Los bebés y niños pequeños se encuentran entre las personas más vulnerables del mundo, incluso en las mejores situaciones. Para progenitores y cuidadores, que representan la primera línea de defensa contra la adversidad, las emergencias y las crisis conllevan situaciones de estrés, peligro e incertidumbre que dificultan prestar los cuidados necesarios, proveer una alimentación nutritiva y crear los entornos seguros necesarios. Las crisis ponen a prueba y perturban los servicios sociales de los que dependen las familias. Como demostró la pandemia de COVID-19 en todas partes, aquellas familias que viven en la pobreza o pertenecen a grupos marginados son las más afectadas.
Desafíos en el Sistema de Cuidado Alternativo
Una investigación puso foco en la situación de los más de 20 mil niños, niñas y adolescentes que actualmente se encuentran en modalidades de cuidado alternativo, como residencias o programas de familia de acogida. Uno de los nudos críticos abordados fue la crisis de financiamiento que afecta especialmente a las residencias. Según se planteó en el seminario donde se presentó este estudio, existe una creciente brecha entre los estándares de intervención que hoy se exigen y los recursos disponibles para cumplirlos.

Hacia un Sistema Robusto y Coherente
Otro de los focos de la investigación fue la necesidad de avanzar hacia un sistema más robusto y coherente, con reglas claras, evaluación de impacto, coordinación efectiva entre sectores clave y una participación activa de la ciudadanía. Carolina Salinas, coautora del informe, enfatizó que “más que una institucionalidad, debemos buscar el desarrollo de un sistema robusto, que incluya una adecuada asignación de recursos y un compromiso intersectorial y social”.
Propuestas y la Importancia de Intervenciones Tempranas
Las propuestas presentadas en el seminario abarcan dimensiones como la formación especializada de los equipos, un rediseño del sistema de monitoreo y gestión de casos, una mejor coordinación con el sector salud, y ajustes legislativos que agilicen las respuestas del sistema judicial. La subsecretaria de la Niñez, Verónica Silva, quien también participó de la jornada, valoró el trabajo presentado, destacando su enfoque comprensivo y exhaustivo, capaz de abordar la complejidad del sistema de protección.
En sus palabras, advirtió que el cuidado alternativo representa el último eslabón de una cadena de apoyo a los niños, niñas y adolescentes, y que muchos menores podrían evitar llegar a este nivel si existiera un fortalecimiento efectivo de las intervenciones tempranas en salud, educación y políticas sociales. La subsecretaria también recalcó que las soluciones no pasan únicamente por cambios legislativos ni por el aumento de recursos, sino que requieren una mejora profunda en la coordinación real de los distintos actores del sistema. “La coordinación no ocurre en una comisión de coordinación, sino cuando entre todos trabajamos para el mismo niño y ahí afinamos las cosas”, afirmó.
Formas de Violencia y Exclusión
La violencia intrafamiliar ejercida por padres, cuidadores o adultos responsables del niño en el hogar puede adoptar múltiples formas. La violencia física es la que se ejerce mediante golpes, azotes o sacudones, causando un daño físico al niño. La violencia psicológica es aquella que se realiza a través de amenazas, gritos, intimidaciones y humillaciones, haciendo sentir al niño que es despreciado e incapaz. La violencia sexual implica forzar o seducir al niño a participar en actividades sexuales inapropiadas para su edad con el objetivo de satisfacer las necesidades de los adultos. Numerosos estados latinoamericanos están reformando su legislación para proteger mejor a niñas y niños contra la violencia.

