Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) en Adultos: Causas, Síntomas y Tratamiento

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), antes conocido como TDA, es un trastorno del neurodesarrollo de inicio temprano que, en una parte significativa de los casos, persiste hasta la edad adulta. Corresponde a un cuadro clínico caracterizado por la falta de concentración o, más bien, falta de la capacidad para mantener la atención en un aspecto específico, que puede ser algo cognitivo o algún asunto físico. Lejos de ser una entidad restringida a la etapa escolar, continúa repercutiendo en la capacidad de planificación, autorregulación y funcionamiento laboral, académico y social.

Aunque se llama TDAH en adultos, los síntomas comienzan en la primera infancia y continúan en la adultez. En algunos casos, el TDAH no se reconoce ni se diagnostica hasta que la persona es un adulto. El problema central en el TDAH adulto no es la ausencia de atención, sino la incapacidad para regularla y dirigirla de manera eficaz. Desde esta perspectiva, el TDAH se entiende como un trastorno multifactorial que afecta a las funciones ejecutivas, al procesamiento motivacional y a la regulación del comportamiento.

¿Qué es el TDAH en Adultos?

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad es un trastorno mental que comprende una combinación de problemas persistentes, como dificultad para prestar atención, hiperactividad y conducta impulsiva. La característica esencial de este síndrome es un patrón persistente de desatención y/o hiperactividad-impulsividad. Los síntomas del TDAH pueden cambiar con el tiempo y pueden manifestarse de manera diferente en edades más avanzadas. La hiperactividad, por ejemplo, puede disminuir o aparecer como inquietud extrema. Los síntomas también podrían volverse más graves cuando aumentan las demandas de la adultez.

Bases Neurobiológicas

Basado en investigaciones recientes, se plantea la presencia de un desbalance de los neurotransmisores a nivel cerebral. Una de las teorías más importantes es que habría un déficit de dopamina y de noradrenalina, que son los principales neurotransmisores o sustancias con las cuales se comunican las neuronas y son las encargadas de mantener un buen estado de vigilia y de tener la capacidad de concentrarse en un punto específico. Es esencialmente un problema químico en los sistemas de control del cerebro.

Esquema de las vías dopaminérgicas y noradrenérgicas en el cerebro

Síntomas del TDAH en Adultos

Los síntomas del TDAH en adultos pueden no ser tan claros como los síntomas del TDAH en niños. En el caso de los adultos, algunas de las características principales del TDAH pueden ser dificultad para prestar atención, impulsividad e inquietud. Los síntomas del trastorno por déficit de atención con hiperactividad pueden interferir con el funcionamiento diario de las personas y, en los adultos, afectarlos en el rendimiento y productividad de las tareas diarias.

Falta de Atención y Concentración

  • Los adultos con déficit de atención pueden tener problemas para prestar atención a tareas, conversaciones o actividades prolongadas.
  • Manejo inadecuado del tiempo y mala planificación u organización.
  • Problemas para recordar las tareas diarias u olvidos frecuentes (citas, fechas importantes, tareas pendientes o información relevante).
  • Pérdida constante de objetos cotidianos como llaves, audífonos, teléfono y billetera, ya que pueden ser poco conscientes de su entorno.
  • Sensibilidad a situaciones externas tales como sonidos, texturas o colores que para otros pueden ser insignificantes.
  • A menudo, las personas con TDAH pueden concentrarse en las actividades que les gustan, pero tienen problemas para mantener la concentración cuando la tarea a realizar es aburrida o repetitiva. Pueden distraerse fácilmente con imágenes y sonidos irrelevantes, saltar de una actividad a otra o aburrirse rápidamente.

    Existe también la tendencia a quedarse absortas en tareas que son estimulantes y gratificantes, lo que se conoce como hiperconcentración. Puede ser tan fuerte que la persona se olvida de todo lo que ocurre a su alrededor, perdiendo la noción del tiempo y descuidando responsabilidades.

Hiperactividad e Impulsividad

  • Actividad o inquietud excesivas, incluso en momentos inadecuados, y dificultad para participar en actividades tranquilas.
  • Sentirse con mucha energía y estar siempre "en marcha", como si fuera impulsado por un motor. Sin embargo, en adultos, los síntomas de hiperactividad se vuelven más sutiles e internos.
  • Actuar sin pensar o tener problemas de autocontrol, precipitándose en situaciones y encontrándose en circunstancias potencialmente arriesgadas.
  • Tendencia a interrumpir a los demás con frecuencia o a hablar mucho.
  • Dificultad para mantener las manos o los pies tranquilos.
  • Mala tolerancia a la frustración, respuestas desproporcionadas al estrés, irritabilidad, dificultades para modular emociones negativas.

