El Brutal Robo con Homicidio de Nelly Henríquez en Ñuñoa

El crimen de Nelly Henríquez, una profesora jubilada de 87 años, conmocionó a la comuna de Ñuñoa en octubre de 2016. La anciana falleció tras ser brutalmente golpeada en su casa, un hecho que inicialmente desconcertó a las autoridades debido a la ausencia de signos de fuerza en puertas o ventanas y al hecho de que vivía sola.

Descubrimiento del Crimen e Investigación Preliminar

Las vecinas de Nelly Henríquez Fernández aportaron datos reveladores a la investigación: la otrora docente era muy reservada y no permitía el ingreso de personas extrañas a su domicilio. Esto sugería que el asesino debía ser alguien de su confianza. La escena del crimen era particularmente brutal: el cuerpo de la adulta mayor yacía en el suelo de su casa, con evidentes signos de haber sido golpeada severamente en el rostro y cráneo, mostrando ensañamiento, pero sin indicios claros de robo aparente en un primer momento.

Foto de la casa de la víctima o vista aérea de la comuna de Ñuñoa

Los Implicados y el Desarrollo de los Hechos

Mientras la policía aún intentaba reconstruir los hechos, un sobrino nieto de la víctima se presentó ante las autoridades y confesó estar involucrado en el delito. Tanto él como su amigo fueron detenidos, reconociendo haber acudido a la casa de la mujer para pedir alojamiento y comida. Los implicados fueron identificados como Bruno Fuentes Risco, de 20 años en el momento de los hechos e hijo de una sobrina de la víctima, y André Jair Escobar, de 21 años, quien lo acompañaba.

Los hechos ocurrieron el día 31 de octubre de 2016, cuando la víctima de 87 años recibió la visita de su ahijado Bruno y su amigo Jair, les dio almuerzo y les ofreció alojamiento. El fiscal Álvaro Pérez, de la jurisdicción Metropolitana Oriente, detalló en el documento que "el día 31 de octubre de 2016, en horas de la tarde, los imputados Bruno Fuentes Risco y André Jair Escobar, con la intención de robarle especies de su propiedad, concurrieron a la casa de la tía abuela del primero (...), lugar donde le dijeron a la víctima que se trataba de una visita familiar, solicitándole les diera alojamiento, obteniendo de esta forma el ingreso al interior del inmueble, a la espera de que se hiciera de noche, horario más favorable y propicio para la sustracción de especies".

El Brutal Ataque

Según la investigación de la PDI, los jóvenes habrían ingresado a la vivienda con la intención de robar. Al caer la noche, mientras la anciana dormía, comenzaron a buscar objetos de valor. Fueron sorprendidos por la víctima, quien comenzó a gritar. Para evitar que los vecinos se alertaran, los agresores procedieron a golpearla. En la misma acusación, el investigador agrega que los imputados despertaron a la víctima en su dormitorio y le dijeron que alguien tocaba el timbre. Cuando ella fue hacia la puerta, la atacaron y golpearon "en reiteradas ocasiones en la cabeza, con elementos contundentes, como sartenes, causándole diversas heridas contusas, atacándola con elementos cortopunzantes como cuchillos, causándole diversas heridas contuso cortantes y cortantes en la cara, cabeza, brazos y mano; pisándole la cabeza y el rostro; agresiones que le ocasionaron a la víctima su muerte por traumatismo facio encefalocraneano".

TEORÍA DEL CASO LO QUE DEBES CONOCER

El Motivo: Resentimiento y Expectativas Económicas

Según el fiscal Pérez, los atacantes no parecían tener una necesidad real de dinero, por lo que "uno podría decir que las motivaciones van más allá. Acá hay mucho resentimiento por un tema económico". El fiscal explicó a "El Mercurio" que Bruno Fuentes se habría sentido "desplazado" y "sentía que no estaba considerado como eventual beneficiario de un testamento". El investigador puntualizó que "está acreditado que la proposición en cuanto a la comisión de este hecho, el robo, es una proposición de Bruno a su amigo. Se pusieron de acuerdo para robar". El fiscal Pérez advirtió, además, que "acá, lo particular es que estas personas tenían un propósito de sustraer especies, y sabiendo esta relación de confianza, que se ve traicionada, le causan la muerte. Eso, en sí mismo, es una circunstancia agravante".

Robo y Gasto del Dinero Sustraído

Tras cometer el brutal homicidio, ambos sujetos sustrajeron $350 mil pesos en efectivo y diversas joyas de la vivienda. Posteriormente, según las indagatorias, los asesinos se dirigieron al Mall Costanera Center para gastar el dinero obtenido ilícitamente.

Esquema de la ruta de escape o mapa del Mall Costanera Center

Contradicciones en las Declaraciones y el Veredicto

Las declaraciones de los acusados presentaron versiones contradictorias. Bruno Fuentes intentó culpar a su madre y a André Jair. Explicó que su madre le había sugerido ir a buscar unos platos de la familia que la tía abuela le había vendido por necesidad, y que si él conseguía los platos, se quedaría con parte del dinero. Por su parte, André Jair acusó a Bruno, afirmando que este le indicó que debía golpearla con un sartén en la cabeza para desmayarla. Según Jair, él le dio un golpe suave, pero al comenzar a gritar, sintió miedo y le pasó el sartén a Bruno, quien continuó la agresión.

Bruno Fuentes Risco, a su vez, negó haber tocado a su tía, con quien mantenía una buena relación y pasaba las fiestas. Afirmó haberse metido en una pieza y escuchar un estruendo, y que André le gritó. Alegó tener el pecho agarrado y no saber qué hacer.

Veredicto y Sentencias Solicitadas

En diciembre de 2018, dos años después del crimen, el Tercer Tribunal Oral Penal de Santiago emitió el veredicto condenatorio contra Bruno Fuentes Risco y André Jair Escobar, por el delito de robo con homicidio de una anciana de 87 años. El tribunal determinó, basándose en registros de cámaras y pruebas del lugar, que Bruno Fuentes habría planificado el crimen en complicidad con André Jair.

A dos años del crimen de Nelly Henríquez, el Ministerio Público presentó acusación contra Bruno Fuentes Risco y André Jair Escobar. El fiscal Álvaro Pérez está pidiendo una pena de 20 años para Jair Escobar, en tanto que para Fuentes Risco solicita presidio perpetuo simple. Es decir, de ser condenados, deberán cumplir un mínimo de 20 años de cárcel antes de optar a cualquier beneficio penitenciario.

El fiscal Oriente, Álvaro Pérez, señaló que "la fiscalía se encuentra conforme con el veredicto porque de alguna forma se hace justicia (...) También existe reparación moral para su entorno familiar y la sociedad en conjunto que este tipo de crímenes no puede quedar impune".

Ilustración de un tribunal de justicia o martillo de juez

tags: #crimen #anciana #bruno #fuentes