Arley Méndez: Trayectoria, Desafíos y Resiliencia en la Halterofilia

La carrera del pesista Arley Méndez, de origen cubano y nacionalizado chileno, ha estado marcada tanto por el éxito deportivo como por una serie de adversidades personales y profesionales. Desde lesiones que casi lo dejan inválido hasta batallas contra la depresión y dificultades económicas, Méndez ha enfrentado múltiples desafíos que han moldeado su trayectoria y sus decisiones.

Orígenes y Camino hacia Chile

Arley Méndez Pérez, nacido en San Cristóbal, Cuba, el 31 de diciembre de 1993, llegó a Chile a los 19 años para competir con la delegación cubana en el Panamericano Juvenil de levantamiento de pesas. Su plan era escapar del régimen cubano para ganar más dinero y ayudar a su familia. Tras ganar la competencia, con la ayuda de un amigo pesista local, decidió apartarse de su equipo y desertar. Quedó como ilegal en Chile, ya que su pasaporte se lo llevaría su entrenador de entonces. Así, sin papeles, debió arreglárselas como pudo para subsistir, trabajando en gimnasios de Santiago de Chile con un sueldo de 300 dólares al mes.

El deportista recordó su proceso de nacionalización y su etapa representando a Chile en competencias internacionales. “Es verdad, yo era atleta federado, obtuve la nacionalidad por gracia. Gracias a los diputados, a los senadores, a dirigentes de federación, comité olímpico. Vieron mi talento y me quisieron apoyar con ese proyecto, donde me veían como futuro medallista olímpico, medallista mundial”, afirmó Méndez. El halterófilo sostuvo que cumplió con ese compromiso deportivo tras obtener la ciudadanía en 2017. El Estado chileno lo nacionalizó y se convirtió en una de las cartas chilenas para conquistar una medalla en Tokio 2020.

Cima Deportiva y Primeras Adversidades

Después de consagrarse tricampeón mundial en 2017 en Turkmenistán, Arley Méndez fue elegido el mejor deportista de Chile en 2017. Obtuvo tres medallas de oro en los Juegos Bolivarianos de 2017, pero le fueron despojadas por no haber acreditado reglamentariamente su ciudadanía chilena. Seis días después de obtener un cuarto oro mundial en Turkmenistán, el pesista nacional arribó al país y se mostró muy contento por su resultado, ya que a pesar de no haber repetido las tres preseas del año pasado, esta temporada no esperaba tener tanto éxito debido a una molestia lumbar que lo tuvo cerca de un mes sin entrenar al 100%.

De hecho, Méndez confesó en conferencia de prensa que esta molestia la arrastra desde hace cuatro años, después de que tuviese una lesión que casi lo "deja inválido" y que lo hizo pensar en el retiro. En conversación con Emol, el pesista chileno ahondó en esa difícil lesión que tuvo en 2014 y dio detalles de lo que sintió. "Estaba en un entrenamiento acá en Chile. Me puse a hacer sentadillas con un banco, pero con mucho peso. Entonces en ese momento, cuando bajé con el peso, se me comprimió la espalda", comenzó narrando Arley. Y continuó: "Mi sensación fue que casi me quedaba inválido. No me podía parar, era un dolor muy intenso. Las piernas me temblaban. Yo dije: 'Ya listo, se acabó el levantamiento de pesas'. Fue un momento muy duro y ni siquiera estaba compitiendo por Chile". A raíz de esta lesión, los años siguientes tuvo problemas esporádicos relacionados a la molestia. Incluso, contó que pensó en retirarse del mundial de Turkmenistán porque no se sentía en condiciones de competir. Sin embargo, dijo que el trabajo de fisioterapia fue clave para poder recuperarse al "60 o 70%", con lo que finalmente pudo llevarse el oro en arranque.

Fotografía de Arley Méndez compitiendo en levantamiento de pesas en un campeonato mundial, mostrando su concentración y fuerza.

Las Dificultades de Tokio 2020: Lesiones y Salud Mental

En unos Juegos Olímpicos donde la salud mental ha sido tema central, Arley Méndez reconoció que no la estaba pasando bien, y su historia supera lo imaginable. Él mismo describió un escenario de aislamiento y dificultades personales. “En la retirada me encontré en un momento de mi vida demasiado solo, con el apoyo solamente de mi mujer y mis hijos. Donde nadie se preocupaba ni escribía. Cómo se sentía Arley, si Arley había tenido depresión, cómo estaba Arley mentalmente”, relató.

