La participación de las personas mayores en la sociedad es un fenómeno dinámico y diverso, que se manifiesta a través de diversas agrupaciones sociales. Estas organizaciones no solo combaten la imagen sedentaria asociada a la vejez, sino que también promueven el envejecimiento activo y el bienestar integral de sus miembros. Ejemplos de esta vitalidad incluyen desde "clubes de Toby" de jugadores de tenis hasta grupos de compañía que forjan lazos de amistad a partir de la soledad.
La Participación de los Adultos Mayores en Organizaciones Sociales
Un estudio del Centro de Políticas Públicas de la Universidad Católica, denominado "La contribución de las organizaciones de la sociedad civil a la infancia y las personas mayores", reveló que gran parte de los chilenos mayores de 60 años participa en alguna organización social con sus pares.
Cifras y Distribución de las Organizaciones
En cuanto a cifras, existen 13.310 organizaciones de personas mayores (OPM), las cuales cuentan con 270.531 participantes. Se trata de una estadística relevante, porque representa aproximadamente un 10% del total de la población mayor del país.
En relación con la distribución de este número, la Región Metropolitana y la de Valparaíso abarcan la mayor cantidad de OPM. La primera tiene 4.350 (33%) y la segunda, 1.624 (12%). Y aunque no pertenece a la región con mayor cantidad de estas organizaciones, la comuna que más presenta es Viña del Mar, con 376 clubes. Un ejemplo más específico es la comuna de Las Condes, donde actualmente existen 155 clubes de Adultos Mayores, conformados por al menos 15 personas cada uno, de 60 años o más, residentes en la comuna.

La Importancia del Envejecimiento Activo
Ignacio Irarrázaval, director del Centro de Políticas Públicas UC, subraya que "es poco lo que se ha estudiado el significativo aporte de muchas organizaciones de la sociedad civil para mejorar las condiciones de vida de la población envejecida, ya sean fundaciones, corporaciones y organizaciones de personas mayores". Añade que diversos estudios académicos señalan la conveniencia de promover un envejecimiento activo, que tenga un impacto positivo en la salud, seguridad y bienestar de las personas. La participación en actividades recreativas y culturales, la promoción del deporte, las iniciativas de voluntariado, el emprendimiento, la participación ciudadana y otras iniciativas contribuyen a este envejecimiento activo.
Existen diversos casos de éxito, como el club "Las canas del alba", presidido por Jorge Pascual, que comenzó como un grupo de amigos que jugaban tenis y hoy son 20 miembros que realizan múltiples actividades sociales. Otro ejemplo es "Los mejores del Bosque", donde Nancy Farías destaca que la motivación principal es el encuentro y el conocimiento mutuo para sentirse más acompañados.
La municipalidad de Las Condes, por ejemplo, fomenta esta asociatividad mediante la entrega de estímulos de participación, reuniones informativas con directivas, saludos a adultos mayores que cumplen 100 años o más, y la organización de un paseo anual con financiamiento compartido a destinos seleccionados como el Valle de Colchagua, Centro Turístico Mallarauco o el Complejo turístico Puro Caballo en Casablanca. Además, proporciona movilización para paseos elegidos por los socios y difusión de cupos para actividades artísticas, culturales y de celebración. También se ofrecen talleres gratuitos en áreas de crecimiento personal, estimulación cognitiva, artes manuales y recreación. La capacitación a directivas de clubes de adultos mayores en materias que contribuyen al mejor desempeño de sus roles dentro de las organizaciones y visitas de profesionales del Departamento del Adulto Mayor para entregar información actualizada de los servicios municipales y atender sus necesidades son también parte de este apoyo.
Financiamiento y Apoyo a las Organizaciones
De los más de 13 mil centros, 3.617 (el 27% del total) recibieron fondos en 2017 a través del concurso de proyectos autogestionados. Estos dineros son destinados por el Servicio Nacional para el Adulto Mayor (SENAMA) a través de un fondo nacional enfocado en este ítem. Según el informe de la Universidad Católica, el monto promedio adjudicado es de $968.784. No obstante, se destaca que el 16% del costo de estas iniciativas fue financiado por las propias OPM.
Políticas Públicas y Programas de Apoyo a las Personas Mayores
El SENAMA, en su calidad de entidad a cargo de velar por el bienestar de las personas mayores y el respeto a los derechos humanos, ha trabajado para mejorar las condiciones estructurales del Estado para resguardar los derechos de este grupo de la población, así como también para articular acciones específicas para el abordaje de los efectos de diversas situaciones, como la pandemia por COVID-19.
