La relación entre el ser humano y las cabras y ovejas es muy antigua, ya que fueron unos de los primeros animales en ser domesticados. Aunque los perros y gatos son las mascotas más populares, caprinos y ovinos también pueden ser excelentes compañeros. Si tienes la fortuna de contar con alguno de estos animales en casa, o si eres un criador, necesitarás una forma de llamarlos, por lo que tendrás que escoger nombres para tus cabras y ovejas.
Este artículo ofrece una guía con opciones novedosas, lindas y llamativas para estos tiernos mamíferos, además de explorar la rica tradición y los criterios que los ganaderos emplean para nombrar a sus animales.
Las Cabras y Ovejas como Compañeros Animales
Históricamente, cabras y ovejas fueron domesticadas con fines productivos, ofreciendo valiosos recursos como carne, leche, cuero y lana. Sin embargo, más allá de su valor productivo, son animales que también son apreciados como mascotas. Se trata de criaturas atractivas, afectuosas, dóciles, curiosas y fáciles de manejar, especialmente cuando son bebés, inspirando gran cariño. Son animales gregarios, por lo que su comportamiento es más apacible cuando están acompañados.

La Importancia de Elegir Nombres para tus Cabras y Ovejas
Ya sea que las cabras y ovejas te brinden algún recurso o te den compañía como mascotas, es fundamental elegir un nombre para ellas. Esta tarea puede ser sencilla si eliges un nombre que simplemente te guste, o puede basarse en las características distintivas de cada animal.
Criterios para Seleccionar un Nombre
Los cuidadores suelen guiarse por diversos aspectos al nombrar a sus cabras y ovejas:
- Características físicas: Su tamaño (si son gordas o flacas), la cantidad de lana (muy lanudas), sus colores, si tienen motas o cualquier otro aspecto resaltante de su apariencia.
- Personalidad y temperamento: Un nombre puede reflejar si el animal es dócil, travieso, cariñoso o de carácter fuerte.
- Nombres populares o de personajes: Inspirarse en la cultura popular, películas o caricaturas.
- Afecto personal: Simplemente un nombre que resuene con el cuidador.
Ideas de Nombres para Cabras y Ovejas
A continuación, presentamos algunas ideas y un listado de nombres, muchos de ellos inspirados en ejemplos reales y tradiciones de pastoreo.
Nombres Generales y para Hembras
Las cabras y ovejas hembras suelen ser más dóciles y tranquilas que los machos, lo que permite asociarlas con nombres que evocan calma y dulzura.
Nombres de Cabras y Ovejas Famosas
También existen nombres inspirados en la cultura popular, de caricaturas, películas o proyectos importantes:
- Dawn: Como la oveja de la película de Disney "Zootopia".
- Shaun: Al igual que el personaje principal del programa "Shaun the Sheep", una oveja traviesa, divertida y muy curiosa.
Nombres para Cabras y Ovejas Blancas
El color de estos animales es muy variable; sin embargo, es común encontrar cabras y ovejas de tonalidades blancas o cremas. Si tu animal es de estas características, puedes inspirarte en nombres que reflejen su color.
En realidad, las opciones para nombrar a tus animales no tienen fin. Puedes emplear cualquier apodo que te guste o que tenga que ver con las características de tu mascota. Además, puedes inventar alguno a partir de estas ideas, ¡no frenes tu imaginación!
La Profunda Tradición de Nombrar Cabras en La Palma
En la isla de La Palma, ganaderos y pastores no solo conocen a cada una de las cabras de sus rebaños por sus colores, cuernos u otros detalles, sino que también les asignan curiosos nombres. Esta práctica, documentada por Yuri Millares en PELLAGOFIO nº73 (2ª época, marzo 2019), revela una conexión profunda y una tradición que perdura a través de las generaciones.

