El trastorno del desarrollo del lenguaje es una condición que interfiere con el aprendizaje, la comprensión y el uso del lenguaje. Estas dificultades no son explicadas por otras afecciones como la pérdida de audición o el autismo, ni por circunstancias como la falta de exposición al lenguaje. Este trastorno puede afectar el habla, la capacidad para escuchar, la lectura y la escritura del niño, y se conoce también como trastorno específico del lenguaje, retraso del lenguaje o disfasia del desarrollo. Es uno de los trastornos del desarrollo más frecuentes, afectando aproximadamente a 1 de cada 14 niños en el jardín de infantes, y sus efectos persisten hasta la edad adulta.
¿Qué es el Trastorno del Desarrollo del Lenguaje y cómo se relaciona con la Discapacidad Intelectual?
Los problemas del habla y del lenguaje difieren, pero a menudo se superponen. El habla es la expresión verbal del lenguaje e incluye la articulación, que es el modo en que se forman los sonidos y las palabras. El lenguaje es la capacidad de expresar y recibir información, refiriéndose a entender y ser entendido a través de la comunicación verbal, no verbal y escrita.
Un niño con un retraso del habla puede ser capaz de utilizar palabras y frases para expresar sus ideas, pero lo que dice puede resultar difícil de entender. Por otro lado, un niño con un retraso del lenguaje puede decir correctamente las palabras, pero ser incapaz de combinarlas en una frase. Una señal típica de retraso en el lenguaje es la unión de dos palabras, como “papá coche”, que suele ocurrir alrededor de los 18 meses.
Es importante destacar que el trastorno del desarrollo del lenguaje no es lo mismo que un problema de aprendizaje, aunque sí es un factor de riesgo para estos, ya que las dificultades con las habilidades básicas del lenguaje afectan el desempeño en el aula. Esto significa que los niños con este trastorno tienen una mayor probabilidad de ser diagnosticados con un problema de aprendizaje que aquellos que no lo tienen. Sin embargo, el problema se limita al ámbito del lenguaje y no está relacionado con dificultades auditivas, bajo coeficiente intelectual, ni alteraciones neurológicas o síndromes en su forma más pura. En el contexto de la discapacidad intelectual (DI), los problemas del lenguaje son comunes y pueden presentarse de diversas maneras, siendo una parte integral del perfil de desarrollo del individuo.
Causas y Factores que Influyen en el Desarrollo del Lenguaje
Factores Neurológicos y Genéticos
El trastorno del desarrollo del lenguaje es un trastorno del neurodesarrollo. Los trastornos del neurodesarrollo son causados por interacciones complejas entre los genes y el entorno que modifican el desarrollo del cerebro. Las causas exactas de las diferencias cerebrales que originan el trastorno del desarrollo del lenguaje aún se desconocen. Estos trastornos tienden a ser hereditarios, y entre el 50 y el 70 por ciento de los niños con TDL tienen al menos un familiar que también lo padece. Además, otros trastornos del neurodesarrollo posiblemente relacionados, como la dislexia o el autismo, son más frecuentes en los familiares de los niños que tienen el trastorno del desarrollo del lenguaje.

Multilingüismo y Lenguaje
Aprender más de un idioma a la vez no causa el trastorno del desarrollo del lenguaje y este afecta tanto a niños multilingües como a aquellos que hablan un solo idioma. En los niños multilingües, el TDL afecta todos los idiomas que hablan, y aprender varios idiomas no es perjudicial para un niño con esta condición.
Influencia del Entorno y Estructura Anátomofuncional
La calidad del lenguaje depende de una adecuada estructura anátomofuncional y de la influencia del medio. En el hogar, el niño debe estar rodeado de personas con lenguaje más avanzado, comprometidas afectivamente en actividades conjuntas que estimulen el juego interactivo. El desarrollo del lenguaje debe darse sobre una base afectiva que cree vínculos de relación entre el niño y los adultos relevantes de su entorno. Esto es crucial para la socialización y comunicación, especialmente en niños con discapacidad intelectual, para lograr una plena inclusión social.
Características del Desarrollo del Lenguaje en Personas con Discapacidad Intelectual
En la discapacidad intelectual (DI), el lenguaje suele manifestarse con una inmadurez general en el lenguaje y en la expresión. El desarrollo del lenguaje se retrasa, especialmente en aquellos que presentan un grado moderado, severo y profundo de DI. Existen diferencias importantes entre el lenguaje comprensivo y expresivo, cuya pobreza está condicionada por las limitaciones en la actividad cognoscitiva.

