Características y Factores del Envejecimiento en Adultos Mayores

El envejecimiento es un proceso natural y complejo que se manifiesta de diversas maneras, tanto a nivel individual como social. A medida que los individuos envejecen, estos cambios se reflejan en la sociedad en la que viven, influenciados por factores demográficos, biológicos y socioeconómicos.

Cambios Demográficos y Sociales del Envejecimiento

En las sociedades avanzadas, se observa un aumento paulatino de la proporción de personas mayores de 65 años, fenómeno acelerado desde principios del siglo XX. Esto se debe al aumento de la esperanza de vida y a las mejoras higiénicas, sanitarias, nutricionales y laborales.

Impacto del Envejecimiento Poblacional

Este envejecimiento de la población tiene varias consecuencias. La primera es el aumento de la dependencia de las sociedades, lo que implica que cada persona activa tiene más personas que dependen de ella, tanto directa como indirectamente a través de los impuestos. El dinero recaudado con los impuestos de los trabajadores, que proporcionalmente cada vez serán menos numerosos, tendrá que repartirse para las pensiones y el cuidado de las personas mayores, que serán cada vez más abundantes. En México, el Consejo Nacional de Población (Conapo, 2016) espera que para 2030 la población de 60 años o más alcance el 14.81% del total. El índice de envejecimiento crecerá, pronosticándose 63 personas en este rango por cada 100 menores de 15 años, y en cuanto al índice de dependencia, se esperan 24 adultos mayores por cada 100 en edad económicamente activa.

Infografía: Tendencias demográficas del envejecimiento mundial y por regiones

La transición demográfica se entiende como el cambio de tasas altas a tasas bajas de crecimiento natural, lo que implica una modificación en la estructura poblacional que se refleja en un continuo y acelerado proceso de envejecimiento. El envejecimiento demográfico es resultado de este proceso, caracterizado por un incremento tanto en números porcentuales como absolutos del grupo poblacional de 60 años o más, producto de la disminución en las tasas de fecundidad y mortalidad, y con ello el incremento en la esperanza de vida gracias a los adelantos tecnológicos en medicina y al mayor acceso a los servicios de salud.

Aspectos Demográficos Adicionales

Otros aspectos demográficos a tener en cuenta en relación con la vejez son el sexo y el estado civil. En la actualidad, entre los mayores de 65 años hay un millón más de mujeres que de hombres y en los octogenarios la diferencia es aún mayor: 2 de cada 3 personas de más de 80 años de edad son mujeres. En México, la población envejecida femenina es mayor que la masculina.

La distribución geográfica del envejecimiento también es relevante para entender sus consecuencias sociales. La población mayor es fundamentalmente urbana, pero los núcleos rurales son los que tienen mayor porcentaje de personas mayores. Es decir, en números absolutos hay más personas mayores en las ciudades, pero en los pueblos gran parte de sus habitantes son ancianos.

Definición de Adulto Mayor

Existen ciertas diferencias respecto a la edad que demarca el envejecimiento, puesto que hay diversas perspectivas: cronológica, biológica, psíquica o social. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) establece la edad de 60 años para considerar que una persona es adulta mayor, aunque en los países desarrollados se considera que empieza a los 65. Sin embargo, dado que el envejecimiento va ligado a cambios en la posición de la persona en la sociedad, se considera como adulto mayor al individuo de 60 o más, asociándolo también al empleo y la jubilación.

Cambios en las Relaciones Sociales

Con la edad, las personas mayores pierden contactos y entramado social, debido a la muerte de familiares y amigos coetáneos, la independencia de los hijos (nido vacío), limitaciones físicas o el aumento de la dependencia propia y de otros individuos de su entorno. Uno de estos factores es el estrés de los últimos años, siendo la introversión el resultado de la desesperación y la depresión, así como la falta primaria de red social. Esta desocialización se registra como uno de los principales problemas percibidos por la gente mayor. El retraimiento social, aunque puede iniciarse por parte del anciano, a menudo se ve acrecentado por la indiferencia del entorno, lo que conlleva la aparición de la dependencia de las personas mayores. Las relaciones interpersonales, tanto profesionales como sociales, cambian debido a la jubilación.