Desorganización y Problemas de Planificación

  • Dificultad para organizar actividades diarias, establecer metas, administrar el tiempo y seguir una rutina.
  • Paralización a la hora de trabajar: la dificultad para priorizar tareas puede generar una "ola de sensaciones" abrumadora que impide empezar o realizar el trabajo.
  • Problemas para concentrarse en tareas grandes o para realizar varias tareas a la vez, seguir instrucciones o terminar proyectos.

Impacto en la Vida Diaria

Cuando se tiene TDAH en la adultez, la vida con frecuencia parece caótica y fuera de control. Muchos adultos con TDAH no saben que lo tienen; solo saben que las tareas cotidianas pueden resultarles difíciles. Esto puede generar:

  • Problemas en la vida laboral y académica: Puede afectar el rendimiento en el trabajo o los estudios, dificultad para completar tareas, seguir instrucciones, mantenerse organizado y cumplir con plazos.
  • Problemas en las relaciones: Los síntomas del TDAH pueden poner a prueba las relaciones laborales, amorosas y familiares, generando conflictos interpersonales.
  • Problemas de salud físicos y mentales: Los síntomas del TDAH pueden contribuir a diversos problemas de salud, como alimentación compulsiva, abuso de sustancias, ansiedad, estrés y tensión crónicos, baja autoestima, y elevada comorbilidad psiquiátrica.
  • Dificultades laborales y financieras: Dificultad para mantener un trabajo, seguir las reglas de la empresa, cumplir las fechas límite y ajustarse a una rutina.

Estos amplios efectos del TDAH pueden provocar vergüenza, frustración, desesperanza, decepción y pérdida de confianza. Es fácil acabar pensando que algo no está bien con uno mismo, afectando la autoestima y la confianza.

Causas y Factores de Riesgo del TDAH en Adultos

Aunque la causa exacta del trastorno por déficit de atención/hiperactividad no está clara, se cree que es probable que se deba a una combinación de factores:

  • La genética: Existe un fuerte componente genético en la predisposición a desarrollarlo.
  • El entorno: Factores ambientales pueden influir.
  • Problemas durante el desarrollo: Ciertas complicaciones durante el desarrollo del cerebro.
Infografía sobre los factores genéticos y ambientales que contribuyen al TDAH

Afecciones Coexistentes (Comorbilidades)

Aunque el trastorno por déficit de atención e hiperactividad no causa otros problemas psicológicos o del desarrollo directamente, a menudo se presentan otros trastornos junto con el TDAH, lo que dificulta el tratamiento.

  • Trastornos del estado de ánimo: Muchos adultos con TDAH también tienen depresión, trastorno bipolar u otro trastorno del estado de ánimo.
  • Trastornos de ansiedad: Se presentan con bastante frecuencia, causando preocupación abrumadora, nerviosismo y otros síntomas.
  • Trastornos del sueño: Son muy frecuentes y afectan hasta el 70% de los adultos con este trastorno.
  • Otros trastornos psiquiátricos: El TDAH normalmente se combina con otros trastornos, y una persona con TDAH tiene seis veces más probabilidades de tener otro trastorno psiquiátrico o del aprendizaje.
  • Condiciones médicas: El TDAH adulto se asocia a mayor prevalencia de condiciones médicas como obesidad, migrañas, síndrome metabólico, asma y enfermedad cardiovascular.
  • Impedimentos para el aprendizaje: Los adultos con TDAH pueden obtener una puntuación más baja en las pruebas académicas de lo que cabría esperar para su edad, inteligencia y educación.

Diagnóstico del TDAH en la Adultez

El diagnóstico del TDAH en la edad adulta es complicado, y muchos adultos luchan toda su vida con síntomas no identificados de TDAH. La vida puede ser un acto de malabares para cualquier adulto, pero si constantemente llega tarde, es desorganizado, olvidadizo y está abrumado por sus responsabilidades, es posible que padezca TDAH.

El Desafío del Diagnóstico Tardío

  • Subdiagnóstico: El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que se presenta durante la niñez y suele durar hasta la edad adulta, pero es importante considerar que al menos un 5 por ciento de los adultos presenta déficit atencional, muchas veces subdiagnosticado.
  • Compensación: Muchos adultos con TDAH funcionan a través de la motivación. Pueden haber vivido toda su vida sin un diagnóstico debido a mecanismos de compensación, como sentarse en los primeros asientos o abusar de la cafeína. También es posible que hayan podido compensar los síntomas cuando eran jóvenes, pero se encuentran con problemas a medida que aumentan sus responsabilidades.
  • Diferencias de género: En especial, es probable que los síntomas del TDAH entre las niñas y las mujeres no se hayan detectado en la infancia. Es más probable que los síntomas del TDAH en mujeres se manifiesten como falta de atención, en lugar de hiperactividad o impulsividad. Las mujeres también tienden a ocultar mejor que los hombres los síntomas, lo que dificulta el diagnóstico.
  • Edad adulta y menopausia: Los problemas de memoria y concentración en la mediana edad podrían tratarse de TDAH no diagnosticado. Cuando los niveles de estrógeno disminuyen en la menopausia, incluso los estimulantes para el TDAH pueden perder su eficacia. Las mujeres menopáusicas que experimentan deterioro cognitivo deberían someterse a pruebas de detección del TDAH, aunque nunca se les haya diagnosticado este trastorno. Rara vez se tiene en cuenta el TDAH cuando se evalúa a las personas mayores con problemas cognitivos.

