Soluciones Dentales Modernas para la Salud Bucal en la Tercera Edad

Desafíos de la Salud Bucodental en Personas Mayores

La salud bucodental de las personas mayores es un pilar fundamental para su bienestar general, y una dentadura sana es crucial. A partir de los 65 años, es normal que surjan inquietudes con respecto a la selección de tratamientos de implantes dentales o de prótesis. Esto se debe a problemas como la falta de hueso maxilar, implantes previos que resultan incómodos o problemas de movilidad de implantes o prótesis dentales, entre otras causas.

Es importante que tras la pérdida de uno o varios dientes, la persona mayor se dirija al especialista, porque una vez que se extrae un diente, el hueso maxilar tiende a reducirse y, además, la encía queda afectada. Cuando esto ocurre, se hace más difícil realizar un tratamiento para colocar prótesis dentales, sean estas fijas o removibles. Dado que existen distintas alternativas, es necesario que el paciente confíe en el criterio del dentista.

Los cambios por el envejecimiento ocurren en todas las células, tejidos y órganos del cuerpo, y estos afectan todas las partes del cuerpo, incluyendo los dientes y las encías. A medida que envejecemos, ocurren ciertos cambios lentamente con el tiempo:

  • Las células se renuevan a una tasa más lenta.
  • Los tejidos se vuelven más delgados y menos elásticos.
  • Los huesos se tornan menos densos y fuertes.
  • El sistema inmunitario puede volverse más débil, por lo que se puede presentar una infección más rápidamente y la sanación toma más tiempo.

Estos cambios afectan el tejido y el hueso en la boca, lo que incrementa el riesgo de problemas de salud oral en los años posteriores. Además, ciertas afecciones médicas que son más comunes en los adultos mayores y la toma de ciertos medicamentos también pueden afectar la salud oral.

Infografía mostrando los problemas dentales más comunes en la tercera edad

La pérdida de dientes afecta a un porcentaje considerable de personas mayores: alrededor del 17% de los adultos mayores de 65 años han perdido todos sus dientes, lo que equivale al 13% de los adultos de 65 a 74 años, y esa cifra se dispara al 22,5% en el caso de los adultos de 75 años o más.

Problemas Orales Específicos Asociados al Envejecimiento

Resequedad Bucal (Xerostomía)

Los adultos mayores tienen un riesgo mayor de presentar resequedad de la boca. Esto puede ocurrir debido a la edad, el uso de medicamentos o ciertas afecciones médicas. La saliva juega un papel importante en el mantenimiento de la salud oral, ya que protege a los dientes de las caries y ayuda a las encías a permanecer saludables. Cuando las glándulas salivares en la boca no producen suficiente saliva, esto puede aumentar el riesgo para:

  • Problemas para degustar, masticar y tragar.
  • Úlceras bucales.
  • Enfermedad de las encías y caries dentales.
  • Infección por hongos en la boca (candidiasis).

Si bien la boca puede producir un poco menos de saliva a medida que se envejece, los problemas médicos que se presentan en los adultos mayores son las causas más comunes de resequedad de la boca:

  • Muchos medicamentos, tales como algunos usados para la presión arterial alta, el colesterol alto, el dolor y la depresión, pueden disminuir la cantidad de saliva que se produce. Esta probablemente es la causa más común de resequedad de la boca en los adultos mayores.
  • Los efectos secundarios del tratamiento del cáncer también pueden ocasionar resequedad de la boca.
  • Las afecciones médicas, tales como la diabetes, el accidente cerebrovascular y el síndrome de Sjögren, pueden afectar la capacidad para producir saliva.

Problemas con las Encías

Las encías retraídas son comunes en los adultos mayores. Esto ocurre cuando el tejido de las encías se separa del diente, exponiendo la base o la raíz del diente, lo que facilita la acumulación de bacterias y causa inflamación y caries dentales. Toda una vida cepillándose los dientes con demasiada fuerza puede causar que las encías se retraigan. Sin embargo, la enfermedad de las encías (enfermedad periodontal) es la causa más común de encías retraídas.

