La asistencia a personas que requieren cuidados especiales puede ser formalizada a través de diversas modalidades contractuales y de servicio, cada una con sus particularidades legales y operativas. La elección del camino adecuado dependerá de la naturaleza de las tareas a realizar, la relación de dependencia y subordinación, y la especialización del prestador de servicios.
Vías Contractuales para la Contratación de Cuidadores
Existen principalmente tres vías contractuales para regular la labor de cuidado de personas:
1. Contrato de Trabajador o Trabajadora de Casa Particular
El artículo 146 Bis del Código del Trabajo establece que el contrato de los trabajadores de casa particular debe consignar expresamente la obligación de asistencia a personas que requieran atención o cuidados especiales. Según el artículo 146 del mismo código, son trabajadores de casa particular aquellas personas naturales que se dediquen de forma continua, a jornada completa o parcial, al servicio de una o más personas naturales o de una familia, en trabajos de aseo y asistencia propios o inherentes al hogar. Al optar por esta vía, es fundamental celebrar este contrato, respetando todas sus particularidades, derechos y obligaciones.
2. Contrato Laboral General
Si la función principal requerida es la asistencia o cuidado de una persona, sin que deba ejecutar otros trabajos de aseo y asistencia inherentes al hogar, se debe celebrar un contrato de trabajo general. Este puede ser a jornada completa de 45 horas semanales o parcial de hasta 30 horas semanales.
3. Contrato de Prestación de Servicios
Esta modalidad aplica únicamente cuando los servicios son prestados por personas con conocimientos específicos en el cuidado de personas en situación de discapacidad o con problemas de salud, y siempre que dichos servicios se presten sin relación de dependencia o subordinación, sin obligación de cumplimiento de un horario preestablecido, o de forma esporádica. En estos casos, la relación no es de carácter laboral, sino civil, y corresponde a un contrato de prestación de servicios.
A modo de resumen, la regla general para la contratación de personas que asistan a un enfermo es mediante un contrato de trabajo, ya sea como trabajador de casa particular (puertas adentro o puertas afuera) o bajo el régimen general de jornada completa o parcial.

Definición y Tipos de Cuidadores
El término "cuidador" abarca una amplia gama de personas, desde familiares y amigos sin capacitación formal hasta profesionales médicos. Si bien el apoyo en el hogar a menudo lo brindan familiares y amigos, también se puede acceder a ayuda a través de asistentes de cuidado personal, ayudantes de enfermería y ayudantes de atención médica en el hogar. Los enfermeros prácticos con licencia y los enfermeros registrados también pueden ofrecer servicios de cuidados en el hogar, aunque suelen ejercer en roles de supervisión.
Cuidadores Informales
Son aquellos familiares, amigos o vecinos que brindan cuidados basados en una relación personal o cercana con la persona atendida. Aunque no realizan tareas médicas, son esenciales para apoyar en las Actividades de la Vida Diaria (AVD), como la higiene personal, la preparación de comidas y la movilidad. Además, a menudo brindan compañía, especialmente a personas que pueden estar aisladas o vivir solas.
Esta categoría también incluye a los cuidadores voluntarios, quienes prestan servicios gratuitos, generalmente en apoyo de una organización, y que suelen haber recibido capacitación básica en seguridad.
Cuidadores Formales
Se refiere a la ayuda pagada por el paciente o su círculo íntimo, y generalmente implica algún nivel de capacitación formal y credenciales para quien brinda la atención.
Asistentes de Cuidado Personal (PCA)
También conocidos como "ayudantes de cuidado personal", "ayudantes de cuidados en el hogar" o "acompañantes profesionales". Además de asistir con las AVD, ayudan con el cuidado del hogar, tareas domésticas, preparación de comidas y administración de medicamentos. Los requisitos varían según el estado, pudiendo incluir ser mayor de 16 años, graduado de secundaria y poseer licencia de conducir válida. En algunos estados, se requiere registro a través del Departamento de Salud.
Auxiliares de Enfermería Certificados (CNA)
Los programas de certificación de CNA son supervisados por el Departamento de Salud de un estado. El examen de certificación incluye componentes de habilidades escritas y clínicas. Pueden trabajar en residencias individuales, hogares de ancianos y otras instalaciones, o ser empleados por agencias de cuidado. Los requisitos mínimos suelen incluir diploma de secundaria, programa de capacitación específico y certificación estatal.
Ayudantes de Atención Médica en el Hogar (HHA)
Cumplen una función para personas con necesidades médicas constantes que prefieren permanecer en su hogar. Están capacitados para brindar atención personal y asistencia médica, como monitorear signos vitales, ayudar con medicación y cambios de vendajes simples, y asistir con ejercicios de fisioterapia. Los requisitos varían según el estado y pueden incluir la aprobación de un examen HHA tras la certificación de CNA.