Foto: Grupo de adultos mayores interactuando socialmente

El Proceso Biológico del Envejecimiento

El organismo cambia con la edad a causa de las transformaciones que se producen en las células de forma individual y en los órganos en conjunto. Estos cambios dan lugar a modificaciones en las funciones internas y en el aspecto.

Envejecimiento Celular

A medida que las células envejecen, funcionan con dificultad. Con el tiempo, las células viejas morirán, lo cual es normal en el funcionamiento del organismo. Muchas células mueren porque están programadas para ello; sus genes tienen un proceso que, cuando se activa, provoca la muerte celular. Esta muerte programada, llamada apoptosis, es un tipo de suicidio celular, donde la edad de la célula es un desencadenante para que las células viejas dejen sitio a las nuevas. Otros desencadenantes consisten en un exceso de células, y probablemente también las lesiones celulares.

Esquema: Ciclo de vida celular y apoptosis

Las células viejas también mueren porque solo se pueden dividir un número limitado de veces, un límite programado por los genes. Cuando una célula no puede seguir dividiéndose, se agranda y sobrevive durante un tiempo, pero luego muere. El mecanismo que pone límite a la división celular está relacionado con una estructura denominada telómero. Los telómeros desplazan el material genético de la célula que se prepara para la división; cada vez que una célula se divide, los telómeros se acortan. Con el tiempo, los telómeros se vuelven tan cortos que la célula no puede dividirse más. El término senescencia se refiere a cuando una célula deja de dividirse.

En algunos casos, la lesión en las células provoca directamente su muerte. Las células pueden lesionarse por sustancias nocivas, como la radiación, la luz solar y los medicamentos de quimioterapia, así como por ciertos subproductos de sus propias actividades normales. Estos productos, llamados radicales libres, se liberan cuando las células producen energía.

Envejecimiento Orgánico

El buen funcionamiento de los órganos depende del buen funcionamiento de sus células. Las células viejas funcionan peor y, en algunos órganos, las células mueren y no son reemplazadas, por lo que su número disminuye. Órganos como los testículos, los ovarios, el hígado y los riñones disminuyen de forma notable el número de células con la edad. Cuando el número de células es demasiado bajo, el órgano no funciona con normalidad, lo que explica por qué la mayoría de los órganos funcionan peor con la edad.

Sin embargo, no todos los órganos pierden el mismo número de células. El cerebro es un ejemplo, ya que las personas mayores sanas no pierden muchas neuronas; las pérdidas sustanciales ocurren principalmente en personas que han tenido un accidente cerebrovascular o que sufren trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer o la enfermedad de Parkinson.

La mayor parte de las funciones corporales alcanzan su valor más alto poco antes de los 30 años, y a partir de ahí empieza un descenso gradual pero constante. A pesar de este descenso, la mayoría de las funciones siguen siendo correctas porque la mayor parte de los órganos tienen una capacidad funcional considerablemente superior a la requerida por el organismo (reserva funcional). Por lo tanto, son las enfermedades, más que el envejecimiento normal, las que explican la pérdida de la capacidad funcional en edades avanzadas.

Aunque la mayoría de las funciones continúan siendo adecuadas, una disminución de la función significa que las personas mayores tienen menor capacidad para controlar diferentes tipos de estrés, incluidos la actividad física extenuante, los cambios extremos en la temperatura ambiental y las enfermedades. Esta disminución también significa que las personas mayores son más propensas a sufrir los efectos secundarios de los medicamentos. Algunos órganos son más propensos que otros a funcionar de forma inadecuada bajo estrés, incluyendo el corazón y los vasos sanguíneos, los órganos urinarios (como los riñones) y el cerebro.

Impacto del Envejecimiento en Sistemas Corporales Específicos

Los cambios físicos y cognitivos se dan de una manera distinta a medida que una persona envejece, aunque las diferentes fases no están ligadas directamente a la edad ni siguen un patrón uniforme.

