Cuidadores domiciliarios para adultos mayores: Guía completa

La figura del cuidador domiciliario ha cobrado una importancia creciente en los últimos años, especialmente ante el deseo de muchas personas mayores de envejecer en la comodidad de su hogar. Este término abarca una amplia gama de individuos, desde familiares y amigos sin formación específica hasta profesionales médicos. Si bien la mayor parte del apoyo en el hogar la brindan familiares y amigos, el apoyo formal puede encontrarse a través de diversos profesionales.

¿Qué es un cuidador domiciliario de adultos mayores?

Generalmente, las personas cuidadoras en el domicilio son profesionales a las que se recurre cuando una persona mayor requiere de cierta ayuda con las tareas y actividades diarias, pero desea permanecer en su hogar. Sin embargo, es frecuente pensar que las funciones del cuidador de adultos mayores las puede realizar cualquier persona, lo cual no es del todo cierto, ya que la atención profesional de cuidadores cualificados y con experiencia es lo más recomendable.

Tipos de cuidadores

Los cuidadores pueden clasificarse en dos grandes grupos: informales y formales, cada uno con roles y responsabilidades específicas:

Cuidadores informales

Los familiares y amigos que participan en el cuidado se conocen como «cuidadores informales» porque brindan cuidados basados en una relación personal con la persona que cuidan. Otros cuidadores informales (generalmente no remunerados) pueden ser amigos cercanos o vecinos que, aunque no son parte de la familia, aún brindan atención o asistencia regulares. Esta categoría también incluye a los cuidadores voluntarios, quienes prestan servicios gratuitos, generalmente en apoyo de una organización. Ya sea ofreciendo ayuda a una persona mayor que está envejeciendo en su hogar a través de un programa de ayuda o brindando apoyo a un paciente de cuidados de hospicio y a su familia, los cuidadores voluntarios brindan ayuda de manera temporal. Por lo general, habrán recibido capacitación básica en seguridad a través de la organización en la que trabajan como voluntarios.

Si bien los cuidadores informales no realizan tareas médicas, son esenciales para apoyar a las personas que necesitan ayuda con las actividades de la vida diaria (AVD), incluida la higiene personal como bañarse y vestirse, la preparación de comidas y la movilidad. Además, los cuidadores a menudo brindan compañía, especialmente a aquellos que pueden estar aislados o vivir solos.

Cuidadores formales

La ayuda formal significa ayuda que es pagada por el paciente o por su círculo íntimo, y el término generalmente connota algún nivel de capacitación formal y, a menudo, credenciales para la persona que brinda la atención. Los cuidadores formales incluyen diversos profesionales con diferentes niveles de capacitación y responsabilidades:

  • Asistentes de cuidado personal (PCA): También conocidos como “ayudantes de cuidado personal”, “ayudantes de cuidados en el hogar” y “acompañantes profesionales”. Además de ayudar con las AVD, también colaboran con el cuidado del hogar, las tareas domésticas, la preparación de comidas y la administración de medicamentos. Las calificaciones varían según el estado, pero generalmente requieren al menos 16 años, ser graduado de escuela secundaria y tener una licencia de conducir válida. Los estados individuales pueden requerir registro, generalmente a través del Departamento de Salud, Salud Pública o Servicios Sociales.
  • Auxiliares de enfermería certificados (CNA): Asisten con las AVD (levantarse de la cama, bañarse, vestirse, alimentarse, ir al baño, caminar o hacer ejercicio), giran o reposicionan a pacientes postrados en cama, registran los signos vitales y la ingesta dietética, así como la producción de orina y heces, y ayudan con medicamentos o tratamientos según las indicaciones. Para ser CNA, se requiere como mínimo un diploma de escuela secundaria, un programa de capacitación específico del estado y una certificación estatal, que incluye un examen con componentes de habilidades escritas y clínicas. Muchos estados mantienen un registro de CNA donde se puede verificar la certificación y ver si ha habido hallazgos de abuso, negligencia o apropiación indebida de propiedad.
  • Ayudantes de atención médica en el hogar (HHA): Cumplen una función para personas que tienen necesidades médicas constantes pero prefieren permanecer en la comodidad de su propio hogar. Están capacitados para brindar atención personal y asistencia médica, y pueden realizar tareas como monitorear los signos vitales, ayudar con la medicación y con cambios de vendajes simples, y asistir con ejercicios de fisioterapia. Deben completar con éxito una capacitación adicional y aprobar el examen HHA después de recibir la certificación de CNA. Los requisitos varían según el estado, y la mayoría de estados mantienen un registro para verificar la certificación activa.
  • Enfermeros prácticos con licencia (LPN): También conocidos como “enfermeros vocacionales con licencia”, tienen más capacitación que los ayudantes de atención médica en el hogar y se centran en brindar asistencia médica, no cuidado personal. Están facultados para tomar signos vitales, administrar medicamentos, colocar catéteres, curar heridas y llevar a cabo instrucciones de atención médica creadas por el enfermero, el médico y otros miembros del equipo de atención médica. Se requiere un diploma de escuela secundaria o GED, completar un curso de formación profesional y haber aprobado el examen de licencia del Consejo Nacional para Enfermeros Prácticos (NCLEX-PN). La licencia en todos los estados, excepto Nueva York y Pensilvania, también incluye haber pasado una verificación de antecedentes. Los estados mantienen registros para verificar la licencia activa.
  • Enfermeros registrados (RN): Son profesionales médicos altamente capacitados con un amplio espectro de responsabilidades. Contribuyen a los planes de cuidado de los pacientes, administran medicamentos (incluidos medicamentos intravenosos), realizan algunos procedimientos, trabajan sin supervisión en determinadas circunstancias y brindan asesoramiento y apoyo emocional a los pacientes. Para ser RN, se debe haber completado un programa de enfermería acreditado por el estado (grado técnico o licenciatura en Ciencias de Enfermería - BSN), haber aprobado el Examen Nacional de Licenciatura para Enfermeros Registrados (NCLEX-RN) y tener licencia en el estado donde trabajará. Los estados mantienen registros para verificar la licencia activa.
Tabla comparativa: Diferencias entre tipos de cuidadores y sus cualificaciones

