Cuidado Integral de las Manos en el Adulto Mayor

Las personas de la tercera edad experimentan numerosos efectos en sus manos y piel debido al envejecimiento. Por esta razón, necesitan de cuidados constantes para mantenerlas saludables al máximo posible. La edad no debe ser un impedimento para sentirse bien y mostrar una buena imagen. Un adecuado cuidado de las manos y pies no solo mejora la apariencia física, sino que también influye en la salud general, la comodidad y el bienestar emocional del adulto mayor.

Mantener las manos y los pies en perfecto estado no solo es agradable, sino también esencial para la salud y el bienestar general. La seguridad y la comodidad que sentimos al tener una buena higiene se reflejan en nuestro estado de ánimo, y en el caso de los adultos mayores, estos cuidados son aún más cruciales. En ocasiones, los adultos mayores pueden experimentar depresión debido al aislamiento social o la falta de actividad física, lo que puede llevar a un descuido generalizado de su apariencia, incluidas las manos y los pies. Mantener las manos y los pies bien cuidados puede ofrecer un estímulo positivo para la autoestima.

Cambios en la Piel del Adulto Mayor

Convertirse en un adulto mayor trae consigo algunas limitaciones y efectos que se van reflejando en la piel. La piel es el órgano más grande del cuerpo y, a medida que pasan los años, atraviesa diferentes estados.

Infografía sobre los cambios en la piel con la edad (sequedad, fragilidad, elasticidad)

Deterioro General de la Piel

Dentro de estos, la piel de las manos y en general comienza a experimentar sequedad, se hace menos elástica y mucho más frágil. A medida que envejecemos, la piel tiende a volverse más delgada, menos elástica y más frágil. Esto se debe a la disminución de la producción de aceites naturales, lo que puede llevar a la piel seca y la formación de arrugas. Debido a esto, una simple exposición al sol puede provocar daños en ella.

Problemas Comunes en Manos y Pies

A medida que envejecemos, las capacidades físicas cambian de manera inevitable. Por ejemplo, los pies son una de las áreas más afectadas debido al desgaste natural de las almohadillas grasas, lo que deja expuestas las articulaciones y los huesos. Esto puede provocar un mayor deterioro de las estructuras de los pies y aumentar el riesgo de lesiones. Las lesiones simples, como las ampollas o heridas menores, pueden resultar muy dolorosas e influir considerablemente en la movilidad de los adultos mayores.

A lo largo de los años, la piel de las manos y los pies se vuelve más delgada, seca y sensible. Esto puede hacer que los pies sean más susceptibles a las grietas, callos y otros problemas dermatológicos. Del mismo modo, las uñas de los pies y manos también sufren un desgaste, con mayor propensión a la fragilidad, la aparición de hongos y otros problemas relacionados.

Hábitos Esenciales para el Cuidado Diario

Existen diversas maneras de proteger tanto las manos como la piel de las personas mayores. Algunas de estas son hábitos que se pueden incorporar en casa y de los cuales poco a poco se acostumbra. Es importante comenzar pronto porque se trata de la salud y el bienestar.

Ilustración de una persona mayor aplicando crema hidratante en las manos

Lavado Adecuado de Manos

El lavado de las manos se ha convertido en un hábito más completo desde el COVID-19. La piel se llena de gérmenes cuando tocamos personas, superficies y objetos durante todo el día. Uno puede infectarse a sí mismo con estos microbios al tocarse los ojos, la nariz o la boca, o diseminarlos hacia otras personas. No se pueden mantener las manos completamente libres de gérmenes, pero si se lavan las manos frecuentemente con agua y jabón, se puede limitar la diseminación de estos.

Es indispensable usar agua tibia al lavarse las manos, especialmente para las personas de la tercera edad. El agua muy caliente solo logra debilitar la piel poco a poco y, siendo que por la edad ya está débil, no se desea añadirle un daño mayor. Se recomienda darse baños cortos, usando jabones suaves solo en axilas, genitales y pies, y emplear agua tibia en la ducha.

  • Siempre lávese las manos antes y después de hacer lo siguiente: preparar y comer alimentos; tratar heridas o cuidar de una persona enferma; tocar un objeto o una superficie que otras personas tocan con frecuencia (picaportes, carritos de compras); entrar o salir de un lugar público; ponerse o quitarse lentes de contacto.
  • Siempre lávese las manos después de hacer lo siguiente: usar el baño, cambiar un pañal o limpiar a un niño que usó el baño; tocar un animal, alimentos para animales o desecho de animales; sonarse la nariz, toser o estornudar; tocar basura; manipular alimentos o golosinas para mascotas.
  • Además, lávese las manos cuando tengan suciedad visible.