Proceso Diagnóstico

El TDAH es eminentemente clínico, es decir, basado en los síntomas y signos de cada paciente. El diagnóstico del TDAH en adultos debe ser realizado por profesionales de la salud mental, como psicólogos o psiquiatras. Es importante acudir a ellos para que evalúen la situación y trabajen en un plan personalizado.

Para el diagnóstico, se deben haber mostrado síntomas mucho antes, es decir, antes de los 12 años. La principal diferencia entre diagnosticar el TDAH en niños y adultos es la cantidad de síntomas: los adultos o los adolescentes mayores de 16 años deben mostrar cinco (en lugar de seis) síntomas de falta de atención o hiperactividad e impulsividad.

El proceso generalmente incluye:

  1. Entrevista clínica: El profesional realizará una entrevista detallada para recopilar información sobre los síntomas, la historia clínica, los antecedentes familiares y el impacto de los síntomas en diferentes áreas de la vida.
  2. Descarte de otras condiciones: Es importante descartar otras condiciones médicas o psiquiátricas que pueden presentar síntomas similares, como trastornos del estado de ánimo, trastornos de ansiedad u otras condiciones médicas.
  3. Información colateral: Un médico o profesional de la salud mental puede pedir hablar con personas que conozcan bien al paciente (pareja, familiares, amigos) para conocer sobre su comportamiento en diferentes situaciones y durante la infancia, o consultar informes escolares u otros registros.
  4. Pruebas neuropsicológicas: Se pueden realizar pruebas psicológicas que examinen los procesos cognitivos, como la memoria, la planificación, la toma de decisiones, el razonamiento y el pensamiento, para identificar fortalezas y desafíos, así como posibles problemas de aprendizaje.
Imagen de un psicólogo realizando una entrevista clínica a un adulto

Tratamiento y Estrategias de Manejo del TDAH en Adultos

El TDAH siempre se debe tratar; si no se hace, cada vez se hará más evidente, y por lo tanto, acarreará más problemas a la vida diaria. Un tratamiento eficaz puede facilitar la vida diaria de muchos adultos y de sus familias. El tratamiento para el TDAH en adultos es similar al tratamiento para el TDAH en niños y generalmente combina varios elementos.

Enfoque Integral

  • Medicamentos: Generalmente, se utilizan medicamentos estimulantes. Sin embargo, es clave que los medicamentos sean recetados por un especialista, ya que muchos pueden ser contraproducentes con patologías preexistentes. Por ejemplo, los estimulantes como Adderall, Dexedrine y Ritalin suelen utilizarse para tratar el TDAH en los jóvenes, pero muchos médicos dudan en recetarlos a las personas mayores debido a la relación entre el consumo de estimulantes y "modestas elevaciones de la presión arterial y la frecuencia cardíaca en reposo". Un médico debe monitorear con regularidad a los adultos mayores que utilizan medicamentos para el TDAH.
  • Psicoterapia: La terapia conductual y la terapia cognitivo-conductual pueden ser muy útiles para desarrollar estrategias de afrontamiento y manejo de síntomas.
  • Coaching: Algunos adultos pueden encontrar útil recibir el apoyo de un entrenador o coach de vida profesional que les enseñe habilidades de funciones ejecutivas para mejorar su desempeño diario.

Estrategias de Autocuidado y Estilo de Vida

Es importante tratar de controlar las cosas que agravan el déficit atencional, y se recomienda una serie de consejos y hábitos saludables:

