Cuando un Anciano se Aproxima al Final de la Vida: Guía Integral

Enfrentarse al proceso de muerte de un ser querido es una de las experiencias más difíciles de la vida. Cuando un anciano se aproxima al final de su vida, ocurren una serie de cambios físicos, emocionales y cognitivos que pueden generar incertidumbre y angustia tanto en el paciente como en sus familiares y cuidadores. Este proceso es individual y único para cada persona, aunque existen signos y síntomas comunes que orientan sobre la inminencia del fallecimiento.

Es fundamental comprender que, durante el fin de vida, los pacientes siguen siendo capaces de experimentar síntomas y emociones. En general, se reconoce que las personas moribundas pueden oír, incluso cuando se encuentran en estado de coma profundo. Por ello, mantener una comunicación calmada y tranquilizadora, así como preservar un ambiente de confort y dignidad, es crucial.

Esquema de las etapas del final de la vida

El Proceso de Fin de Vida: Síntomas y Etapas

El fin de vida es el período en el que las funciones vitales comienzan a disminuir, precediendo al momento de la muerte. Aunque no existen pruebas definitivas para determinar con seguridad la entrada a esta fase, los cambios en el funcionamiento del cuerpo pueden orientar al equipo de salud y a la familia. Este proceso puede durar desde unas pocas horas hasta varias semanas.

Podemos distribuir estos signos y síntomas en tempranos o precoces, y tardíos, de acuerdo con la cantidad aproximada de días previos a la muerte en que surgen.

Cambios Comunes a Medida que la Muerte se Aproxima

Cambios en el Comportamiento y la Conciencia

  • Retraimiento social: Es posible que el anciano pierda el interés en el mundo exterior y en detalles específicos de la vida diaria, como el día o la hora. Podría volverse más retraído y relacionarse menos con otras personas, queriendo tener cerca solo a unas pocas.
  • Comunicación única: En los días previos a la muerte, es posible que entre en una fase de conciencia y comunicación únicas. Puede hablar acerca de la necesidad de ir a algún lugar, acerca de "ir a casa" o de "irse". Los acontecimientos del pasado reciente podrían entrelazarse con recuerdos del pasado lejano.
  • Pensamientos sobre personas fallecidas: Podría pasar tiempo pensando en personas que ya han fallecido o incluso hablar sobre ver u oír a personas que han muerto antes. Esta comunicación única puede asustar o perturbar a los cuidadores, pero negar esta experiencia a menudo puede frustrar al ser querido.
  • Delirio: Un ser querido moribundo puede caer en un estado confusional agudo (delirio), lo que también puede ser una experiencia aterradora para todos los involucrados. El delirio ocurre en muchas personas que se aproximan al final de la vida y sus síntomas incluyen nerviosismo, alucinaciones y cambios de conciencia.
  • Disminución de la conciencia: A medida que la muerte se avecina, es posible que duerma más y que sea más difícil despertarlo, llegando a un estado de inconsciencia profundo conocido como coma.
  • Alucinaciones e ilusiones: Pueden oír sonidos o ver cosas que nadie más experimenta. Las ilusiones implican una mala percepción de un sonido u objeto.

