La salud bucal es una parte fundamental del bienestar a lo largo de toda la vida. En la tercera edad, diversas enfermedades pueden incidir en la pérdida de dientes, llevando a muchas personas a usar prótesis dentales para reemplazar las piezas que faltan. Estos aparatos no solo restituyen la estética, masticación y fonación, sino que también mejoran la autoestima al permitir volver a sonreír, hablar bien y comer con tranquilidad. Para garantizar su durabilidad y mantener una buena salud bucal, es crucial seguir una serie de cuidados específicos.

¿Qué son las Prótesis Dentales?
Las prótesis dentales son aparatos que tienen como objetivo devolver las piezas dentarias perdidas para restituir en el paciente la estética, masticación y fonación. Están hechas de acrílico, metal o acrílico resiliente. Existen dos tipos principales:
- Prótesis totales: Reemplazan todas las piezas dentarias.
- Prótesis parciales: Restituyen solo algunas piezas.
Las prótesis totales se afirman en la boca por medio de un sellado que genera una succión a nivel del paladar, lo que impide el desalojo. También pueden sujetarse por ganchos o retenedores, y mediante implantes intraóseos.
Biomecánica de la prótesis parcial removible, la forma más fácil de entenderla
Higiene y Limpieza Diaria de las Prótesis
Una limpieza diaria en profundidad de las prótesis dentales es fundamental. La Odontogeriatra Javiera Espinoza enfatiza que las prótesis dentales deben higienizarse después de cada comida. Lo normal es cepillar, remojar y luego volver a cepillar la prótesis.
Proceso de Limpieza
- Después de cada comida: Retire sus prótesis y límpielas para eliminar restos de alimentos. Cepille su prótesis con un cepillo de dientes, un cepillo para prótesis o una escobilla de uñas.
- Productos de limpieza: Utilice agua y jabón líquido neutro. Nunca use pasta de dientes comercial, ya que puede rayar la prótesis debido a su efecto abrasivo. Se debe utilizar un limpiador de prótesis dental efectivo o una pasta específica.
- Técnica de cepillado: Higienice el interior y exterior de la prótesis removiendo todos los residuos orgánicos. El cepillado debe hacerse siempre de manera suave, como si fueran los dientes propios. Hay que tener especial cuidado al limpiar las partes metálicas, que son las que más caries y molestias podrían producir.
- Enjuague: Después del cepillado, enjuague con abundante agua para remover los excesos de detergente o limpiador.
- Remojo diario: Después de cepillarla, lo mejor para eliminar los restos de comida es realizar una inmersión diaria de la prótesis dental en una solución específica para su limpieza, en lugar de agua sin más o cualquier otro tipo de limpiador. Siga estrictamente las indicaciones del fabricante de la solución. El dentista puede recomendar un limpiador fiable. Utilícelo solo con la prótesis quitada, nunca puesta.
Cuidado de la Boca y Encías
- Cepillado: Cepille sus encías, la lengua y la parte interna de la boca con un cepillo de cerdas suaves dos veces al día para eliminar la placa y estimular la circulación, incluso si no tiene dientes naturales.
- Seda dental y enjuagues: Si tiene dientes remanentes, límpielos a conciencia, prestando especial atención a aquellas piezas en las que se sujeta la prótesis por medio de sus ganchos (retenedores). Agregue el uso de seda dental y enjuagues bucales.
- Masajes: Después del lavado, dé unos masajes a las encías.

Manejo y Conservación de las Prótesis
El manejo adecuado de las prótesis es tan importante como su limpieza para prolongar su vida útil y prevenir problemas.
Consejos de Manipulación
- Evitar caídas: Maneje sus prótesis con cuidado para evitar caídas. Se aconseja llenar el lavabo con una pequeña cantidad de agua, para que en caso de caída la prótesis no se golpee y fracture.
- Colocación: Para colocar su prótesis, sitúela de forma que pueda acoplarse en el lugar exacto. Luego, presione con los dedos índices de ambas manos hasta que encaje correctamente con un "clic". No fuerce nunca la prótesis mordiéndola para empujar y encajarla en su lugar, ya que podría romperla o hacerse daño.
- Extracción: Para quitarse la prótesis, ejerza una tracción basculante alternativa sobre ambos lados al mismo tiempo (nunca de un solo lado).
Rutina Nocturna
- Retirar la prótesis: No vaya a dormir con la prótesis puesta. Quítesela para que sus encías y mucosas descansen y permitan que la lengua y la saliva hagan su labor de limpieza en la boca.
- Almacenamiento húmedo: Mientras duerme, mantenga su prótesis en un medio húmedo, preferiblemente en un recipiente con agua. A esta agua se le puede añadir una pastilla de limpieza específica o un antiséptico recomendado por su dentista.
- Soluciones caseras: Un medio adecuado (para prótesis completas y removibles de resina, pero no para esqueléticos de metal) sería el hipoclorito sódico al 1% o 2%. A esta solución se puede añadir algún agente descalcificante de los que se usan para las lavadoras (aproximadamente 10 g por litro de agua) para disolver los depósitos calcificados. Al día siguiente, cepille la prótesis y enjuáguela bien antes de ponerla en boca.