La gingivitis es un tipo prematuro de enfermedad de las encías, que ocurre cuando la placa y el sarro se acumulan e irritan e inflaman las encías. La enfermedad de las encías grave se denomina periodontitis, y esta puede llevar a pérdida dental. Ciertas afecciones y enfermedades comunes en los adultos mayores pueden ponerlos en riesgo de enfermedad periodontal, incluyendo:

  • No cepillarse ni usar hilo dental todos los días.
  • No recibir atención dental regular.
  • Fumar.
  • Diabetes.
  • Resequedad de la boca.
  • Sistema inmunitario debilitado.

Caries Dentales

Las caries dentales ocurren cuando las bacterias en la boca (contenido en placa) convierten los azúcares y los almidones de los alimentos en ácido. Este ácido ataca el esmalte dental y puede llevar a caries. Las caries son comunes en los adultos mayores hoy en día, en parte debido a que más adultos están conservando sus dientes para toda la vida. Ya que los adultos mayores a menudo tienen encías retraídas, es más probable que las caries se desarrollen en la raíz del diente. La resequedad de la boca también causa que las bacterias se acumulen en la boca con más facilidad, llevando a caries dental.

Cáncer Oral

El cáncer oral es más común en las personas mayores de 50 años y es casi tres veces mayor en hombres que en mujeres. El tabaquismo y otros tipos de uso de tabaco son la causa más común de cáncer oral. El consumo excesivo de alcohol junto con el uso de tabaco aumenta en gran medida el riesgo de cáncer oral. Otros factores que pueden aumentar el riesgo incluyen:

  • Infección por el virus del papiloma humano (VPH) (el mismo virus que causa verrugas genitales y otros muchos cánceres).
  • Higiene dental y oral deficiente.
  • Tomar medicamentos que debilitan el sistema inmunitario (inmunosupresores).
  • El roce como resultado de dientes ásperos, dentaduras postizas o rellenos por un largo período de tiempo.

La Importancia de Reemplazar los Dientes Perdidos

Cuando se pierde un diente permanente, sobre todo uno en la parte posterior de la boca que es menos visible, puede parecer razonable simplemente dejar el espacio vacío en lugar de buscar un reemplazo. Sin embargo, la falta de dientes dificulta actividades básicas como comer y hablar. La masticación adecuada se hace difícil o imposible con ciertos alimentos, lo que puede limitar las opciones dietéticas y afectar a la nutrición.

Los alvéolos dentales vacíos crean un caldo de cultivo ideal para las bacterias dañinas. Los dientes restantes deben compensar la falta del diente asumiendo una responsabilidad masticatoria adicional. Esto es especialmente problemático cuando se pierden los dientes posteriores, ya que obliga a los dientes anteriores a realizar un trabajo de masticación más intenso. Sin un diente que mantenga el espacio adecuado, los dientes adyacentes se desplazan gradualmente hacia el espacio vacío.

Y lo que es más importante, la pérdida de dientes sin sustitución puede alterar la estructura ósea facial. El hueso de la mandíbula que rodea el hueco de un diente vacío comienza a deteriorarse con el tiempo debido a la falta de estimulación, lo que se presenta como la pérdida de altura del hueso que soporta las piezas dentarias.

La mala salud dental debido a la falta de dentadura puede llevar a las personas mayores a evitar comer ciertos alimentos, lo que puede resultar en una mala nutrición. Una ventaja de los tratamientos de reemplazo dental es que permiten una óptima deglución de las comidas. Con esto se evitan trastornos intestinales derivados de la mala trituración, ya que la falta de dientes puede producir problemas intestinales si el paciente no puede deglutir correctamente los alimentos.

Opciones Modernas para Reemplazar Dientes en la Vejez

Afortunadamente, la odontología moderna ofrece varias opciones eficaces para sustituir los dientes perdidos. Hoy en día, gracias a los progresos médicos, es posible ofrecer alternativas a la dentadura postiza. Las opciones que los adultos mayores tienen en la actualidad son mucho más amplias que las clásicas prótesis removibles.