El Programa Vínculos
El programa Vínculos forma parte de las políticas públicas orientadas a las personas adultas mayores del país, promoviendo el ejercicio de sus derechos y su participación activa en redes, reforzando la valorización de esta etapa de su vida. Su objetivo es la generación de condiciones que permitan a los adultos mayores alcanzar mejores condiciones de vida mediante el acceso a prestaciones sociales e integración a la red comunitaria de promoción y protección social, promoviendo su autonomía y participación social. El programa consiste en brindar apoyo especializado a personas adultas mayores. Como todos los programas de Chile Seguridades y Oportunidades, Vínculos no es un programa al que se postule, sino al que se invita a participar. Para este efecto, en el caso de aquellos adultos mayores que cumplan con los requisitos del programa, un profesional de la Secretaría Regional Ministerial de Desarrollo Social o un monitor comunitario de su Municipalidad, concurrirá a su domicilio para contactarla e invitarla a participar.

SENAMA y la Promoción de Derechos
En un contexto de acelerado proceso de envejecimiento poblacional, el SENAMA impulsa una serie de articulaciones intersectoriales e interinstitucionales para promover y proteger los derechos de las personas mayores. En 2018 se crea, en el marco de la estructura organizacional del SENAMA, la Unidad de Derechos Humanos y Buen Trato. Esta unidad tiene como objetivo promover los derechos humanos de las personas mayores mediante la articulación intersectorial e interinstitucional, así como también avanzar en la prevención del maltrato y la vulneración de derechos, favoreciendo y promoviendo la coordinación psicosocial y el acceso a la justicia de las personas mayores.
Programa Buen Trato al Adulto Mayor y Acceso a la Justicia
En la Unidad de Derechos Humanos y Buen Trato se ejecuta el Programa Buen Trato al Adulto Mayor, creado en 2012, que busca “contribuir al reconocimiento, promoción y ejercicio de los derechos de las personas mayores, a través de la prevención del maltrato que los afecta, la promoción del buen trato y la asesoría y coordinación con las redes regionales y locales” (SENAMA, s/f). Esta iniciativa ha posibilitado visibilizar la problemática y generar las coordinaciones necesarias para fortalecer el sistema judicial.
A partir de 2019, en el marco del Programa Buen Trato al Adulto Mayor, se instala la figura del Defensor Mayor: abogados que atienden y brindan asesoría legal especializada a las personas mayores o comunidades que lo necesiten, frente a situaciones de abuso, maltrato, violencia o vulneración de derechos. Un importante avance que el SENAMA impulsó junto con la Corte Suprema fue la creación del Protocolo de Acceso a la Justicia de Personas Mayores del Poder Judicial. Este hito es de suma relevancia, ya que por primera vez el poder judicial contempla específicamente a este grupo etario en su quehacer, con un enfoque diferenciado.
A su vez, desde finales de 2020, en el marco del Programa de Defensa Jurídica Integral para Adultos Mayores del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, se ofrece una atención preferente, así como representación judicial gratuita y especializada, a todas las personas mayores a través de las Corporaciones de Asistencia Judicial (CAJ). Para brindar esta atención preferente e integral, en cada capital regional se conformó una dupla sociojurídica, compuesta por un abogado y un trabajador social, para mejorar el acceso de las personas mayores a la justicia. Hasta mayo de 2021 se han realizado casi 7.000 asesorías sociojurídicas a personas mayores, que dieron lugar al ingreso de 1.636 acciones judiciales a los Tribunales de Familia (el 97% de estas causas fueron por violencia intrafamiliar).
Fono Mayor: Información y Apoyo Psicológico
SENAMA también elaboró la “Guía con los principales beneficios del Estado para las personas mayores”, con el fin de resolver las brechas de información y la consecuente dificultad de acceso a los beneficios del Estado. Además, el Fono Mayor, uno de los canales de atención del Sistema Integral de Información y Atención Ciudadana (SIAC) del SENAMA, tiene por objeto ser un espacio de atención y comunicación que permite a las personas entrar en contacto con el SENAMA y vincularse con otras reparticiones públicas, garantizando el acceso oportuno a la información.
A consecuencia de la pandemia, y respondiendo a la necesidad de generar un canal seguro y gratuito para la comunicación con las personas mayores, el Fono Mayor Covid-19 se robusteció, incrementando sustancialmente el equipo a cargo de la atención e incorporando un componente de atención psicológica ante los efectos del encierro y la incertidumbre. Entre enero y octubre de 2021 se atendieron 15.609 llamados, con una tasa de resolución del 90%. Esta herramienta ha permitido no solo garantizar información clara y oportuna, sino también abordar la salud mental de estas personas a través del acompañamiento psicológico y la prevención del suicidio. Para 2022 se prevé la incorporación de este canal de comunicación como parte de la Unidad de Derechos Humanos y Buen Trato, con presupuesto permanente.