Razones y Métodos de los Pastores Palmeros
No importa el tamaño de la manada, sean seis o sesenta cabras, los pastores palmeros les ponen nombre por muy variadas razones. Esta costumbre se transmite de generación en generación, siendo los hijos de los pastores de hace décadas el relevo en este oficio sacrificado donde usos y tradiciones ancestrales siguen vivos.
Jorge Rodríguez: Una Vida Entre Cabras y Tradiciones
En octubre de 1998, Yuri Millares conoció a Jorge Luis Rodríguez, quien ordeñaba a sus cabras en el barranco de Gallegos, en el municipio de Barlovento. Jorge mantenía a sus cabras "sueltas al campo, a ordeñar y después al campo otra vez", cambiando de pastos según la temporada y las lluvias. A las cabras, decía, no les gusta mojarse: “La cabra es de sol, de calor, desde que le cae agua en las orejas la ves enseguida buscando dónde meterse”.

Jorge, quien de niño ya ayudaba a su padre, recordaba cómo antiguamente “los sueros se llevaban en cueros de cabra, odres, que los llevaban casi siempre las mujeres por un camino malísimo, que no sé cómo caminaban con aquello en la cabeza y sin agarrarse”, mientras los hombres transportaban los quesos al hombro por la falta de carreteras.
Sobre el nombramiento de sus animales, Jorge L. Rodríguez afirmó: “Sí, todas tienen su nombre”, y los elegía “por muchas cosas, por la forma…”. Añadió: “Tengo una niña de diez años que sabe los nombres de todas las cabras, hay una que ella viene y se acuesta en una bolsa y la cabra se acuesta al lado de ella. Le puso ‘Chilindrina’”.
Brenda Rodríguez: El Relevo Generacional
Veinte años después, en mayo de 2018, Brenda Rodríguez, hija de Jorge y presidenta de la Asociación de Criadores de Cabras de Raza Palmera, continuaba con la tradición. Orgullosa de su trabajo, Brenda explicaba: “Desde pequeña siempre estaba con mi padre, que es ganadero. Mi abuelo también fue ganadero, mi bisabuelo no sé, pero creo que también. Soy el relevo generacional”. Su manada ahora es mucho más grande (unas 300 cabezas) y cuenta con tres perros de raza garafiana: Chula, Guaracha y Loba.

Aunque con la ordeñadora moderna no se nombran tantas cabras como antes, cuando se ordeñaba a mano, muchas aún conservan su nombre. Brenda enfatiza la facilidad con la que las reconoce: “No es difícil [reconocerlas], es como el que trabaja con mucha gente y conoce a todos. Yo estoy con las cabras todo el día, como para no conocerlas”.
Los nombres los asigna “según las capas” (colores del pelaje): “A las negras las solemos llamar ‘Fulita’ o ‘Cuervina’. Luego, ‘Presumida’ a una que es bonita; la ‘Vistosa’ una que la miras y dices ¡ños!; la ‘Celadora’ y la ‘Mantigua’ son dos nombres que siempre hay en todas las manadas; y tenía una de chiquitita que la llamaba Chilindrina, que era morisca*, y después siempre he tenido una Chilindrina que es morisca”.
Tito el Rubio: Sabiduría de un Pastor Trashumante
Tomás Vicente Carmona Calero, conocido como Tito el Rubio, fue uno de los últimos pastores trashumantes de La Palma. Entrevistado en 1998, recordaba su vocación: “Mi padre era zapatero, pero tenía tíos y cosa de atrás [que sí eran pastores]. Y yo creo que esto se hereda, como cualquier otra cosa. De chico, los otros se iban a jugar a la pelota y el vicio mío era salir a pastorear y cuidar las dos o tres cabras que había en casa para la leche”. Sus cabras, a diferencia de su mulo, sí tenían nombre.

