Terapia Ocupacional y Control Postural en el Adulto Mayor

La Terapia Ocupacional abarca un amplio espectro de trabajo en diferentes modalidades sobre el desarrollo y la rehabilitación de las alteraciones del ser humano. Una de sus áreas fundamentales es el control postural. Desde hace varios años, la terapia ocupacional está adquiriendo gran relevancia en el ámbito doméstico, siendo crucial para el correcto desarrollo de diversas habilidades en personas de cualquier edad.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Terapia Ocupacional se define como el conjunto de técnicas, métodos y actuaciones que, a través de actividades aplicadas con fines terapéuticos, previene y mantiene la salud, favorece la restauración de la función, suple los déficits invalidantes y valora los supuestos comportamentales y su significación profunda. Su objetivo es conseguir la mayor independencia y reinserción posible del individuo en todos sus aspectos: laboral, mental, físico y social. Su meta principal es lograr la máxima funcionalidad en la persona, tenga o no un déficit o limitación para realizar las actividades de la vida diaria. Uno de los ítems en los que su trabajo es fundamental es la postura o control postural.

Entendiendo el Control Postural

El control postural implica controlar la posición del cuerpo en el espacio con dos propósitos clave: estabilidad y orientación. La orientación postural es la capacidad de mantener una relación adecuada entre nuestras partes corporales y entre el cuerpo y el entorno al realizar una tarea concreta. Por ejemplo, al ir a coger un objeto, nuestro cuerpo se dirige inconscientemente hacia este. La estabilidad, por su parte, es la capacidad del cuerpo humano de mantener una alineación correcta del centro de gravedad en su eje corporal, asegurando que todas las articulaciones y partes del cuerpo trabajen de forma correcta y global, coordinando las tensiones musculares para compensar la postura y eliminar el desequilibrio postural.

Los límites de estabilidad son aquellos en los que podemos mantener el cuerpo estable sin cambiar la base de apoyo. Tras una lesión del Sistema Nervioso Central (SNC), con frecuencia pueden aparecer alteraciones del control postural que producen la pérdida de estabilidad.

Esquema de un cuerpo humano mostrando el centro de gravedad y los límites de estabilidad

Componentes Clave del Control Postural

El desarrollo del control postural conlleva la maduración de varios sistemas, además de la interacción con el entorno y la capacidad de organizar esta información para desarrollar mecanismos de adaptación y anticipación, que permiten controlar la postura y el movimiento.

Sistemas Sensoriales

Son los sistemas aferentes que llevan la información al sistema nervioso central:

  • Sistema vestibular: Informa sobre la posición de nuestra cabeza en el espacio y en relación con nuestro cuerpo.
  • Sistema somatosensorial táctil: Los receptores cutáneos, de los tendones, de las articulaciones y de los músculos proporcionan información sobre la posición de cada parte del cuerpo y sobre la carga de pesos.

Sistema Motor

Es el conjunto neuromuscular y músculo-esquelético, encargados de la flexibilidad, la fuerza muscular, la biomecánica entre segmentos y el rango articular. El sistema motor es el que se encarga de generar:

  • Control anticipatorio / feedforward: Son ajustes que se producen antes o durante un desequilibrio inesperado, por ejemplo, cuando vamos en transporte público (autobús o metro) y frenan o aceleran de repente, o antes de un movimiento que vayamos a hacer, ya que realizamos unos ajustes posturales previos.
  • Control compensatorio: Cuando el desequilibrio producido es muy grande y para no caernos realizamos estrategias de apoyo fijo, como las estrategias de tobillo y/o cadera.

Por otra parte, el sistema motor también nos proporciona el control del core, el cual tiene un papel muy importante en la recuperación del equilibrio, así como en aportar la estabilidad proximal para un movimiento más efectivo en las extremidades.

Sistemas Cognitivos

Las tareas cognitivas que conllevan atención están implicadas también en nuestro control postural. Investigaciones han señalado que los déficits en el control ejecutivo pueden ser un pródromo de caídas en adultos mayores sanos, y que la interacción entre el pensamiento, la marcha y las caídas es significativa. La atención juega un papel crucial en la capacidad de generar ajustes posturales automáticos y en la capacidad de recuperar la estabilidad.

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El Control Postural en el Adulto Mayor

Con la edad, se producen una serie de alteraciones en el organismo que pueden conducir, en muchos casos, a un estado de reposo prolongado no deseado. En adultos mayores, se ha observado un aumento en los errores de reposicionamiento del tronco en aquellos con deterioro del equilibrio, y se reconocen cambios relacionados con la edad en el equilibrio humano durante la postura tranquila.

