De la Exclusión como Estado a la Vulnerabilidad como Proceso Social

La exclusión social no es un concepto estático, sino un fenómeno dinámico y multifacético que ha evolucionado en su comprensión, pasando de ser vista como un estado a entenderse como un complejo proceso de vulnerabilidad. Este cambio de perspectiva es crucial para abordar de manera efectiva las desigualdades y barreras que enfrentan millones de personas en la sociedad.

La Exclusión Social: Definición y Manifestaciones

Concepto y Alcance de la Exclusión

Existen barreras culturales en nuestra sociedad que tienden a ser más segregadoras. La exclusión social debe entenderse como una relación entre la sociedad y las personas, donde la sociedad pone barreras a los individuos para que estos participen de los ámbitos más importantes para vivir en colectividad. A nivel macro, la exclusión social se aprecia cuando los sujetos no acceden o lo hacen de forma precaria a la educación, salud, economía, política, cultura o a los derechos.

La exclusión social se define como el proceso por el cual las personas o grupos son discriminados, marginados o relegados a los márgenes de la sociedad, impidiéndoles participar o integrarse en ella y acceder a las mismas oportunidades y recursos disponibles para el resto de la población.

Dentro de estos 5 millones que conforman a las personas en situación de exclusión, y que corresponde a casi un tercio de nuestra población, se puede distinguir a un sector en particular como “el más marginado”. Para Catalina Justiniano, directora ejecutiva de Fundación Junto al Barrio, “los más excluidos son los que aún no cuentan con políticas públicas que los amparen desde el Estado.” Por ejemplo, las personas en situación de calle que por estar fuera del sistema, no pueden soñar con acceder a un techo digno, o los migrantes que viven en la informalidad siendo extremadamente vulnerables.

Justamente uno de los grupos que se considera excluido en Chile son las personas migrantes, que llegan con un mayor riesgo de vivir situaciones de exclusión social, pues tienen que iniciar una vida desde cero. En general, no conocen la idiosincrasia del país, no tienen vínculos ni redes de apoyo, y las empresas están desinformadas. Esto causa situaciones complejas como que un migrante, para poder acceder a una visa temporaria por motivos laborales, tenga que presentar un contrato de trabajo.

Dimensiones y Ámbitos de la Exclusión

Al hablar de exclusión social, no solo se hace referencia a la falta de recursos económicos -aunque sea un factor significativo-, ya que este fenómeno se manifiesta de diversas formas. La exclusión social puede darse en personas o colectivos por su clase social, edad, género u orientación sexual, entre otras cuestiones. Además, se refleja en diferentes ámbitos como el acceso al empleo, la vivienda, la educación, la atención sanitaria o la participación en la vida social, política y cultural.

Causas de la Exclusión Social

La exclusión social puede deberse a causas económicas, culturales, sociales o políticas, marginando a una persona o colectivo y dificultando su integración en la sociedad. Entre posibles causas se encuentran:

  • Causas económicas: Desempleo, escasez de ingresos, salarios bajos y trabajos precarios, deudas, etc.
  • Causas políticas: Motivada por aspectos relacionados con la ideología, la libertad de expresión o los derechos humanos. Hay colectivos o personas que están en riesgo de exclusión social o son rechazadas de la sociedad por sus opiniones, ideas, afiliaciones o actividades. Por ejemplo, pueden experimentar aislamiento social aquellos individuos cuyas opiniones políticas difieren significativamente de la corriente dominante. Las causas políticas varían en función de la situación de cada país; en estados con regímenes democráticos el riesgo de que exista es menor.
  • Causas socioculturales: Se refiere a la exclusión social causada por el aislamiento de ciertas personas por sus características (edad, género, religión…). Por ejemplo, en ocasiones las personas con discapacidad se enfrentan a obstáculos que les impiden participar plenamente en la sociedad. La falta de educación se integra dentro de esta categoría, ya que si una persona no puede desarrollarse profesional y personalmente, puede tener dificultades para integrarse en la sociedad, aumentando su riesgo de exclusión.