Implantes Dentales

Los implantes dentales consisten en colocar quirúrgicamente un poste de titanio en el hueso maxilar, rematado con una corona. Estos tienen el mismo aspecto, tacto y funcionamiento que los dientes naturales y pueden durar décadas. Piense en un implante dental como en una raíz de sustitución: se coloca un pequeño poste de titanio en la mandíbula, donde se fusiona con el hueso, como la raíz de un árbol se ancla al suelo.

Los implantes dentales permanentes se integran de forma adecuada en el hueso del paciente, siempre y cuando sus encías sean capaces de sujetar la pieza. Los implantes estimulan el hueso maxilar para mantenerlo sano y fuerte, lo que ayuda a evitar ese aspecto "hundido" que a veces puede aparecer con la edad y la pérdida de dientes. Las partes de un implante dental incluyen la corona (diente), el pilar y el implante, con la corona a menudo hecha de materiales avanzados como el circonio o la porcelana.

Diagrama detallado de un implante dental mostrando sus partes

La edad en sí no es un obstáculo para la colocación de implantes. Las personas mayores de 60, 70 e incluso 80 años pueden colocarse implantes dentales con éxito. Aunque puedan estar sufriendo de osteoporosis u osteopenia, su dentista puede colocar un implante, y los medicamentos que preservan los huesos, como los bifosfonatos, no necesariamente afectan el proceso de implantación.

Sin embargo, aun cuando existan problemas de este tipo, es posible contar con métodos como los injertos de encía o de hueso, que optimizan el estado bucal y permiten la colocación de implantes sin temor a rechazos. Si le faltan dientes desde hace tiempo, es posible que su mandíbula se haya encogido un poco. En esos casos, un injerto óseo puede reconstruir el soporte suficiente para el implante. Es como reforzar los cimientos antes de colocar un poste nuevo. Incluso si le han dicho que "no tiene suficiente hueso", sigue teniendo opciones.

Ventajas de los Implantes Dentales para Personas Mayores:

Las personas mayores pueden aprovechar los beneficios de los implantes dentales como cualquier otro paciente dental. A continuación, se muestran algunos de los beneficios:

  1. Mejora la capacidad de una persona para comer: La restauración dental es la respuesta a la pérdida de dientes. Los pacientes con dientes faltantes tienen dificultad para masticar, lo que hace que comer sea más complicado, a menos que opten por alimentos blandos. Es posible que no puedan comer tantas frutas o verduras, lo que puede provocar desnutrición, pero los implantes dentales pueden ayudar a mejorar la vida de una persona. Una vez que el paciente tiene sus nuevos dientes puede comer de forma normal.
  2. Mejoran la apariencia: Le sentirán empoderado con su nueva dentadura. Podrá sonreír en público y mostrar su hermosa sonrisa a las personas.
  3. Opción rentable a largo plazo: Aunque las dentaduras postizas son una opción alternativa para los dientes faltantes, no duran mucho tiempo, ya que pueden romperse y requerir mantenimiento. Por otro lado, los implantes son una solución dental permanente que puede durar mucho tiempo con el cuidado adecuado. La naturaleza duradera de los implantes los convierte en una restauración dental rentable. Sí, los implantes cuestan más por adelantado que las dentaduras postizas, pero estas a menudo necesitan sustituciones, rebasamientos y arreglos continuos. Con buenos cuidados, los implantes pueden durar más de 20 años, a menudo el resto de su vida.
  4. Conveniencia: Las dentaduras postizas pueden ser molestas y peligrosas, ya que pueden resbalarse y mancharse fácilmente. Los implantes dentales brindan un aspecto y una sensación más naturales a los pacientes mayores que los ajustadores de prótesis dentales o los puentes que causan molestias al dormir o comer. En cambio, los implantes dentales están diseñados para permanecer en su sitio, y su bajo mantenimiento se reduce a cepillarse los dientes y usar hilo dental como si fueran los dientes naturales.

