La obra "Los ancianos fieles" de Javier Villafañe, incluida en su libro "Los cuentos, los títeres y las apuestas", nos sumerge en un mundo de fantasía y ternura, donde la vejez se resignifica a través de los ojos de unos nietos. Esta historia es un reflejo de la visión particular de Villafañe sobre la vida y el paso del tiempo, así como una muestra de su talento como narrador y su profundo amor por el teatro de títeres.
La magia de la noche en "Los ancianos fieles"
La historia comienza con una escena cotidiana, pero cargada de misterio, que revela la particular rutina de los abuelos antes de ir a dormir.
-Otra vez ha entrado el mariposón -dijo la abuela-. Voy a espantarlo como todas las noches.
El mariposón volaba alrededor de una lámpara. Los nietos salieron del cuarto. La abuela cerró la puerta con llave y bajó las celosías de las ventanas. El mayor de los nietos se escondió para ver cómo la abuela espantaba al mariposón.
Lo que sigue es una transformación asombrosa que revela la verdadera naturaleza de "el mariposón" y el ritual secreto de los ancianos.
Y vio al mariposón caminando por el espejo de la cómoda, quitarse las alas y sentarse en una silla. Y vio a la abuela abrir el armario y sacar unos bigotes, un sombrero y un frac. El mariposón sentado en la silla era un hombre desnudo y se vistió poniéndose de pie los bigotes, el frac y el sombrero.

La abuela también participa en esta transformación, recuperando su juventud y su papel en el recuerdo de su amor.
Y vio a la abuela sacar de una gaveta del armario unas trenzas y un traje de novia. La vio desnudarse y vestirse poniéndose las trenzas y el traje de novia. Y vio a los abuelos como estaban en el retrato del comedor, sonriéndose en un marco dorado.
Javier Villafañe: El poeta, escritor y titiritero
Javier Villafañe (1909-1996) fue una figura polifacética de la cultura argentina, cuyo legado abarca la poesía, la escritura y, especialmente, el teatro de títeres. Desde muy pequeño, fue titiritero, una vocación que marcaría toda su vida y obra. Villafañe llevó su teatro de títeres a cada rincón, viajando incansablemente.
Maese Trotamundos (Película documental de Javier Villafañe) Argentina, 1993
Su compromiso con el arte y la libertad lo llevó a enfrentar momentos difíciles en su país. En un período oscuro de la historia argentina, su obra fue objeto de censura.
Sus libros fueron retirados de circulación por la dictadura militar imperante en Argentina. En 1984 retornó a la Argentina.
La filosofía de Villafañe sobre la vejez
Villafañe tenía una visión muy particular sobre la vejez, que se apartaba de los clichés y las frases hechas. A menudo, las personas de la tercera edad suelen decir:
-Hay viejos jóvenes y jóvenes viejos-. Y no es cierto. Los viejos son viejos y los jóvenes, jóvenes, no tiene vuelta de hoja. Esta perspectiva franca y sin concesiones sobre el envejecimiento se reflejó en su obra. Él creía que algunos 'andan con la mufa a cuestas, tirando pálidas de melancolía'. Y esta actitud frente a la vida, y frente a la vejez, se reflejó en su obra.
Otros cuentos y anécdotas de Javier Villafañe
Además de "Los ancianos fieles", la obra de Villafañe está repleta de cuentos y anécdotas que reflejan su creatividad y su espíritu. Todas las noches, el anciano les contaba cuentos a los nietos, sumergiéndolos en mundos imaginarios. En "El anillo de agua" de su libro "Los cuentos, los títeres y las apuestas", relata:
Ella era suave y hermosa. La cabellera larga y los ojos redondos y luminosos como los mirasoles.
Otro de sus cuentos, "La bicicleta y la Muerte", presenta una narrativa poética y reflexiva sobre el viaje de la vida.
El protagonista paseaba en bicicleta con su novia. En una ocasión, apareció una bicicleta en el humo. Salió de su casa con el teatro al hombro, y en el camino lo atajó la Muerte.

En este encuentro, el titiritero muestra su respeto por la vida y su compromiso con su arte. El titiritero tenía un títere casi tan viejo como él, que era el Anunciador. Al encontrarse con la Muerte, el Anunciador interviene:
-Respetable señora, le ruego espere unos minutos. El titiritero jamás llegó tarde a hacer un espectáculo y quiere justificarse. El viejo titiritero guardó el títere en el bolsillo. Cruzó la calle. En la esquina había un teléfono público. -Habla el titiritero para disculparse. Volvió a cruzar la calle con el teatro al hombro.
La búsqueda del sentido de la vida y el inevitable encuentro con el final es un tema recurrente en su obra, como lo demuestra la conmovedora frase:
Toda mi vida fue buscar el lugar donde quería morir.