Riesgos Digitales y Exclusión Juvenil
Las tecnologías de la información también pueden llevar asociado un grave riesgo de violencia, incluidos el abuso y la explotación sexual en línea, más conocido como grooming.
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 30 millones de jóvenes de Latinoamérica no estudian ni trabajan en forma remunerada, limitando su desarrollo y sus oportunidades de futuro. Esta estadística no es exclusiva de un solo país. Un amplio abanico de razones explicaría esta situación, entre ellas: educación deficiente y excluyente, falta de asesoramiento, desajuste entre las capacidades desarrolladas y los requisitos del mercado. Además, muchos de ellos deben asumir labores no remuneradas en el hogar. En la actualidad, la población joven de América Latina y el Caribe está sufriendo una crisis de exclusión social y desempleo, que se manifiesta en el incremento de 3 puntos porcentuales en el último año (18,3%) según la OIT. Para asegurar el desarrollo y la inclusión social de estos millones de jóvenes es imprescindible actuar hoy y ahora.
factores sociales para el desempleo juvenil
Programas para la Autonomía Juvenil
Aldeas Infantiles SOS trabaja en diversos programas que preparan a los jóvenes para la vida independiente, apostando al desarrollo de sus capacidades y al fortalecimiento de sus competencias para facilitar su autonomía, empoderamiento y realización personal. Las oportunidades y las juventudes tienen algo en común: no pueden esperar. Por tal motivo, el compromiso de todos debe manifestarse aquí y ahora. El trabajo decente para los jóvenes y los espacios de participación y capacitación son la clave para el cambio.
Marco Legal y Derechos Fundamentales
Los niños también disponen de todos los derechos humanos. No porque sean “los adultos del mañana” o “el futuro”, sino porque a día de hoy son seres humanos. Además, algunos niños son especialmente vulnerables y tienen derechos adicionales que ayudan a garantizar que pueden vivir sus vidas de forma plena, con igualdad, dignidad y respeto. Estos niños se encuentran entre las personas más vulnerables del mundo debido a la violación de los derechos humanos, que incluyen la violencia y el abuso sexual, la explotación infantil y la negación de sus derechos civiles y políticos.

Derechos Específicos para Niños Vulnerables
- No discriminación (artículo 2): Todos los derechos se aplican a todos los niños, sin excepción.
- Protección de un niño sin familia (artículo 20): El Estado está obligado a ofrecer protección especial a un niño apartado de su entorno familiar y asegurar que en dichas situaciones tenga cuidados familiares alternativos o que haya disponibles lugares institucionales.
- Niños refugiados (artículo 22): Se concederá protección especial a los niños refugiados o que soliciten estatus de refugiado.
Mecanismos de Denuncia
Si te enteras de alguna vulneración de Derechos, tienes que realizar una denuncia al órgano competente. Si los derechos transgredidos se relacionan con el área de Educación, debes concurrir a la Superintendencia de Educación, órgano encargado de contribuir al aseguramiento y calidad del ejercicio del derecho de educación parvularia y escolar. Si los derechos transgredidos se relacionan con el área de la Salud, debes concurrir a la Superintendencia de Salud, órgano encargado de proteger y promover los derechos en salud de las personas, en relación al sistema de salud al que está adscrito (FONASA, ISAPRE) y prestadores.
El Papel de las Organizaciones Internacionales
Para bebés y niños pequeños procedentes de entornos frágiles y con necesidades humanitarias, el acceso a los servicios de desarrollo en la primera infancia es una cuestión de vida o muerte. Apoyarlos a ellos y a sus cuidadores es esencial para acabar con las muertes evitables de recién nacidos y menores de cinco años, y para fomentar un desarrollo cerebral saludable. También es un elemento clave para ayudar a las comunidades y países a recuperarse de las crisis, romper los ciclos de pobreza y violencia, y establecer sociedades pacíficas y resistentes.
La Acción de UNICEF en Emergencias
El desarrollo en la primera infancia durante situaciones de emergencia no recibe la atención ni los recursos necesarios. Solo un pequeño porcentaje de los planes de respuesta humanitaria incorporan intervenciones relativas al desarrollo en la primera infancia. UNICEF trabaja con gobiernos, donantes y otros aliados para garantizar la visibilidad de niñas y niños más pequeños y sus cuidadores en contextos humanitarios, con el fin de que se reconozca la importancia fundamental de los servicios de desarrollo en la primera infancia, tanto en las situaciones de emergencia más graves, que ocupan los titulares de las noticias, como en crisis prolongadas que el mundo suele olvidar.