Según especialistas, cada persona debe ser evaluada para saber si se puede someter a esta cirugía, pero en la mayoría de los casos es posible efectuarla. Hay ocasiones en que el buen estado del paciente permite que el proceso se realice en un solo día, e incluso se pueden colocar los implantes y poner la prótesis en la misma cirugía.

Prótesis Dentales (Dentaduras Postizas)

Entre las prótesis dentales se encuentran las fijas y las removibles. En relación con estas últimas, existen aquellas parciales y completas. Las prótesis parciales sustituyen a varios dientes perdidos y son a menudo una opción más asequible. Las prótesis completas sustituyen a la mayoría de los dientes o a todos ellos, pero requieren una colocación y un ajuste cuidadosos.

Existen opciones de prótesis dentales fabricadas con materiales más flexibles y suaves, diseñadas para ofrecer mayor comodidad y facilitar la alimentación en personas mayores. Es importante consultar con un dentista o un especialista en prótesis dental, ya que podrán evaluar las necesidades específicas y recomendar la mejor solución disponible.

En todo caso, la prótesis temporal debe colocarse inmediatamente después de la extracción de los dientes, una vez que se hayan procedido con las mediciones e impresiones de los dientes nuevos. La prótesis temporal ayudará al paciente a proteger sus encías y a calmar el dolor, así como a hacer uso inmediato de un juego de prótesis dental, mientras pasa por todo el proceso hasta completarlo.

Otros Tratamientos de Reemplazo Dental

  • Puentes: Los puentes utilizan coronas en los dientes adyacentes para sostener un diente postizo que rellena el hueco. Los puentes fijos son adecuados para los dientes posteriores, mientras que los puentes de resina son menos invasivos para los dientes anteriores.
  • Coronas para dientes dañados: Las coronas cubren los dientes dañados cuando la raíz sigue intacta, a menudo después de un tratamiento de conductos. Restablecen la función y el aspecto de los dientes naturales.

El Proceso y la Adaptación a las Nuevas Piezas Dentales

El proceso para la colocación de implantes dentales, aunque puede sonar complejo, es más sencillo de lo que muchos esperan:

  1. Colocación: El implante se coloca en la mandíbula bajo anestesia local o sedación.
  2. Cicatrización (osteointegración): A lo largo de unos meses, el hueso se une al implante.
  3. Restauración final: Se coloca una corona, un puente o una dentadura postiza.

La recuperación suele implicar algo de hinchazón o dolor durante unos días, pero la mayoría de la gente lo controla con medicación sin receta. En la primera semana tras la intervención, es habitual experimentar molestias, hinchazón, hematomas, entumecimiento y algo de dolor. Estos síntomas deberían mejorar gradualmente con el paso de los días. Se recomienda a los pacientes descansar, seguir una dieta blanda y mantener una buena higiene bucal para proteger los implantes en proceso de cicatrización. Se realizan visitas de seguimiento a la semana, al mes y a los tres meses para controlar la cicatrización. Alrededor de la marca de tres meses, una vez que el hueso se ha fusionado a los implantes, se toman nuevos registros y se crea un prototipo de prueba.

Una de las dudas que suele manifestar la persona mayor es acerca de cuánto se tarda en poner una prótesis dental, y esto es difícil de determinar, puesto que todas las fases del tratamiento están relacionadas con cirugías y procesos de cicatrización. En algunos casos se requieren semanas, mientras que otros pueden tomar meses.

Una vez completado el proceso para la colocación de una prótesis, es posible que aparezcan algunas molestias que son completamente normales y que suelen durar varias semanas:

  • Irritaciones.
  • Malestar en la lengua y en los músculos del rostro.
  • Incremento de la salivación.

