Funciones y Responsabilidades de la Cuidadora de Personas Postradas

La labor de una cuidadora de personas postradas es una de las más amplias, importantes y demandantes en el ámbito del cuidado domiciliario. Esta función se desglosa en una multitud de acciones diarias que buscan garantizar el bienestar, la dignidad y la calidad de vida de las personas dependientes. Si bien cada cuidador realiza tareas específicas según el estado y las patologías de la persona a su cargo, existen responsabilidades comunes y fundamentales que definen este rol esencial.

Esquema de las principales funciones de una cuidadora de personas postradas

El Papel Esencial de la Cuidadora en el Domicilio

El papel de las cuidadoras es esencial para mejorar las condiciones y los años de vida durante la vejez, especialmente para aquellas personas que desean mantener la tranquilidad y la comodidad de su hogar. Al brindar cuidados, pueden surgir muchas situaciones nuevas, y los cuidadores son responsables de la mayoría de los cuidados de alivio y personales. La mayoría de las personas no tienen experiencia previa con los aspectos físicos del cuidado, por lo que es crucial informarse y capacitarse.

Definiendo el Concepto de Cuidadora de Ancianos

Una cuidadora de ancianos se encarga de atender las necesidades específicas de las personas mayores y/o dependientes, desempeñando funciones que requieren habilidades y experiencia para garantizar una asistencia adecuada. Es importante aclarar y definir los términos del contrato desde el comienzo, así como detallar la lista de tareas a realizar en el domicilio para evitar posibles problemas en la relación laboral y personal. Una cuidadora es una persona encargada del cuidado de un miembro de la familia que, ya sea por su edad o condición, sufre una situación de dependencia, y está contratada para ayudar a estas personas a realizar sus actividades de la vida diaria y a mejorar su calidad de vida. Más allá de las funciones relacionadas con la persona a la que asisten, las cuidadoras son responsables de generarles un ambiente agradable y seguro en su hogar.

Diferencia entre Empleada de Hogar y Cuidadora

Es muy común que exista confusión entre los términos empleada de hogar y cuidadora de personas mayores, ya que ambas trabajan en el entorno doméstico. Sin embargo, sus funciones y responsabilidades son muy diferentes:

  • Una empleada de hogar es la persona encargada de realizar diversas tareas domésticas, como la limpieza y el mantenimiento, la cocina, la jardinería o la atención de mascotas.
  • Por otro lado, la cuidadora de personas mayores está especializada en la asistencia a personas de tercera edad. Sus funciones incluyen la higiene, la movilidad, la alimentación y el acompañamiento, garantizando el bienestar diario del adulto mayor.

Mientras que la empleada de hogar mantiene el orden en la vivienda, la cuidadora se enfoca en la atención de la persona mayor. Puede realizar algunas tareas domésticas, pero solo si están directamente relacionadas con el bienestar del paciente.

Funciones y Responsabilidades Clave

Las funciones de una cuidadora se dividen en necesidades de cuidados físicos, prácticos y emocionales/espirituales, adaptándose a los cambios en las necesidades del ser querido.

1. Cuidados Físicos y de Salud

La higiene personal es uno de los aspectos más importantes. Promueve la autoestima y es parte de la preservación de su dignidad como persona. Ayudar a la persona a vestirse y desvestirse, y cuidar su imagen, son aspectos clave para que se sientan bien consigo mismas. En el caso de personas encamadas, es importantísimo ayudarles a mantener una muy buena higiene, realizar cambios posturales, cambiar el pañal y evitar humedades, mientras se hidratan bien todas las zonas enrojecidas.

Muchas personas son enviadas a casa con necesidades médicas que antes se atendían en un hospital. Es importante que la cuidadora exprese sus inquietudes sobre tareas que siente que no puede realizar, como el movimiento de personas con dolor de espalda, para su seguridad y bienestar. La atención médicamente enfocada siempre se realiza con y bajo la supervisión tanto del equipo de cuidado médico como de una agencia de atención domiciliaria calificada. A los cuidadores se les puede enseñar cómo brindar atención, cómo solucionar problemas y cuándo llamar para pedir ayuda. Los servicios de atención de enfermería especializada, fisioterapia, infusión y cuidado de heridas a menudo están cubiertos por el seguro.

