidades supervisadas.

Infografía del modelo de tres pilares del sistema de pensiones chileno

Evaluación del Sistema Previsional Chileno

El Mercer CFA Institute Global Pension Index, que evalúa la suficiencia, sostenibilidad e integridad de los sistemas de pensiones mundiales, ha calificado al sistema chileno con un grado B en su último ranking de 2020. Esto significa que posee una estructura sólida con muchas buenas características, aunque con áreas de mejora que lo diferencian de los sistemas de grado A (como Dinamarca y Holanda). Chile es el único país latinoamericano con esta calificación.

Argumentos a favor

  • Tres pilares bien diseñados: El sistema chileno se alinea con los modelos de múltiples pilares propuestos por la OCDE y el Banco Mundial.
  • Efectos macroeconómicos positivos: El gran tamaño de los fondos de pensiones en Chile se invierte en el país, lo que genera efectos positivos como el mantenimiento de bajas tasas de interés.
  • Alta participación: La tasa de participación en el plan de pensiones obligatorio es alta (86,7% de la fuerza laboral), superando a países como Australia, Noruega o Canadá.
  • Rentabilidad real de los fondos: Con una rentabilidad real promedio anual del 4,7% en los últimos 10 años, Chile ocupa el cuarto lugar entre los países de la OCDE en este aspecto.
  • Bajas comisiones: Chile, junto con Australia e Israel, tiene las comisiones más baratas entre los países de la OCDE, con un promedio del 0,5% sobre los fondos administrados.

Argumentos en contra

Tanto el Mercer CFA Institute Global Pension Index como comparaciones con países de la OCDE han señalado la principal deficiencia del sistema chileno:

  • El bajo monto de las pensiones: Las pensiones en Chile son bajas en porcentaje del ingreso promedio, especialmente para el pilar solidario.

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