La salud general y la condición física del adulto mayor son cruciales para la adaptación. Factores como la movilidad existente, la presencia de condiciones crónicas (como diabetes o enfermedades cardiovasculares) y la fuerza general afectarán la capacidad de adaptarse y utilizar una prótesis eficazmente, ya que las prótesis generalmente requieren un período de adaptación y rehabilitación.

Al principio será preciso dar pequeños mordiscos de comidas blandas, evitando alimentos que sean difíciles de masticar. Los vegetales cocidos, el pescado, los huevos, purés y sopas son opciones en las que no se necesita ejercer mucha presión. Por otra parte, será imperativo masticar de ambos lados, evitando el uso de los dientes delanteros. A medida que el anciano se acostumbra a su nueva prótesis dental, poco a poco podrá saborear y masticar sus alimentos favoritos. En algunos casos, y para tener la tranquilidad de una masticación adecuada, se puede recurrir al adhesivo especial para dentaduras, que ofrecerá mayor comodidad mientras la persona mayor se está acostumbrada a su nueva dentadura. El tiempo y la paciencia son los mejores aliados para que la prótesis dental cumpla su objetivo de mejorar la calidad de vida del mayor.

Cuidados y Mantenimiento de las Nuevas Piezas Dentales

Las prótesis dentales requieren de ciertos cuidados. Es importante tener en cuenta que una vez que las prótesis están en la boca, se debe seguir con los cuidados, ya que es posible que se generen presiones que, a la larga, dañen la integración de los huesos con el implante.

  • Piezas dentales fijas: Deben cepillarse a diario y han de ser examinadas de forma periódica por el dentista.
  • Piezas dentales removibles: Es necesario que la persona mayor, familiar o cuidador, las extraiga para limpiarlas adecuadamente.

Sin importar cuál es su edad, los cuidados dentales adecuados pueden mantener sus dientes y encías saludables. Se recomienda:

  • Cepillarse los dientes dos veces al día con un cepillo dental de cerdas suaves y pasta dental con flúor.
  • Usar hilo dental al menos una vez al día.
  • Acudir al dentista para chequeos regulares, idealmente dos veces al año, lo que reduce los riesgos de perder piezas dentarias.
  • Evitar bebidas dulces y endulzadas con azúcar. Se debe tener especial cuidado con los alimentos, como los dulces, que facilitan la salida de caries.
  • No fumar ni usar tabaco.
  • Si los medicamentos están provocando resequedad de la boca, hable con su proveedor de atención médica para ver si puede cambiar los medicamentos. Pregunte acerca de la saliva artificial u otros productos para ayudar a mantener su boca húmeda.

Usted debería comunicarse con su dentista si nota:

  • Dolor de diente.
  • Encías rojas o inflamadas.
  • Resequedad de la boca.
  • Úlceras bucales.
  • Parches blancos o rojos en la boca.
  • Mal aliento.
  • Dientes flojos.
  • Dentaduras postizas que no están bien ajustadas.

Si el adulto mayor sigue visitando al dentista y controlándose, podrá hacer una vida totalmente normal. El cuidado de los dientes es algo que se tiene que tener presente toda la vida, y si bien la prevención es fundamental, pueden subsistir problemas fisiológicos que lleven inevitablemente a la pérdida de las piezas dentales.

Consideraciones Financieras y de Acceso

En general, los programas de salud públicos no cubren los implantes dentales. Con los seguros privados, los implantes pueden estar parcial o totalmente cubiertos si se considera una necesidad médica. Las opciones de pago más comunes incluyen la financiación de los implantes, el auto-pago de los ahorros, así como las Cuentas de Ahorro para la Salud (HSA) y Cuentas de Gastos Flexibles (FSA).

Si faltan dientes, no deje que el coste impida hablar con un especialista en implantes. La sustitución dental puede ser más asequible de lo que espera. Si una persona necesita una placa dental protésica y no puede pagarla, hay varias opciones que pueden ayudarle, incluyendo acudir a los servicios públicos de salud.

tags: #dientes #nuevos #en #ancianos