Denuncias de Maltrato y Precarias Condiciones en Hogares de Ancianos

Trabajadores y familiares de usuarios han denunciado malos tratos y precarias condiciones de vida de adultos mayores residentes en hogares de ancianos, situaciones que, en algunos casos, se registran desde hace varios años.

Foto temática: Un hogar de ancianos, con énfasis en el cuidado de adultos mayores o la fachada del recinto.

El Caso del Hogar "Los Encinos" en Valdivia

El caso del hogar de ancianos «Los Encinos», ubicado en Calle Nueva #465 de Valdivia y propiedad de Irma Iris Álvarez González, se hizo conocido tras una denuncia realizada a través de redes sociales por una ex-trabajadora.

Origen de la Denuncia y Testimonio de Ex-Trabajadoras

Alejandra, quien trabajó en el hogar desde enero hasta septiembre de 2019, detalló que desde su llegada evidenció faltas graves en los cuidados de los adultos mayores. Una de ellas, relacionada con la alimentación.

  • Alimentación deficiente: Alejandra manifestó que "Tuvimos problemas con la dueña por la alimentación de los adultos mayores". A pesar de que la TENS del CESFAM Angachilla sugirió la necesidad de una nutricionista, esta nunca fue contratada. Lo anterior habría contribuido a que al menos tres adultos mayores terminaran en evidente estado de desnutrición. Además, se les daban "alimentos vencidos", como "queques en las onces por ejemplo siempre estaban vencidos".
  • Presunta negligencia en fallecimiento: La ex-trabajadora también denunció la "presunta negligencia por parte de Irma Álvarez en el fallecimiento de una adulta mayor". Según Alejandra, "La señora debió haber sido trasladada de urgencia al hospital y eso no se hizo. Al final terminó falleciendo por negligencia de la dueña".
  • Sobrecarga laboral y maltrato al personal: Se sumaría la sobrecarga laboral a la que se veían expuestas las cuidadoras. En un recinto con capacidad para cerca de 20 adultos mayores y dos inmuebles, la cantidad de cuidadoras a cargo no "daba abasto". El trato hacia el personal "era indigno. Cuando la dueña se enojaba nos trataba muy mal", afirmó Alejandra.

Karla Arias, otra ex-trabajadora que laboró en el hogar en 2018 y regresó en octubre de 2020 durante la pandemia, coincidió con el relato. Afirmó que "ya se registraban hechos como los denunciados actualmente".

  • Seguimiento de salud: Respecto al seguimiento del estado de salud, Karla comentó que "a veces hacían visitas los del Consultorio y esa visita la hacían en el comedor del hogar. Nosotros teníamos que tomar todos los datos de las personas que venían y estar prácticamente encima de los abuelitos para que no pudieran decir nada".
  • Control de la alimentación: La alimentación de los adultos mayores era controlada estrictamente por la dueña, quien tenía "todo con llave" en una cabaña. En el desayuno "se les daba té, a veces sin azúcar, un pan de molde con paté o mermelada y ese era el desayuno. No había leche, no había Ensure (complemento alimenticio especial), no había un balance nutricional para cada abuelo". Incluso, el Ensure que los familiares traían era "repartido para todos los abuelos".
  • Falta de elementos de protección personal (COVID-19): Durante la pandemia de COVID-19, la falta de elementos de protección personal fue un problema principal. "No tenían alcohol gel, no tenían mascarillas para el personal, nosotros teníamos que llevar nuestros insumos. No había jabón líquido, no habían escudos faciales, para los abuelos mucho menos".
  • Omisión de información a familiares: La omisión de información a los familiares era recurrente. "Solo podíamos decir que el familiar pasó buena noche, que estaba bien o que estaba descansando y que recibió su tratamiento farmacológico adecuadamente. No teníamos derecho a decir nada. Si el paciente se caía, no teníamos derecho a contarle a la familia, tampoco si mantenían algún malestar físico".
  • Maltratos psicológicos: Uno de los aspectos más preocupantes fue el "presunto maltrato psicológico a los adultos mayores recibidos por parte de Irma Álvarez", quien "Los retaba porque se orinaban. Le molestaba que lo hicieran".
Esquema o infografía sobre los derechos de los adultos mayores en residencias.

Experiencias de Familiares

Los testimonios de familiares de residentes corroboraron las denuncias.