Componente Fonético-Fonológico
En el componente fónico (fonético-fonológico), se presentan alteraciones permanentes e inconstantes de la pronunciación, como consecuencia del desarrollo insuficiente del oído fonemático. Son capaces de aprender los fonemas, aunque lo hacen más lentamente que los compañeros de su misma edad y con problemas de articulación que en muchos casos no llegan a superar del todo. Un elevado porcentaje de las alteraciones de pronunciación se deben a malformaciones en los órganos articulatorios o a problemas de audición.
Componente Léxico-Semántico
Este componente se caracteriza por dificultades en la comprensión y uso de las palabras con relación a su significado. Presentan un vocabulario reducido, concreto y muy ligado al contexto en el que se encuentran, y una marcada diferencia entre el vocabulario pasivo y el activo, siendo este último muy limitado y restringiendo las posibilidades de comunicarse mediante el lenguaje oral.
Componente Gramatical (Morfo-Sintáctico)
Es característica la poca extensión de las oraciones. Los niños con DI emiten enunciados incompletos, utilizan oraciones simples y normalmente con un valor demostrativo. Suelen emplear en su lenguaje un número reducido de construcciones gramaticales.
Desarrollo Pragmático
En general, su lenguaje comprensivo es mejor que el expresivo. Las dificultades con la comprensión del lenguaje pueden representar un reto para resolver problemas, como los de matemáticas expresados en palabras. Además, el lenguaje es fundamental para el desarrollo de la personalidad y las funciones comunicativas, permitiendo al ser humano proyectar su mundo afectivo, sus emociones y sentimientos.
Habilidades de Lectura y Escritura
Las personas con discapacidad intelectual pueden desarrollar habilidades lectoras a un nivel aceptable, aunque la fluidez, corrección, expresividad y comprensión se encuentran afectadas. Sus habilidades de escritura pueden verse debilitadas por errores gramaticales, un vocabulario limitado y problemas de comprensión y organización de pensamientos en oraciones coherentes.
Síntomas del Retraso y Trastornos del Lenguaje (Aplicable a DI)
Cuando un niño tiene un trastorno del lenguaje, a menudo tendrá antecedentes de haber empezado a hablar tarde, alcanzando las etapas del desarrollo del lenguaje hablado más tarde que sus compañeros. Aunque algunos niños que comienzan a hablar más tarde se ponen al día, los niños con trastornos del lenguaje tienen dificultades persistentes.
¡SIGNOS DE ALERTA¡ EN EL DESARROLLO DEL LENGUAJE
En Niños Pequeños
Los niños más pequeños con trastornos del lenguaje pueden:
- Tardar más en agrupar palabras en oraciones.
- Tener dificultad para aprender nuevas palabras y conversar.
- Tener dificultad para seguir instrucciones, no por terquedad, sino por no entender bien las palabras.
- Cometer errores gramaticales frecuentes al hablar.
En Niños Mayores y Adultos
Los síntomas frecuentes en niños mayores y adultos incluyen:
- Uso limitado de oraciones complejas.
- Dificultad para encontrar las palabras correctas.
- Dificultad para entender el lenguaje figurado.
- Problemas de lectura.
- Narración y escritura desorganizadas.
- Errores gramaticales y ortográficos frecuentes.
Confusión con Problemas de Comportamiento
Las dificultades del lenguaje pueden malinterpretarse como un problema de comportamiento. Por ejemplo, un niño que tiene dificultades con el lenguaje puede evitar interacciones, lo que lleva a pensar que es tímido. Un niño puede no seguir las instrucciones porque no las entiende, lo que se puede interpretar como mala conducta. La frustración por dificultades en la comunicación también puede llevar a un mal comportamiento. Es crucial determinar si las dificultades del lenguaje son parte del problema cuando un niño tiene problemas en casa o en la escuela.
Signos de Alerta por Edades
Es importante comunicarse con el proveedor de atención médica de su hijo si observa alguno de los siguientes signos:
Problemas para entender el lenguaje (trastorno del lenguaje receptivo):
- A los 15 meses: No mira ni señala hacia 5 a 10 personas u objetos cuando uno de los padres o el cuidador se los señala.
- A los 18 meses: No sigue instrucciones simples, como "ponte tu chaqueta".