Cambios Físicos

  • Cambios en el apetito y la hidratación: Probablemente coma y beba menos. Dado que comer tiene significados sociales importantes, puede ser difícil para la familia y los amigos. Se pueden ofrecer pequeños sorbos de líquidos o pequeños bocados de comida, siempre y cuando el paciente esté alerta y pueda tragar. Nunca se le debe forzar la alimentación o la bebida, ya que aumenta el riesgo de asfixia y neumonía. La ausencia de interés por la comida y los líquidos es normal y esperable.
  • Problemas para tragar: La disminución del apetito puede ir acompañada de la pérdida de la capacidad de masticar o tragar con facilidad, lo que aumenta el riesgo de atragantamiento.
  • Cambios respiratorios: A medida que la muerte se acerca, la respiración puede alternar entre períodos de respiración rápida y períodos de apnea (sin respiración). No es inusual dejar de respirar por más de un minuto y luego tomar aliento de nuevo.
  • "Estertor de muerte": Cuando la muerte es inminente, la respiración se puede volver húmeda y congestionada, produciendo un ruido debido al paso del aire a través de las mucosidades que se acumulan en la vía respiratoria alta. Aunque puede ser alarmante para los seres queridos, el paciente probablemente no tendrá dolor ni será consciente de la congestión.
  • Regulación de la temperatura corporal: La parte del cerebro responsable de regular la temperatura corporal falla. Es posible que el paciente tenga alta la temperatura un momento o que sienta mucho frío. Sus brazos y piernas pueden estar muy fríos al tacto e incluso parecer pálidos y con manchas.
  • Debilidad generalizada: La debilidad general también es muy común. No es raro necesitar ayuda adicional para caminar, bañarse y usar el baño. Equipos médicos como una silla de ruedas, un andador y una cama de hospital pueden ser muy útiles.
  • Cambios en la función renal y urinaria: Los riñones suelen dejar de producir orina poco a poco. Como resultado, la orina tendrá un color marrón oscuro o rojo oscuro. Es frecuente la pérdida del control voluntario de la vejiga y los intestinos.
  • Cambios en los hábitos intestinales: A medida que el apetito disminuye, los hábitos intestinales también pueden cambiar. Es importante informar al médico si no hay una evacuación intestinal al menos cada 3 días o si las evacuaciones son molestas.
  • Dolor: Es uno de los síntomas más temidos. Aproximadamente el 40% de las personas que fallecen hospitalizadas presentan dolor moderado a severo en los últimos 3 días de vida.
  • Heridas por presión: Pueden aparecer heridas abiertas rápidamente al final de la vida. Se recomienda mantenerlas limpias y libres de infecciones, y manejarlas con analgésicos para dar alivio.
Gráfico mostrando la fluctuación de los signos vitales al final de la vida

Síntomas y Signos Específicos en Pacientes con Demencia

Ver a un ser querido morir de demencia es una de las experiencias más terribles. La demencia es un término que engloba trastornos que afectan la memoria, el pensamiento y el lenguaje, causados por daños en las células nerviosas del cerebro. Los síntomas tanto físicos como mentales se manifiestan cuando los pacientes con demencia se acercan al final de la vida.

Los pacientes con demencia en fase terminal suelen experimentar:

  • Fatiga extrema y debilidad física, requiriendo ayuda para tareas cotidianas.
  • Dificultad o incapacidad para comunicarse verbalmente, reduciendo el habla a unas pocas palabras incoherentes.
  • Disminución drástica del apetito, negándose a comer o beber.
  • Pérdida de la capacidad de masticar o tragar, aumentando el riesgo de atragantamiento.
  • Mayor tiempo de sueño, durmiendo la mayor parte del día y la noche.
  • Mayor riesgo de infecciones, particularmente infecciones del tracto urinario (ITU) y neumonía.
  • Incontinencia urinaria o intestinal.
  • Dificultad para autorregular el estado de ánimo y las acciones, reaccionando con fuerza al malestar (gemidos, muecas, inquietud).
  • Cambios en el color de la piel, que puede volverse moteada de azul, púrpura o gris.
  • Respiración que tiende a ralentizarse.
Infografía sobre los síntomas de la demencia avanzada

Manejo y Cuidados al Final de la Vida

Es fundamental que los equipos de salud cuenten con el conocimiento para identificar los signos y síntomas que orientan a una situación de últimos días. Una vez establecida la fase final de vida, es importante brindar información a la familia (y al paciente si lo requiere) sobre la situación, clarificando el pronóstico y definiendo los objetivos del cuidado.

Cuidados Paliativos y Atención al Paciente Terminal

Los cuidados paliativos son un abordaje holístico que se enfoca en tratar el dolor y los síntomas, y mejorar la calidad de vida de personas con enfermedades graves. La atención para pacientes terminales (hospice) ayuda a las personas con enfermedades que no pueden ser curadas y que están cerca de la muerte, brindando comodidad y paz en lugar de una cura.