Funciones y responsabilidades de un cuidador domiciliario

Más allá de la experiencia y las cualidades personales, un cuidador de ancianos debe llevar a cabo una serie de tareas importantes. Las personas cuidadoras en el domicilio son responsables de la salud de los ancianos, lo que incluye no solo la necesidad de controles médicos frecuentes, sino también la gestión de tratamientos farmacológicos, comunes en la tercera edad.

Elaboración y revisión del plan de atención

Antes de empezar con los cuidados domiciliarios, es necesario elaborar un plan de atención. Este plan debe revisarse regularmente, ya que las circunstancias del adulto mayor pueden cambiar, considerando que cada persona mayor cuenta con unas características y un estado de salud diferentes.

Ayuda con las actividades de la vida diaria (AVD)

Entre las necesidades básicas o actividades de la vida diaria para las que los adultos mayores pueden necesitar ayuda, se encuentran comer, bañarse, asearse y usar el baño.

Compañía y apoyo emocional

El mejor remedio para la soledad suele ser la compañía, una de las características más esenciales de los servicios de cuidados domiciliarios. La presencia de un cuidador mejora el estado de ánimo de los adultos mayores o discapacitados, ofreciendo una alternativa más humana y personalizada que las residencias.

Garantizar la seguridad en el domicilio

Otra de las funciones del cuidador de adultos mayores es garantizar que el domicilio es seguro y está adaptado a sus necesidades. Por ejemplo, el cuidador debe saber cómo levantar y desplazar a una persona en silla de ruedas de un sitio a otro sin riesgo de que sufra una caída o se haga daño. Para casos de accidentes domésticos o problemas de salud urgentes, la presencia de un cuidador es esencial, ya que podrán asistirlo antes de que llegue la ambulancia.

Límites del cuidador

Al igual que la teleasistencia, los cuidados domiciliarios ofrecen una atención personalizada según la situación y necesidades de cada usuario. No obstante, existen una serie de límites que las personas cuidadoras no deben traspasar y que van más allá de sus obligaciones.

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Beneficios del cuidado domiciliario

Los beneficios de cuidar a las personas mayores en casa son muchos, ya sea mediante los servicios de teleasistencia o los cuidados domiciliarios. El cuidado a domicilio es una alternativa más humana y personalizada que las residencias, permitiendo que el familiar reciba atención profesional de cuidadores con experiencia y capacitación, y pueda seguir viviendo en su casa, donde ha creado sus recuerdos más valiosos. El anciano continúa viviendo en su casa con todos sus objetos y espacios preciados. Además, las personas mayores necesitan tener una vida cotidiana organizada, y si cuentan con la asistencia de un cuidador, podrán salir de su casa de forma segura, previniendo la depresión que puede generar dejar de realizar actividades habituales.

