En Chile, las personas pensionadas que continúan activas laboralmente a menudo se preguntan sobre el destino de sus cotizaciones previsionales. La normativa establece que los jubilados no están obligados a cotizar en las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), pero tienen la opción de hacerlo voluntariamente, lo que conlleva tanto beneficios como algunas desventajas.
Opciones para pensionados que continúan trabajando
Los adultos mayores que optan por jubilarse a la edad legal (60 años para mujeres y 65 para hombres) y deciden seguir trabajando, ya sea para aumentar sus ingresos mensuales o para mantenerse activos, se enfrentan a la decisión de qué hacer con el porcentaje legal del 10% que se descuenta del sueldo bruto de un trabajador e impone en la AFP.
No cotizar en la AFP
La subsecretaria de Previsión Social, María José Zaldívar, explica que las personas jubiladas no están obligadas a imponer. Si un pensionado no desea cotizar, debe solicitar por escrito a su empleador que no le retenga dichas cotizaciones y que el 10% de imposición legal sea depositado directamente como parte de su sueldo.
En este caso, es fundamental manifestar por escrito este deseo tanto al empleador como a la AFP en la que se está afiliado, ya que de lo contrario, el empleador estará obligado a pagar las cotizaciones.
Cotizar voluntariamente
Aquellos pensionados que desean mantener el aporte previsional pueden hacerlo de forma voluntaria. Este monto puede ser percibido anualmente como parte de la pensión, aumentándola levemente, o bien ser retirado como Excedente de Libre Disposición, si el jubilado cumple con los requisitos para dicha facultad.

Beneficios de seguir cotizando después de jubilar
Según María Eugenia Jiménez, asesora previsional y directora ejecutiva de Brain Invest, el principal incentivo para seguir cotizando después de haberse jubilado es el ahorro libre de impuestos. Las imposiciones se realizan antes de la tributación, lo que significa que el monto acumulado no aumenta los ingresos afectos a gravámenes.
Aumento de la pensión o retiro de excedentes
El saldo que el pensionado acumule en su cuenta de capitalización individual se destinará siempre a una pensión. Este ahorro puede utilizarse para:
- Llevarlo a una aseguradora y negociar una mejora de su monto de renta vitalicia.
- Mejorar su pensión en la AFP a través del retiro programado.
Jiménez reconoce que, para algunos, el aumento en la pensión puede no ser muy perceptible, ya que el incremento se calcula según toda su expectativa de vida, diluyendo el ahorro. Sin embargo, si el pensionado tiene derecho a retirar Excedente de Libre Disposición en la AFP, puede retirar el monto ahorrado intacto, siempre y cuando cumpla los requisitos, aunque este retiro no está libre de beneficios tributarios.
Requisitos para el Excedente de Libre Disposición
Todo afiliado con al menos 10 años de afiliación en cualquier sistema previsional podrá retirar parte del saldo de su cuenta de capitalización individual como Excedente de Libre Disposición si sus fondos previsionales le permiten obtener una pensión al menos igual al 70% del promedio de sus remuneraciones imponibles y rentas declaradas, y al 100% de la pensión máxima con aporte solidario.
Acceso a subsidios por licencia médica
Otra ventaja de seguir cotizando en una AFP es que, en caso de licencia médica, la persona podrá acceder al pago por los días no trabajados. Si un pensionado no cotiza en una AFP, podrá ausentarse del trabajo, pero sin subsidio.
Según la Superintendencia de Salud, uno de los requisitos para tener derecho al pago de subsidio por licencia médica es tener un mínimo de seis meses de afiliación al sistema previsional (AFP o INP), aplicable a trabajadores dependientes (con contrato indefinido o temporal) e independientes.
IMPORTANCIA DE COTIZAR
Desventajas de seguir cotizando
Entre los inconvenientes de continuar cotizando en una AFP, se encuentra el pago de comisiones.
Pago de comisiones a la AFP
Desde la Subsecretaría de Previsión Social, se precisa que las administradoras de fondos de pensiones cobran comisiones por el depósito de cotizaciones y por el pago de pensiones de retiro programado y rentas temporales. Si un pensionado ya recibe una jubilación de una administradora de pensiones y decide cotizar adicionalmente, debe pagar ambas comisiones.
Incluso si un pensionado recibe una renta vitalicia a través de una compañía de seguros y decide seguir ahorrando, debe pagar a la AFP la comisión por depósito de cotizaciones, al igual que cualquier trabajador activo.
Un aspecto relevante es que el proyecto de Reforma a las Pensiones contempla la posibilidad de que las AFP cobren pensiones diferenciadas según el afiliado, lo que podría eximir a los jubilados del cobro de comisión por seguir cotizando.
Cotización de salud para pensionados que trabajan
Según la Superintendencia de Salud y Mónica Titze, asesora de Pensiones de la Subsecretaría de Previsión Social, si una persona está pensionada y sigue trabajando, se le descontará el 7% tanto de su pensión como de su sueldo para salud.
Todos los pensionados, al igual que los trabajadores activos, están obligados a cotizar el 7% de sus ingresos laborales para salud, ya sea en Fonasa o en las isapres.
Si la suma de las cotizaciones de salud excede el precio del plan de salud pactado con una isapre, se generarán excedentes de cotización a favor del trabajador, cuyo destino será acordado con la isapre. En la práctica, se pagará dos veces ese porcentaje, pero el monto es redimible.
Es importante destacar que las pensiones están exentas de la cotización de salud si pertenecen al 80% más vulnerable de la población.
Qué hacer si no se han recibido las cotizaciones previsionales
Un caso común es el de Marcia Valladares, quien jubiló a los 60 años y decidió seguir trabajando. Después de ocho años, se percató de que, si bien su empleador le había descontado el 10% de las imposiciones de su sueldo cada mes, ella no las había percibido.
Desde la Subsecretaría de Previsión Social, se explica que el empleador debe retener las cotizaciones de sus trabajadores y pagarlas en la AFP dentro de los 10 primeros días del mes siguiente a aquel en que se devengaron las remuneraciones. Si el plazo de 10 días vence en día sábado, domingo o festivo, dicho período se prorroga hasta el primer día hábil siguiente.
En caso de que el pago no sea oportuno, las sumas adeudadas deben ser pagadas por la empresa y reajustarse conforme al IPC, aplicando además un interés penal de acuerdo con una tabla emitida por la Superintendencia de Seguridad Social.
El caso del antiguo sistema previsional (INP)
Para las personas que imponen en el antiguo sistema previsional, administrado por el Instituto de Normalización Previsional (INP), el monto de las pensiones está sujeto a la ex caja de previsión a la que se perteneció. En el caso de los hombres, se requiere un mínimo de 1.040 semanas de cotizaciones (20 años). El límite máximo de la pensión es el 70% del salario base mensual.
Para el cálculo de la pensión, se promedian las 36 últimas remuneraciones, se le descuentan las bonificaciones compensatorias, se divide por 35 y el resultado se multiplica por el número de años cotizados, con un tope máximo de 35 años.