  • Higiene del sueño: Los trastornos del sueño son una de las cosas más importantes que agravan el TDAH, ya que la privación de sueño disminuye la capacidad de enfocarse. Es fundamental dormir las horas necesarias de sueño nocturno acordes a la edad.
  • Ejercicio físico: Hacer ejercicio vigorosa y regularmente ayuda a liberar el exceso de energía y agresividad de forma positiva al mismo tiempo que relaja y calma el cuerpo. Además, aumenta mucho la concentración y el rendimiento intelectual.
  • Dieta saludable: Alimentarse de forma equilibrada contribuye al bienestar general y a la función cerebral.
  • Administración del tiempo y organización:
    • Establecer fechas límite para todo, usar temporizadores y alarmas.
    • Evitar la procrastinación y ocuparse de cada asunto conforme va llegando.
    • Utilizar listas, códigos de colores, recordatorios, notas y archivos.
    • Organizar, planificar y evitar el exceso de estímulos ayuda a mantenerse concentrado y a terminar las cosas que se empiezan.
  • Práctica de la atención plena (mindfulness): Puede ayudar a calmar la mente ocupada y a controlar mejor las emociones.
  • Entorno de trabajo solidario: Si es posible, elegir un trabajo que motive e interese. Observar cómo y cuándo se trabaja mejor e implementar estas condiciones en el entorno laboral.

Dificultades del manejo de tiempo en adultos con TDAH

La Importancia del Apoyo y la Comprensión

Lo más importante es que tanto el paciente como su familia entiendan qué es lo que está pasando y sepan de qué se trata el TDAH. La primera etapa del tratamiento es reconocer los síntomas y entender por qué ocurren. De esa manera, los pacientes y sus familias podrán hacer cambios en las rutinas diarias para funcionar mejor.

  • Reconocer patrones: Conocerte a ti mismo es fundamental. Presta atención a las causas de tus inconvenientes para poder reconocerlos y anticipar tus acciones.
  • Sé paciente contigo mismo: Si notas que tus problemas de concentración son algo que escapa de tu control, no te atormentes. Investiga distintas herramientas que puedan ayudarte, y trabaja cada día en tus habilidades.
  • No culparse: Los adultos diagnosticados con TDAH con frecuencia se culpan a sí mismos de sus problemas o se ven a sí mismos de forma negativa. Un diagnóstico puede ser una enorme fuente de alivio y esperanza, ya que ayuda a entender la situación y a darse cuenta de que uno no tiene la culpa.

Mitos y Realidades sobre el TDAH en Adultos

  • Mito: El TDAH es solo falta de fuerza de voluntad; las personas con TDAH podrían concentrarse en cualquier otra tarea si realmente quisieran.
    Realidad: El TDAH se parece mucho a un problema de fuerza de voluntad, pero no lo es. Es esencialmente un problema químico en los sistemas de control del cerebro.
  • Mito: Las personas con TDAH nunca pueden prestar atención.
    Realidad: Las personas con TDAH con frecuencia pueden concentrarse en las actividades que les gustan. Pero por mucho que lo intenten, tienen problemas para mantener la concentración cuando la tarea a realizar es aburrida o repetitiva.
  • Mito: Todos tenemos síntomas de TDAH, y cualquier persona con una inteligencia adecuada puede superar estas dificultades.
    Realidad: El TDAH afecta a personas de todos los niveles de inteligencia. Y aunque todos presentan a veces síntomas de TDAH, solo aquellos con trastornos crónicos derivados de estos síntomas justifican un diagnóstico de TDAH.
  • Mito: No se puede tener TDAH junto con depresión, ansiedad u otros problemas psiquiátricos.
    Realidad: Una persona con TDAH tiene seis veces más probabilidades de tener otro trastorno psiquiátrico o del aprendizaje que la mayoría de las demás personas. El TDAH normalmente se combina con otros trastornos.
  • Mito: A menos que le hayan diagnosticado TDAH o TDA en la niñez, no puede tenerlo de adulto.
    Realidad: Muchos adultos luchan toda su vida con síntomas no identificados de TDAH. No han recibido ayuda porque suponían que sus dificultades crónicas se debían a otras alteraciones que no respondían al tratamiento habitual.

Fortalezas y Potencialidades en Adultos con TDAH

El TDAH no es un indicador de inteligencia o capacidad. Puede que se experimenten más dificultades en determinadas áreas, pero eso no significa que no se pueda encontrar un área de especialidad y alcanzar el éxito. Puede ser útil pensar en el trastorno por déficit de atención como un conjunto de rasgos que son tanto positivos como negativos.

Junto con la impulsividad y la desorganización del TDAH, con frecuencia vienen:

  • Una creatividad increíble.
  • Pasión y energía.
  • Pensamiento fuera de lo común y un flujo constante de ideas originales.
  • Una enorme facultad para percibir todo tipo de información, siendo personas muy sensibles e intuitivas.
  • Una gran capacidad para conceptualizar, manejando muy bien un tema con poca información.

Con el conocimiento de los retos del TDAH y la ayuda de estrategias estructuradas, se pueden realizar cambios reales en la vida. Muchos adultos con TDAH han encontrado formas significativas para controlar sus síntomas, aprovechar sus talentos y llevar una vida productiva y satisfactoria.

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