Participación Ciudadana y Plan de Envejecimiento
El modelo democrático de Chile permite a los ciudadanos participar, mediante diferentes mecanismos, en las decisiones que definen el rumbo del país. En 2021 se llevaron a cabo varios procesos eleccionarios. En relación con esto, junto con el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, se elaboraron protocolos para la votación de personas mayores de forma preferente, abogando por días y horarios protegidos para este grupo etario y garantizando así las condiciones para su plena participación política y social.
Además, SENAMA ha realizado diversos conversatorios con representantes de organizaciones de personas mayores, académicos y representantes de distintos ministerios para considerar su opinión y sus aportes en la construcción de la hoja de ruta de la política pública para los próximos diez años, en el marco de las Orientaciones estratégicas para el Plan de Envejecimiento Chile 2021-2030. También se ha implementado el diseño e implementación de un mecanismo de seguimiento y monitoreo de los compromisos asumidos en el marco de la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, proceso que considera un componente participativo para la activa participación de las personas mayores.
Asimismo, se han elaborado campañas para generar un impacto positivo en la imagen que la sociedad tiene de las personas mayores, incluida la mirada de las propias personas mayores sobre sí mismas. En este sentido, en el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, el SENAMA implementó la campaña denominada “La soledad no es un juego, haz tú el primer movimiento”, que busca cambiar la forma de pensar, sentir y actuar en relación con las personas mayores, en el entendido de los efectos negativos que trae aparejado el edadismo.
Soledad en personas mayores, Plan Nacional de Capacitación, Programa Vínculos del SENAMA
Desafíos y Lecciones de la Pandemia
Impacto del COVID-19 en Personas Mayores
Este grupo de la población es muy diverso y cambiante, con un aumento en la escolaridad, el uso de Internet y la participación en organizaciones civiles. Sin embargo, en el contexto de un acelerado proceso de envejecimiento poblacional, el COVID-19 ha tenido un especial impacto en las personas mayores, demostrando tener mayores consecuencias sobre este "grupo de riesgo". Para las instituciones que velan por el bienestar de las personas mayores, su protección se transformó en un desafío en materia de salud pública y de gestión social de grupos vulnerables. Las personas mayores se han visto afectadas de manera desproporcionada por la pandemia y al 7 de noviembre de 2021 representaban un 14,4% del total de contagiados, constituyendo cerca del 50% de las hospitalizaciones y alrededor del 90% del total de defunciones.
La respuesta temprana a la pandemia comenzó en el país a principios de marzo de 2020 con la cooperación de varios actores, como el Ministerio de Salud, la Sociedad Chilena de Geriatría y Gerontología y las principales organizaciones sin fines de lucro. Con la coordinación del SENAMA, se conformó un grupo de trabajo para articular la implementación de medidas de prevención y control para las personas mayores. Ante este escenario, el SENAMA impulsó una serie de articulaciones intersectoriales e interinstitucionales, a fin de implementar múltiples medidas para prevenir y mitigar los efectos del COVID-19, estableciendo una estrategia dirigida a las personas que residen en establecimientos de larga estadía para adultos mayores (ELEAM) y a aquellas que, por razones de confinamiento, debían permanecer en sus hogares.
Para la consolidación de la estrategia en ELEAM, se identificaron las principales características del problema de la pandemia en estos contextos, la necesidad de profundizar en el componente sanitario de las residencias, de articular una estrategia colaborativa con diversas instituciones y de conformar nuevos equipos profesionales. Por otra parte, se dispuso una estrategia con el objetivo de brindar acompañamiento a las personas mayores que necesitaran acceder a servicios de evaluación, tratamiento, curación o seguimiento en su domicilio, evitando que asistieran a los establecimientos de salud a fin de descongestionar estos centros y evitar posibles contagios de COVID-19.
Brecha Digital y Salud Mental
La pandemia hizo evidente la compleja realidad de las personas mayores en general, pero particularmente de las que se encuentran institucionalizadas, las que viven una situación de soledad no deseada o sin redes, y las que no cuentan con los recursos necesarios para la subsistencia, entre otras. En este escenario, el abordaje intersectorial y las adaptaciones en los programas dirigidos a personas mayores han abierto la oportunidad de repensar el papel del Estado. En materia de retos, la pandemia ha dejado en evidencia varias situaciones a resolver, como la brecha digital de las personas mayores y la importancia de la inclusión tecnológica para la sobrevivencia en situaciones como esta. También se puso de manifiesto el abordaje de la salud mental de las personas mayores, un ámbito en el cual, a consecuencia de las medidas de restricción de la movilidad, se revelaron importantes afectaciones.
En este contexto, se volvió fundamental proteger y promover los derechos humanos, de modo de generar las condiciones para el ejercicio efectivo de estos derechos por parte de todas las personas y especialmente de aquellas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad, como las personas mayores.