En resumen, el cuidado domiciliario aporta numerosos beneficios para los ancianos y sus familiares, pero también es un trabajo que requiere una gran implicación y que debe valorarse. En este sentido, aunque el cuidado domiciliario exige una serie de cualidades técnicas, la empatía es lo más importante en los cuidadores de personas mayores.

Cómo seleccionar a un cuidador domiciliario

Encontrar a un cuidador para un ser querido es un proceso que conlleva una serie de pasos. Las necesidades específicas y la situación en cuestión deben guiar el tipo de cuidador que se seleccione. Por más que uno quiera atender a su ser querido lo máximo posible, es necesario pedir ayuda y ser consciente de las limitaciones propias, confiando en un cuidador externo.

La entrevista constituye un paso crucial en la selección. Es muy recomendable pedir referencias de los candidatos para poder preguntar cualquier inquietud. En muchos casos, los familiares de los ancianos no eligen bien a los cuidadores por no preparar adecuadamente estos encuentros. Es importante destacar que la entrevista no tiene por qué ser una sola, y si no se buscaron referencias antes de la entrevista, es fundamental hacerlo antes de la contratación.

La credencial de persona cuidadora en Chile: "Chile Cuida"

En Chile, para ser reconocida como persona cuidadora y obtener una credencial, es necesario ingresar al Registro Social de Hogares (RSH) a través de la Ventanilla Única Social (VUS) y completar el módulo de Cuidados. Esta información apoya el diseño e implementación del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados “Chile Cuida”. Una vez disponible la credencial, se puede descargar en su versión digital o solicitar la física en el mismo sitio web.

¿Quiénes pueden acceder a la credencial?

Son las personas mayores de 18 años que dedican su tiempo a labores de cuidado no remunerado, es decir, que entregan asistencia permanente sin remuneración a personas con discapacidad, dependencia funcional moderada o severa, personas con necesidades educativas especiales permanentes que forman parte del Programa de Integración Escolar (PIE), o personas matriculadas en un establecimiento de educación especial.

Existen dos tipos de personas cuidadoras:

  • Persona cuidadora principal: Quienes destinan el mayor número de horas al día a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente a personas que requieren cuidados.
  • Persona cuidadora secundaria: Quienes destinan menos horas al día, en relación con la cuidadora principal, a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente a personas que requieren cuidados.

Si estás registrada como persona cuidadora principal y secundaria de personas distintas, en la plataforma encontrarás solo una credencial que te reconocerá como cuidadora principal.

Requisitos para el registro

  1. El primer requisito es que la persona cuidadora y quien requiera cuidados tengan Registro Social de Hogares (RSH).
  2. La persona que requiere cuidados debe presentar dependencia moderada, severa o profunda en el módulo de salud del Registro Social de Hogares, o estar en algunos de estos registros administrativos: Registro Nacional de Discapacidad, Programa de Integración Escolar (PIE) permanente, o matrícula en establecimiento educacional especial.
  3. Si la persona cuidadora tiene ingresos asociados a pensión o por actividades distintas a la labor de cuidados, puede acceder a la credencial. En cambio, si recibe ingresos por las labores de cuidados no puede acceder a la credencial, ya que su objetivo es identificar y visibilizar a las personas cuidadoras que no reciben un pago por ello.

La información ingresada al Registro Social de Hogares es autorreportada y se validará con los registros administrativos disponibles. No es necesario ir a una notaría para acreditar la calidad de persona cuidadora. Si la persona que requiere cuidados no está en los registros administrativos, se debe actualizar el módulo de salud del RSH.

Se puede realizar una solicitud por cada persona que se cuida, con un máximo de tres personas por cada cuidador. No es necesario tener vínculo familiar ni de consanguinidad con la persona que requiere cuidados. La evaluación para determinar las necesidades educativas especiales es realizada por los centros educativos y la información es entregada por el Ministerio de Educación al Ministerio de Desarrollo Social y Familia.

Beneficios de la credencial

La credencial de persona cuidadora entrega acceso preferente a sucursales y oficinas de diversas instituciones públicas, tales como: FONASA, BancoEstado, SERVIU, SENAMA, ChileAtiende - IPS, Registro Civil e Identificación, SENADIS, DICREP, Correos de Chile, Oficinas del Registro Social de Hogares en Municipalidades, SENCE, SERNAC, Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, Tesorería General de la República y FOSIS.

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