Llegar a la edad de jubilación sin haber cotizado nunca o habiendo trabajado muy poco es una situación que afecta a un número considerable de personas, especialmente a mujeres que han dedicado su vida al cuidado del hogar o a individuos con trabajos esporádicos. En estos casos, surge la interrogante sobre el derecho a recibir una pensión, las alternativas disponibles y los procedimientos para solicitarlas.
Requisitos para una pensión contributiva en España
En España, el acceso a una pensión contributiva de jubilación exige haber cotizado un mínimo de 15 años a la Seguridad Social. De este periodo, al menos dos años deben estar comprendidos dentro de los últimos 15 años previos a la jubilación. Esta modalidad de pensión se financia a través de las cotizaciones realizadas durante la vida laboral del trabajador.
La pensión contributiva es la prestación más común para quienes alcanzan la edad de jubilación. Sin embargo, la ley establece requisitos específicos de edad, cotización y alta en la Seguridad Social para acceder a ella. La edad legal de jubilación en 2023, por ejemplo, varía según los años cotizados: 66 años para quienes hayan cotizado menos de 37 años y 3 meses, y 65 años para quienes hayan superado esa cifra.
Para calcular la pensión contributiva, el punto de partida es la base reguladora, que se obtiene considerando las bases de cotización de los últimos 25 años (300 meses) previos al cese en el trabajo, actualizadas según el IPC. Haber cotizado el mínimo de 15 años da derecho al 50% de la base reguladora, mientras que 36 años y 6 meses de cotización permiten acceder al 100%.
Existen diversas modalidades de jubilación, incluyendo la jubilación anticipada (voluntaria, por cese no voluntario, por discapacidad o por grupo profesional), que generalmente implica coeficientes reductores. La jubilación demorada, por otro lado, permite seguir trabajando tras alcanzar la edad ordinaria, obteniendo un porcentaje adicional en la pensión.
Los autónomos tienen un régimen de jubilación específico, y la jubilación por cese no voluntario no está disponible para ellos.

Pensión no contributiva: una red de seguridad para quienes no han cotizado
La pensión no contributiva está diseñada para personas que, a pesar de haber alcanzado la edad de jubilación, no cumplen los requisitos de cotización necesarios para una pensión contributiva. Esta prestación tiene un carácter asistencial y busca cubrir las necesidades básicas de quienes carecen de recursos económicos suficientes.
Requisitos para la pensión no contributiva
Los requisitos para acceder a la pensión no contributiva son estrictos y se vinculan a la situación económica y de residencia del solicitante:
- Edad: Tener 65 años cumplidos en el momento de la solicitud.
- Residencia: Haber residido en España de manera legal durante un mínimo de 10 años a lo largo de su vida, de los cuales al menos 2 años deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud.
- Ingresos: No superar un umbral de ingresos anuales establecido. Este límite varía según la unidad de convivencia:
- Persona que vive sola: 7.250,60 euros anuales (para 2026, la cuantía íntegra anual se sitúa en aproximadamente 8.800 euros).
- Unidad de convivencia de dos personas: 12.326,02 euros anuales.
- Unidad de convivencia de tres personas: 17.401,44 euros anuales.
- Unidad de convivencia de cuatro o más personas: 22.476,86 euros anuales.
Es fundamental acreditar la carencia de rentas, ya que cualquier ingreso o recurso económico del solicitante, independientemente de su origen, es tenido en cuenta por la Administración. La ocultación de ingresos puede llevar a la denegación de la prestación o al reintegro de cantidades percibidas indebidamente.
Pensión no contributiva de invalidez
Además de la pensión de jubilación no contributiva, existe la modalidad de invalidez. Esta se otorga a personas entre 18 y 65 años que acrediten un grado de discapacidad igual o superior al 65% y carezcan de recursos económicos suficientes.
La cuantía de estas pensiones se determina anualmente y se actualiza según la Ley de Presupuestos Generales del Estado. Para el ejercicio 2026, la cuantía íntegra anual aproximada es de 8.800 euros, distribuidos en 14 pagas.

Otras ayudas y prestaciones para personas sin cotización
Además del sistema de pensiones no contributivas, el ordenamiento español contempla otras prestaciones de garantía de ingresos, como el Ingreso Mínimo Vital (IMV), regulado en la Ley 19/2021. Esta ayuda busca prevenir la pobreza y la exclusión social.
Asimismo, algunas comunidades autónomas ofrecen complementos a las pensiones no contributivas o ayudas sociales específicas para personas en situación de vulnerabilidad, así como servicios sociales municipales.
El artículo 41 de la Constitución Española establece que los poderes públicos garantizarán la asistencia y prestaciones suficientes para todos los ciudadanos, lo que respalda la existencia de estas redes de protección social.
Consideraciones para personas con cotizaciones en el extranjero
En el caso de personas que han trabajado en otros países de la Unión Europea, España cuenta con convenios bilaterales de Seguridad Social que permiten sumar los periodos de cotización. Cada país calculará la pensión proporcionalmente a lo cotizado en su territorio, y el solicitante tendrá derecho al mayor de los importes calculados.
Para solicitar una pensión cuando se ha cotizado en varios países, generalmente se debe dirigir la solicitud a la administración de pensiones del país de residencia o del último donde se haya trabajado. El procedimiento se realiza ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) o el Instituto Social de la Marina (ISM) si se trabajó en el mar.
Si un país de la UE no contempla el derecho a pensión en caso de periodos breves de cotización, se aplicarán normativas especiales.
PORCENTAJE DE PENSIÓN, SEGÚN AÑOS COTIZADOS - Jubilación e Incapacidad
Complemento a la reducción de la brecha de género
El complemento a la reducción de la brecha de género, que reemplaza al antiguo complemento por maternidad, busca reparar el perjuicio que las mujeres han sufrido en sus carreras profesionales por asumir un mayor rol en el cuidado de los hijos. Inicialmente dirigido a mujeres, una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha establecido que debe aplicarse a los hombres en los mismos términos.
El importe de este complemento se fija anualmente en la ley de presupuestos generales del Estado. En 2026, el importe es de 36,90 euros por hijo, con un límite de cuatro hijos. La recepción de este complemento es incompatible con su percepción por el otro progenitor para los mismos hijos.
¿Cuándo y dónde solicitar las prestaciones?
La pensión no contributiva se tramita a través del IMSERSO o los servicios sociales de cada comunidad autónoma. Para solicitarla, es recomendable dirigirse a los centros de atención e información de la Seguridad Social, solicitar cita previa o contactar a través de los números de teléfono facilitados (901166565 / 915421176) o el enlace correspondiente.
Es importante informarse cuanto antes, recopilar la documentación necesaria y valorar todas las vías disponibles, especialmente si se está cerca de la edad de jubilación o se cuida de alguien que no ha cotizado.