Reconocimiento y Apoyo a Personas Cuidadoras Informales de Adultos Mayores

En el ámbito del cuidado, la labor de las personas cuidadoras, especialmente aquellas que asisten a adultos mayores de forma no remunerada, es fundamental para el bienestar de la sociedad. Este artículo detalla el proceso de reconocimiento oficial para estas personas, sus requisitos, los beneficios asociados y la importante red de apoyo que conforman diversas organizaciones sin fines de lucro.

¿Qué es una Persona Cuidadora Informal?

Las personas cuidadoras son individuos mayores de 18 años que dedican su tiempo a labores de cuidado no remunerado. Esto implica que entregan asistencia permanente sin recibir una retribución económica a personas con diversas necesidades, tales como:

  • Personas con discapacidad.
  • Personas con dependencia funcional moderada o severa.
  • Personas con necesidades educativas especiales permanentes que forman parte del Programa de Integración Escolar (PIE), o que están matriculadas en un establecimiento de educación especial.

Dentro de esta definición, se pueden distinguir dos roles principales:

  • Persona cuidadora principal: Quienes destinan el mayor número de horas al día a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente a las personas que lo requieren.
  • Persona cuidadora secundaria: Quienes destinan menos horas al día, en relación con la cuidadora principal, a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente a personas que requieren cuidados.

La Credencial de Persona Cuidadora: Reconocimiento y Requisitos

Proceso de Registro y Obtención

Para ser reconocida como persona cuidadora y obtener la credencial correspondiente, es necesario ingresar al Registro Social de Hogares (RSH) a través de la Ventanilla Única Social (VUS) y completar el módulo de Cuidados. Esta información es autorreportada y se validará con los registros administrativos disponibles para comprobar que se es una persona cuidadora, sin necesidad de recurrir a una notaría para acreditar esta calidad.

Una vez disponible, la credencial de persona cuidadora puede descargarse en su versión digital o solicitarse en formato físico, accediendo nuevamente al Registro Social de Hogares en www.ventanillaunicasocial.gob.cl. Si estás registrada como persona cuidadora principal y secundaria de personas distintas, en la plataforma se encontrará solo una credencial que reconocerá como cuidadora principal.

Esquema del proceso de registro para la credencial de cuidador

Requisitos para la Persona Cuidadora

Para registrarse como persona cuidadora, se deben cumplir ciertos requisitos:

  • El primer requisito es que tanto la persona cuidadora como la persona que requiere cuidados tengan Registro Social de Hogares (RSH).
  • Si la persona cuidadora tiene ingresos asociados a pensión o por actividades distintas a la labor de cuidados, puede acceder a la credencial. En cambio, si recibe ingresos por las labores de cuidados, no puede acceder a la credencial, ya que su objetivo es identificar y visibilizar a las personas cuidadoras que no reciben un pago por ello.
  • No es necesario tener vínculo familiar ni de consanguinidad con la persona que requiere cuidados.
  • Se debe realizar una solicitud por cada persona que se cuida. Actualmente, es posible ingresar hasta tres personas por cada persona cuidadora.

Requisitos para la Persona que Requiere Cuidados

Es necesario que la persona que requiere cuidados se encuentre en alguno de los siguientes registros administrativos:

  • Registro Nacional de Discapacidad.
  • Programa de Integración Escolar (PIE) permanente.
  • Matrícula en establecimiento educacional especial.
  • Dependencia moderada, severa o profunda en el módulo de salud del Registro Social de Hogares.

Si la persona que requiere cuidados no está en los registros administrativos que reconocen discapacidad, dependencia moderada o severa o necesidades educativas especiales, se debe actualizar el módulo de salud del Registro Social de Hogares en el sitio web www.ventanillaunicasocial.gob.cl. Allí se puede consultar una guía paso a paso para realizar este proceso. Si no existe registro, no se podrá validar la situación de dependencia o discapacidad, impidiendo el acceso a la credencial. La evaluación para determinar las necesidades educativas especiales es realizada por los centros educativos y la información es entregada por el Ministerio de Educación al Ministerio de Desarrollo Social y Familia.

Beneficios de la Credencial

La credencial de persona cuidadora entrega acceso preferente a sucursales y oficinas de diversas instituciones públicas, facilitando así la gestión de trámites y servicios. Entre estas instituciones se encuentran:

FONASA, BancoEstado, SERVIU, SENAMA, ChileAtiende - IPS, Registro Civil e Identificación, SENADIS, DICREP, Correos de Chile, Oficinas del Registro Social de Hogares en Municipalidades, SENCE, SERNAC, Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, Tesorería General de la República, y FOSIS.

Aspectos Administrativos Adicionales

La información que se ingresa al Registro Social de Hogares a través del trámite de complemento por cuidados apoya el diseño e implementación del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados “Chile Cuida”. Es importante destacar que no se considera el tramo del Registro Social de Hogares para ser reconocida como persona cuidadora y obtener la credencial, y la actualización de esta información en el Registro tampoco afecta la calificación socioeconómica o tramo.

Una vez ingresada la solicitud con la documentación correspondiente, se derivará al municipio de la comuna donde reside la persona que requiere cuidados para su tramitación. Además, se podrá solicitar la Cartola Hogar a través de un ejecutor (Municipio u oficinas ChileAtiende), presentando un poder legalizado ante notario. Este documento debe explicitar la voluntad de la persona mandante para que otro en su nombre y representación pueda realizar la solicitud, y tiene una vigencia máxima de 6 meses desde su fecha de emisión.