Hidratación Constante

Las cremas hidratantes forman parte de la rutina de quienes quieren tener una piel mejor cuidada, y si ya se es un adulto mayor, no se pueden dejar de lado. Uno de los aspectos fundamentales para el cuidado de manos y pies en los adultos mayores es la hidratación. Mantener las manos y los pies humectados con lociones hidratantes y cremas adecuadas es esencial para reducir la sequedad en la piel y en las uñas. Las cremas adecuadas ayudan a prevenir la descamación, las grietas y la piel agrietada, que es más común en las personas mayores debido a la pérdida de elasticidad en la piel. Se recomienda utilizar cremas hidratantes siempre después del baño y, preferiblemente, también antes de acostarse.

Algunas de las cremas recomendadas son: las hidratantes que protegen del sol y las que ayudan a prevenir los signos de la vejez.

Exfoliación Regular

Exfoliar la piel es una de las técnicas más importantes para eliminar las células muertas que se tienen allí. Por eso es ideal hacerla en toda la piel, pero muy especialmente en las manos. Se recomienda hacerla semanalmente o, en lo posible, cada 4 o 5 días. Mantener esta frecuencia es lo que ayudará a conseguir el mejor cuidado para ellas. No obstante, se debe evitar el uso de exfoliantes fuertes.

Manicura y Podología

La manicura es uno de los cuidados que nunca pasan de moda, sin importar la edad. Incluso para los hombres también es un asunto al que darle mucha importancia, ya que las manos son una carta de presentación ante otros. El cuidado de las manos y los pies no solo tiene una función estética, sino también una función psicológica y emocional muy importante. La podología y la manicura son servicios que tienen un impacto significativo en la autoestima de los adultos mayores. Al ver sus manos y pies bien cuidados, las personas de la tercera edad no solo sienten un cambio estético, sino también un cambio en su estado emocional. Las uñas arregladas, tanto de las manos como de los pies, son una señal de autocuidado y atención, lo que les da una mayor confianza para interactuar socialmente.

Problemas Dermatológicos Frecuentes en las Manos

Cualquier persona que cuide de un adulto en casa puede desarrollar problemas con sus manos. El lavado frecuente, el uso de guantes de látex y la falta de rehidratación de la piel pueden causar diversas afecciones.

Gráfico mostrando diferentes tipos de dermatitis y problemas comunes de la piel

Dermatitis (Eccema)

La dermatitis, también conocida como eccema, es una inflamación de la piel caracterizada por erupciones, picor, dolor, piel seca y deshidratada. Existen varios tipos de dermatitis:

Dermatitis de Contacto Irritativa

Está causada por daños en la piel debido al contacto frecuente con sustancias agresivas como detergentes de pH ácido o básico, productos de limpieza, determinados medicamentos u otras sustancias químicas. También puede estar causada por agresiones ambientales, como el frío, el viento y los cambios de temperatura.

Dermatitis Alérgica de Contacto

Está causada por una reacción alérgica real debido a la respuesta del sistema inmunitario a un alérgeno, donde el sistema inmunitario identifica esa sustancia como peligrosa y desencadena un conjunto de reacciones para combatirla. El látex, contenido en los guantes desechables que suelen utilizar los cuidadores para la higiene, es la principal causa de dermatitis alérgica de contacto en el ámbito sanitario.

Dishidrosis (Eccema Dishidrótico)

Es una forma particular de dermatitis caracterizada por la aparición de burbujas que contienen líquido en las palmas de las manos o los dedos. La dishidrosis, al igual que otros tipos de dermatitis, también puede estar causada por el lavado frecuente de las manos y el contacto con agentes irritantes. Parece que el estrés psicológico desempeña un papel en la aparición de la dishidrosis y puede contribuir de algún modo a su aparición o incluso ser la causa.

Otros Problemas Cutáneos

  • Rozaduras: Son pequeñas heridas que se desarrollan en las manos, principalmente en los dedos, y que pueden ser muy dolorosas. Se deben principalmente a la deshidratación de la piel por factores ambientales o al lavado frecuente con limpiadores agresivos o no adecuados para el tipo de piel.
  • Sequedad Cutánea (eccemas xeróticos): La piel seca es causada principalmente en las personas mayores por la pérdida de las glándulas del sudor y aceite natural. Se genera por la falta de hidratación, exposición al sol, estrés o fumar. Asimismo, esta condición puede producirse como consecuencia de enfermedades crónicas como la diabetes o algunos tipos de cáncer.
  • Arrugas y líneas de expresión: A medida que pasan los años, la piel pierde elasticidad como consecuencia de los rayos solares, generando las arrugas al aflojarse.
  • Manchas en la piel (léntigos solares): Son inofensivas y se caracterizan por ser planas, de color café y generalmente son causadas como consecuencia de la exposición al sol.
  • Moretones (equimosis): La piel con los años se vuelve mucho más sensible y propensa a la aparición de moretones que son difíciles de sanar.