  • Carla Bustos: Apoderada de una adulta mayor de 87 años con demencia senil y principios de Alzheimer, relató su experiencia de cerca de un mes en 2021.
    • Al inicio, se les impidió el contacto con la adulta mayor por "al menos 15 días" como "parte del protocolo de adaptación", lo que les generó inquietud.
    • En una ocasión, la dueña le informó que su tía "se nos escapó y la pillaron unos vecinos tres casas más allá", pero luego se enteró por una trabajadora que la adulta mayor había caminado "más de tres cuadras", llegando cerca de Avenida Ramón Picarte.
    • Tras las denuncias, Carla decidió retirar a su tía. Se le solicitó firmar un documento que "especificaba que la adulta mayor se retiraba del hogar en buenas condiciones", a lo cual se negó. Explicó que "mi tía se fue desnutrida, se fue en los huesos" debido a la falta de tratamiento dental adecuado para su alimentación, y además, "con un moretón en la pierna, heridas en la cara porque otra persona la arañó, viene con la boca partida".
  • Jorge Salazar: Mantuvo a su madre de 77 años, quien padece de depresión, casi dos años en el hogar.
    • Afirmó que "nunca nos gustó el trato que recibíamos de la dueña del hogar. Mi madre se quejaba mucho de que las comidas eran muy malas y que con ella hacían mucha diferencia en términos de trato y de preocupación en comparación a otros abuelitos".
    • Durante la crisis sanitaria, "se nos impedía el ingreso cuando estábamos en cuarentena y cuando se levantó la medida nunca ella (la propietaria) habilitó un lugar que estuviera adecuadamente implementado para poder visitar a mi mamá". Las visitas se realizaban "desde el portón hacia afuera. A la intemperie", exponiendo a los adultos mayores al mal tiempo.
    • Notó que la cantidad de trabajadoras era "demasiado baja para la cantidad de adultos mayores: dos cuidadoras para cerca de diez personas mayores en una de las viviendas".
    • Jorge retiró a su madre por disconformidad con el servicio, afirmando que "siempre se quejaba de que no estaba cómoda y que el lugar no era lo que vendía la dueña".

DENUNCIA MALTRATO EN HOGAR

Intervención de Autoridades y Conclusiones

El SENAMA (Servicio Nacional del Adulto Mayor) en Los Ríos, a través de su Director, Biolley, logró ingresar a una enfermera al hogar en el contexto de un testeo de COVID-19 por el ingreso de un adulto mayor en Fase 1 de Cuarentena. Esta visita sirvió para una "supervisión visual" de la denuncia.

Tras esta primera visita, no se lograron constatar irregularidades ni mal estado de los adultos mayores. Sin embargo, posteriormente, la Dirección Regional del Servicio recibió imágenes que "evidenciaban las condiciones en que estaban viviendo los adultos mayores", las cuales sirvieron como prueba para corroborar las denuncias escritas.

En consecuencia, el 29 de marzo se ingresó una denuncia a la Fiscalía "para que tome este caso de evidente maltrato a las personas mayores". El Coordinador del SENAMA en la región hizo un llamado a las familias a prestar atención al ingresar adultos mayores a estos recintos, especialmente si son privados. Biolley enfatizó la importancia de que "las personas que ingresan a sus adultos mayores a estos lugares tengan contacto directo con su familiares", ya que "esto se transforma ya en un bien de consumo, entonces la responsabilidad también mía como familiar es saber si el servicio que yo estoy pagando es efectivamente el que está recibiendo el adulto mayor".

El representante del SENAMA lamentó lo ocurrido, esperando que la autoridad sanitaria en Los Ríos "se haga responsable de realizar la fiscalización correspondiente y determinar las eventuales sanciones para el establecimiento".

Desde la Seremi de Salud en Los Ríos, confirmaron que están "reuniendo los antecedentes del caso" y se referirían al tema una vez recopilados. RioenLinea intentó contactar a la dueña del hogar, Irma Álvarez, sin éxito.

Otros Casos de Irregularidades en Hogares de Ancianos

Las denuncias de irregularidades no se limitan a un solo establecimiento, evidenciando un problema más amplio en el sector.

Hogar "Kentucky" en Quillota

Dos ex-funcionarias del hogar de ancianos Kentucky de Quillota, región de Valparaíso, denunciaron "violencia y agresiones" contra los pacientes. Una de ellas relató: "Después tocó mudar y en ese momento me di cuenta que la abuelita estaba con hormigas. Fue horrible". Un audio grabado al interior del hogar muestra a una trabajadora insultando a un anciano, en un contexto donde "Hay hormigas en el verano. Muchas hormigas". Respecto a un adulto mayor que fue amarrado a una silla, la administradora señaló que "La contención no era, quizás, la adecuada. Se usaron con él, pero él en un momento que las rompía...".

Clausura de Hogar Ilegal en Temuco

En Temuco, un hogar de adultos mayores fue clausurado y sometido a sumario sanitario por operar ilegalmente. Vecinos denunciaron haber escuchado gritos en el lugar, donde se encontraron 18 ancianos que pagaban una mensualidad cercana al millón de pesos. Tras el operativo de Carabineros y autoridades de salud, los residentes fueron trasladados a residencias temporales. El municipio confirmó la clausura por infringir la Ley de Renta, mientras que Salud inició un sumario y advirtió sobre la reincidencia de estos casos lucrativos en la región.

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