Introducción: El Envejecimiento Poblacional en Cuba y la Necesidad de Instrumentos
La dinámica poblacional en las últimas décadas a nivel mundial ha evidenciado un claro proceso de envejecimiento. Cuba no es una excepción, figurando entre los cuatro países más envejecidos de Latinoamérica. Actualmente, la expectativa de vida en la isla es de 78.2 años, con una población adulta mayor de 2,328,344 personas, lo que representa el 21% de la población total (Oficina Nacional de Estadística e Información, 2019, p.3). Este fenómeno hace imprescindible el desarrollo de instrumentos de trabajo y estrategias que mejoren la integración de los cuidados para los ancianos a nivel sanitario y social.
Desde 1974, Cuba ha implementado el Programa de Atención Integral al Adulto Mayor, enfocado en el desarrollo de la Geriatría. Posteriormente, con el surgimiento de los Consultorios Médicos de la Familia, se han desarrollado alternativas de atención que promueven una mayor participación de la comunidad y del equipo de salud. El adulto mayor, portador de regularidades propias de una etapa del desarrollo humano, a menudo enfrenta limitaciones derivadas de prejuicios culturales, lo que subraya la importancia de su integración activa en la comunidad.
Al respecto, se tiene en cuenta el criterio de Tolstij (1989, p. 45), quien establece una semejanza entre la infancia y la ancianidad, planteando que "ambas edades se caracterizan por la despreocupación espiritual, la cólera, la tendencia al llanto, a la risa, el equilibrio precario, el andar inseguro". Así, la jubilación laboral debe dejar de ser vista como un sometimiento a condiciones de inutilidad social, permitiendo que los adultos mayores no se sientan innecesarios o sobrantes en la sociedad, ni se vean obligados a recurrir a hogares de ancianos o a sobrecargarse con tareas domésticas. A pesar de los esfuerzos del país, este grupo etario no siempre se inserta en todas las actividades que beneficiarían su calidad de vida, lo que destaca la relevancia de herramientas para evaluar y mejorar su participación.
Validación de un Instrumento para la Integración de Cuidados en el Adulto Mayor en la Comunidad Cubana
Con el fin de abordar la necesidad de herramientas específicas, se llevó a cabo un estudio enfocado en la validación de un instrumento para la integración de cuidados.
Objetivo del Estudio
El objetivo principal fue validar un instrumento para la integración de los cuidados formales y no formales en el adulto mayor en la comunidad.

Metodología
La validación se realizó mediante un proceso de consulta a 22 expertos del municipio Santiago de Cuba, durante el año 2019. El instrumento fue diseñado a partir de una revisión teórica y metodológica del contenido. Los métodos teóricos utilizados incluyeron el análisis y síntesis, el sistémico estructurado y la modelación. En cuanto a los métodos empíricos, se emplearon la entrevista, la encuesta y los criterios de expertos, así como métodos estadísticos matemáticos para procesar los datos con el software IBM SPSS Statistics 21.0. Se evaluó la validación del contenido y la concordancia entre los expertos, así como la validación de juicio.
Resultados de la Validación
A criterio de los expertos, el grado de estimación de acuerdo y la validación del contenido del instrumento se comportó por encima del 0.60%, alcanzando valores en la escala de "bueno" y "muy bueno". Estos resultados respaldan la pertinencia del instrumento desde el punto de vista de su diseño. El instrumento demostró tener una buena validez y una representación adecuada del contenido, conforme a la apreciación de los expertos respecto a la validez del contenido, la evaluación de concordancia y la validación de juicio.
Diagnóstico de Salud y Bienestar en Adultos Mayores Cubanos: Un Contexto de Aplicación
En el marco de la investigación, se realizó una entrevista al médico y a la enfermera de un consultorio médico, lo que permitió conocer las enfermedades crónicas no transmisibles, hábitos tóxicos y consumo de medicamentos de los adultos mayores de la muestra. Esta información es crucial para comprender las necesidades a las que un instrumento validado podría responder.
Patologías Crónicas y Hábitos Tóxicos
Entre las principales patologías detectadas en estos adultos mayores se encontraron:
- Cardiopatías asociadas: 22 personas.
- Hipertensión Arterial (HTA): 17 personas.
- Artritis y artrosis: 13 personas.
Otras enfermedades, presentes en menor cuantía, incluyen: 11 con cardiopatía isquémica, 8 con trastornos circulatorios, 7 con trastornos del sueño, 4 con estados depresivos y 2 con osteoporosis.
En cuanto a los hábitos tóxicos, 20 adultos mayores (86.9%) reconocieron tener una adicción al consumo de café, lo cual se identifica como un factor de riesgo para pacientes diagnosticados con HTA. Además, se identificaron 14 fumadores activos y 6 consumidores de alcohol.