La mayoría de los problemas enumerados anteriormente requieren tratamiento médico, incluyendo cortisona, antihistamínicos y en algunos casos antibióticos, por lo que la información juega un papel fundamental en la prevención.

Recomendaciones Generales para el Cuidado de la Piel

Por todo esto, las personas de la tercera edad necesitan estar más atentas al cuidado de su piel. Algunas recomendaciones para ayudar a mantener la salud de la piel y optimizar su cuidado son:

  • Llevar una dieta balanceada que incluya frutas y verduras, proteínas y alimentos ricos en omega 3.
  • Darse baños cortos, con jabones suaves solo en axilas, genitales y pies. Evitar el uso de exfoliantes fuertes. Emplear agua tibia en la ducha.
  • Utilizar cremas hidratantes siempre después del baño y, si es posible, además antes de acostarse.
  • No utilizar detergentes fuertes en la ropa ni suavizantes.
  • Utilizar sombreros de ala ancha para caminar.
  • Utilizar protector solar de amplio espectro y limitar el tiempo de exposición al sol.
  • Evitar el cigarrillo.
  • Mantenerse hidratado; tomar suficiente agua es fundamental para mantener una piel sana.

El Rol Fundamental de los Profesionales y Cuidadores

Mucho del cuidado que requieren las manos y la piel se puede hacer desde casa. No obstante, siempre se necesitará el apoyo de personal profesional con quienes se obtendrá una atención más completa.

Atención Profesional Especializada

El cuidado adecuado de las manos y los pies en los adultos mayores es una tarea que debe ser realizada por profesionales capacitados, como manicuristas y podólogos. Estos expertos tienen el conocimiento y las habilidades necesarias para tratar adecuadamente la piel y las uñas de las personas mayores, lo que ayuda a prevenir o tratar problemas comunes como las uñas encarnadas, hongos en las uñas, callosidades, heridas o infecciones. Existen tratamientos pensados para las personas de tercera edad a fin de brindarle a las manos una hidratación adecuada, buscando algo más que solo una apariencia llamativa, también hay que buscar mantenerla hidratada y nutrida. En la piel se pueden aplicar distintos tratamientos que la fortalecen y la ayudan a mantener su mejor nivel, los cuales abarcan: limpieza de cutis, regulación de piel grasa, antiarrugas, tonificación e hidratación, entre otros. Cada uno de estos incluye un masaje profesional que permite asimilar mejor el objetivo del tratamiento.

Cuando se trata de elegir los mejores productos, hay que saber cuáles son los idóneos para tener resultados excelentes. En el caso de las personas mayores que tienen movilidad limitada o dificultades para llegar a un salón de belleza o una clínica podológica, el acceso a servicios profesionales de manicura y podología puede ser un verdadero alivio.

Guía para Cuidadores

El hábito de lavarse las manos es algo que desde muy pequeños se imparte en casa. Si usted es cuidador, se recomienda que si va a ayudar a lavar las manos de una persona o familiar mayor, antes de hacerlo se retire anillos, relojes o pulseras que puedan servir como vehículo de gérmenes. Es importante que el cuidador se lave las manos antes de tocar al adulto mayor, para protegerlo de los gérmenes dañinos que pueda tener el cuidador. Las uñas deben estar cortas y sin pintar. Es indispensable conocer la técnica adecuada del lavado de manos, un procedimiento que dura aproximadamente 40 segundos.

LAVADO DE MANOS CLÍNICO

La Prevención como Clave del Bienestar

La pregunta de "¿cuándo debemos comenzar a cuidar nuestra piel?" es crucial. La respuesta es simple: ¡cuanto antes, mejor! La prevención es clave cuando se trata del envejecimiento de la piel. Un plan de cuidado de la piel en etapas tempranas puede retrasar el proceso de envejecimiento y mantener una piel saludable durante más tiempo.

El cuidado de las manos y los pies también contribuye a que los adultos mayores mantengan una buena salud física, ya que reduce el riesgo de lesiones o infecciones que podrían tener consecuencias más graves. Cuando las personas mayores sienten que su apariencia refleja el cuidado que tienen por sí mismas, esto refuerza su sensación de bienestar.

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