Fumó marihuana a las puertas de un control de doping en Cali, en un torneo clasificatorio para la cita olímpica tokiota. Un mes después, en junio, se le notificó de su positivo y solo una apelación exitosa le permitió competir en Tokio, ya que su castigo culminó tres días antes del día de su prueba. “Mano, una sola palabra: una mierda. Mi actuación fue una mierda”. Con su marcado acento cubano, Arley Méndez, de 27 años, evidenció su frustración, tras una pésima actuación marcada por las lesiones en la categoría de -81 kilos de la halterofilia de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, en la que finalizó último.

Frustración, pero muy lejos de ser una sorpresa. Entre lágrimas, uno de los 22 atletas nacidos en Cuba que en estos Juegos compitió por otro país, agregó que quiere dejar las competencias tras acarrear una serie de problemas físicos y mentales: “Me retiro, ya no quiero levantar más pesas. El deporte me está haciendo daño, estoy sufriendo mucho con dolor, depresiones... no aguanto más. Espero que me entiendan. Yo me iba a retirar hace tiempo, pero sabes lo que pasa: tengo familia y tengo que alimentar a mi familia”. Vulnerable, el chileno dijo que consumió cannabis a propósito, evidenciando sus problemas de salud mental. “En Cali estaba decepcionado, y cogí la marihuana”. “¿Qué atleta hace eso 48 horas antes de que le toque medirse?”, se preguntó Méndez retóricamente. Y él mismo se respondió: “Yo lo hice adrede para irme al carajo. Pero es algo que me duele: esto es mi vida”.

Infografía que muestra la línea de tiempo de los logros y desafíos de Arley Méndez, incluyendo lesiones y problemas de salud mental.

Retiro, Crisis Económica y el Impulso del Regreso

El deportista explicó que su retorno al levantamiento de pesas estuvo motivado por razones económicas. “Después de esa retirada, declaro aquí frente a la cámara que me encontré con una necesidad económica muy grande y yo lo que voy a hacer en mi vida es levantar pesas, lo hago desde los nueve años. La única forma de yo poder estar arriba de nuevo es volviendo al levantamiento de pesas”, sostuvo. En esa línea, defendió su trayectoria y la forma en que obtuvo sus logros. “Yo soy un atleta muy esforzado, entreno muchísimo y todos mis logros los he logrado a través de mi esfuerzo, mi trabajo fuerte. No escucharán a nadie, dirigentes u organizaciones, donde yo haya pedido favores para que me ayuden en mi proceso”, afirmó.

Méndez también se refirió a los ingresos que consiguió tras retomar la actividad competitiva. “Regresé, quedé bronce panamericano, donde pude obtener un nuevo producto para poder alimentar a mi familia. Antes de ese producto no tenía casi ni un peso, vivía meses viviendo de las clínicas, haciendo clínicas para aquí y para allá para poder sustentar a mi familia”, señaló. ¿Por qué decide volver? “Después de todo el proceso que pasó, me fui desmotivado de la competencia. Como me faltaba la parte económica, y lo que sé hacer bien es enseñar a levantar pesas, empecé a hacer clínicas para los gimnasios de crossfit. Ahí, el Sergio (Zúñiga), que es como mi manejador, me dijo ‘bro, ¿por qué no empezar de nuevo? ¿Por qué no empiezas a entrenar, si todavía te queda? ¿Por qué no mostrarte un poquito más, si tienes para darle?’ Y ahí se me encendió el bombillito. Estando allá en casa, hablé con mi señora y le dije ‘qué tal si vuelvo’”.

Comenzó su pretemporada el 28 de noviembre. Un amigo suyo de Machalí, Bastián, que tiene un box de crossfit, le ofreció ir para allá a hacer la pretemporada y presentarse al Nacional selectivo, ya que en Chiloé, donde vive, no tenía las posibilidades de entrenar. Otro amigo, Jose, lo apoyó con las comidas. Le dieron alojamiento, gimnasio y lo trataron súper bien. “Gracias a eso pude empezar de nuevo a entrenar”, afirmó.

El Regreso al Sistema Olímpico y Nuevos Desafíos

Cuando planteó volver a la federación, Méndez al principio hizo un video diciendo que no lo querían apoyar. Pero después se presentó a los nacionales, lo convocaron a la selección y está entrenando para las competencias que se avecinan, a ver si puede ir a alguna. “Ya no depende de la federación ni de mí, sino de la internacional porque, como me retiré del levantamiento de pesas, hay un par de protocolos que tenemos que cumplir, así que estamos esperando esa confirmación para poder competir”, explicó. Cuando uno se retira del levantamiento de pesas, sale de todo el Sistema Adams y del registro de doping. Para ser un atleta elegible y competir internacionalmente, tienes que estar regido a una agencia antidopaje. Como el levantamiento de pesas tiene harto seguimiento, tienes que estar registrado seis meses antes de una competencia internacional. Se registró en febrero en el Sistema Adams y vienen a hacerle doping cuando ellos quieran en la dirección que él entregó.