Tito explicó la utilidad de los nombres para la identificación en grandes rebaños: “A esta misma cabra -señala una mientras hablamos- la llamamos la Pinalera. Estamos aquí, los hijos míos, la mujer, y digo «mira, ¿has visto la Pinalera?, ¿ustedes la han ordeñado?». Por el nombre, la encuentras enseguida. Pero si vas a decir «oye, una cabra que es negra, que es así, que es asá, ¿tú la has ordeñado o está sin ordeñar?», es un rollo donde hay ciento y pico”.
Sobre cómo recordaba tantos nombres, Tomás V. Carmona (Tito el Rubio) decía: “¿Y cómo te acuerdas de todos los nombres de ellas?, me dicen a veces, pues porque la mayoría de ellos se los ponen ellas mismas”. Daba ejemplos como la Galopera, una cabra cardosa* que siempre se echaba en un mismo sitio, o la Liviana, que siempre se echaba junto a ella. Explicaba que los nombres nacían “por el color, por cómo son y otras veces se los buscan ellas por su naturaleza”. Así, una cabra difícil de ordeñar se convirtió en la Fiera, y otra muy afectuosa en la Cariñosa.
Otros Pastores y Nombres Característicos
Crear una guía o diccionario de nombres de cabras palmeras sería una labor sin fin, ya que a los nombres tradicionales se suman los que cada cabrero elige por infinitas razones. Jenaro Hernández, de Lomo Machín (Garafía, 1997), nombraba a sus cabras “a veces hasta por las condiciones de genio”. Su mejor cabra se llamaba Altamira, “será por la elegancia física que tiene”.
Jenaro Hernández también compartió un nombre con una característica distintiva: «‘Tirana’, es una cabra muy metiona de ser traicionera. En todas las manadas, la cabra que se llamara ‘Tirana’ se observaba y era de cuerno por debajo’».
Otros nombres y sus explicaciones de diversos pastores:
- Besota: “porque tiene el beso blanco”.
- Carbona: “que se entiende el nombre”.
- Ramalluda: “por la lana; una cabra que fuera lisita no se llamaría así”.
- Relamida: “por el color”.
- Tirana: “es una cabra muy metiona de ser traicionera. En todas las manadas, la cabra que se llamara Tirana se observaba y era de cuerno por debajo”.
- Tunanta: “por el poder físico”.
- Visera: “que tiene lo blanco de arriba para abajo en la cabeza”.
- Verduga: “desde chiquita era una cabra que tenía un cuerno algo metido para la cabeza, que se lo arrancó de chica. Desde que tenía fuerza en los cuernos fuerza para pelear ya estaba pegada”.
Álvaro Rodríguez (La Piedra, Garafía, 1999) usaba nombres como Guajira o Salvaje, y también por colores como Negra o Blanca. Otros nombres basados en características:
- Golondrina: “porque tenía la barriga blanca y la golondrina tiene el pecho blanco”.
- Calzada: “tiene la pata blanca”.
- Morucha: “negra”.
Santiago Pérez Gutiérrez (Breña Alta, 1998) compartió nombres personales: “Hay una que es Toñeca. Toñeco aquí no se dice; bueno, yo no se lo he escuchado a nadie. Estuve muchos años en Venezuela (aunque nací aquí) y allí se le dice a una persona cariñosa. Y nombres así un montón, que no son nombres de cabra”. Mencionó:
- Manolita: en honor a su madre Manola, quien crió a la madre de esa cabra.
- Milagrosa: “porque es un milagro que esté viva”, para una cabrita que sobrevivió siendo muy pequeña.
Más recientemente, en 2018, Carlos Álvarez y Ana Laura González en Jedey (Los Llanos de Aridane) comentaron que “la vida moderna de la ganadería es estabulación y pienso, y ya ni nombres se les ponen a las cabras como solían poner los pastores. El manejo es distinto, el ordeño…”. Sin embargo, Carlos, que aún pastorea, cita algunos nombres de su manada. Ana Laura González añadió: «‘Bailarina’ cuando entra al ordeño siempre da la vuelta antes de trabarse [en la ordeñadora], es una manía que cogió».
Otros nombres de su manada:
- Genuda: “una con temperamento, aquí se usaba mucho”.
- Vistosa: “la que es llamativa”.
- Cucaracha: “porque es chiquitita, tamalluda”.
- Bailarina: “Cuando entra al ordeño siempre da la vuelta antes de trabarse [en la ordeñadora], era una manía que cogió”.

Vocabulario Palmero Relacionado con Cabras
Para comprender mejor la riqueza de los nombres y descripciones en La Palma, es útil conocer algunos términos locales:
- Cardosa: En La Palma, se refiere a una cabra “de pelo blanco y negro entremezclado, y patas negras”.
- Morisca: Describe una cabra que tiene “el pelo blanco y gris obscuro”.