- A los 24 meses: No es capaz de apuntar hacia una imagen o hacia una parte del cuerpo cuando se la nombran.
- A los 30 meses: No responde fuerte o cabeceando o moviendo la cabeza y haciendo preguntas.
- A los 36 meses: No sigue instrucciones de dos pasos y no entiende palabras de acción.
Problemas para utilizar o expresar el lenguaje (trastorno del lenguaje expresivo):
- A los 15 meses: No está utilizando tres palabras.
- A los 18 meses: No está diciendo "mamá", "papá" ni otros nombres.
- A los 24 meses: No está usando al menos 25 palabras.
- A los 30 meses: No está usando frases de dos palabras, incluso frases que tengan un sustantivo y un verbo.
- A los 36 meses: No tiene un vocabulario de al menos 200 palabras, no está solicitando elementos por el nombre, repite exactamente las preguntas dichas por otros, el lenguaje ha retrocedido o no está usando oraciones completas.
- A los 48 meses: Con frecuencia usa palabras incorrectamente o emplea una palabra similar o conexa en lugar de la palabra correcta.
Diagnóstico y Evaluación del Desarrollo del Lenguaje
Proceso de Diagnóstico
Si un médico, maestro, padre o madre sospecha que un niño tiene un trastorno del desarrollo del lenguaje, un patólogo del habla-lenguaje (un profesional capacitado para evaluar y tratar a las personas con problemas de habla o de lenguaje) puede evaluar las habilidades del lenguaje del niño. El tipo de evaluación depende de la edad del niño y las inquietudes que originaron la evaluación. Por lo general, una evaluación incluye:
- Observación directa del niño.
- Entrevistas y cuestionarios para padres o maestros.
- Evaluaciones de la capacidad de aprendizaje del niño.
- Pruebas estandarizadas sobre el desempeño actual del lenguaje.
Estas herramientas permiten al patólogo del habla-lenguaje comparar las habilidades de lenguaje del niño con las de sus compañeros de la misma edad, identificar dificultades específicas y planificar posibles objetivos del tratamiento. También se debe realizar una audiometría para detectar la posibilidad de discapacidad auditiva, una de las causas más comunes de los problemas del lenguaje. Además, en el proceso de diagnóstico y evaluación, el lenguaje, en su estructura, constituye un sistema, por tanto, sus componentes: fonético-fonológico, léxico-semántico y gramatical (morfo-sintáctico) se desarrollan en estrecha interacción e interdependencia.
Importancia de la Caracterización Preventiva
Desde una perspectiva preventiva para la inclusión social, la caracterización del lenguaje del niño con DI en la edad preescolar es de gran valía. Al constatar el aprendizaje de las nociones elementales de la Matemática en niños con DI del grado preparatorio en la fase exploratoria, se encontraron regularidades como dificultades en el dominio de patrones sensoriales, al manipular y agrupar objetos en el espacio atendiendo a su forma, tamaño y color; dependencia de los adultos para realizar actividades; estrechez perceptual que limita la descripción, reconocimiento y agrupación de objetos; así como alteraciones en la motricidad fina y gruesa.
Tratamiento y Abordaje Terapéutico
Intervención del Patólogo del Habla-Lenguaje
Un patólogo del habla-lenguaje debidamente acreditado es quien generalmente trata o supervisa el tratamiento de los trastornos del lenguaje. El tratamiento se puede recibir en el hogar, la escuela, programas universitarios, clínicas privadas o entornos hospitalarios ambulatorios. Lo ideal es identificar y tratar a los niños con trastornos del lenguaje a una edad temprana, pero las personas también pueden beneficiarse del tratamiento, independientemente de la edad en la que lo comiencen. El tratamiento depende de la edad y de las necesidades de cada persona.

Objetivos del Tratamiento
- Para niños pequeños: Adquirir elementos faltantes de la gramática, ampliar su comprensión y el uso de palabras, y desarrollar habilidades de comunicación social. El tratamiento temprano durante los años preescolares puede mejorar las habilidades de muchos niños con retrasos en el lenguaje, incluyendo aquellos con TDL.
- Para niños en edad escolar: El tratamiento puede centrarse en comprender las instrucciones en el aula, lo que incluye ayudarles con problemas como seguir las instrucciones, comprender el significado de las palabras que usan los maestros, organizar la información y mejorar las habilidades de hablar, leer y escribir.