Satisfacción con Actividades Recreativas
Otro aspecto relevante del diagnóstico fue el grado de satisfacción de los adultos mayores con las actividades realizadas en el Círculo de Abuelos. El mayor porcentaje (4.37%, representado por 19 personas) se manifestó "poco satisfecho". Solo 3 adultos mayores (0.69%) se declararon "satisfechos", y únicamente uno (23%) refirió estar "insatisfecho" con las actividades propuestas por los especialistas del INDER.
Evaluación de la Condición Física en el Adulto Mayor: Pruebas Clave
El instrumento validado incorpora diversas pruebas para evaluar integralmente la condición física del adulto mayor, basándose en mediciones reconocidas internacionalmente.
Valoración de la Fuerza
Fuerza en extremidades inferiores: Prueba "Sentarse y Levantarse"
Esta prueba consiste en "sentarse y levantarse" de una silla con los brazos cruzados sobre el pecho. Para cuantificar el resultado, se proponen dos variantes: medir el tiempo que tarda el individuo en sentarse y levantarse 5 o 10 veces (Guralnick, 1994, p.). Numerosos estudios demuestran una buena correlación entre el rendimiento en este test y las mediciones de fuerza de los extensores de la rodilla en laboratorio, así como con otros indicadores de interés como "la velocidad al caminar, la capacidad de subir escaleras o el equilibrio" (Bohannon, 1995, pp.). También se ha encontrado que es efectivo para "detectar los declives normales relacionados con la edad, para discriminar entre los ancianos que sufren caídas y los que no las sufren" (McRae, 1993, pp. 101-106) y para evaluar los efectos de programas de ejercicio físico. Otros estudios asocian los resultados de esta prueba con "el riesgo de sufrir caídas" (Alexandre, 1991, p. 46).
Test de la silla
Fuerza en extremidades superiores: Flexiones de brazos y Prensión manual
Para la valoración de la fuerza en las extremidades superiores, se utiliza la prueba de "flexiones completas de brazos" con un peso determinado: 4 o 5 libras para mujeres y 8 libras para hombres (Rikli, 2001). Se contabiliza el número de repeticiones durante 30 segundos (James, 1999). El test de flexiones de brazos con peso ha demostrado ser útil para detectar la disminución de fuerza esperada con la edad (Rikli, 2001, pp. 127-159) y para discriminar entre individuos activos y sedentarios (Miotto JM, Chodzko-Zajko WJ, 1999). La fuerza de prensión manual, medida con un dinamómetro, es otra medida común, aunque puede resultar molesta para personas con artritis en las manos.
Valoración de la Resistencia Aeróbica
Test de Caminar
Esta prueba consiste en "caminar continuamente para recorrer la mayor distancia posible durante un tiempo fijo de 6 minutos" (Rikli, 2001) "o una distancia fija, que puede ser media milla (804 m), una milla (1610 m) o 2 km" (Camiña, 2000). Varios estudios indican que los tests de caminar son buenos indicadores de resistencia aeróbica tanto en adultos jóvenes como en mayores con alta capacidad funcional.
Test de Step
Rikli RE y Jones CJ (2001) proponen un test de step durante 2 minutos. La prueba consiste en contar el número de veces que el examinado eleva la rodilla hasta una altura media entre la rótula y la cresta ilíaca en ese período.
Valoración de la Flexibilidad
Flexibilidad de tren inferior: Flexión de tronco sentado
Este test "es el más utilizado para la valoración de la flexibilidad de los miembros inferiores y forma parte de numerosas baterías" (Camiña, 2000, pp. 205-216), correlacionándose con otras medidas estables de flexibilidad (Patterson, 1996, pp.). Dada la incomodidad o el dolor que puede generar la posición sentada en el suelo para los adultos mayores, una variante modificada implica que el sujeto se siente en el borde de una silla y estira una pierna, intentando alcanzar los dedos de esa pierna con las manos, manteniendo la flexión de tobillo a 90 grados y las rodillas extendidas.
Flexibilidad de tren superior: "Alcanzar las manos tras la espalda"
Modificado por Rikli y Jones (2001) para ancianos, este test "es una versión modificada del Apley scratch test" (Patterson, 1996, pp. 448-451), ampliamente utilizado en terapia y validado por su efectividad en la evaluación del rango de movimiento de hombros.
Valoración del Equilibrio y Agilidad
Test de Ida y Vuelta
Este test se emplea para valorar la agilidad y el equilibrio dinámico general. Consiste en realizar "en el menor tiempo posible un recorrido de ida y vuelta partiendo y terminando desde una posición de sentado en una silla" (Rikli, 2001), proponiendo una distancia de 8 pies (2.44 m) para la población anciana. Esta prueba se ha relacionado significativamente con la Berg Balance Scale (r=0.81), la velocidad de la marcha (r=0.61) y el Índice de Barthel (r=0.78), y es sensible a los cambios por el incremento de la actividad física.