Actualmente, Méndez vive sin el beneficio del PRODDAR. “Yo hasta ahora no tengo ningún beneficio, la federación me colabora con los pasajes para la micro y me gestionó la posibilidad de quedarme en el hotel del CAR”, señaló. ¿Y entonces cómo logra mantenerse? “Tengo unos alumnos a los que les hago clases online y me apoyan. Es un dinerito que entra, pero no es suficiente. Y lo otro son las clínicas, pero llevo casi dos meses que no hago”.

La Polémica de los Enhanced Games y su Justificación

Luego de que se confirmara su inscripción en los Juegos Mejorados (Enhanced Games), certamen internacional que permite el uso de sustancias para mejorar el rendimiento, Arley Méndez entregó públicamente su versión de los hechos. El deportista había sido anunciado como uno de los participantes de la primera edición de esta competencia, programada entre el 21 y el 24 de mayo de 2026 en Las Vegas. La inclusión del levantador de pesas generó reacciones en el mundo deportivo, considerando su vínculo con el sistema olímpico chileno. Ante ese escenario, el propio deportista decidió referirse al tema a través de su cuenta de Instagram, en un video en el que explicó las razones detrás de su decisión. “No me había pronunciado con respecto a los juegos donde se me anunció. Pero creo que es hora de poder dar mi opinión. Veo muchos comentarios, muchos prejuicios y muchos comentarios negativos hacia mi persona”, señaló en el inicio de su declaración.

Respecto a las críticas recibidas tras conocerse su vínculo con los Enhanced Games, el halterófilo pidió moderación. “Creo que me están machacando más de lo normal. Yo sé que todos tenemos derecho a opinar, estamos en un país libre, pero siempre y cuando sea con respeto”, expresó. En su declaración, Méndez recalcó que ya no forma parte del sistema federado. “Mi decisión creo que la tomé correcta. Yo ya me retiré del levantamiento de pesas oficialmente de Federación. Yo soy un atleta retirado, ya no pertenezco al Comité Olímpico, a la Federación Internacional ni a la Federación Nacional. Hice mi renuncia oficial, que no lo haya publicado libremente no es culpa mía”, explicó.

Finalmente, justificó su elección apelando a su situación familiar. “No creo que haya cometido ningún delito con tomar mi decisión. Tengo 32 años, tengo tres hijos, tengo una familia que alimentar. Yo voy a seguir adelante porque sé que me lo merezco, llevo muchos años en este deporte y necesito mantener a mi familia, que es lo importante.”

¿Qué son los Enhanced Games y por qué están dividiendo el deporte?

Vida Personal y Lecciones Aprendidas

Méndez hablaba de problemas económicos, pero en algún momento tuvo muchos recursos. ¿Tomó malas decisiones? “Yo creo que un muchacho que creció en la pobreza y que nunca tuvo nada en su vida, tanto luchaba para eso... Y yo llegué acá para eso; para tener mucho dinero, poder competir y ganar solo por el deporte. Porque yo sé que acá, si tú ganas y te esfuerzas, ganas mucho dinero. No vamos a hablar mentiras, es así. Si eres bueno y te pones las pilas, ganas. Y sucedió. Me vi con mucho dinero y empecé a tomar malas decisiones, en el sentido de comprarme autos, de gastar dinero... Hice cosas que nunca había hecho en mi vida y uno piensa que va a durar para siempre. Y no; me pasó lo de Tokio, me quitaron el Proddar… Obviamente tenía mi platica ahorrada, pero al no hacer nada, no entrenar, ni generar lucas, no tienes ingresos de nada. Y vas sacando; y gasto p’acá y gasto p’allá hasta que te encuentras con la cuenta vacía.”

¿Qué fue lo más excéntrico que hizo? “El auto fue lo más excéntrico, porque eso lo disfrutaba para mí. Veinte o más millones me costó ese auto y lo pagué a crédito, más encima. No lo pagué al chin chin.” Su familia está en Cuba. También invirtió mucho dinero para traerlos antes de la pandemia. “Como cinco o seis palos me gasté en trámites para traer a mi mamá y a mi hermano. Iban a llegar el 25 de marzo del 2020, cerraron las fronteras el 19 y no pudieron entrar. Llamé a la embajada de Chile en Cuba para preguntar que iba a pasar con los trámites y me dijeron que tenía que volver a hacer el proceso. Perdí visa, carta de invitación... Mi hermano tuvo que sacar papel de antecedentes, que eso en Cuba todo cuesta; legalizar título... No me los pude traer. Llegó la pandemia, encerrado, pasó lo de Tokio... Todo lo que me sucedió fue una cadena. La lesión... No podía entrenar como quería por la fractura de la tibia. De ahí empezó el lío de la marihuana. Poco a poco las cosas te van haciendo que tomes malas decisiones, a pesar de que no tenía a nadie que me estuviera guiando. Solo mi señora, que trata de protegerme. Pero es difícil.”