UNICEF promueve un aumento de la financiación a largo plazo para apoyar programas de desarrollo en la primera infancia en situaciones de emergencia y su integración en todas las fases de la acción humanitaria. ¿Su objetivo? Que los países apoyen a niñas y niños pequeños y a sus cuidadores mientras se preparan, responden y se recuperan en las situaciones de emergencia.
Integración del Desarrollo Infantil en Intervenciones Humanitarias
La supervivencia y desarrollo saludable de los niños más pequeños en contextos humanitarios y frágiles tiene muchas facetas: la principal es asegurarse de que reciben la alimentación y atención sanitaria adecuadas, tienen la oportunidad de jugar y aprender, y disfrutan del amor y la seguridad necesarios para amortiguar los efectos de las situaciones adversas. Colocar todas estas piezas en su sitio significa incluir el desarrollo en la primera infancia como parte integral de las intervenciones humanitarias en todos los sectores: nutrición y salud; agua, saneamiento e higiene; educación, protección de la infancia y política social. Significa reforzar la concienciación y el conocimiento del desarrollo en la primera infancia entre trabajadores de primera línea durante las emergencias, y capacitar a equipos que conozcan las necesidades de los niños pequeños y sus cuidadores, para ofrecer apoyo mediante intervenciones de eficacia demostrada. UNICEF ha elaborado, puesto a prueba y organizado una serie de intervenciones encaminadas a proporcionar servicios esenciales para el desarrollo infantil en entornos humanitarios y frágiles.
Fomentando una Cultura de Protección y Buen Trato
Fomentar una cultura de protección y cuidado de niños, niñas, adolescentes y personas en situación de vulnerabilidad es una responsabilidad compartida por parte de cada uno de nosotros, de la sociedad en su conjunto y, especialmente, por parte de las organizaciones, colectivos e instituciones. Sin embargo, la protección en sí misma no es suficiente para garantizar el respeto de la dignidad inherente a cada ser humano. Considerar a cada persona como ser humano significa dotarle de derechos y deberes, de responsabilidades y de capacidad de elección. Para poder vivir de forma plena, el individuo necesita alcanzar la mayor cota de desarrollo viable y de la mejor forma posible. No solo necesita que evitemos el maltrato, sino que también exige ser bien tratada, lo cual supone crear las condiciones necesarias para potenciar el desarrollo de todas sus capacidades y en todas sus dimensiones, incluyendo, entre otras, la física, simbólica y artística o la espiritual y no solo la intelectual.
La Responsabilidad Compartida en Ecosistemas Protectores
Para poder materializar estos tres elementos -protección, buen trato y cuidado mutuo- necesitamos la participación de todos, pero también la construcción colectiva de ecosistemas en los que cada uno de nosotros sea consciente de su función como agente protector, generador de buen trato y promotor del cuidado mutuo. Solo de esta forma podrá establecerse la necesaria interacción entre el enfoque de derechos y la perspectiva de las necesidades individuales y colectivas que permita dar respuesta a la pregunta sobre lo que realmente ha de hacerse.
Iniciativas y Estándares para la Protección
Desde Porticus, hemos podido dibujar la línea del horizonte hacia la cual tendemos. Nuestro recorrido comienza en 2017, y desde entonces venimos ayudando a nuestros socios a identificar sus necesidades al respecto en España, Portugal y en otros lugares del mundo donde Porticus opera. Esta trayectoria y toda la experiencia acumulada nos han permitido diseñar un mapa que nos ayude a alcanzar esa línea del horizonte.
La Especificación UNE 0070 para Entornos Protectores
Con la intención de complementar esta regulación y de ofrecer al mismo tiempo una guía para la construcción de estos entornos protectores desde el enfoque del buen trato, en el seno del CTN 165/GT 8 Protección frente la violencia contra menores y personas en situación de vulnerabilidad, se está desarrollando una Especificación UNE relativa al Sistema de gestión de la protección frente a la violencia en organizaciones de acción social, educación, deporte, ocio o tiempo libre que trabajan con personas menores de edad y en situación de vulnerabilidad. Se trata de la Especificación UNE 0070, que incluye los elementos para que una organización pueda demostrar su capacidad para llevar a cabo una gestión eficaz de la prevención de la violencia en su ámbito de actuación y contribuir así a la creación de entornos protectores.

La Especificación UNE 0070 parte de lo que ya puede estar haciendo la organización para intentar generar contextos protectores y de buen trato, por lo que tiene un carácter modular y progresivo. De esta manera, cada entidad puede avanzar en el proceso a su propio ritmo y en función de sus prioridades y recursos. El fin último de la UNE 0070 es contribuir de forma determinante a que los entornos protectores sean una realidad cotidiana en España en los próximos años.