Equilibrio monopodal con visión
Propuesto por Fernández (2000), se realiza con el sujeto en apoyo monopodal y los ojos abiertos. Sus características de fácil implementación y validación lo hacen adecuado para evaluar el equilibrio en ancianos.
Resultados de la Aplicación de las Pruebas Físicas en una Muestra Cubana
En la aplicación de las pruebas físicas a una muestra de adultos mayores en Cuba, se obtuvieron los siguientes resultados, organizados por cada test:
- Prueba de fuerza en extremidades inferiores (Sentarse y Levantarse de una silla en 30 segundos): El 100% de los sujetos fue evaluado como "regular".
- Prueba de fuerza en miembros superiores (Flexión y tensión por cada brazo): El 100% de los sujetos fue evaluado como "regular".
- Prueba de resistencia aeróbica (Recorrido de 6 minutos): El 100% de los sujetos fue evaluado como "regular". Los métodos estadísticos arrojaron una media de 7.975 y una clase modal de 7.18 ≥ X > 7.71.
- Prueba de resistencia aeróbica (Pasos en el lugar por 2 minutos): El 100% de los sujetos fue evaluado como "regular". El análisis estadístico determinó una media de 51.43, una mediana de 51 y una moda de 56.
- Prueba de flexibilidad de la parte inferior del cuerpo (Flexionar el tronco hasta tocar la punta de los pies): El 100% de los sujetos fue evaluado como "regular". El análisis estadístico mostró una media de 33.86, una mediana de 34 y una moda de 34.
- Prueba de flexibilidad de la parte superior del cuerpo (Alcanzar las manos tras la espalda):
- Hombro derecho: Media de 69.26, mediana de 69, y moda de 71 y 65 (se repiten 4 veces).
- Hombro izquierdo: Media de 69.39, mediana de 69, y moda de 71, 69 y 67 (se repiten 4 veces).
- Prueba de agilidad, equilibrio y movilidad general (Levantarse, recorrer 2.44 m y volver a sentarse): Los métodos estadísticos determinaron una media de 290.39, una mediana de 294, y una moda de 289 y 299 (se repiten 3 veces).

Barreras y Fortalezas en la Atención al Adulto Mayor en la Comunidad
La implementación de programas y actividades para el adulto mayor en la comunidad se enfrenta a diversas realidades, identificándose debilidades, amenazas y fortalezas.
Debilidades y Amenazas
- Debilidades: Pocas instalaciones disponibles para la práctica del ejercicio físico y escasez de implementos deportivos y recreativos en los Consejos Populares.
- Amenazas: La falta de apoyo familiar para que el adulto mayor participe en los círculos de abuelos, así como el prejuicio y la apatía por parte de los propios ancianos para participar en la realización de las actividades.
Fortalezas
- La elaboración de medios y juegos creados por los profesores y los propios adultos mayores.
- El adiestramiento de activistas que pueden ayudar en la ejecución práctica de la propuesta de actividades.
Otros Instrumentos y Estudios de Calidad de Vida en Cuba
Además de la validación del instrumento de integración de cuidados, otros estudios en Cuba han abordado la calidad de vida de los adultos mayores.
Estudio del Cuestionario WHOQOL BREF en Alamar
Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal utilizando el cuestionario WHOQOL BREF (versión OMS 1998) y técnicas cualitativas de grupos focales. El objetivo fue identificar la percepción de calidad de vida en adultos mayores incorporados a los círculos de abuelos en Alamar, Municipio Habana del Este, dentro del área de salud del Policlínico Dr. Mario Escalona Reguera, con una muestra de 72 ancianos.
Los participantes definieron la Calidad de Vida en términos de bienestar, satisfacción, disfrute, alegría, expectativa y felicidad percibida por ellos mismos, aprovechamiento de los recursos y aceptación de las limitaciones de esta etapa vital. Los factores que más influyen en su calidad de vida fueron: higiene, alimentación, medicamentos, salud, economía, vivienda, ley de Seguridad Social, transporte, accesibilidad a los servicios sanitarios y/o sociales y recreación.
Conclusión sobre la Pertinencia del Instrumento Validado
La validación de contenido, la evaluación de concordancia y la validación de juicio de expertos para el instrumento cubano, realizada mediante consulta a 22 especialistas en Santiago de Cuba en 2019, concluyó que este posee una buena validez. Su diseño, fundamentado en una revisión teórica y metodológica, garantiza una representación adecuada del contenido, lo que lo convierte en una herramienta pertinente y útil para la integración de los cuidados formales y no formales en el adulto mayor dentro de la comunidad cubana.