Problemas Comunes y su Prevención
El uso de prótesis dentales puede conllevar algunos desafíos que, con el cuidado adecuado, pueden prevenirse o gestionarse eficazmente.
Adaptación Inicial
Al principio, el uso de prótesis dentales puede ser incómodo. Es normal sentir una sensación de cuerpo extraño, hipersalivación y dificultad para hablar o pronunciar algunas palabras. Un buen sistema para acortar el periodo de adaptación es leer un texto en voz alta, haciendo hincapié en las palabras que supongan mayor dificultad. También puede sentir náuseas, que mejorarán bebiendo algo de líquido. Es probable que se muerda la mejilla, el labio o la lengua al principio; esto desaparecerá con el tiempo a medida que se acostumbre.
Al comenzar a masticar con su nueva prótesis, deberá empezar con alimentos blandos y fáciles de triturar, aumentando gradualmente la consistencia. Si es portador de una prótesis completa, mastique los alimentos distribuyéndolos a la vez a ambos lados de la boca para evitar que la prótesis se desestabilice.
Aparición de Hongos y Estomatitis Protésica
La deficiente higiene en la prótesis puede propiciar la aparición de hongos, principalmente en prótesis totales y removibles acrílicas, debido al ambiente de humedad óptimo para estos agentes patógenos. La placa bacteriana también asienta en las prótesis, provocando estomatitis protésica o caries en las escasas piezas remanentes que sirven de retención. Por ello, la higiene correcta y la desinfección constante de las prótesis y el medio oral son cruciales para prevenir estas complicaciones, especialmente en personas mayores con patologías añadidas y tratamientos múltiples que pueden afectar el ecosistema oral.
Desgaste y Molestias
Si una prótesis está bien diseñada y sus retenedores están correctamente colocados, no debería generar desgaste dentario. Sin embargo, con el tiempo, las encías y la línea de la mandíbula cambian y tienden a encogerse y hundirse, lo que puede requerir ajustes en la prótesis. Si nota dolor, irritación, o una llaga que no sana, acuda a su dentista. Es normal al principio sentir una ligera molestia en la encía o aumento de presión en los dientes donde van ajustados los ganchos, pero esto debería desaparecer en unos días. Si persiste, el dentista aliviará esas molestias puliendo la prótesis.
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Visitas Regulares al Odontólogo
Las prótesis dentales necesitan un control periódico con el especialista para asegurar que estén en buen estado y ajustadas correctamente. Un control cada dos años es lo recomendable para prótesis totales, ya que el remanente óseo que las soporta disminuye y pierden retención. En el caso de las parciales, las revisiones son necesarias si hay pérdida de dientes, fracturas, movimiento de la prótesis, falta de soporte y/o retención.
Además de los controles de ajuste, debe acudir al dentista si la prótesis se rompe, agrieta o astilla. Nunca intente arreglarla usted mismo, ya que los pegamentos comerciales pueden alterar los bordes fracturados, complicando la reparación profesional. Las prótesis no son para toda la vida; los materiales se desgastan con el tiempo, y se estima que la duración media de una prótesis en condiciones óptimas es de 5 a 8 años, tras lo cual será necesaria la confección de una nueva.
Consideraciones Adicionales y Precauciones
- Alimentos: Tenga cuidado al comer frutos secos, pan tostado, frutas con pepitas, etc., ya que pequeños restos pueden introducirse entre la prótesis y la encía, causando molestias. Evite alimentos y productos pegajosos como chicles o caramelos que puedan alterar o desestabilizar la posición normal de la prótesis.
- Productos químicos: Nunca introduzca la prótesis en lejía u otros productos abrasivos, como el alcohol, ya que pueden dañarla. Utilice siempre productos de limpieza suaves y específicos para prótesis dentales.
- Situaciones específicas: Sea precavido al bañarse en el mar o la piscina, al estornudar, toser fuerte o devolver, ya que en estas circunstancias la prótesis puede ser expulsada involuntariamente y perderse.
- Paciencia: Asuma el uso de sus prótesis como una necesidad. Con "tesón" y "buena voluntad" se logrará una buena adaptación, llegando a tener gran destreza y maestría.