- Para adultos: Aquellos que comienzan trabajos nuevos, programas vocacionales o su educación superior pueden necesitar ayuda para aprender vocabulario técnico o mejorar las habilidades de escritura en el lugar de trabajo. Muchos adultos desarrollan estrategias para controlar los síntomas del trastorno del desarrollo del lenguaje, lo que puede mejorar su vida social, familiar y laboral diaria.
La logopedia y la terapia del lenguaje son el mejor método para este tipo de trastorno del lenguaje. Además, se recomienda asesoramiento, como psicoterapia, debido a la posibilidad de problemas emocionales o de conducta relacionados. Es importante dar tiempo al niño para hablar, sin interrumpirle, y realizar un seguimiento con estimulación del lenguaje.
Rol de los Padres y Cuidadores
Los padres son una parte importante en el proceso de ayuda a sus hijos con problemas en el habla o el lenguaje. Deben centrarse en la comunicación, hablar al bebé, cantarle y fomentar la imitación de sonidos y gestos. Leer al hijo desde la infancia con libros apropiados para su edad y con imágenes. Aprovechar las situaciones de la vida cotidiana para reforzar el habla y el lenguaje, nombrando objetos, explicando acciones, y señalando elementos de la casa. Es fundamental hablar de forma sencilla, pero evitando el "habla infantil". Reconocer y tratar un retraso del habla o del lenguaje lo antes posible es el mejor enfoque a seguir.
Investigaciones y Avances en el Campo
El Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD, por sus siglas en inglés) apoya una gran variedad de investigaciones sobre las causas, los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento del trastorno del desarrollo del lenguaje. Por ejemplo, financia investigaciones para comprender cómo difieren los patrones cerebrales y de aprendizaje de los niños con TDL en comparación con los niños con un desarrollo típico del lenguaje. Otras investigaciones se centran en comprender por qué las disparidades socioeconómicas aumentan el riesgo del TDL en niños de familias de bajos recursos.
Científicos apoyados por el NIDCD también están determinando cómo diagnosticar con precisión el TDL, especialmente en niños culturalmente diversos que hablan una variedad de dialectos o idiomas. El instituto también financia investigaciones para determinar las mejores maneras de enseñar el lenguaje a los niños con este trastorno, incluyendo la frecuencia de práctica de estructuras lingüísticas, la organización de sesiones de instrucción y la periodicidad de la enseñanza. Los programas apoyados por el NIDCD también están investigando cómo capacitar a los padres o compañeros de niños con TDL para apoyar el crecimiento del lenguaje en el hogar o la escuela.
Cabe señalar que el acelerado y creciente progreso de las neurociencias, a través de sus más recientes descubrimientos relacionados con las inmensas posibilidades de desarrollo que posee el cerebro humano en los primeros momentos y años de la vida, unido a la preocupación de pediatras, neurólogos, psicólogos, logofoniatras, logopedas y pedagogos, entre otros, por la necesaria atención de los niños, han motivado a especialistas de diferentes latitudes. Este desarrollo se produce en un período crítico, que se extiende desde los primeros meses de vida hasta el inicio de la adolescencia. En la mayoría de los seres humanos, el proceso se da principalmente durante los primeros cinco años, especialmente en lo que se refiere a la adquisición de las formas lingüísticas y de los contenidos. Durante estos primeros años tiene lugar la mayor velocidad de aprendizaje y se adquieren los elementos básicos y sus significados, y hasta la preadolescencia se consolida el uso, la inferencia pragmática y la capacidad para entender enunciados no-literales (irónicos, sarcásticos, etc.). Los primeros años constituyen el período fundamental, aunque el desarrollo del lenguaje se prolonga mucho más allá.
Prevalencia de la Discapacidad Intelectual: Contexto Nacional
Los últimos estudios acerca de la DI constituyen un problema inherente a toda la sociedad. Datos del estudio psicopedagógico, social y clínico-genético realizado en Cuba (2001-2003) de todo el país muestran una tasa de prevalencia de 1.25 personas con discapacidad intelectual por cada 100 habitantes, distribuidas en todos los grupos de edades y grados de discapacidad intelectual (leve, moderado, severo y profundo). Con respecto a su población general (739,473), la provincia de Pinar del Río ocupa el cuarto lugar nacional, con 11,260 casos de DI. Como respuesta a esta problemática, se implementa en las líneas de desarrollo de la especialidad la necesidad de la detección y estimulación a estos infantes.