La atención para pacientes terminales ofrece:

  • Apoyo para la persona y la familia.
  • Alivio del dolor y los síntomas.
  • Ayuda para los miembros de la familia y los seres queridos que quieren estar cerca de la persona que está muriendo.

Medicina Paliativa: Cuidado en el Final de la Vida (Jacinto Bátiz)

Decisiones Importantes y Planificación

Todo paciente que desee fallecer en su domicilio debería poder hacerlo con el soporte asistencial necesario. Esta decisión debería tomarse previamente al inicio de los síntomas, en consenso familiar con el equipo de profesionales médicos. Es importante que el moribundo, sus familiares y el equipo de profesionales lleguen a acuerdos y los anoten, por ejemplo, si la persona agonizante debe ser hospitalizada o recibir ventilación artificial.

Si se ha previsto que la persona muera en su domicilio, los familiares deben saber de antemano a quién o a dónde han de llamar (un médico o el personal de enfermería de la residencia) y lo que no deben hacer (pedir un servicio de ambulancia). También les será útil disponer de asesoramiento legal y de los servicios funerarios.

La persona o sus familiares y el equipo de cuidadores deben comentar la posibilidad de donación de órganos y tejidos, si es oportuno, antes del fallecimiento o inmediatamente después. Las convicciones religiosas pueden condicionar el cuidado del cadáver, por lo que las prácticas no habituales deben discutirse antes de la muerte.

Medidas de Confort en Casa o en el Hospital

Para ayudar a que los días finales de un ser querido sean más cómodos, tanto física como emocionalmente, se pueden tomar las siguientes medidas:

  • Preservar su intimidad y permitir el acompañamiento constante, pero evitando la presencia de muchas personas a la vez.
  • Tocar a la persona, tomar sus manos y hablarle despacio y tranquilo, incluso si está en coma, ya que el tacto y el oído son los últimos sentidos en perderse.
  • Administrar medicamentos según lo indicado para tratar los síntomas o aliviar el dolor, a menudo es necesario iniciar tratamiento para bajar el nivel de conciencia y que los síntomas sean menos perceptibles.
  • Si la persona no está tomando líquido, remojar su boca con trocitos de hielo o una esponja y aplicar bálsamo labial.
  • Prestar atención a las señales de frío o calor. Utilizar mantas para calentar si está fría, o un paño húmedo y frío en la frente si está caliente.
  • Aplicar loción para suavizar la piel seca.
  • Crear un ambiente suave: mantener una luz tenue, poner música suave que le guste.
  • Comunicarse con un miembro del equipo de cuidados paliativos si el ser querido muestra signos de dolor o ansiedad.
  • No es precisa la oxigenoterapia, ya que seca las mucosas excesivamente.
  • No insistir en aspirar secreciones, ya que no suele ser efectivo y puede inducir reflejo nauseoso. Los estertores pre-morten se tratan con medicación.
  • Girar y cambiar de posición delicadamente al paciente para aliviar la rigidez muscular y prevenir lesiones en la piel, así como para facilitar la respiración.
  • Mantener el entorno lo más tranquilo posible, con iluminación tenue.
Foto de una mano de persona mayor siendo sostenida por otra persona

Después del Fallecimiento

En el momento de la muerte, pueden ocurrir algunas contracciones musculares o un movimiento torácico similar al respiratorio. El corazón puede todavía latir minutos después de interrumpirse la respiración y producirse una breve convulsión.

A menos que la persona moribunda tenga una enfermedad infecciosa, se debe explicar a los miembros de la familia que es normal querer tocar al agonizante, acariciarlo y abrazarlo incluso durante un rato después de su muerte. Por lo general, observar al fallecido después de la muerte resulta reconfortante para los allegados.

Los últimos momentos de la vida de una persona pueden causar una impresión duradera en sus familiares, amigos y cuidadores. Siempre que sea posible, la persona moribunda debe estar en un lugar tranquilo, silencioso y físicamente confortable.

tags: #cuando #un #anciano #se #echa #a