Tipos de Exclusión Social

Los tipos de exclusión social están relacionados con las causas que la provocan. Así, se identifican varios:

  • De tipo económico: Existe marginación de aquellos individuos que carecen de recursos económicos. Dentro de esta tipología puede incluirse la exclusión social en ámbitos como el laboral o el residencial (por tener dificultades para acceder a una vivienda).
  • De tipo social: Hace referencia a la falta de protección o de redes de apoyo, dificultades de comportamiento para ser aceptado por la sociedad y la autoexclusión (debido a una fobia social o trastorno antisocial, entre otros).
  • De tipo cultural: Los individuos (o colectivos) quedan al margen de los recursos culturales como, por ejemplo, el acceso a una educación de calidad o a actividades de ocio. Es una discriminación basada en la cultura, la etnia, la edad, la religión o la identidad de género.
  • Por discapacidad: Aquella en la que se discrimina a las personas con discapacidad o por padecer enfermedades mentales.
  • Digital: Se refiere a la exclusión social causada por la falta de acceso o de habilidades limitadas en el uso de las tecnologías de la información, lo que conlleva a marginar a las personas en términos de oportunidades de empleo, educativas y de participación en la sociedad.
  • De tipo político: Aborda la exclusión de individuos o grupos del proceso político, toma de decisiones o participación en la vida política de la sociedad.
  • De minorías étnicas y grupos marginalizados: Los inmigrantes se incluirían en este grupo como uno de los que enfrentan mayores desigualdades basadas en la identidad.

Algunos ejemplos concretos de exclusión social son las limitaciones o problemas para acceder a un puesto de trabajo por tener una discapacidad, evitar la inscripción escolar en un centro a un determinado colectivo por razón de etnia u origen, discriminar a personas por padecer un trastorno mental, o la situación de las personas sin hogar.

Infografía: Tipos y causas de la exclusión social

Consecuencias de la Exclusión Social

Las consecuencias y efectos de la exclusión social se reflejan en diferentes aspectos de la vida de las personas. Estas son algunas de las más comunes:

  • Deterioro de la calidad de vida: La falta de acceso a recursos, servicios y derechos esenciales provoca condiciones de vida más precarias.
  • Problemas de salud mental y física: La ansiedad, el estrés, la percepción de soledad o la depresión son consecuencias de la exclusión social.
  • Estigmatización: La exclusión social genera prejuicios y estereotipos sobre las personas marginadas.
  • Estancamiento en el desarrollo: El progreso cognitivo, emocional y social de las personas se ve limitado por el aislamiento social, ya que estas habilidades no se fomentan por falta de interacción con el entorno.
  • Exclusión intergeneracional: Es posible que la exclusión social se perpetúe de generación en generación poniendo en desventaja a determinados grupos de población.
  • Conflictos sociales: Las consecuencias se pueden traducir en el aumento de tensiones sociales promovidas por colectivos marginados, que sienten resentimientos hacia otra parte de la población.
  • Sociedades más injustas y fraccionadas: Si existe exclusión social, existen mayores desigualdades y disparidades entre diferentes grupos poblacionales. Esto conduce a que haya sociedades menos igualitarias.

De un Estado a un Proceso: El Enfoque de Robert Castel

Zonas de Cohesión Social: Integración, Vulnerabilidad y Desafiliación

El sociólogo francés Robert Castel es fundamental para entender la transición de la exclusión como estado a la vulnerabilidad como proceso. Castel (1997) apunta tres zonas de organización o de cohesión social:

  1. Una zona de integración, que configura lo que podemos denominar la sociedad “normal”.
  2. Una zona de vulnerabilidad, caracterizada por la precariedad del trabajo y la fragilidad de los soportes relacionales.
  3. Una zona de exclusión, de gran marginalidad y desafiliación.
Diagrama de las tres zonas de cohesión social de Robert Castel (Integración, Vulnerabilidad, Exclusión)

La Ascensión de la Vulnerabilidad

En opinión de Castel, una característica importante de la coyuntura actual es la ascensión de la vulnerabilidad, el ensanchamiento de esa zona de frontera entre la integración y la exclusión. Este fenómeno es provocado por la precarización y la destrucción del empleo, y supone a su vez la inestabilización de determinadas categorías sociales. Entre estas se incluyen los y las jóvenes, personas con escasa formación, mayores de 40 años, minorías étnicas, población migrada, y especialmente las mujeres pertenecientes a las anteriores categorías.

Pero también se produce la desestabilización de los y las estables ante la entrada en una situación de precariedad de una parte de personas, cada vez más masiva, que habían estado perfectamente integrados en el orden del trabajo.

Fundamentos Teóricos: La Articulación de Foucault y Goffman en Castel

El trabajo de Robert Castel alrededor de la vulnerabilidad y la desafiliación social deriva de una profunda discusión que establece tanto con la microsociología de Erving Goffman como con la genealógica de Michel Foucault. Su objetivo es mostrar cómo estos conceptos se desarrollan a partir de la examinación del individuo moderno desde dos ángulos: los soportes institucionales que permiten la construcción de la individualidad, y la configuración histórica de estos soportes.

El trabajo de Castel ha abarcado dos campos que, bajo una primera mirada, parecerían algo desvinculados: por un lado, la locura y sus espacios de tratamiento (el asilo psiquiátrico) y, por otro, los problemas de vulnerabilidad social y las instituciones dedicadas a atenderla. Del primer tipo de problemas se derivan análisis como El orden psiquiátrico (1976) y La gestión de los riesgos (1981); con respecto al segundo, está La metamorfosis de la cuestión social (1995).