Enfermeros Prácticos con Licencia (LPN)
También conocidos como "enfermeros vocacionales con licencia", tienen más capacitación que los HHA y se centran en la asistencia médica. Están facultados para tomar signos vitales, administrar medicamentos, colocar catéteres, curar heridas y ejecutar instrucciones de atención médica. La licencia en la mayoría de los estados requiere haber aprobado el examen NCLEX-PN y una verificación de antecedentes.
Enfermeros Registrados (RN)
Son profesionales médicos altamente capacitados con un amplio espectro de responsabilidades, incluyendo la contribución a planes de cuidado, administración de medicamentos (incluidos intravenosos), realización de procedimientos, trabajo sin supervisión en ciertas circunstancias y provisión de asesoramiento y apoyo emocional. Requieren haber completado un programa de enfermería acreditado y aprobado el examen NCLEX-RN, además de tener licencia en el estado donde trabajarán.

Programas y Credenciales para Cuidadores
En Chile, se ha implementado un sistema para reconocer y visibilizar a las personas cuidadoras no remuneradas. Para ser reconocida como cuidadora y obtener una credencial, es necesario ingresar al Registro Social de Hogares (RSH) a través de la Ventanilla Única Social (VUS) y completar el módulo de Cuidados.
Los requisitos generales para obtener la credencial incluyen:
- Tener 18 años o más.
- Ser persona cuidadora principal o secundaria de personas con discapacidad, dependencia funcional moderada o severa, o necesidades educativas especiales permanentes.
- Que la persona cuidadora y quien requiere cuidados tengan Registro Social de Hogares (RSH).
- Que la persona que requiere cuidados tenga registro administrativo de discapacidad, dependencia moderada o severa en el módulo de salud del RSH, o matrícula en programas como PIE o establecimientos de educación especial.
Es importante destacar que la credencial está dirigida a personas cuidadoras que no reciben un pago por sus labores. Si una persona recibe ingresos por cuidados, no puede acceder a esta credencial, ya que su objetivo es identificar y visibilizar a los cuidadores no remunerados.
La información ingresada es autorreportada y se validará con registros administrativos. No es necesario acudir a notaría. La solicitud se realiza en línea a través de www.ventanillaunicasocial.gob.cl.
La credencial otorga acceso preferente a sucursales y oficinas de diversas instituciones públicas como FONASA, BancoEstado, SERVIU, SENAMA, ChileAtiende, Registro Civil, entre otras.
Tipos de Cuidadores según el Registro Social de Hogares:
- Persona cuidadora principal: Quienes destinan la mayor cantidad de horas diarias a la asistencia y cuidado.
- Persona cuidadora secundaria: Quienes destinan menos horas diarias en comparación con la cuidadora principal.
No es necesario tener vínculo familiar o de consanguinidad con la persona que requiere cuidados. Cada persona que se cuida requiere una solicitud individual, pudiendo una persona cuidadora solicitar hasta tres personas.
Si la persona a cuidar no cuenta con los registros administrativos necesarios, se debe actualizar el módulo de salud del RSH. La evaluación para necesidades educativas especiales es realizada por centros educativos y validada por el Ministerio de Educación.
Una vez disponible la credencial digital, se puede solicitar la versión física en el sitio web de la Ventanilla Única Social.
Los cuidadores informales que destinan tiempo a labores de cuidado no remunerado podrían ver un aumento significativo en el ingreso total de sus hogares si ese tiempo se considerara como trabajo remunerado. El costo de reemplazar ese tiempo de cuidado por un profesional es considerable.
En algunos casos, existe un programa de estipendio para cuidadores, el cual no es imponible ni constituye renta. La postulación la realiza el equipo médico del centro de atención primaria de salud del paciente. La continuidad del estipendio depende del cumplimiento de requisitos y la disponibilidad presupuestaria.
Ejemplos de Ofertas Laborales
El mercado laboral presenta diversas oportunidades para quienes se dedican al cuidado de personas:
- Búsqueda de Psicólogo(a) Clínico para programa de Cuidados Paliativos, enfocado en asistencia y seguimiento psicológico.
- Se requiere empleado/a del hogar para tareas domésticas y atención a personas mayores, con jornada de 6 a 8 horas diarias de lunes a viernes.
- Oferta para asesora de casa grande, con responsabilidades de aseo, planchado, cuidado de plantas y mascotas, con sueldo líquido más locomoción.
- Clínica de Hospitalización Domiciliaria busca personas con vocación de cuidado, respeto y compromiso para acompañar a personas con trastornos de salud mental.
- Se necesita asesora del hogar para cuidados de niña, limpieza general, lavado, planchado y cuidado de mascotas y jardín, con horario de lunes a viernes.
- Búsqueda de Asistente de Cuidado para integrarse a equipo de trabajo, con conocimiento en técnicas de movilización y traslado de pacientes.