Sistema Musculoesquelético

A menudo, los primeros signos del envejecimiento afectan al sistema musculoesquelético. Con la edad, los huesos tienden a encogerse en tamaño y densidad, lo que los debilita y hace que sean más susceptibles a las fracturas. La pérdida moderada de densidad ósea se denomina osteopenia, y la pérdida grave (incluida la aparición de una fractura debida a la pérdida de densidad) se denomina osteoporosis. En las mujeres, la pérdida de densidad ósea aumenta después de la menopausia debido a la disminución de estrógenos.

El cartílago que reviste las articulaciones también se vuelve más fino, y las superficies de una articulación pueden no deslizarse tan bien como antes, haciéndola más propensa a lesiones. Las lesiones debidas a traumatismos repetidos o al uso de las articulaciones a lo largo de la vida conducen, a menudo, a la artrosis, uno de los trastornos más frecuentes de la edad avanzada.

Los ligamentos, que unen las articulaciones, y los tendones, que unen los músculos a los huesos, se vuelven menos elásticos y se debilitan, lo que provoca rigidez en las articulaciones y pérdida de flexibilidad. Estos tejidos también se desgarran con mayor facilidad y se curan más lentamente.

Músculos y Grasa Corporal

La cantidad de tejido muscular (masa muscular) y la fuerza muscular tienden a disminuir a partir de los 30 años, y esta disminución continúa durante toda la vida. Parte de esta reducción está causada por la inactividad física y el descenso en las concentraciones de la hormona del crecimiento y de testosterona. Sin embargo, la pérdida de masa muscular más grave (sarcopenia) es resultado de una enfermedad o inactividad extrema, no de la edad en sí. El ejercicio físico regular puede mejorar o al menos retardar significativamente esta pérdida.

Hacia los 75 años, el porcentaje de grasa corporal suele duplicarse en comparación con la adolescencia. La distribución de la grasa también cambia, provocando modificaciones en la forma del torso. Un régimen de alimentación sano y el ejercicio físico pueden ayudar a minimizar este aumento.

Sistema Cardiovascular

El cambio más común en el sistema cardiovascular es la rigidez de los vasos sanguíneos y las arterias, lo que hace que el corazón se esfuerce más para bombear sangre. Estos cambios aumentan el riesgo de presión arterial alta o hipertensión y otros problemas cardiovasculares. Para mejorar la salud del corazón se recomienda incluir actividad física regular, una alimentación saludable (verduras, frutas, cereales integrales, proteínas magras), no fumar, controlar el estrés y dormir lo suficiente (7-9 horas).

Sistema Digestivo

Los cambios estructurales en el intestino grueso relacionados con la edad pueden generar más estreñimiento en los adultos mayores. Otros factores incluyen la falta de ejercicio, la ingesta insuficiente de líquidos y una dieta baja en fibra. Para prevenirlo, se recomienda una alimentación rica en fibra, beber mucha agua y líquidos, realizar actividad física regular y no ignorar las ganas de evacuar los intestinos.

Vejiga y Tracto Urinario

La vejiga puede volverse menos elástica, lo que provoca la necesidad de orinar con más frecuencia. El debilitamiento de los músculos de la vejiga y del suelo pélvico puede dificultar el vaciado completo o causar incontinencia urinaria. En hombres, una próstata agrandada o inflamada también puede contribuir. Para promover la salud de la vejiga se aconseja ir al baño regularmente, mantener un peso saludable, no fumar y hacer ejercicios de Kegel.

Ojos y Oídos

Los ojos y los oídos comienzan a cambiar al inicio de la edad adulta. Los cambios en el cristalino pueden causar o contribuir a la pérdida de la visión de cerca (presbicia), la necesidad de una iluminación más intensa (las personas de 60 años necesitan tres veces más luz que las de 20 para leer) y cambios en la percepción del color. La pupila reacciona más lentamente a los cambios de luz, y la capacidad para ver las diferencias de matices y reconocer detalles finos disminuye, afectando la percepción de profundidad.