En aquellos mayores que conservan su movilidad y son autónomos, la higiene postural tendrá una función fundamentalmente preventiva, para evitar posibles posturas que les perjudiquen a medio/largo plazo o les provoquen lesiones. Sin embargo, en los mayores que permanecen en silla de ruedas o están encamados, el tratamiento se enfoca más a corregir las tendencias patológicas posturales propias de la inmovilidad, así como las retracciones miotendinosas y la anquilosis.

La postura es importante en todo momento de la vida, y es fundamental acudir a un profesional para rehabilitar estas alteraciones. La Terapia Ocupacional, junto con la fisioterapia, incide en la importancia del desarrollo y mantenimiento del control postural en todas las etapas de la vida, siendo crucial en la tercera edad.

Foto de un adulto mayor realizando ejercicios de equilibrio asistido

Ejercicios de Terapia Ocupacional para el Control Postural en Sedestación

A continuación, se presentan una serie de actividades con el fin de estimular el control postural en sedestación, que pueden realizarse en el domicilio. Estos ejercicios están encaminados a mejorar el control del tronco y el equilibrio dinámico en sedestación, estimulando la musculatura estabilizadora del tronco o 'core'. La correcta actividad de los músculos de la zona lumbar y pélvica ayuda a generar estabilidad en la columna y la pelvis, y propicia una mayor conciencia postural. El control para recuperar la estabilidad en sedestación es similar al realizado en bipedestación, ya que los movimientos multidireccionales en sedestación producen respuestas musculares compensadoras con características parecidas a las observadas de pie. La actividad muscular tónica es esencial para mantener y estabilizar la cabeza y el tronco durante la sedestación estática.

Ejercicios de Enderezamiento del Tronco

Reacciones de Enderezamiento Anteroposteriores

Siéntese en el borde anterior de la silla, apoyando solo la parte más proximal de los muslos. Los pies deben estar bien apoyados en el suelo y debajo de las rodillas. Las rodillas deben estar alineadas con el ancho de las caderas. Los brazos cuelgan libremente al lado del cuerpo. Desde esta posición, realice movimientos anteriores y posteriores del tronco, pasando de una posición relajada a una posición erguida. Cuando se incline hacia atrás, la pelvis se moverá en dirección posterior y la columna se flexionará.

Trabajo Específico de Musculatura Abdominal

Cruza los brazos sobre el abdomen o sobre el pecho si es posible. Deslice las nalgas un poco más hacia adelante en el asiento. Desde esta posición, flexione el tronco y llévelo lentamente en dirección posterior, hasta apoyar la parte alta de la espalda en el asiento. A continuación, dirija la mirada hacia el ombligo y separe el tronco del asiento hasta enderezarse. Repita el movimiento.

Reacciones de Enderezamiento Laterales

Siéntese al borde de la silla, con los pies bien apoyados en el suelo y el tronco enderezado. Desde esta posición, realice movimientos laterales del tronco, desplazando el peso corporal de derecha a izquierda y de izquierda a derecha. Del lado al que se desplaza, el tronco debe alargarse y la pelvis se moverá hacia abajo. Del lado contrario, el tronco se acorta y la pelvis se eleva. Este ejercicio estimulará principalmente la actividad de los músculos abdominales, los extensores de la columna y el cuadrado lumbar.

Inclinaciones Laterales

Parta de la sedestación con los pies bien apoyados en el suelo y el tronco enderezado. Los brazos cuelgan al lado del cuerpo. Manteniendo la espalda erguida, inclínese hacia un lado, como si quisiera tocar el suelo con la mano.

Rotaciones del Tronco

En caso de que el movimiento de uno de los brazos esté comprometido, puede cruzar ambos brazos sobre el abdomen, dejando que el brazo menos afectado sostenga al más afectado. Otra opción es colocar los pulgares sobre el esternón, superponiendo las manos y elevando los codos a la altura de los hombros. Manteniendo esta posición de los brazos y el cuerpo enderezado, realice rotaciones del tronco. Gírese como si quisiera mirar algo hacia atrás. Procure mantener la pelvis estable, permitiendo que solo rote la parte superior del cuerpo. Aquí activará especialmente los oblicuos del abdomen.

