Cuidadores informales: qué son y cómo acceder al reconocimiento estatal

La labor de cuidar a personas en situación de dependencia representa una realidad compleja y, a menudo, invisible. En el contexto de una sociedad cada vez más envejecida, el cuidado de personas mayores o con discapacidad se ha convertido en un desafío prioritario para el Estado, las familias y las instituciones.

Esquema que ilustra la diferencia entre cuidadores principales y secundarios dentro de un hogar

¿Qué es un cuidador informal?

Se define como cuidador informal a toda persona mayor de 18 años que dedica su tiempo a labores de asistencia permanente, sin recibir una remuneración económica por ello. Estos cuidadores proporcionan apoyo en actividades básicas de la vida diaria, tales como bañarse, vestirse, caminar, comer o trasladarse, a personas con:

  • Discapacidad.
  • Dependencia funcional moderada o severa.
  • Necesidades educativas especiales permanentes (Programa de Integración Escolar - PIE).
  • Matrícula en establecimientos de educación especial.

Es fundamental distinguir entre dos roles dentro de esta labor:

  • Persona cuidadora principal: Quienes destinan el mayor número de horas al día a entregar asistencia o apoyo permanente.
  • Persona cuidadora secundaria: Quienes destinan menos horas al día en comparación con el cuidador principal.

El impacto en la salud y el bienestar

Cuidar implica un esfuerzo significativo que conlleva una alta carga física, emocional y socioeconómica. Según datos, la mayoría de los cuidadores son mujeres adultas, con una edad promedio entre 50 y 59 años, quienes a menudo postergan sus propias necesidades, metas y aspiraciones personales.

Este desgaste, conocido como el "síndrome del cuidador", tiene consecuencias a largo plazo en la salud mental y física. Muchas cuidadoras no cuentan con descanso ni días feriados, lo que compromete su bienestar y sus relaciones interpersonales. Por ello, se aconseja:

  • Buscar capacitación sobre la enfermedad y los cuidados básicos necesarios.
  • Activar redes de apoyo familiar y social en la comuna.
  • Priorizar el autocuidado para mantener la capacidad de asistir a otros.

El Registro Social de Hogares y el Módulo de Cuidados

Para visibilizar esta labor, el Estado ha incorporado el Módulo de Cuidados en el Registro Social de Hogares (RSH). Este sistema permite identificar a las "díadas" (cuidador y persona cuidada) para diseñar políticas públicas y beneficios exclusivos.

Cómo acreditarse como persona cuidadora

Para ser reconocido y obtener la credencial de cuidador, se debe seguir este procedimiento:

  1. Ingresar al sitio web www.ventanillaunicasocial.gob.cl con ClaveÚnica.
  2. Acceder a los datos complementarios e ingresar al módulo de "Cuidados".
  3. Completar la información autorreportada (el proceso no requiere notaría, ya que los datos se validan con registros administrativos).

Nota: Es necesario que tanto el cuidador como la persona cuidada cuenten con su Registro Social de Hogares vigente.

Beneficios y acceso preferente

La obtención de la credencial de persona cuidadora otorga acceso preferente en sucursales de instituciones públicas como FONASA, BancoEstado, Registro Civil, SENADIS, SENAMA, entre otras. Además, el Estado ofrece diversas iniciativas de apoyo:

Programa/Beneficio Descripción
Subsidio de Arriendo (MINVU) Aporte para adultos mayores y personas con discapacidad (hasta 95% del arriendo).
Capacitación (SENCE) Cursos gratuitos para personas que realizan labores de cuidado no remuneradas.
Subsidio Eléctrico Descuento temporal en boletas de electricidad para hogares vulnerables.
Fondo ORASMI Apoyo social gestionado a través de las Delegaciones Presidenciales.

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