La audición también puede disminuir con la edad, manifestándose dificultad para oír frecuencias altas o seguir una conversación en ambientes ruidosos. Se recomiendan chequeos regulares y precauciones como usar gafas de sol o protectores auditivos.

Dientes

Las encías pueden retraerse de los dientes, y ciertos medicamentos pueden causar sequedad en la boca. Como resultado, los dientes y las encías pueden volverse más vulnerables a las caries y a las infecciones. Para fomentar la salud bucal, es fundamental cepillarse los dientes y usar hilo dental dos veces al día, además de programar chequeos dentales regulares.

Piel

Con la edad, la piel se vuelve más fina, menos elástica y más frágil, y disminuye el tejido graso debajo de ella, lo que puede causar moretones con mayor facilidad. La disminución en la producción de aceites naturales puede resecar la piel. Se vuelven más comunes las arrugas, las manchas de la edad y los papilomas cutáneos. Para mejorar la salud de la piel se sugiere usar agua tibia al bañarse, jabón suave y crema hidratante, usar protector solar y ropa de protección al aire libre, y evitar fumar.

Peso

El metabolismo disminuye con el tiempo. Si la actividad física disminuye pero la alimentación se mantiene igual, se producirá un aumento de peso. Para mantener un peso saludable, es importante mantenerse activo y comer sano, prestando atención al tamaño de las porciones.

Sexualidad

Con la edad, las necesidades y el desempeño sexuales pueden cambiar, afectados por enfermedades o medicamentos. En mujeres, la sequedad vaginal puede hacer las relaciones incómodas; en hombres, la impotencia puede ser una preocupación. Se recomienda compartir inquietudes con la pareja, explorar la intimidad física sin relaciones sexuales, hacer ejercicio regularmente y hablar con el médico para buscar tratamientos específicos.

Memoria y Habilidades de Pensamiento

A medida que se envejece, el cerebro experimenta cambios que pueden tener efectos menores en la memoria o las habilidades de pensamiento. Por ejemplo, los adultos mayores sanos pueden olvidar nombres o palabras familiares, o tener más dificultades para realizar varias tareas a la vez. Sin embargo, las pérdidas sustanciales ocurren principalmente en personas que han tenido un accidente cerebrovascular o que sufren un trastorno que causa la pérdida progresiva de neuronas (trastornos neurodegenerativos), tales como la enfermedad de Alzheimer o la enfermedad de Parkinson.

Infografía: Consejos para mantener la salud cerebral en la vejez

Puede promover la salud cognitiva si toma las siguientes medidas:

  • Incluir actividad física en su rutina diaria: Aumenta el flujo sanguíneo a todo el cuerpo, incluido el cerebro.
  • Alimentarse de manera saludable: Una dieta saludable para el corazón podría beneficiar al cerebro, enfocándose en frutas, vegetales, granos integrales y fuentes de proteína bajas en grasa.
  • Mantenerse activo mentalmente: Leer, jugar juegos de palabras, aprender un nuevo pasatiempo o instrumento pueden ayudar a mantener la memoria y las habilidades de pensamiento.
  • Ser sociable: La interacción social ayuda a prevenir la depresión y el estrés, factores que pueden contribuir a la pérdida de memoria.
  • Tratar las enfermedades cardiovasculares: Controlar factores de riesgo como la presión arterial alta, el colesterol alto y la diabetes puede reducir el riesgo de deterioro cognitivo.
  • Dejar de fumar: Fumar puede afectar negativamente la salud cognitiva.

Etapas del Envejecimiento según la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha designado la década 2021-2030 como la Década del Envejecimiento Saludable, reflejando su dedicación a promover la salud y el bienestar durante este proceso. Las etapas de la vejez según la OMS, con trayectorias que varían significativamente entre individuos y pueden ser alteradas por eventos imprevistos, serían:

  1. Un período de capacidad relativamente alta y estable.
  2. Un período de capacidad disminuida.
  3. Un período de pérdida significativa de la capacidad.