Higiene completa - Paciente Dependiente

2. Alimentación y Nutrición

Conforme avanza la edad, los sentidos pueden deteriorarse, afectando la percepción de sabores e intensidades. Ciertas enfermedades o patologías obligan a reducir los tipos de alimentos a consumir, y la situación bucodental puede impedir a la persona comer alimentos con todas las propiedades y formas a las que estaba acostumbrada. Por ello, es importante que las comidas sean variadas, con nutrientes compensados, y adaptadas a la situación de cada persona, promoviendo que, dentro de sus patologías, la persona pueda disfrutar del momento de la comida lo máximo posible. Siempre se deben evitar grasas, bollería, fritos y comidas precocinadas o preparadas, y se debe reducir la ingesta en la cena o última comida del día. Si la comida es triturada, es importante hacer mezclas completas a nivel nutricional, como mezclar verdura con carne.

3. Cuidados Prácticos y Gestión del Hogar

Las necesidades de cuidados prácticos ayudan a gestionar la vida diaria del paciente y pueden incluir:

  • Pagar facturas y administrar finanzas.
  • Ayuda para solicitar FMLA o discapacidad.
  • Compras y preparación de alimentos.
  • Limpieza de la casa (solo si están directamente relacionadas con el bienestar del paciente).
  • Transporte a citas, iglesia y otras actividades sociales.
  • Gestión de coberturas de seguros y preguntas.
  • Ayuda con la toma de decisiones médicas.

Puede ser conveniente que la cuidadora mantenga una carpeta separada para administrar documentos financieros, como solicitudes de discapacidad, documentación de seguros y facturas médicas. Es importante conocer dónde se guardan documentos importantes, incluidos testamento, testamento vital, pólizas de seguro de vida, escrituras de propiedad y títulos de propiedad de automóviles.

4. Apoyo Emocional y Compañía

La compañía es clave para evitar sentimientos de soledad. Que la persona colabore en las tareas, en la medida de lo posible, evita la generación de sentimientos de incapacidad y promueve su autoestima. La comunicación es fundamental para el apoyo mutuo. Es importante que la cuidadora comparta sus propios sentimientos y emociones, sin dejar de ser cariñosa y solidaria. No se deben ignorar las recompensas de brindar este apoyo emocional, ya que la cuidadora está con ellos en este viaje, está comprometida, mejora su calidad de vida y es esencial para su bienestar físico y emocional.

Límites y Obligaciones en el Cuidado Domiciliario

En el desarrollo de la actividad de cuidado domiciliario, es frecuente que surjan conflictos al no estar bien delimitadas las funciones propias de la profesión. Las cuidadoras son profesionales con vocación, compromiso y profesionalidad. Sin embargo, entre sus obligaciones no se contempla:

  • La domesticidad o el empleo en el hogar no relacionado con el cuidado.
  • La gestión de los asuntos personales del paciente o de sus familiares (trámites administrativos, gestiones bancarias).
  • Atender a otros miembros de la familia como si también estuvieran a su cargo.
  • Tomar decisiones importantes en nombre de la persona a su cargo.

Ante la ausencia de un marco legal que establezca de manera más clara los límites del trabajo del cuidador, habrá que apelar a un código moral basado en la honradez, la confianza mutua y la humanidad. La finalidad de esta relación es garantizar el bienestar de un familiar dependiente sin que ello implique la degradación laboral del cuidador.