El Rol y las Tareas de la Persona Cuidadora

El servicio de cuidadora consiste en acompañar y cuidar al adulto mayor durante el horario acordado. Las funciones que puede desempeñar una persona cuidadora incluyen:

  • Compañía, aseo y confort.
  • Ayuda en alimentación, baño y movilización.
  • Recordatorio de medicación oral.
  • Paseos y estimulación cognitiva.
  • Asistencia a citas médicas o acompañamiento en salidas.

Es importante que la cuidadora mantenga en orden y limpio el dormitorio del adulto mayor, así como su ropa y objetos personales. Sin embargo, no está dentro de sus funciones realizar labores domésticas generales o cumplir tareas para otros miembros de la familia. Su principal responsabilidad es velar por la seguridad física del adulto mayor, por lo que no debe distraerse con actividades que la alejen de este objetivo.

El cuidado es una labor de personas para personas, y una buena conexión entre la cuidadora y el adulto mayor favorece el bienestar. En caso de que no exista esa conexión, se puede solicitar un cambio de cuidadora. Para cuidados avanzados o situaciones especiales, se recomienda la asignación de personal técnico en enfermería (TENS) o enfermeras, y el servicio idealmente es supervisado por profesionales de la salud.

La Realidad de las Personas Cuidadoras: Desafíos y Visibilización

La labor de las personas cuidadoras, en su mayoría mujeres, a menudo conlleva un significativo desgaste físico, mental y emocional. En una región, hay 4.455 personas cuidadoras acreditadas en el Registro Social de Hogares hasta marzo, de un potencial estimado de 25 mil. Las cifras demuestran una escasa participación de los varones en este ámbito, indicador que prácticamente se repite a nivel nacional.

Muchas mujeres trabajan y además cumplen la labor de cuidadoras, sin tener descanso ni días feriados. Este compromiso profundo es descrito como un “acto de amor”, donde la persona cuidadora posterga muchas veces sus propias necesidades, metas o aspiraciones personales en favor de quienes más lo necesitan. Como lo expresa una dirigenta, lo más complejo es “lograr un bienestar propio, ya que uno se da por entero por la persona que cuida. Uno va quedando invisibilizado, no puede compartir en sociedad. La opción de ser cuidador tiene un antes y después, pero cuando se hace cargo de una persona dependiente, a uno le cambia la vida completamente.”

Otro testimonio resalta la dificultad de tener tiempo para la vida social y la importancia del autocuidado: “Lo más difícil de ser cuidadora es tener tiempo para hacer vida social, por bienestar propio, he aprendido a soltar un poco mi rol de ser sola la que cuida de mi hijo con discapacidad. Tengo que dar tiempo a mi otro hijo, pareja y también cuidarme, porque ahora entiendo que para cuidar a alguien, primero tenemos que cuidarnos nosotros mismos.” En contraste, respecto a las personas que requieren cuidados, los varones agrupan un 56%, mientras que las mujeres llegan a un 44% en la región.

Infografía sobre los desafíos emocionales de los cuidadores informales

Organizaciones de Apoyo a Personas Cuidadoras (Sin Fines de Lucro)

Ante los desafíos que enfrentan las personas cuidadoras, diversas organizaciones sin fines de lucro han surgido con la misión de apoyar, visibilizar y mejorar la calidad de vida de quienes asumen esta fundamental tarea:

  • GAFA (Grupo de Apoyo a Familiares de Alzheimer): Nacida en Viña del Mar el 1° de enero de 2016, esta organización sin fines de lucro y autogestionada brinda apoyo a cuidadores/as informales que asisten a pacientes con Alzheimer, visibilizando necesidades a menudo ignoradas.
  • Organización Feminista: Creada en 2019 como colectivo y desde 2022 como fundación, está conformada por personas cuidadoras no remuneradas, comunitarias y profesionales, con un enfoque feminista.
  • Fundación: Con inicios en 2014 en La Reina y Providencia por una mujer cuidadora familiar y un equipo de profesionales, hoy tiene alcance nacional. Su misión es contribuir a la visibilización de la diversidad de personas mayores, considerando la dependencia y discapacidad, su familia y personas cuidadoras desde una perspectiva de derechos, accionando políticas públicas.
  • Asociación Yo Cuido: Nace en Villa Alemana en 2017, fundada por Mariela Serey, con la misión de visibilizar, reconocer y reparar el trabajo de cuidados, incidiendo en Políticas Públicas para la consagración de derechos.
  • Agrupación de Calbuco: Instaurada el 7 de diciembre de 2021 en la comuna de Calbuco, Región de Los Lagos, esta agrupación apoya a cuidadores/as de personas con discapacidad y dependencia severa y sus familias, buscando visibilizar y potenciar sus derechos, especialmente ante situaciones de abandono y olvido.
  • Agrupación de Puerto Natales: Fundada por 17 personas cuidadoras el 6 de septiembre de 2011 en Puerto Natales, Región de Magallanes. Su misión es mejorar la calidad de vida de la persona con dependencia severa, moderada o leve, su cuidador/a y su familia, a través de proyectos, capacitaciones y trabajando en "red comunal". Han entregado insumos y artefactos médicos como camas clínicas, saturómetros, tensiómetros, máquinas de aspiración y nebulizadores.
  • Comunidad de Organizaciones Solidarias: Nace el 1° de agosto de 2007 con la misión de construir una Comunidad de organizaciones de la sociedad civil fortalecida y articulada para incidir en la transformación de una sociedad justa y sostenible. Aglutina a 240 organizaciones que prestan servicios a personas en situación de pobreza y/o exclusión, con cobertura en las regiones Metropolitana, Antofagasta, Valparaíso y Araucanía, y llegando a cerca de un millón de usuarios.

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