Prevejez o Etapa 1 (fase previa)

Aunque no está definida dentro de las etapas de la vejez por la OMS, podría describirse como una fase previa, denominada prevejez, donde comienzan a manifestarse indicios que advierten sobre futuros cambios físicos. Este periodo suele iniciar tras la jubilación, marcando una nueva rutina y un entorno que requiere una reorientación en el estilo de vida diario.

Etapa 2 (capacidad alta y estable)

Formada por aquellas personas con niveles altos y estables de capacidad física y mental. La salud pública en esta etapa debe buscar y enfocarse en mantener estas capacidades el mayor tiempo posible, identificando factores de riesgo y controlando enfermedades que puedan desarrollarse.

Etapa 3 (deterioro de capacidades)

Representa el segmento de la población que padece un deterioro de las capacidades. Durante esta fase, es probable que aparezcan diferentes enfermedades, por lo que los sistemas de salud se orientarán a minimizar los efectos de estas condiciones en la capacidad general de la persona.

Etapa 4 (pérdida significativa de capacidad)

La conforman las personas mayores que presentan pérdidas significativas de la capacidad o pueden tener una gran probabilidad de que les suceda. En el ámbito sanitario, el objetivo de los tratamientos para este sector serán los cuidados a largo plazo, garantizando un nivel de capacidad funcional que respete sus derechos fundamentales y dignidad humana.

Calidad de Vida en la Vejez

El concepto de calidad de vida, aunque empleado bajo un enfoque economicista y cuantitativo anteriormente, ha adquirido una gran especialización en diversos campos. No existe una medición cuantitativa única, ya que depende de la conceptualización, los indicadores y la información estadística disponible. Se relaciona con múltiples factores, tanto objetivos como subjetivos, con el bienestar y la satisfacción por la vida, cuya evidencia está intrínsecamente relacionada con la propia experiencia, salud y grado de interacción social y ambiental.

Factores que Influyen en la Calidad de Vida

La calidad de vida se relaciona con diferentes propósitos, como la evaluación de las necesidades de las personas y sus niveles de satisfacción, la evaluación de resultados de programas y servicios, y la formulación de políticas nacionales e internacionales. De acuerdo con el Grupo para la Valoración de la Calidad de Vida de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2002), la calidad de vida se considera como «la percepción del individuo sobre su posición en la vida dentro del contexto cultural y del sistema de valores en el que vive y con respecto a sus metas, expectativas, normas y preocupaciones».

La calidad de vida también resulta de la unión de diferentes factores como la vivienda, los bienes, el ingreso, el vestido, la alimentación, la educación, el apoyo social percibido e incluso variables sociodemográficas como la edad y el sexo. La seguridad económica se entiende como la capacidad de disponer y usar de forma independiente una determinada cantidad de recursos económicos, suficiente para asegurar una buena calidad de vida. Un punto importante a considerar es si los elementos subjetivos realmente reflejan la calidad de vida, debido a las expectativas que implica el hecho de que las personas se adapten a sus circunstancias de vida.

Percepción de la Vejez y Discriminación

Por lo general, la vejez se percibe como una edad de deterioro asociada a la disminución en las capacidades físicas y mentales, a diferencia de otras etapas de la vida que se consideran de crecimiento y desarrollo. La percepción ha cambiado, y ahora se asocia principalmente con dependencia o enfermedad. Según la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (Enadis, 2010), los adultos mayores son considerados el cuarto grupo de población vulnerable a la discriminación, caracterizada por atributos negativos de improductividad, ineficiencia, enfermedad y decadencia general.

Los adultos mayores presentan desventajas como la mayor exposición a enfermedades, sobre todo crónico-degenerativas e incapacitantes, muestran también condiciones de dependencia económica y pobreza, pérdida de las capacidades físicas y mentales y disminución en su grado de autonomía y adaptabilidad. Por ello, la importancia de garantizar la existencia y acceso a servicios de atención médica adecuados que atiendan sus demandas, incluyendo menos guarderías y servicios pediátricos y más geriatras, gerontólogos, oncólogos, cardiólogos y especialistas en la atención de enfermedades crónico-degenerativas.

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