Prevención del Síndrome del Cuidador Quemado

El síndrome del cuidador quemado es un estado de agotamiento físico, emocional y mental que afecta a muchas personas que se dedican al cuidado. Esta sobrecarga puede generar estrés, ansiedad y, en algunos casos, depresión, afectando tanto la calidad del cuidado como el bienestar del propio cuidador. Para prevenir este síndrome, es fundamental que las cuidadoras adopten estrategias que les permitan equilibrar su vida personal y laboral:

  • Establecer límites y delegar: Definir claramente las funciones y delegar algunas tareas en otros familiares o servicios de apoyo profesional.
  • Priorizar el autocuidado: Descansar lo suficiente, mantener una alimentación equilibrada y hacer ejercicio regularmente.
  • Buscar apoyo emocional: Hablar con familiares, amigos o profesionales, y unirse a grupos de apoyo.
  • Organizar el tiempo y respetar espacios personales: Establecer una rutina ayuda a evitar la sensación de caos y sobrecarga.
Ilustración de una cuidadora practicando el autocuidado

El Contexto de las Cuidadoras Informales en Chile

En Chile, la realidad de los cuidadores es preocupante, ya que cuidar implica un gran esfuerzo. Esta labor conlleva un alto nivel de carga física, emocional y socioeconómica, que compromete su salud, bienestar y también su relación interpersonal con la persona enferma. La mayoría de los cuidados brindados a personas dependientes son realizados por “cuidadores informales” quienes no reciben remuneración económica por su labor ni cuentan con capacitación.

De acuerdo con la encuesta Casen (2015), los cuidadores informales en su gran mayoría son mujeres adultas, de edad promedio entre los 50 y 59 años, hijas o parejas que cohabitan con la persona dependiente. Para desempeñar mejor su labor, se aconseja informarse y buscar capacitación acerca de la enfermedad, tratamiento y cuidados básicos que su familiar necesita. Es necesario activar una red de apoyo familiar y social para apoyar la concreción de trámites que favorezcan su bienestar.

En el contexto de una sociedad cada vez más envejecida, los cuidados de las personas mayores con dependencia son aún poco valorados y visibilizados, lo que se traduce en desafíos para el Estado, las políticas públicas, las familias, las instituciones privadas y la sociedad en general.

Reconocimiento y Credencial de Persona Cuidadora en Chile

Para ser reconocida como persona cuidadora y obtener la credencial en Chile, se debe ingresar al Registro Social de Hogares a través de la Ventanilla Única Social (VUS) y completar el módulo de Cuidados. Esta información apoyará el diseño e implementación del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados “Chile Cuida”. Una vez disponible la credencial, se puede descargar en versión digital o solicitar la física. Son consideradas personas cuidadoras aquellas mayores de 18 años que dedican su tiempo a labores de cuidado no remunerado, es decir, que entregan asistencia permanente sin remuneración a personas con discapacidad, dependencia funcional moderada o severa, o personas con necesidades educativas especiales permanentes.

  • Persona cuidadora principal: Quienes destinan el mayor número de horas al día a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente.
  • Persona cuidadora secundaria: Quienes destinan menos horas al día, en relación con la cuidadora principal.

La información ingresada es autorreportada y se validará con los registros administrativos disponibles. No es necesario ir a una notaría para acreditar la calidad de persona cuidadora. El primer requisito es que la persona cuidadora y quien requiera cuidados tengan Registro Social de Hogares (RSH), y que exista una dependencia moderada, severa o profunda en el módulo de salud del RSH. Si la persona cuidadora tiene ingresos asociados a pensión o por actividades distintas a la labor de cuidados, puede acceder a la credencial, pero no si recibe ingresos por las labores de cuidados.

Se debe realizar una solicitud por cada persona que se cuida, con un límite de tres personas por cuidadora. No es necesario tener vínculo familiar ni de consanguinidad. Es necesario que la persona que requiere cuidados se encuentre en algunos de estos registros administrativos: Registro Nacional de Discapacidad, Programa de Integración Escolar (PIE) permanente, matrícula en establecimiento educacional especial, o dependencia moderada o severa en el módulo de salud del RSH. La credencial entrega acceso preferente a sucursales y oficinas de diversas instituciones públicas como FONASA, BancoEstado, SERVIU, SENAMA, ChileAtiende, Registro Civil, SENADIS, DICREP, Correos de Chile, entre otros. El tramo del Registro Social de Hogares no afecta la obtención de la credencial ni su calificación socioeconómica.

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