Unidad 3: Castel y Villareal - Neoliberalismo, (des)protección y exclusión social

La Noción de Problematización y la Genealogía Foucaultiana

Al analizar los conceptos de vulnerabilidad y de desafiliación social, la noción de problematización utilizada por Castel se encuentra ligada al trabajo desarrollado por Michel Foucault. Foucault ofreció una descripción: "La problematización no es una representación de un objeto preexistente, o la creación de un discurso de un objeto que no existe. Ella es la totalidad discursiva y no discursiva de prácticas que proporcionan algo al juego de la verdad y la falsedad, colocándola como un objeto para la mente" (Foucault, 1984: 1,489).

Estas prácticas discursivas y no discursivas a las que se refiere Foucault apuntan a las instituciones, las administraciones, las regulaciones o normatividades, las prácticas administrativas, y a los principios, teorías, estrategias y programas de gobierno, así como a sus objetivos, deseos e ideales, y a sus agentes y autoridades. De igual forma apelan a los espacios arquitectónicos y llegan incluso a tomar en consideración las proposiciones morales, filosóficas y científicas (Castel, 1994). Todo esto tiene como objetivo explorar las vías de producción de la verdad y de la falsedad como el corazón del análisis histórico, así como del debate político y sociológico.

El punto de partida es el presente con el objetivo de establecer su genealogía, su saber histórico, para escribir la "historia del presente", considerando cómo la historia es vista por el "presente", desde cierta "actualidad" (Foucault, 1975). La genealogía implica el "acoplamiento de los conocimientos eruditos [históricos] y las memorias locales [presentes], acoplamiento que permite la constitución de un saber histórico de las luchas y la utilización de ese saber en tácticas actuales" (Foucault, 2006: 22).

Castel (1994) identifica cinco dificultades en este tipo de análisis, incluyendo evitar el "presentismo" y la necesidad de establecer criterios de ruptura. Su propuesta (Castel, 1995) para resolver estos obstáculos radica en considerar que la problematización, si bien ligada con la historia, se refiere más bien a un trabajo analítico de carácter sociológico. Castel entiende por problematización un campo unificado de cuestiones que han surgido en un momento dado, que son varias veces reformuladas a través de procesos de crisis e integran datos nuevos.

Castel sugiere el término de "metamorfosis" con el fin de definir la transformación del conjunto de elementos de un sistema de problematización, marcando así cómo un sistema pasa de una coherencia a otra, donde puede mantener sus mismas funciones a través de prácticas totalmente renovadas, instaurar otras, fracturar algunas más, adquirir nuevas; en una frase: "dialéctica de lo mismo y lo diferente" (Castel, 1995: 21).

El Rol de los Dispositivos en el Análisis Sociológico

Un campo de problematización trae consigo la definición y concreción de uno o varios dispositivos, es decir, un conjunto heterogéneo conformado por discursos, instituciones, complejos arquitectónicos, decisiones reglamentarias, leyes y medidas administrativas, enunciados científicos, y proposiciones filosóficas, morales y filantrópicas. El dispositivo puntualiza lo dicho y lo no dicho, lo que permite responder a una urgencia: "el dispositivo tiene, por tanto, una función estratégica dominante" (Foucault, 1977: 299).

Esto implica que los dispositivos son una manera de observar el entorno y de formar un ambiente, no tanto como un espacio de adquisición del conocimiento sino como de transmisión del saber o como una red de mediación del saber. Un dispositivo no es un "mundo cerrado" en tanto que es un punto donde inicia la apertura y el reconocimiento de otros dispositivos y donde existe la posibilidad de que se modifique la propia acción social.

Intersección de Perspectivas para la Construcción de la Individualidad Moderna

La construcción elaborada por Castel del concepto de desafiliación, como debilidad de los soportes del individuo moderno -y el cual está fuertemente vinculado con el lugar que este último tiene en la división social del trabajo y en las redes de sociabilidad-, pierde su fuerte acento estructural y fijo con la perspectiva genealógica que retoma de la propia lectura desde Foucault. Esto le proporciona un sentido dinámico a la reconstrucción de los soportes de la individualidad en la modernidad.

Esta propuesta analítica no puede entenderse como un mero ajuste de perspectivas, sino que constituye un juego de espejos entre Foucault y Goffman que, utilizando la idea de la metamorfosis, permite mantener, renovar e instaurar un aparato analítico particular. Los soportes de la individualidad resultan demasiado inertes si no son puestos a la luz de la perspectiva genealógica de corte foucaultiano, pero esta, a su vez, tiene que colocarse en un espacio de problematización a través de conceptos sociológicos a los que recurre Castel apoyándose en las herramientas teóricas de Goffman.