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Desplazamientos y Flexiones en Sedestación

Desplazamientos Anteroposteriores sobre el Asiento ("Andar con Glúteos")

Inicie el movimiento desplazando todo el peso corporal lateralmente hacia una de las caderas. De este modo, la otra parte del cuerpo quedará libre de peso para realizar movimientos selectivos de la pelvis, en dirección anterior o posterior. De esta manera, irá alternando el movimiento de una parte corporal y otra, "andando" con las nalgas sobre el asiento. Con esta actividad se estimula la coordinación entre ambos hemicuerpos: una parte corporal genera estabilidad y la otra se mueve.

Inclinaciones Anteriores de Tronco

Siéntese en la parte anterior del asiento. Mantenga los pies bien apoyados en el suelo. Si sus pies lo permiten, coloque los tobillos ligeramente por detrás de las rodillas. Luego, entrelace las manos; si no puede, pida ayuda a un familiar. Ahora, eleve los brazos a la altura de los hombros con la espalda erguida. Manteniendo esta posición, realice desplazamientos de tronco en dirección anterior y luego vuelva a la posición de inicio. Al mover el tronco enderezado hacia delante, sentirá cómo aumenta la carga sobre sus piernas.

Movimientos de Flexión Anterior para Tocar el Suelo

De nuevo, entrelace las manos. En esta ocasión, separe las piernas un poquito. Mantenga los pies bien apoyados en el suelo y coloque los tobillos ligeramente por detrás de las rodillas. Desde esta posición, agáchese hacia delante, como si quisiera tocar el suelo con las manos. Deje colgar los brazos y la cabeza y mantenga la posición unos segundos.

Entrenamiento de Ajustes Posturales Específicos

Control Postural Anticipatorio: Alcanzar Objetos

El control postural anticipatorio es un componente crucial para el desempeño eficiente y seguro en muchas actividades de la vida diaria. Estos ajustes posturales se pueden entrenar a través de la experiencia y la práctica. Se propone alcanzar objetos utilizando, por ejemplo, briks y botellas de agua con diferentes formas y pesos. Una opción es colocarlos en una superficie lateral (como otra silla) y trasladarlos a otra situada al otro lado. De este modo, se realizarán acciones de enderezamiento lateral desde el tronco. Se puede variar la posición de los objetos para que se tengan que realizar diferentes movimientos con el tronco, por ejemplo, del suelo a la mesa frente a usted, o pidiendo a un familiar que se los acerque desde distintas posiciones.

Control Postural Reactivo: Recuperación ante Alteraciones Inesperadas

El control postural reactivo es la habilidad de recuperarse de una alteración inesperada, como cuando un autobús frena en seco de forma imprevista. Para entrenar estas estrategias, se pueden emplear empujes suaves que desplacen el centro de masas. Estos empujes se pueden realizar en diferentes direcciones (posterior desde el esternón, anterior desde la zona dorsal) y la dificultad puede aumentarse progresivamente. Finalmente, esta actividad podría realizarse sobre un asiento inestable, como una fit-ball o pelota Bobath, o en su defecto, un par de cojines. Primero con los ojos abiertos y luego con los ojos cerrados. Esta tarea ayuda a desarrollar estrategias para mantener y estabilizar la cabeza y el tronco, y a entrenar la capacidad de producir respuestas musculares rápidas y coordinadas para corregir un desequilibrio inesperado.

Actividades Lúdicas para Estimular el Control Postural

  • Con un globo: Al jugar con un globo, su atención y visión estarán centradas en él, generando muchos y variados ajustes posturales automáticos en el tronco y las piernas. Aunque su vuelo es más lento que el de una pelota, su trayectoria puede ser menos previsible, provocando la necesidad de realizar ajustes posturales reactivos para alcanzarlo.
  • Con una pelota: Una pelota de tenis, por ejemplo, puede atraparse con una sola mano, lo que también promueve ajustes.
  • Con una toalla: Pida a alguien que le lance una toalla hacia el centro de su cuerpo y, gradualmente, aumente la dificultad pidiéndole que la lance hacia los laterales, lo que le obligará a desplazar el peso de su cuerpo hacia sus límites de estabilidad.

Integración Cognitiva: Tareas Duales

Para la tarea cognitiva, siéntese frente a una pared donde haya colocado números del 1 al 6 en diferentes posiciones y dibujados de distintos colores. El objetivo es generar movimientos y ajustes posturales de manera automática mientras se concentra en la tarea cognitiva de identificar o señalar los números en un orden específico o color, por ejemplo.

Descubre tus Sentidos: Explorando los Sistemas Sensoriales

La terapia ocupacional, al integrar estos ejercicios y estrategias, desempeña un rol fundamental en la rehabilitación y el mantenimiento de la autonomía del adulto mayor, previniendo caídas y mejorando su calidad de vida a través de un óptimo control postural.

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