Con la calma del tiempo, ¿qué cosas hubiese hecho mejor? “Yo lo he pensado. Una: no tenía que haber ido a los Juegos Olímpicos. Antes de hacer las clasificaciones, tenía que haber dicho ‘Arley está jodido de la tibia, necesita recuperación’... Para qué iba a esforzarme en una competencia si sabía que no iba a hacer nada.” ¿Y la dos? “Fui a Tokio, me fue como me fue. Llegué asqueado del levantamiento de pesas, de la competición olímpica. El gerente de la Federación Ronald (Salinas), a quien lo llevo en el alma porque siempre me apoya en todo, me preguntó si me postulaba al Proddar y yo le dije que no. ¿Qué tenía que haber hecho, si hubiera tenido la cabeza más fría y hubiese sido más inteligente? Si postulaba al Proddar, me hubiese hecho todos los exámenes correspondientes, atendido en todas las clínicas; hubiese hecho el proceso todo bacano y no hubiese pasado las necesidades de que me faltara plata, de que me fuera todo mal y de perder todo. Todo pasa por algo, yo ahora no me juzgo por esas cuestiones. Era necesario haberme ido para refrescar mi cabeza. Este es un nuevo comienzo; estoy ahora con las mismicas ganas que cuando llegué a Chile, al no tener nada. Esto es increíble: cuando uno más mal está, es cuando más le pone. Cuando estás en peligro, tú sacas lo imposible para poder sobrevivir. Ocurre lo mismo ahora y yo sé que ya pasé por este proceso.”

Se fue para Chiloé hace un año con su pareja, Antonieta Galleguillos, quien es de Antofagasta. "Chiloé fue porque es lo más lejos que se encontraba para el sur. Queríamos ir para allá, para una isla aparte del mundo. Hay gente que no le gusta, que vive del consumismo. Pero a mí me encanta. Allá voy a un muelle a pescar, en el patio tengo mis animales, tengo unos perros; y mis cabros van a estar en un lugar más tranquilo. Tengo dos hijos y una niña recién nacida. Mi señora, además, fue campeona de judo", detalló. "Lo bueno, y por eso hemos durado mucho y tenemos mucha confianza en la relación, es que ella fue deportista y aparte es más vieja que yo en el sentido de que lleva más años aperrando aquí. Me sabe guiar, me aguanta... Llevo dos meses y tanto sin ir a la casa, sin verlos. Ella es la que ha estado conmigo siempre".

¿Alguna vez se le subieron los humos a la cabeza? "Nada, la gente no sabe nada de lo que hacía. No subía nada en mis redes sociales, a diferencia de otra gente que sube fotos de paseo o mostrando el auto. Pero tal vez la gente lo pudo mirar distinto. ¿Sabes lo que pasa? Que, a la vez que tú recibes, te empiezas a vestir mejor, te ves más bonito. ¡Mentira! Eres la misma persona, pero te ven de otra perspectiva. Yo ya estoy curado de esas cosas. Lo que hablen de mí, me da igual. No me llena esa hueá."

Perspectivas y Objetivos Futuros

¿Cuáles son sus objetivos de competencia más inmediatos? “Yo estoy entrenando con ganas para el Campeonato Mundial de septiembre y los Juegos Panamericanos. Esos son los eventos fundamentales que me he puesto en la cabeza para meterle con todo”. ¿Cómo está físicamente? “Bastante bien. No voy a decir que cien por ciento, pero me siento bastante bien.” ¿La gente se puede ilusionar con volver a ver al Arley que fue campeón del mundo? “Yo tengo fe. No prometo nada, prometo darlo todo en el entrenamiento y llegar con buena base. Cada semana me voy confiando cada vez más. No estoy tan lejos de mis máximos. Me siento bastante bien, no me cuestiono la edad. Yo solo escucho mi cuerpo y me siento fuerte.”

Los demás pesistas lo han recibido bien. “Aquí los muchachos me aman, en el sentido de que me ven entrenar y se motivan más. Hay algunos cabritos que hasta me preguntan cómo hacer tal cosa.” Le gustaría agregar algo: “Solamente agradecer el estar de nuevo en las pistas y rezar para que todo salga bien.”

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