Abordaje y Reversión de la Exclusión Social

La Incorporación Social como Proceso Personalizado y Multidimensional

La incorporación social es procesual, en la medida en que la exclusión social y la inclusión social son estados a los que se llega a través de un itinerario formado por diferentes fases y momentos, siendo necesario trabajar en clave de proceso personalizado. Es también multidimensional, ya que, al igual que la exclusión, no puede circunscribirse a un ámbito exclusivo de la vida. Incidir en aquellos ámbitos más afectados tendrá su correlación en el resto, requiriendo una intervención integral.

En síntesis, el proceso de Incorporación Social puede suponer el tránsito de la zona de exclusión a la de vulnerabilidad, y de la vulnerabilidad a la de inclusión. Es en estos pasos donde podemos incluir mayoritariamente los mecanismos que permiten trabajar en clave de acompañamiento.

El Papel de la Intervención Socioeducativa y Comunitaria

La labor del trabajador social o del educador social con personas en riesgo de exclusión social tiene como propósito conseguir su integración en la sociedad. La intervención socioeducativa es una de las principales herramientas para abordar este tipo de situaciones, solventarlas y mejorar la calidad de vida de las personas. En el caso del trabajo social con niños, el papel del trabajador social es fundamental para actuar con premura y ocuparse cuanto antes de la integración de este alumnado vulnerable (por ejemplo, minorías étnicas o migrantes).

El trabajo, para acabar con la pobreza y la exclusión, debe darse en todos los niveles. No solo depende de que las políticas públicas, que de aquí en adelante se diseñen, estén pensadas en mejorar el acceso universal a los derechos y ámbitos más importantes de la sociedad, sino además pensar en forma más específica en los grupos más vulnerables, dando cuenta de su heterogeneidad, necesidades y requisitos, siendo abordadas desde una perspectiva integral y que cuenten con los recursos suficientes para ser implementadas.

En todos los casos, el trabajador social deberá identificar claramente la problemática sobre exclusión social a la que se enfrenta y desempeñar su trabajo siempre en base a los principios éticos del trabajo social para tratar de revertir con ellos la situación y mejorar el bienestar de los colectivos y personas más vulnerables.

Fotografía de personas participando en un proyecto comunitario, simbolizando la integración social

Ejemplos de Esfuerzos Comunitarios e Individuales

La Fundación Junto al Barrio, por su parte, es un ejemplo de cómo se puede reconstruir el tejido social y aumentar la cohesión en barrios vulnerables que sufren de exclusión y abandono. Su estrategia es promover el fortalecimiento de las organizaciones, activar la participación y levantar a la comunidad mediante transformaciones físicas de su espacio comunitario. La clave está en que el protagonismo lo tienen los vecinos. Un ejemplo exitoso fue la experiencia en Playa Ancha, Valparaíso, donde trabajaron desde el 2012 hasta el 2015. Las primeras acciones, definidas por los propios vecinos, se centraron en recuperar la dignidad de la comunidad, mediante mejoras de los bloques de vivienda del condominio social.

Los expertos concluyen que es fundamental entender que la exclusión comienza revirtiéndose desde el seno familiar. Por tanto, “es un llamado de atención a abrirnos y mirar con respeto a todos los grupos, en especial a los diferentes a uno, incentivar una visión empática y comprensiva que nos permita agudizar la mirada de ciertos hechos para entender que la raíz de lo que nos separa es la injusticia”, opina la directora ejecutiva de Junto al Barrio.

El caso de Susana Pérez ilustra las complejidades de la vulnerabilidad. Susana vive junto a su esposo Edmundo Aravena y sus seis hijos: Exequiel (17), Kimberly (13), Karin (9), Ricardo (7), Johan (5) y Rosita de un año, quien asiste al Jardín Raíz de Sueños del Hogar de Cristo. Además, su hija mayor Marjorie (22) y su nieto Alonso (un año) también participan en el jardín. La infancia de Susana fue muy precaria, pero a pesar de la compleja situación económica pudo salir adelante. “Nunca he abusado de las oportunidades que entregan las instituciones. No me gusta dar lástima ni ando pidiendo favores ni ayudas.” No obstante, Susana tiene sueños por cumplir: “sacar mi cuarto medio a través de la municipalidad de Puente Alto y poder formar una empresa de repostería.” En la actualidad, su gran pena pasa por la condición de su hijo Exequiel: “Él tiene 18 años, es drogadicto y desde hace años hemos hecho de todo para poder sacarlo de esa condición, pero sin éxito.”

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